Soria afirma que "ni
Franco se atrevió" a intervenir entre médico y paciente como el PP
El Gobierno de Madrid "no excluye que no se hicieran
prácticas inadecuadas".- Zapatero considera la actitud del PP como "un
ejemplo de una derecha cada vez más reaccionaria"
El ministro de Sanidad, Bernat Soria, ha acusado hoy al
PP de haber intervenido directamente en la relación médico-enfermo, en el
caso del hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), "algo que", dicho "con
mucha brutalidad, ni Franco se atrevió". Mientras tanto, el Gobierno
madrileño sigue sin pedir perdón, sin asumir responsabilidades y casi sin
admitir el fallo judicial. El consejero de Sanidad, Juan José Güemes, ha
insistido en esta línea al declarar que "el hecho de que no haya podido
probarse y que se haya archivado" el caso "no excluye que no se hicieran
unas prácticas inadecuadas" en el servicio de Urgencias.
Esperanza Aguirre: "¿Cree usted que tiene
que hablar Lamela porque lo diga la Cadena SER, El País o La
Sexta? Ya está hablando el Consejero de Sanidad y yo misma,
con lo que el señor Consejero de Transportes poco tiene que
decir en este asunto" -
Soria, en declaraciones a Antena 3 Televisión, ha
considerado que las acusaciones vertidas sobre el ex coordinador de
Urgencias de ese hospital, el doctor Luis Montes, y otros profesionales de
su equipo, en las que se cuestionaba su calidad profesional y humana, es
"uno de los atentados más graves" contra la sanidad publica. A su juicio, lo
más grave es que, después de este caso sobre supuestas sedaciones ilegales,
algunos médicos se negaron a aplicar estos cuidados paliativos para
"intentar curarse en salud", lo que ha supuesto que "muchos pacientes hayan
sufrido mucho". El ministro ha insistido en la obligación de la presidenta
de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, de disculparse y pedir perdón,
y ha criticado la tónica del PP de "no dar la cara", aunque ha precisado que
no pide "la dimisión de nadie".
"Quien
ha llevado adelante esa denuncia, quien depositó esa denuncia en el juzgado,
quien ha estado calumniando a estos profesinales, creo que tiene la
obligación de disculparse, de pedir perdón", ha reiterado, para recordar en
que la sentencia dice es que estos profesionales "actuaron correctamente en
lo humano y profesional". Pero el Ejecutivo de Aguirre está lejos de esta
exigencia. El que fuera consejero de Sanidad cuando se produjo la denuncia,
Manuel Lamela, sigue de vacaciones. El actual responsable de Sanidad ha
dicho que "el hecho de que no haya podido probarse" relación entre la
aplicación de sedantes y las muertes de pacientes en el Severo Ochoa ni se
hayan encontrado responsabilidades penales "es evidente que no excluye el
que hubiera unas prácticas que no debían haberse llevado a cabo en las
Urgencias de Leganés".
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30.01.08
Montes: "Se
sigue mintiendo"
"Y, por tanto, todas las decisiones que tomó la
Consejería de Sanidad en su momento son acertadas, como se ha demostrado
además con la evolución del funcionamiento de Urgencias a lo largo de estos
años", ha afirmado Güemes. Otro consejero regional, Francisco Granados,
responsable de Interior y además secretario general de los populares
madrileños, ha asegurado que la sentencia "no dice que no haya habido mala
praxis", sino que "no que no tiene consecuencias desde el punto de vista
penal". Sin embargo el auto ordena ordena eliminar toda alusión a mala
praxis: "Debiendo tener por suprimida de su fundamentación jurídica toda
mención realizada en el auto recurrido respecto a la mala praxis médica".
Granados ha criticado la demagogia por parte del PSOE, los sindicatos y "la
gente interesada en desgastar al Gobierno de la Comunidad de Madrid" en este
caso sobreseído por la justicia. "Yo como paciente potencial y como
ciudadano, me siento muy cómodo viendo como mi Gobierno si recibe una serie
de denuncias y con una serie de indicios sobre una irregularidad que se
pueden estar produciendo en un hospital, lo ponga en conocimiento de la
justicia para que se investigue", ha apuntado Granados.
Sobre el asunto ha hablado hoy el presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que lo ha aprovechado para criticar
la falta de talante del PP. Zapatero ha señalado que, a pesar del fallo
judicial, el PP "no acepta ni la responsabilidad política" ni "pide perdón a
esos profesionales que trabajaban tan dignamente". Además, ha considerado
que "la actitud del PP es un ejemplo clarísimo de una derecha cada vez más
reaccionaria y más alejada de lo que siente la mayoría de los españoles". En
una entrevista esta mañana en la cadena SER, Luis Montes ha asegurado que
desde que se desató el caso, hace ya tres años, se han llevado a cabo malas
prácticas médicas en el Severo ochoa y en muchos hospitales del país "porque
no se han atendido los síntomas terminales" y ha deseado que la sentencia de
la Audiencia Provincial que archiva el caso sirva para retomar el
tratamiento de todos los síntomas que presenten este tipo de pacientes, como
el dolor, la fatiga o los vómitos.
"No
vale decir que una persona se va a morir, que no se puede hacer nada más y
abandonar. Que se termine la práctica así es una omisión de actitudes
terapéutica al final de la vida. Es una mala praxis", ha advertido. Estas
afirmaciones fueron apoyadas por la enfermera Maribel Teiguell, quien ha
apuntado que "es muy duro" ver que, tras la destitución de Montes, los
pacientes "morían solos, mal sedados o poco sedados y sin su familia". El ex
coordinador del servicio de Urgencias del Severo Ochoa ha declarado que, a
pesar de las resoluciones judiciales, "se sigue mintiendo" cuando se dice
que fue cesado por "cuestiones administrativas". "Se me cesó del servicio de
Urgencias por 400 homicidios. El que también se mienta en el motivo del cese
es como seguir la campaña de mentir", ha añadido.
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30.01.08
Aguirre: "¿Cree que Lamela tiene que hablar por qué lo diga EL PAÍS, la SER
o la Sexta?"
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre, se ha pronunciado sobre el silencio de su anterior consejero de
sanidad, Manuel Lamela.
Ante la
pregunta de un periodista sobre si no creía que Manuel Lamela, consejero de
Sanidad de la Comunidad de Madrid en esos momentos, debería comparecer, la
presidenta de Madrid ha respondido de forma airada: "¿Cree usted que tiene
que hablar porque lo diga la Cadena SER, El País o La Sexta?".Aguirre ha
sostenido que "ya está hablando el Consejero de Sanidad y yo misma, con lo
que el señor Consejero de Transportes poco tiene que decir en este
asunto".De esta forma, Aguirre quiso justificar que Lamela, actual consejero
de Transportes, se encuentre ausente en estos momentos donde el caso del
Hospital Severo Ochoa de Leganés está de plena actualidad.
