GÜEMES ENCADENA SU CUARTO ABUCHEO AL VISITAR UN HOSPITAL DE MADRID
Una
docena de policías nacionales han tenido que reducir a un grupo de
trabajadores del Hospital Clínico de Madrid que increpaban al consejero de
Sanidad, Juan José Güemes (PP), a su llegada al centro, donde iba a
inaugurar la nueva sala robotizada de Cardiología.
Los
trabajadores esperaban a las puertas del hospital a que llegara el político
mientras protestaban por la privatización de la sanidad pública madrileña y
por la resolución del 31 de julio que limita la contratación de personal
sanitario.
El
consejero ha hecho su aparición en el centro 20 minutos más tarde de lo
previsto y ha cruzado el tumulto de gente hasta entrar en las instalaciones.
En ese momento, los manifestantes se han abalanzado sobre la puerta del
centro y han comenzado a aporrearla, por lo que la policía ha tenido que
intervenir.
Dos
de los trabajadores han sido reducidos por los agentes en el suelo mientras
el resto gritaba consignas como "consejero, carroñero", "lo llaman
democracia y no lo es" o "espe, espe, especuación".
Esta
es la cuarta vez en las últimas semanas que el consejero de Sanidad es
increpado durante sus visitas a centros hospitalarios de la región.
(www.publico.es,
01/10/08)
"CON
EL SUELDO DE LOS SINDICALISTAS LIBERADOS HARÍA UN HOSPITAL NUEVO"
Un
centenar de trabajadores del hospital Gregorio Marañón acompañó ayer a
gritos -aunque un poco en sordina por estar junto a una unidad de enfermos
de cáncer- al consejero de Sanidad, Juan José Güemes. Nada extraordinario:
ya le sucedió lo mismo y en el mismo sitio una semana atrás. Cada visita del
político a un centro sanitario en los últimos días se traduce en una sonora
protesta. Unas críticas que Güemes considera injustas y que circunscribe al
mundo sindical, al que volvió a descalificar, otra vez en formato irónico:
"Con el sueldo de los liberados, más de 1.000, se podría construir un
hospital de 450 camas".
En
opinión de los dirigentes de los sindicatos mayoritarios, esta afirmación
supone "cuestionar el derecho de libre sindicación y demuestran que la
derecha no cree en uno de los pilares del sistema, ni en la Constitución".
El artículo 28 de la Carta Magna comienza así: "Todos tienen el derecho a
sindicarse libremente".
"Güemes nunca ha creído mucho en la democracia", insistía un alto dirigente
sindical sanitario de Comisiones Obreras. Los acuerdos entre las centrales y
Sanidad se pactaron en época del anterior consejero, también del PP, Manuel
Lamela: "Somos los mismos liberados que se acordaron entonces, ni más ni
menos", zanja un miembro de esa mesa de negociación sin aclarar la cifra.
El
coche -largo, afilado, oscuro- parece la cabeza de un cortejo nupcial. En la
parte de atrás, con cristales opacos, están pegados y cuelgan unos folios
blancos con un lema impreso: "Hospital Marañón público". Güemes se aleja del
Centro de Radiopatía y Radioprospección del Gregorio Marañón. Una unidad
inserta en Oncología que cumple 25 años. Más de un centenar de personas lo
despiden a gritos. Gente con bata y unos pantalones blancos atornillados al
suelo con unos zuecos con agujeritos. Trabajadores del centro. Muchos,
afiliados a algún sindicato. Sus protestas se resumen en dos consignas: "No
a la privatización del hospital" y "No a la reducción de puestos de
trabajo".
Güemes es casi zarandeado en el cubículo que dejan sus guardaespaldas. Pero
se queda estoicamente en medio de los manifestantes, despidiéndose de los
directivos del hospital sin prisa. Esta vez nadie le insulta, como en casos
precedentes. No mucho. El vicepresidente regional, Ignacio González, pidió
la semana pasada que dejen de atosigar al consejero. También algunos líderes
de los trabajadores han pedido que no se entre en la descalificación
personal.
"La
gente de los hospitales está nerviosa por los posibles despidos", filtra una
fuente sanitaria. Güemes, sin embargo, achaca estas protestas a una
estrategia de "la izquierda" que "insiste desde hace 10 años en argumentos
falaces para atacar al PP". El consejero, tras una breve visita al centro
que adelantó cerca de media hora, expuso sus opiniones tras una rueda de
prensa conjunta con Rafael Herranz, responsable del centro de Radiopatología.
