1º) COMPROMISO DEMOCRÁTICO Y COMPROMISO
ÉTICO
El sistema democrático exige
implícitamente la asunción de un compromiso ético por los políticos.
Es la sustancia misma de la Democracia
la que exige a los políticos ese compromiso. Sólo una concepción de la
Democracia vacía, entendida como mera forma de consecución del poder a través de
una mayoría electoral, puede eludir el contenido ético que la propia Democracia
conlleva.
La Democracia hunde sus raíces
políticas e históricas en un sistema de valores: la dignidad esencial de la
persona humana y su libertad son el fundamento del Estado Democrático de Derecho
como mecanismo de limitación y control del poder, siempre responsable ante los
ciudadanos. La Democracia contemporánea ha venido a ser no sólo una forma de
gobierno, sino una cultura y hasta una forma de vida.
Por ello, más allá de las normas
jurídicas, subyace en toda Democracia un compromiso ético entre gobernantes y
gobernados, basado en la confianza recíproca, que obliga moralmente al
gobernante a mantener una conducta leal con el Partido y el programa con el que
fue elegido, que le exige especial dedicación a las tareas públicas que se le
han encomendado en defensa de los intereses públicos y, en fin, con plena
transparencia en el desempeño de sus funciones y con absoluta disposición a
asumir las responsabilidades que contraiga en el ejercicio de su cargo. Es, por
tanto, la propia Democracia la que se asienta sobre un conjunto de principios
éticos, exigibles en todo momento a los gobernantes por los gobernados y que
pueden concretarse en: lealtad, dedicación, transparencia y responsabilidad.
2º) LA CORRUPCIÓN Y EL DEBILITAMIENTO
DE LA DEMOCRACIA
El clima creado por la denuncia de
constantes irregularidades en la política española reciente, ha derivado en una
pérdida de confianza que alcanza incluso a las instituciones representativas. El
debilitamiento de las reglas del juego democrático, y el reparto de las
instituciones como botín electoral qué ha practicado la mayoría socialista
durante los últimos años, ha ido acompañado de un olvido de esos principios
éticos que han de regir el comportamiento democrático de los gobernantes.
Por ello, el Partido Popular que ha
aprobado en su reciente XI Congreso medidas concretas para regenerar las
instituciones y la vida democrática, cree también imprescindible para acometer
esa tarea de regeneración asumir un compromiso ético entre sus militantes y
dirigentes, y llevarlo a la práctica de gobierno, si así se le encomienda por la
mayoría de los españoles en las próximas elecciones legislativas.
Se trata de una recuperación moral que
toma su sentido de los propios valores éticos de la Democracia que deben
inspirar la acción de cuantos asuman las tareas públicas. En consecuencia, el
Partido Popular asume públicamente el compromiso ético que se desprende de las
siguientes propuestas que constituirán su Código Ético.
3º) COMPROMISO ÉTICO PARA LA
RECUPERACIÓN DE LA VIDA PÚBLICA
El Partido Popular entiende que no es
posible exigir regeneración a los demás si previamente no asume un compromiso de
auto-exigencia, tanto como Partido como a sus dirigentes y militantes que puedan
ostentar tareas de Gobierno.
En consecuencia:
A) Para garantizar la lealtad de los
gobernantes con el mandato democráticamente otorgado por los ciudadanos:
1.- Sus militantes y cargos de
representación asumirán el compromiso por escrito de renunciar al escaño o al
puesto que ocupan si deciden abandonar la formación política por la que fueron
elegidos.
2.- Asimismo, quienes ostenten un
puesto representativo, a propuesta o en las listas del Partido Popular, se
comprometen a mantener con su voto la defensa de las propuestas contenidas en el
programa de Gobierno con el que hubieran sido votados. La dirección de cada
Grupo Institucional podrá salvar el voto de quienes lo planteen por razones de
conciencia.
3.- El Partido Popular se compromete a
proponer la inclusión en los Reglamentos Parlamentarios y de las Asambleas
representativas en todos los niveles territoriales, normas aseguren la lealtad
al mandato representativo en los supuestos de cambio político, de forma que
hasta el final del mandato sólo se puedan incorporar al Grupo Mixto.
B) Para garantizar el principio de
plena dedicación cargo o puesto para el que hubieran sido elegidos o designados,
los militantes del Partido Popular asumen el compromiso de:
4.- Rigurosa dedicación a la tarea
pública que se les encomiende, con sujeción al sistema de incompatibilidades
previsto en los Estatutos del Partido.
5.- En todo caso, el compromiso de no
dedicarse por sí ni por persona interpuesta a actividades de gestión,
asesoramiento o mediación que puedan tener la más mínima relación con el objeto
de las competencias que por su cargo le están encomendadas.
C) Para garantizar la plena
transparencia en la dedicación a las tareas públicas y la eficacia del principio
de no colisión entre los intereses particulares y los intereses públicos:
6.- Los candidatos a cualquier puesto
representativo en las listas del Partido Popular estarán obligados a realizar
previa declaración notarial de sus bienes y actividades.
7.- Asimismo, los cargos públicos del
Partido Popular se comprometen a hacer pública esa declaración cuando fueran
requeridos para ello por el Partido porque haya sido puesta en entredicho la
integridad de su conducta.
D) Para garantizar la exigencia de
responsabilidades políticas que pudieran corresponder a cualquier cargo público
del Partido Popular éstos se comprometen a:
8.- Comunicar a la Dirección del
Partido Popular y a poner a su disposición el puesto público que desempeñaran,
si de la apertura de cualquier procedimiento jurisdiccional puedan derivarse
indicios racionales de comisión de un delito.
9.- Asimismo, el Partido Popular asume
el compromiso de abrir en cualquiera de estos casos una comisión de
investigación interna que esclarezca los hechos y que, a su vista, hará públicas
las conclusiones de su informe, así como las sanciones que de ello puedan
derivarse en aplicación del Reglamento de Conflictos y Disciplina.
10.- Constituirá motivo de expulsión
inmediata del Partido, sin perjuicio de las responsabilidades de otra índole que
pudieran deducirse, la utilización del propio nombre, posición o relación dentro
del Partido o en un cargo público, para obtener lucro, trato o favor personal o
beneficio para sí o para terceros. l Partido Popular exigirá el cumplimiento de
estos compromisos como parte integrante de su Programa Electoral a todos y cada
uno de sus candidatos en las próximas y subsiguientes convocatorias electorales.
El presidente del Partido Popular y
candidato a la Presidencia del Gobierno, José María Aznar, asume también
públicamente el compromiso de hacerlo exigible a cuantas personas puedan
desempeñar un cargo público en su Gobierno.
El Partido Popular quiere hacer un
llamamiento no sólo a las fuerzas políticas democráticas, sino a los ciudadanos
españoles, para recuperar las exigencias éticas que conlleva una Democracia
digna.
24.04.1993