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30.01.08
El atasco en
urgencias de Leganés subió un 55% tras la marcha de Montes
Sanidad manipula la cifra de muertos para sostener que
el servicio ha mejorado
La Comunidad de Madrid volvió ayer a usar datos falsos
contra Luis Montes y los médicos del hospital Severo Ochoa de Leganés,
exculpados por la Audiencia Provincial de practicar sedaciones irregulares.
Por un lado, negó que el Gobierno regional denunciase el caso al juzgado -lo
hizo el 27 de mayo de 2005- y, por otro, manipuló la mortalidad en urgencias
para sostener que el servicio ahora es mejor. La realidad es que el atasco
de 2007 es un 55% superior al que tuvo con Montes en 2004.
"El sustituto que puso la consejería fue un desastre",
dice un pediatra
El consejero de Sanidad, Juan José Güemes, sostuvo por la
mañana que el relevo de Montes fue una decisión "bien tomada", y que "la
situación en urgencias ha mejorado mucho" desde que no está el médico
(2005). Para justificar a Güemes, Sanidad dio horas después el dato de
fallecidos en urgencias, que ha bajado de 203 en 2004 a 99 en 2007. Las
muertes en el hospital se redujeron en ese tiempo un 12%, según una
portavoz, que no supo dar las cifras precisas.
En realidad, Sanidad hace una interpretación torticera,
ya que en la última mitad de 2004 abrió el hospital de Fuenlabrada y la
población atendida en el Severo Ochoa bajó en más de 180.000 personas. Así
que es lógico que muera menos gente en el hospital. El descenso en urgencias
se explica en que tras la salida de Montes, si un paciente estaba a punto de
morir lo subían a planta por orden de la consejería. Según fuentes del
centro, uno llegó a fallecer en el ascensor.
Contando con el efecto de la población, la mortalidad en
el Severo Ochoa subió: de 262 muertes por cada 100.000 pacientes atendidos
en 2004 a 319 en 2005, según datos del hospital aportados por el Comité de
Empresa y Comisiones Obreras. Esto tampoco significa que la atención fuera
peor. La población de Fuenlabrada es mucho más joven que la de Leganés y al
irse, el porcentaje de fallecidos subió.
Lo que sí empeoró con la marcha de Montes fue la estancia
de los pacientes en urgencias. En 2004 (en el periodo de enero a septiembre,
el único que CC OO pudo comparar antes de que la dirección retirase el
acceso del personal a los datos), sólo el 6,99% de los que acudían a
urgencias pasaba allí más de 24 horas. En 2007, ese porcentaje subió un
55,3%. El porcentaje de los pacientes que permanecieron más de 12 horas
subió el 42,1% y los de más de seis horas, un 16,9%. El atasco ha ido a más.
Pese a ello, Güemes sostuvo que la destitución no se debió a "causas
disciplinarias" sino a "razones organizativas" y negó que Montes pueda
volver, en contra de lo que dijo Aguirre en 2005.Lo más sorprendente del
atasco es que el número de pacientes atendidos en urgencias en los primeros
meses de 2004 fue de 62.774 y en el mismo periodo de 2007 bajó a 48.112, un
descenso del 23%, achacable a la apertura del hospital de Fuenlabrada. El
número de médicos creció de 15 a 24 en este tiempo. Conclusión: con más
médicos y menos pacientes, el atasco creció con la marcha de Montes y su
equipo.
Los trabajadores del hospital tienen su explicación. Tres
enfermeras con más de treinta años de experiencia así lo manifiestan.
"Montes estaba en el hospital a las 7.30. Preparaba todo para que a las ocho
el equipo lo tuviera todo listo. Organizaba las derivaciones a otros
hospitales, los ingresos...", relataba una. Las otras dos lo confirmaban.
Una de ellas añadía: "Es muy importante tener a un coordinador que moviera
bien la urgencia, como hizo Montes". En la nueva etapa, coinciden todas, "al
coordinador ni se le veía".
Una decena de trabajadores del hospital consultados ayer
afirmaban que tras la destitución de Montes, aumentó la plantilla, las
pruebas se eternizaban y el nuevo jefe (Teodoro Grau) apenas peleaba por
subir los pacientes a planta como suelen hacer los jefes de urgencias. Grau
dejó el cargo hace unos días.
Fernando Pérez Iglesias, pediatra en el Severo Ochoa, ha
sido hasta hace poco y durante 16 años el jefe de los médicos residentes.
Según cuenta, Montes tenía "muy bien organizada y supervisada" su área. "Con
Grau fue un desastre", recuerda. "Con Montes ha sido la única etapa en la
que nunca hubo una denuncia contra un médico residente. Porque organizó muy
bien los turnos. Los residentes siempre estuvieron bien supervisados",
explica. Ahora, dice, "sobre todo por las noches y los fines de semana"
haría falta más personal.
El
portavoz popular en la Asamblea, Antonio Beteta, y el propio Güemes
reiteraron ayer que la Comunidad no denunció a los médicos, algo falso, ya
que el 27 de mayo de 2005 la consejería de Sanidad denunció a sus médicos en
el juzgado. Beteta sostuvo: "La Comunidad no demandó a Montes, sino que puso
en conocimiento del fiscal" un anónimo que había llegado a sus manos. Cuando
llegó la denuncia, el ex consejero de Sanidad, Manuel Lamela (desaparecido
tras el archivo del caso) pidió una inspección, relevó a Montes y denunció
el caso a la fiscalía. Ésta pidió un informe a la Clínica Médico Forense,
que dijo que la causa de las 400 muertes no se podía atribuir a las
sedaciones. Cuando Lamela vio que la fiscalía iba a archivar el caso,
denunció a sus médicos. Los responsables del PP parecen querer olvidarlo
ahora.
www.elpais.es 30.01.08
LUIS MONTES : "
Espero ver a Lamela en el banquillo
El calvario de
Luis Montes Mieza (Arribes del Duero, Salamanca, 1949) ha
terminado. "Ahora comienza el tiempo de la venganza", dice
convencido. Acaba de brindar con cava ante la puerta del
hospital Severo Ochoa de Leganés, donde sus compañeros
coreaban su nombre. Ya más calmado, toma un menú del día en
el bar de la esquina.
- "Que pidan perdón por toda la gente que ha
muerto con dolor estos años"
Pregunta.
¿Y ahora, qué?
Respuesta.
Ahora es el tiempo de la venganza. Que tengan el mayor
desgaste posible.
P.
¿Quiénes?
R.
Todos los que desprestigiaron la sanidad pública, que
acusaron a los profesionales del hospital por una denuncia
anónima que hablaba de 400 eutanasias y que ya se había
investigado.
P.
¿Entre ellos el ex consejero de Sanidad de Madrid, Manuel
Lamela, hoy de Transportes?
P. Sí,
espero sentar a Lamela en el banquillo. No sé si por
denuncia falsa o por unas declaraciones en las que hablaba
de sedaciones no indicadas y en dosis excesivas con
resultado de muerte. Eso es llamarnos asesinos.
P. ¿Y si
le piden perdón?
R. A mí
que no me pidan perdón, que no se lo voy a conceder. Que
pidan perdón a los familiares de tantas personas que han
muerto con dolor por su culpa. Porque después del caso
Lamela, la gente ha muerto peor, sufriendo y con los
familiares pasándolo mal.