Las relaciones entre el consejero y los sindicatos tienen muchas aristas por
varios motivos. "Hicimos una serie de pactos con Manuel Lamela, el anterior
consejero, y no los están respetando", dice un alto dirigente sanitario de
Comisiones Obreras. Los trabajadores de los hospitales, especialmente el
personal contratado no funcionario, tiene miedo de perder su empleo. El
consejero, en cualquier caso, recalcó que Madrid "es la Comunidad que más
esfuerzo dedica a la sanidad pública".
Por
otra parte, desde el centro de Radiopatología del Gregorio Marañón, se
advirtió de que piensan pedir explicaciones al Centro de Seguridad Nuclear
por hacer público ayer el accidente radiactivo de un trabajador. Fuentes del
centro consideran esos datos confidenciales. La unidad, que conmemora sus 25
años de vida, ha atendido en ese tiempo a 2.300 personas.
(www.elpais.com,
01/10/08)
GÜEMES, ABUCHEADO EN SU VISITA AL
HOSPITAL GREGORIO MARAÑÓN
El consejero de Sanidad de la
Comunidad de Madrid, Juan José Güemes, consideró hoy "falso"
que la administración autonómica no haya destinado a Sanidad
la financiación adicional procedente del Estado para esta
materia, tal y como hoy afirmó la vicepresidenta del
Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien ha
asegurado asimismo que Madrid y Valencia son las que menos
invierten en Sanidad. Güemes matizó que se trata de un
anticipo a cuenta y no de financiación adicional.
"Eso es falso, pero déjenme explicar
por qué están mintiendo De la Vega y Zapatero", dijo el
consejero a los medios de comunicación durante una visita al
Gregorio Marañón, en la que fue recibido con gritos de
trabajadores en contra de la privatización de la Sanidad. El
consejero señaló que los recursos que el Gobierno central
llama aumento de fondos "no son sino un anticipo de la deuda
que tienen con la Comunidad". Así, explicó que la diferencia
entre un anticipo a cuenta y un aumento de fondos es lo
mismo que entre un anticipo y un aumento de sueldo. "Está
mintiendo la vicepresidenta de la Vega", insistió.
En este sentido, afirmó que la
Comunidad de Madrid es la autonomía que "más esfuerzo está
dedicando de toda España a la Sanidad pública" y reclamó a
De la Vega que le diga "qué otra comunidad autónoma ha
abierto ocho nuevos hospitales públicos" que, a su juicio,
"dan servicio no sólo a los madrileños, sino a toda España",
ya que "un 4% ciento de los pacientes hospitalizados en la
de Madrid son desplazados de otras comunidades autónomas.
Tras destacar que están "muy
orgullosos de ser solidarios" con el resto de las regiones,
el consejero criticó que "en estos momentos se niega a la
Comunidad, que tiene 1,2 millones de personas más". "Pagamos
impuestos por 6,2 millones de madrileños y eso va a la caja
común", matizó.
"Zapatero se niega a reconocer que
somos más de seis millones y nos atribuye fondos como si
fuéramos cinco cuando hay más de un millón de madrileños que
son invisibles para Zapatero", señaló el consejero, quien
añadió que "eso tiene consecuencias de fuerte impacto en la
financiación de los servicios públicos básicos". De esta
manera, Güemes aseguró que si la Comunidad de Madrid ha sido
capaz de mantener el nivel de excelencia en los servicios
públicos es "por el esfuerzo de gestión de todos los
madrileños y porque son capaces de hacer más con menos a
pesar del intento de Zapatero y de la vicepresidenta por
parar Madrid".
Asimismo, preguntado por la situación
financiera de la Consejería que dirige y por los
presupuestos sanitarios para 2009, Güemes indicó que "pese a
lo que le gustaría a Zapatero y pese a la disminución de
fondos y al no pago de la deuda del Estado a la Comunidad,
no se va a recortar ninguno de los servicios públicos
esenciales". Además, apuntó que serán unos presupuestos
"austeros con equilibrio presupuestario, pero que no va a
suponer recortes ni en Sanidad ni en Educación".
Preguntado por la reducción de altos
cargos en su Consejería en la línea con el plan de
austeridad que llevó a la desaparición de tres consejerías,
Güemes dijo que sí ha habido reducción de altos cargos, y
matizó que "aún habrá más".
(www.publico.es,
30/09/08)