P. Dice
que se muere peor.
R. Sí,
eso nos dicen. Morir dormido debería ser un derecho cívico,
pero hay médicos que se encarnizan, que insisten cuando no
hay nada que hacer y el paciente sufre. Y eso también es un
delito. Recuerdo que en 2000 leí en el New England
Journal of Medicine, una de las revistas médicas más
importantes, que en el siglo XX se había avanzado en curar
la enfermedad y en el XXI el reto era mejorar la muerte. Y
estamos lejos.
P. En
2002 hubo una denuncia anónima y la consejería la archivó
tras una investigación interna. ¿Por qué en 2005 la
consejería, también del PP, actúa de distinta forma?
R. En mi
opinión, hay factores políticos, económicos e ideológicos.
En esa época triunfaban las películas Mar adentro y
Million dollar baby, de Clint Eastwood, que ganó un
oscar, y que iban sobre la eutanasia. Las encuestas
del CIS decían que la gente estaba a favor de la eutanasia,
pero aun así el Gobierno socialista dijo que en esta
legislatura no tocaba. Pero el PP decidió que claro que
tocaba, y abrió un nuevo frente en su oposición total. Por
eso se inventó que eran centenares de eutanasias, cuando en
realidad eran casos de sedación terminal, una práctica
admitida hasta por la Iglesia.
R. ¿Y los
económicos?
R. La
semana siguiente a mi destitución y a que se hiciera público
el caso, la Comunidad de Madrid privatizó el hospital Puerta
de Hierro y luego anunció la construcción de ocho hospitales
públicos con gestión privada. Además, privatizó los cuidados
paliativos a la orden religiosa de San Juan de Dios. Pero
para llevar a cabo tanta privatización tenía que
desprestigiar antes la Sanidad pública. Era la ocasión
perfecta. Así que todo se mezcla con intereses políticos y
religiosos.
P. ¿Qué
queda de la Urgencia que dirigía?
R. Nada.
Salieron 15 médicos, a los que no les renovaron el contrato
o les hicieron la vida imposible hasta que se tuvieron que
ir. No queda nadie ni nada. Muchas enfermeras tampoco están.
www.elpais.es 29.01.08
Güemes dice que
no tiene "por qué pedir perdón" a Montes
Para el
consejero de Sanidad, la destitución no se debió a "causas
disciplinarias" sino a "razones organizativas"
El
consejero de Sanidad de Madrid, Juan José Güemes, ha
señalado esta mañana que el Gobierno regional, no
tiene "por qué pedir perdón" al ex responsable de
las Urgencias Sanitarias del
Hospital
Severo Ochoa, Luis Montes, ya que su antecesor,
Manuel Lamela, lo destituyó, hace dos años, por
"razones organizativas" y no por las acusaciones de
mala praxis médica interpuestas contra Montes.
Güemes
ha acompañado a la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre, a la inauguración de un
simposio sobre envejecimiento. Ella no ha querido
hacer declaraciones al salir del acto pero su
consejero, ha asegurado que el funcionamiento de las
urgencias del Severo Ochoa "ha mejorado notablemente
desde que el doctor Montes fue apartado" del cargo
de coordinador y, en todo caso, ha insistido en que
se trataba de un puesto "de libre designación".
Fue
"correcta y acertada"
El
actual consejero de Sanidad apoya así la decisión
que adoptó su predecesor, Manuel Lamela. Y razona su
postura en "la mejora" que ha experimentado este
servicio desde que se produjo aquel cese. La
decisión de destituirle, ha apuntado, estuvo "bien
tomada" y fue "correcta y acertada".
Sobre la
exigencia del Gobierno central y la oposición
regional de que el Ejecutivo madrileño pida perdón a
los sanitarios del Severo Ochoa, después de que la
Audiencia Provincial de Madrid haya archivado el
caso, el consejero ha insistido en que la Comunidad
"nunca" les acusó pública ni judicialmente, sino que
fue el PSOE el que "llegó a hablar" de que en el
hospital se practicaban "eutanasias masivas".
El líder
del PP, Mariano Rajoy, también se ha referido al
caso del Severo Ochoa durante una entrevista en
Antena 3. Ha asegurado que "no conozco bien el
asunto", aunque ha añadido que "que hubo una
denuncia y las denuncias no siempre te dan la
razón".
Por su
parte, el ministro de Justicia, Mariano Fernández
Bermejo, ha señalado esta mañana en Punto Radio, que
"hay que regular con precisión" la asistencia a los
enfermos terminales para que "los médicos tengan
seguridad jurídica", y las autoridades médicas sepan
"exactamente a qué atenerse". El ministro ha añadido
"debemos pensar que si el marco jurídico ha
permitido esta situación de conflicto es que este
marco no está claro. Aclarémoslo".
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29.01.08
Aguirre, en
2005: "Una equivocación es reversible",La presidenta
rechaza readmitir a los médicos expulsados
Es
lo que tienen las hemerotecas. Ponen a cada uno
en su justo lugar y resucitan declaraciones del
pasado que hoy pueden resultar incómodas. En
abril de 2005, cuando comenzó el calvario de los
médicos del hospital Severo Ochoa de Leganés, la
presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre, lanzó un mensaje para los profesionales
afectados. "El consejero de Sanidad [Manuel
Lamela] se puede haber equivocado y yo misma
también me puedo haber equivocado", tranquilizó
la presidenta. Ante ese riesgo de haber metido
la pata con unos médicos que fueron destituidos
de sus puestos, Aguirre capeó el temporal: "Pero
esa equivocación es reversible. En cuanto esto
se aclare, se vuelve a reponer a esas personas".
Las
afirmaciones de Aguirre entonces ya no suenan
tan tajantes tres años más tarde. "Nunca dije
que Lamela se había equivocado", afirmó ayer
cuando se le preguntó si se readmitiría a los
médicos expulsados. "Los cargos de confianza que
no se han ganado por oposición, que fueron
nombrados por un determinado Gobierno, fueron
relevados en ese momento", se excusó.
Hace
tres años, la presidenta de la Comunidad de
Madrid justificó que su Gobierno creyera las
acusaciones de un particular: "Es cierto que no
lleva firma, pero tiene los nombres y dos
apellidos de los pacientes y una serie de datos
sobre las historias clínicas. No tengo más
remedio que dar traslado al fiscal". A pesar del
perjuicio causado, Aguirre insistió ayer en que
hizo lo correcto: "Se había puesto en tela de
juicio la actuación de estos médicos". Y añadió,
muy tranquila, que no tenía "nada personal
contra esta gente", informa Carlos E. Cué.
Aguirre, que se excusó dos veces en que aún no
había leído el auto de la Audiencia Nacional
para esquivar las preguntas, sólo concedió: "Me
alegro de que no hubiera mala praxis". La
presidenta regional no quiso comprometerse a
reincorporar a los médicos. "No quiero aventurar
nada. Se hará lo que corresponda", señaló.
El
que no se contradijo fue el ex consejero de
Sanidad, Manuel Lamela. Simplemente porque ayer
se negó a decir una palabra. Así no tuvo que
enfrentarse a su contundente declaración de
2005, cuando aseguró: "Las acusaciones recibidas
indican que se han producido sedaciones
irregulares con resultado de muerte". Lamela
evitó responder también a la pregunta más
evidente: ¿Dimitirá usted? Sobre este asunto él
dijo en 2005: "La dimisión se plantea cuando uno
está cansado o cuando uno se equivoca. De
momento creo que es evidente que yo no me he
equivocado". Mariano Rajoy, presidente del PP,
tampoco dijo nada ayer, aunque sí respaldó a
Lamela en 2005: "El consejero Lamela es uno de
los políticos más importantes de nuestro
partido. Él no es el prototipo de persona que
toma sus decisiones sin saber por qué las toma o
sin conocimiento de causa".
Quien sí opinó fue el ministro de Sanidad,
Bernat Soria, que exigió a Aguirre y a sus
consejeros "que acusaron a los profesionales"
del Severo Ochoa de "mala praxis" que pidan
"perdón públicamente". Soria dijo que "una
acusación sin base causa daño a las personas,
ciudadanos, profesionales y también al Sistema
Nacional de Salud".
El
actual consejero madrileño de Sanidad, Juan José
Güemes, le respondió. "Es ridículo", dijo. "El
ministro no se ha enterado de que nosotros no
acusamos a nadie". Güemes, además, dio la
puntilla y reconoció que Montes no será repuesto
en sus antiguas responsabilidades como jefe de
Urgencias: "Fue cesado porque se perdió la
confianza en él y en su manera de gestionar. El
servicio ha mejorado notablemente desde que fue
asumido por otros profesionales".
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29.01.08
"¡Que sí,
que somos inocentes!"
Júbilo en el
hospital al conocer el fallo
Eran
las 14.14 cuando Luis Montes llegó al hospital
Severo Ochoa de Leganés. Muy aplaudido, el
médico se fundió en un emocionante abrazo con su
compañera, Maribel Teigell, que había dejado su
puesto de trabajo durante unos minutos en
centro. "Han sido tres años horribles. Pero
ahora hay que pedir responsabilidades. Con
calma, a su debido tiempo, pero habrá que
hacerlo", reflexionaba después Maribel.
Junto a ellos estaban los otros médicos acusados
de las supuestas sedaciones irregulares. Y
decenas de trabajadores del Severo que salieron
a la puerta unos minutos para abrazar a Montes y
sus compañeros. No paraban de gritar y de
descorchar botellas de champán. "¡Estamos
orgullosos... de nuestros compañeros... de la
Urgencia... del Severo!", vitoreaban.
En
su rabia se notaba el paso de los años, tres,
desde que comenzó el caso. "¡Que sí, que sí, que
somos inocentes!", seguían. Y pedían las
dimisiones de la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre, y del ex consejero de
Sanidad Manuel Lamela.
"Ha
sido muy duro", era la expresión más escuchada
entre los que acudieron a confortar a Montes y
su equipo. Esperanza y Begoña, dos enfermeras
veteranas, brindaban eufóricas: "Se ha creado
una muy mala imagen de nosotros. Se nos ha
puesto en duda. Ya no somos el mismo hospital".
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29.01.08
Montes: "El
objetivo de la Comunidad era el desprestigio de la sanidad
pública"
El ex
coordinador de urgencias del Severo Ochoa ha charlado con
los lectores de ELPAIS.com
"La
crisis del Hospital Severo Ochoa fue una cortina de
humo que ocultó el debate que se debía de haber
establecido con los nuevos modelos de gestión,
mixtos y privados, de los nuevos hospitales de la
Comunidad de Madrid". Así lo ha explicado el ex
coordinador de urgencias del hospital Severo Ochoa
de Leganés, Luis Montes, a los lectores de
ELPAIS.com.
Montes
ha charlado con los internautas después de conocerse
que la justicia ha archivado el caso de las
supuestas sedaciones irregulares en este centro
hospitalario. Para el doctor, "durante estos tres
años, el Severo Ochoa ocupó el espacio de este
debate y sirvió para un segundo objetivo:
desprestigiar la sanidad pública".
Tras el
archivo de la denuncia, "solicitamos el cese
inmediato del señor Lamela, su viceconsejero, señor
Canalda, su directora general de Insalud Madrid,
señora Pérez, y del director general de Recursos
Humanos", ha señalado. Además, ha dicho que se han
iniciado "querellas de responsabilidades penales y
contenciosas-administrativas", y que "se plantearán
aquellas que los equipos jurídicos nos aseguren que
van a prosperar".
En
cuanto al Gobierno de Esperanza Aguirre, que
destituyó al propio Montes y a su equipo tras una
denuncia anónima, el doctor ha dicho que no confía
en que rectifiquen. "No creo que reconozcan
absolutamente nada de su error. No va a haber
ninguna reposición en nuestros cargos. Si me
equivocase, particularmente yo no aceptaría la
reposición. Para mí han perdido toda la confianza".
Al ser
preguntado por la definición de "sedación
irregular", el doctor ha dicho que se trata de una
cuestión "difícil de contestar". "Yo no sabría
contestar qué es una sedación irregular. Sedación no
es una pura fórmula matemática repetible en cada
paciente, cada paciente necesita sus drogas y sus
dosis, según necesidades, y no hay dosis máxima ni
óptima sino aquella que cesa y calma los síntomas
que presenta el paciente".
Por su
parte, Montes ha añadido que "con la sentencia se va
a ocupar un espacio legal para el tratamiento de los
síntomas al final de la vida". En su opinión, los
pacientes y sus familiares no deben permitir "que se
produzca objeción de conciencia u omisión en la
utilización de las herramientas terapéuticas para
evitar el sufrimiento. Creo que tendríamos que
denunciarlo de forma particular en cada caso".www.elpais.es
29.01.08
La justicia tumba el
bulo de Aguirre sobre las sedaciones de Leganés
La
Audiencia archiva la denuncia de la Comunidad y limpia el nombre de
Montes
Les llamaron
asesinos, fueron represaliados, la Comunidad de Madrid, que
preside la popular Esperanza Aguirre, se escudó en un
anónimo para denunciarles por matar a 400 pacientes
terminales y la Cope y El Mundo los crucificaron.
Nada. No queda nada.
Esperanza Aguirre intenta desmarcarse ahora del caso
que llevó al juzgado
La Audiencia
Provincial de Madrid ha archivado definitivamente el bulo de
las sedaciones en Leganés y ordena restituir el nombre de
Luis Montes, ex coordinador de Urgencias del Hospital Severo
Ochoa de Leganés, y retirar cualquier alusión a mala
práctica médica. No sólo no hubo causa penal, ni siquiera
mala práctica. Y eso, tras mirar con lupa 339 historias de
los muertos en la urgencia de Leganés durante tres años.
En 22 de junio
pasado, el juez de Leganés que desde hacía dos años
investigaba las supuestas sedaciones irregulares en Leganés
archivó el caso. Montes había ganado. Pero no del todo. El
titular del juzgado, Rafael Rosel, daba satisfacción al ex
consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, del PP, al
afirmar en su resolución: "Varios pacientes han muerto tras
mala práctica médica a la hora de sedarles".
Ese archivo
parecía el último capítulo de un caso que comenzó el 11 de
marzo de 2005, cuando Lamela dio pábulo a una denuncia
anónima sobre más de 400 homicidios en Leganés. Dar crédito
a ese escrito suponía pensar que un servicio completo de un
hospital (decenas de médicos y enfermeras) llevaba años
matando a su antojo a los pacientes que por allí pasaban.
Pese a ello, y a que una investigación de la consejería dos
años antes no había encontrado nada, Lamela relevó a Montes
y denunció el caso.
Montes y su
segundo, Miguel Ángel López Varas, (que han dado la cara por
los 14 médicos imputados) pudieron aceptar el archivo. Ya no
podían ser condenados. Pero recurrieron a la Audiencia de
Madrid para que el juez eliminara la alusión a la mala
práctica médica.
En un auto
fechado del pasado 21 de enero, la sección decimoséptima de
la Audiencia accede a la petición de los médicos y ordena
"tener por suprimida toda mención realizada en el auto
recurrido a la mala praxis médica". La sala considera que
"ha sido un exceso" del juez esa mención, ya que no ha
investigado los suficiente para concluir eso.
Además de esa
reparación, la Audiencia arremete contra la comisión de
expertos que designó a dedo Lamela y que detectó 73 casos de
sedaciones excesivas, contra el informe del Colegio de
Médicos que, a instancias del juez, halló 34 sedaciones
irregulares.
La Audiencia
demuestra que cometieron errores de bulto en los análisis.
El auto afirma que las conclusiones del Colegio de Médicos
son "sumamente controvertidas" y pone ejemplos de lo mal que
analizaron las sedaciones. "Se ha puesto de manifiesto
errores en la valoración de las historias clínicas de los
pacientes fallecidos, casos en los que se decía que no se
había tratado la enfermedad de base y que estando en coma
hipoglucémico fue sedada, cuando parece que la glucemia fue
revertida y el coma se produjo por un shock séptico
con paro multiorgánico, momento en el que fue sedada".
También resalta otro cas en el que el informe "dice que el
paciente estuvo 12 horas sin tratamiento base y al que
directamente se aplicó la sedación, cuando en realidad se
produjo un error en la lectura de entrada al hospital,
tomando el perito las 23 horas por las 11 de la mañana". Ese
perito criticó que la mujer falleciera a los minutos de
recibir la sedación cuando estuvo más de 12 horas con el
tratamiento antes de fallecer.
La Audiencia
apoya la tesis de la Sociedad Española de Epidemiología que,
en un informe remitido al juzgado en noviembre de 2005,
desmontó las conclusiones de la comisión Lamela. La
sala critica que el informe no tenga en cuenta el peso y la
talla del paciente para considerar excesiva una dosis, algo
básico, según la Sociedad de Epidemiología.
Además, discrepa
de los expertos de Lamela cuando dicen que no se puede sedar
a un paciente en coma y dice que "es un tema discutido".
Aunque la comisión Lamela dictó que estaban mal sedados, la
Sociedad de Cuidados Paliativos la considera aceptable. La
sedación terminal es aquella que se aplica al paciente
terminal para calmarlo aunque pueda acelerar la muerte. Está
aceptada por la Iglesia católica.
La denuncia
afirmó que los familiares de los sedados nunca dieron su
consentimiento, algo que queda también desmentido. Pero el
auto confirma que si en las historias clínicas faltaban los
consentimientos escritos, era porque los custodiaba Montes y
los aportó al juzgado. Tras una denuncia previa, Montes
estableció una hoja de consentimiento informado que guardaba
en su despacho. En los casos que carecían de este escrito,
prosigue el auto, "en las hojas de enfermería se hace
mención de consentimientos prestados de forma oral, siendo
también discutido si es necesario en momentos críticos
recabar el consentimiento por escrito, motivo por el cual
habría casos en los que no existiese la hoja de dicho
consentimiento". Contra el auto no cabe recurso.
Los médicos del
Severo Ochoa y la oposición pidieron la dimisión de Lamela y
excusas de Aguirre. No obtuvieron ni una ni otra. Lamela no
apareció y Aguirre intentó desmarcarse de la denuncia.
Afirmó que la Comunidad de Madrid "no es parte del proceso"
judicial y que "nunca ha acusado a nadie". Eso no es cierto:
fue la consejería la que el 27 de mayo de 2005 denunció el
caso al juzgado cuando vio que el fiscal iba a archivar la
denuncia que le había remitido Lamela. Las asociaciones de
pacientes Adepa y Avinesa, apoyaron al denuncia aunque sólo
una de las familias de los 339 fallecidos denunció pro su
cuenta en el juzgado y fue archivado.
La presidenta
del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariña, cuyo
comité ha quedado desprestigiado, tampoco se dio por aludida
y "se congratula" por el archivo. Montes tiene ya se ha
querellado contra a los principales locutores de la Cope y
estudiamás denuncias. Nadie se hace responsable del calvario
de 14 médicos ni de los pacientes que desde entonces han
muerto con dolor.www.elpais.es
29.01.08
El tribunal confirma el sobreseimiento y archivo del caso de las
presuntas sedaciones irregulares
La Audiencia Provincial de Madrid ha ratificado en un auto
el sobreseimiento y archivo del caso de las presuntas
sedaciones irregulares en el hospital Severo Ochoa de
Leganés y ordena además que se suprima toda referencia a la
posible mala práctica de los médicos denunciados.
Según un
portavoz de los médicos afectados en su día por la denuncia
de la Consejería de Sanidad de Madrid, el auto de la
Audiencia Provincial que ratifica el archivo decidido en
junio pasado por el Juzgado de Instrucción número 7 de
Leganés tiene fecha de 21 de enero y ha sido comunicado hoy
a las partes.
Ahora, el doctor Luis Montes y otros médicos denunciados,
así como la Asociación para la Defensa del Hospital Severo
Ochoa, "estudian formular querellas personales por denuncia
falsa contra los que, engañando a jueces y fiscales,
denunciaron 400 asesinatos por eutanasia activa en el
Hospital Severo Ochoa", ha indicado la misma fuente.
Cómo se va a reparar el daño
Además, el colectivo de sanitarios del Severo Ochoa
preguntará a la presidenta regional, Esperanza Aguirre,
"cómo, cuándo y por parte de quién se va a reparar el enorme
daño producido a los denunciados y al Hospital Severo
Ochoa".
Los médicos que fueron acusados, entre ellos Luis Montes,
han ofrecido una rueda de prensa en el Colegio de Médicos de
Madrid para ofrecer su opinión sobre este auto de la
Audiencia Provincial. Montes ha asegurado que no perdona y
que es "el tiempo de la reparación". Tras la rueda de
prensa, según han informado fuentes sindicales, los
trabajadores del Hospital de Leganés van a brindar con "una
copa de champán" a las puertas de Severo Ochoa "para
celebrar la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid".
Para Montes, "hoy es un día de alegría y orgullo porque
el conflicto del Severo Ocho ha terminado en positivo",
aunque eso no impedirá que los profesionales afectados
presenten "denuncias y querellas tanto individuales como
colectivas".
El 22 de junio de 2007, el Juzgado de Instrucción número
7 de Leganés dictó auto de sobreseimiento del caso de las
presuntas sedaciones irregulares en el hospital Severo
Ochoa, en una resolución que consideraba que se produjo mala
praxis médica pero que no se podía acreditar la conexión
entre ésta y las muertes, lo que es imprescindible en
materia penal para apreciar la existencia de delito.
El tribunal recordaba que la responsabilidad que se les
pedía, por vía penal, "no deja de ser la última a la que
acudir, pues es la que sanciona las conductas más graves y
que, por ello, exige de una certeza más allá de las
presunciones". El 19 de octubre, la Fiscalía de Madrid hizo
público un informe en el que consideraba, como finalmente ha
establecido la Audiencia Provincial, que se debía retirar
del auto de archivo "cualquier referencia a mala práctica
médica aplicable a la conducta profesional de los médicos
imputados".
Un calvario de tres años
El calvario para el médico Luis Montes y su
equipo arrancó el 11 de marzo de 2005. El
entonces consejero de la Comunidad de Madrid,
Manuel Lamela, dio crédito a una denuncia
anónima que relataba 400 homicidios en
urgencias. Lamela decidió relevar a Montes y
avanzar en la investigación de las muertes.
Los inspectores del gobierno regional no
hallaron relación entre las sedaciones de los
pacientes -todos, en estado terminal- y la
muerte. La comisión Lamela, sin
embargo,-reevaluó las historias sin entrevistar
a los médicos y halló 73 "sedaciones
irregulares". Con este informe, Lamela denunció
el caso en el juzgado y cerró la investigación
del fiscal.
El juzgado de instrucción de Madrid encargado
archivó el caso el pasado junio, . En su auto,
el juez reconoció que se había practicado "mala
praxis", pero desestimó que las muertes hubieran
sido consecuencia de ello. www.elpais.es
28.01.08
Montes: "Estamos jugando el segundo
tiempo, el de las reparaciones y las
responsabilidades"
El ex jefe de Urgencias del Hospital
Severo Ochoa de Leganés celebra con
champán junto con un centenar de
personas el archivo de la causa por
supuestas sedaciones ilegales
El doctor Luis Montés, ex
coordinador de la Unidad de
Urgencia del Hospital Severo
Ochoa de Leganés, ha brindado
con champán en la puerta del
hospital con medio centenar de
vecinos, mientras sus compañeros
pedían a gritos la dimisión de
la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre.
Montes ha querido celebrar así
el fallo de la Audiencia
Provincial de Madrid por el que
se confirma el archivo de la
causa por supuestas sedaciones
ilegales y se pide limpiar el
nombre de los 15 médicos
acusados en 2005 de 400
homicidios.
Entrevistamos al
doctor Luis
Montes: "No
tengo ninguna
duda de que se
tratase de una
operación
política. Estaba
premeditada,
había
antecedentes en
2002."
www.elpais.es
28.01.08
El coordinador
general de IU,
Gaspar
Llamazares,
exige que se
restablezca el
prestigio de la
sanidad pública
tras el acoso al
Hospital Severo
Ochoa de
Leganés.
-
Montes ha manifestado con
emoción: "Hoy es un día bonito,
brillante y resplandeciente, uno
de los días más importantes de
mi vida y ya estamos jugando el
segundo tiempo, tiempo de
reparaciones y de
responsabilidades". Es muy
posible que se presente una
querella contra los responsables
de la Comunidad de Madrid, según
ha explicado Montes. "Ya hay un
equipo de abogados que están
estudiando las bases jurídicas
para ello".
Junto al ex jefe de Urgencias
también han estado en la
concentración médicos acusados
en el caso Severo Ochoa, como
Frutos del Moral, Miguel Angel
López Varas, Joaquín Insausti,
así como el alcalde de la
ciudad, Rafael Gómez Montoya
(PSOE), el primer teniente de
alcalde Raúl Calle (IU), las
diputadas regionales de IU Inés
Sabanes y Caridad García, y
medio centenar de trabajadores y
vecinos.
Los responsables de CC OO y
UGT del hospital, que también se
encontraban en la celebración,
han exigido a Esperanza Aguirre,
que destituya de forma
"inmediata" de sus
responsabilidades públicas al
consejero de Transportes del
Gobierno regional, Manuel
Lamela, titular de la Consejería
de Sanidad cuando hace tres años
se llevaron ante la Justicia las
denuncias anónimas por mala
práctica médica.
Los concentrados en la puerta
del hospital gritaban: "Lo digo
con orgullo, trabajo en el
Severo" o "Esperanza, Lamela,
dimisión". El alcalde de
Leganés, Rafael Gómez Montoya,
pedía "normalizar la situación".
La Comunidad debe decir algo al
respecto de la restitución del
buen nombre de este hospital y
de sus profesionales".
El doctor José Saravia,
primer director del centro hace
15 años, ha afirmado que éste es
"un día positivo y muy hermoso,
porque es un día donde se ha
hecho justicia y ahora toca
restituir el buen nombre y la
credibilidad de sus trabajadores
y profesionales". La diputada
regional de IU Inés Sabanés ha
reclamado también a la Comunidad
que asuma su responsabilidad
política y a Esperanza Aguirre
restaurar cuanto antes "el buen
nombre de ésta institución
médica".
Tres años de calvario
Durante los tres años de
calvario que ha durado el caso,
según las declaraciones de
Montes, en comparecencia al
mediodía en el Colegio de
Médicos de Madrid, cinco jefes
de servicio han sido destituidos
junto a tres supervisores, y
muchos compañeros han sido
coaccionados por unirse a las
protestas.
El "acoso" sufrido por el
equipo de médicos del Severo
Ocoa desde que llegó la denuncia
anónima por 400 muertes en
urgencia en marzo de 2005 ha
sido "terrible", según Montes.
El doctor, tras conocer el auto
de la Audiencia Provincial de
Madrid (fechado en el 21 de
enero) ha exigido a la
presidenta de la Comunidad que
pida perdón a los usuarios por
la pérdida de confianza que ha
provocado el relevo del equipo
de Urgencia y la ha instado a
que cumpla "su palabra" y
rehabilite a todos los
destituidos. Montes ha añadido
que no habrá "perdón".
En abril de 2005, la
presidenta de la Comunidad,
afirmó ante los micrófonos de la
Cadena SER que la destitución de
los afectados en el caso Severo
Ochoa era "reversible", es
decir, que si se demostraba su
inocencia, serían rehabilitados.
El ex responsable de
Urgencias del Severo Ochoa ha
pedido que se ponga en marcha
una campaña similar a la que,
con dinero del gobierno
municipal, se lanzó en su
contra, pero que ahora sirva
para "rehabilitar" al personal
de su equipo. El doctor ha
añadido que el tiempo de la
reparación pasa también por
"asumir responsabilidades
políticas" como el cese del que
era consejero de Sanidad en
2005.
Querellas contra Lamela
Un portavoz de la Asociación
para la Defensa del Hospital
Severo Ochoa presente en la
rueda de prensa junto a Montes y
otro facultativo destituido,
Ángel López, ha reiterado que
los afectados estudian presentar
"querellas por denuncia falsa"
contra Lamela.
Este portavoz ha acusado a
Lamela de "judicializar" un caso
que debería haber ido a la
comisión deontológica del
Colegio de Médicos de Madrid. En
su opinión, el ex consejero de
Sanidad se saltó "todos los
mecanismos" hasta el archivo de
la causa. "Personajes como
Lamela no deberían estar en el
ruedo político", ha sentenciado.
www.elpais.es
28.01.08
Aguirre dice que "se hará lo que se
tenga que hacer"
El consejero de Sanidad se reafirma
en la destitución de Montes por "pérdida
de confianza".- El ministro de Sanidad
pide a Aguirre que se disculpe
públicamente
La presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre, ha
declarado que ella no tiene nada
"personal en contra de estas
personas", en relación a la
sentencia de la Audiencia
Provincial de Madrid sobre la
destitución de los médicos del
Severo Ochoa. Ha justificado la
destitución porque se había
puesto "en tela de juicio su
actuación". De momento, la
presidenta dice desconocer el
contenido de la sentencia, pero
"se hará lo que corresponda y lo
que se tenga que hacer" y en
cualquier caso, ha comentado, se
alegra de que no haya habido
mala praxis.
En abril de 2005
Aguirre declaró a Cadena SER que
la destitución de estos médicos
era "reversible", y que si la
justicia demostraba que no había
habido mala práctica por parte
de los doctores, éstos serían
restituidos. "El consejero y yo
nos podemos haber equivocado,
pero esa decisión es
reversible", dijo entonces.
Juan José Güemes, consejero
de Sanidad de la Comunidad de
Madrid, ha declarado por su
parte respetar la decisión de la
Audiencia Provincial de
confirmar el sobreseimiento del
caso de las presuntas sedaciones
irregulares denunciadas en el
Hospital Severo Ochoa de
Leganés. Sin embargo, se ha
reafirmado en la corrección del
cese del médico Luis Montes como
coordinador de urgencias del
centro sanitario.
"El cese de Montes se produce
como consecuencia de la pérdida
de confianza en él", ha
declarado. "La Justicia, en
sentencia firme, ha reconocido
que la separación del doctor de
ese puesto de confianza se
ajustó plenamente a derecho".
Juan José Güemes es el
sucesor como titular de Sanidad
de Manuel Lamela, que fue quien
decidió separar a Montes de su
puesto, pero ha decidido
mantener la misma postura que su
antecesor. Lamela ocupa
actualmente la cartera de
Transportes e Infraestructuras
en la Comunidad de Madrid. Tanto
él como la presidenta de la
Comunidad, Esperanza Aguirre, no
han realizado declaraciones al
respecto de momento.
Disculpas públicas y
restitución
Por su parte Bernat Soria,
ministro de Sanidad y Consumo,
ha pedido a Esperanza Aguirre
que se disculpe públicamente
porque "una acusación sin base
causa daño a las personas y al
Sistema Nacional de Salud".
Además, ha expresado su
satisfacción por el hecho de que
los profesionales del Severo
Ochoa acusados de mala praxis
vean ahora "devuelto su
prestigio".
El acalde de Leganés, Rafael
Gómez Montoya, ha instado a
Aguirre a que restaure en sus
puestos de trabajo a todos los
jefes de servicio y
profesionales que fueron
relegados mientras duró la
investigación. "El Gobierno de
Esperanza Aguirre tiene debe dar
una respuesta", ha declarado.
www.elpais.es
28.01.08
Cronología del caso
Severo Ochoa
Una denuncia anónima acusó en 2005 a 15 médicos del hospital
Severo Ochoa de Leganés (Madrid), acusados de haber cometido "400
homicidios" en el servicio de urgencias. El consejero de Sanidad,
Manuel Lamela, dio pábulo a la denuncia, destituyó a cinco jefes y
tres supervisores y el caso llegó a los tribunales. Tres años
después, la Audiencia Provincial de Madrid no solo archiva el caso,
sino que sentencia que no hubo mala praxis médica
www.elpais.es
28.01.08
EN LEGANÉS NO HABÍA CASO
Una denuncia anónima decía que en el hospital Severo
Ochoa de Leganés (Madrid) se habían podido practicar 400 eutanasias mediante
sedaciones indebidas o irregulares a enfermos terminales. Eso sirvió al ex
consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela (PP), para elevar a los
tribunales un asunto que ha tenido soliviantados a enfermos y sanitarios de
este hospital madrileño desde 2005.
Tras dos años, el juez ha
archivado el caso.
El Derecho Penal exige "certezas más allá de las
presunciones", señala el juez Rafael Rosel en el auto en el que ordena
archivar las diligencias. "Se ha practicado mal la Medicina, pero no consta
que las muertes sean consecuencias de ello", destaca. Y asegura que no ha
encontrado elementos para determinar si los fallecimientos se debieron "a la
sedación indebida o a su enfermedad inicial". El juez sostiene que "varios
pacientes han muerto tras mala práctica médica a la hora de sedarles",
aunque no hay pruebas de que ello se deba "exclusivamente a los fármacos
prescritos por los doctores".
El caso de las sedaciones de Leganés ha suscitado un gran
debate. Desde sectores conservadores se jaleaba la denuncia como un intento
de frenar tendencias partidarias de la eutanasia. Tendencias que algunos
veían en un grupo de médicos de Leganés a los que se tildaba de "rojos" y
"progres". Desde otros sectores, en cambio, se consideró una ligereza que un
organismo oficial como la Consejería de Sanidad de Madrid denunciase y
airease sin fundamento un asunto que podía frenar a muchos médicos a la hora
de aplicar la sedación a enfermos agónicos.
En 2005, Lamela habló con el fiscal jefe de Madrid,
Manuel Moix, y le comentó que le iba a elevar la denuncia anónima que le
habían hecho llegar. Tras el aviso de Lamela, Moix pidió los historiales de
los casos de posibles homicidios. La criba llegó rápido. Concluyó que sólo
13 de ellos eran susceptibles de ser investigados en la vía penal. Para
asesorarse, reclamó un dictamen a expertos de la Clínica Medico Forense de
los juzgados de Madrid. Los peritos dictaminaron que no cabía establecer una
relación entre la sedación aplicada y los fallecimientos de esos 13
enfermos, todos ellos terminales. Cuando los fiscales iban a archivar el
asunto, el ex consejero de Sanidad dio otra vuelta de tuerca y presentó una
denuncia dando cuenta de sedaciones irregulares en 73 de los 400 casos
iniciales. La idea era arrebatarle el caso a la fiscalía. Lo logró, y
también que la fiscalía se abstuviese de acordar el archivo de las
pesquisas.
Fue entonces cuando el juez, Rafael Rosel, del Juzgado de
Instrucción 7 de Leganés, se hizo cargo del asunto. Rosel encomendó al
Colegio de Médicos de Madrid que eligiera a un grupo de expertos para que
analizase esos 73 casos. La elección de los expertos cosechó críticas por
las tendencias conservadoras de algunos de ellos. Los expertos detectaron 34
casos de supuesta mala práctica médica por sedaciones indebidas,
excesivas o contraindicadas. Explica el juez al respecto: "Se sedó
terminalmente a cuatro pacientes (...) que contaban con posibilidad de
serles ofrecido tratamiento médico". Según el juez, en otros 11 casos de
enfermos, todos ellos terminales, las sedaciones fueron aplicadas "de tal
manera y con tales dosis que sugirieron una posible relación directa con su
muerte o, cuando menos, una contribución muy notable al acortamiento de la
vida". El juez también ve que a una veintena de pacientes se les aplicó
sedación pese a encontrarse éstos en coma profundo, "lo que constituye una
mala práctica médica". Por este motivo, el juez citó como imputados a los
médicos del servicio de Urgencias, entre ellos, Luis Montes.
Con este criterio, el juez asume las conclusiones del
peritaje del Colegio de Médicos de Madrid y de otro informe hecho por una
comisión nombrada a dedo por Lamela: que el tratamiento era innecesario, no
se registró en la historia clínica y, sobre todo, que las dosis de calmantes
eran excesivas. Los expertos en cuidados paliativos rebaten este punto, ya
que no hay una dosis de calmante máxima fijada en ningún protocolo ni, mucho
menos, en una ley.
Concluidos los interrogatorios y demás pesquisas, el juez
ha decidido archivar las diligencias "al no resultar debidamente justificada
la perpetración de delito" ni hay "elementos para responsabilizar
criminalmente a los imputados por las muertes de sus pacientes tras las
sedaciones". El juez deja claro en su auto que, "por más confusión que se
haya querido generar por parte de algunos", lo que él ha juzgado no es el
hecho de si se debe sedar o no a un paciente terminal, ni la forma de
proceder de los médicos de Leganés. El Pais. (23/06/07)
Los peritos de Leganés ignoraron
datos clave de los pacientes en las sedaciones "contraindicadas"
Y fedeguico jIMÉNEZ
Losantos con su querella particular
Los peritos del
Colegio de Médicos ignoraron varios datos clave de los historiales clínicos de
los cuatro pacientes del hospital de Leganés cuyas sedaciones terminales
calificaron de "contraindicadas" y que investiga el juez. Los informes médicos
entregados al juez, a los que ha tenido acceso este periódico, revelan graves
errores de interpretación en aspectos que luego sirvieron de base a los peritos
para argumentar que estos enfermos fueron sedados cuando sufrían enfermedades
que podían ser tratables. En un caso los peritos confundieron la hora de ingreso
-creyeron que fue a las once de la mañana en lugar de las once de la noche- y
acusaron a los médicos de haber dejado deteriorar la salud del enfermo durante
ese tiempo.
La crisis del
hospital Severo Ochoa de Leganés se originó hace 19 meses, cuando el consejero
madrileño de Sanidad, Manuel Lamela, decidió dar credibilidad a una denuncia
anónima que acusaba a su jefe de Urgencias, Luis Montes, y a otros médicos de
haber cometido 400 "homicidios" en el centro. Los supuestos homicidios
resultaron ser sedaciones de enfermos terminales, y el caso Leganés
reveló así su verdadera naturaleza: un pulso entre el conservadurismo religioso,
con el que se alinea Lamela, y los médicos que alivian el dolor de los
agonizantes, con el apoyo de las sociedades científicas y los organismos
internacionales. Desde el inicio de la crisis, las 400 sedaciones sospechosas
se han quedado reducidas a 15 tras los sucesivos descartes hechos por expertos,
peritos, forenses, fiscales y jueces que han visto el caso hasta hoy. De ellas,
11 corresponden a enfermos agonizantes e inconscientes que ya "se encontraban al
final de la vida", según los peritos del Colegio de Médicos de Madrid que las
analizaron por orden del juez. Los peritos critican las dosis y fármacos usados
por los médicos y consideran innecesarias las sedaciones porque dicen que se
trataba de enfermos en coma que no sufrían. Pero no cuestionan que la muerte de
los enfermos era inminente, lo que descarta la responsabilidad penal de los
médicos, según dos catedráticos de Derecho Penal consultados.
La principal base
de la acusación contra los médicos queda reducida así a las cuatro sedaciones
que los peritos han calificado como contraindicadas. El juez que instruye el
caso se refirió a ellas como "los casos más serios" durante la declaración de
los peritos. Uno de ellos los resumió como "pacientes que aunque tenían una
enfermedad grave, podían tener alguna posibilidad que fue limitada totalmente
por las sedaciones".
Los 11 peritos
del Colegio de Médicos de Madrid cometieron, sin embargo, errores al interpretar
las historias clínicas. Así se desprende de los informes médicos y las
declaraciones de los peritos ante el juez, a los que ha tenido acceso EL PAÍS.
El primer caso
corresponde a un hombre de 78 años que murió el 2 de febrero de 2004, un día
después de ingresar en el hospital por múltiples patologías. Los peritos afirman
ante el juez que el enfermo ingresa a las 11 de la mañana del día 1 de febrero y
que no es sometido a ninguna prueba diagnóstica ni tratamiento hasta ser sedado
a las 2 de la madrugada del día siguiente. Murió seis horas después.
"La sedación se
inicia 14 horas y 15 minutos después de que el enfermo ingrese en urgencias",
destaca un perito, "y en ese tiempo su salud se deteriora sin que se inicie
ningún estudio que permita hacer un diagnóstico e iniciar un tratamiento",
critica. El perito, sin embargo, confunde la hora de ingreso, que no es las 11
de la mañana sino a las 11 de la noche. Se equivoca porque se fija en una
anotación manuscrita de una médica residente -escribe 11.45, en lugar de 23.45-
y no tiene en cuenta la hoja de ingreso impresa en ordenador, donde figuran los
datos del paciente, la fecha y hora -con el día dividido en 24 horas- de llegada
a urgencias.
En el segundo
caso, la paciente ingresa, entre otras dolencias, con oliguria (no orinaba),
hinchazón o distorsión abdominal, taquipnea (respiración acelerada),
taquicardia, azúcar en sangre alto y leucocitosis (glóbulos blancos elevados,
signo de infección). El perito insistió ante el juez en que la enferma es sedada
sin que se le hubiera hecho un diagnóstico que permitiera tratarla. Censura
especialmente que no se le realizara una ecografía abdominal. "La distorsión
abdominal puede deberse a una infección, a una obstrucción o muchas otras
causas. En cambio, le sedan porque creen que sufre una infección que no ha
quedado acreditada".
En la historia
clínica, sin embargo, consta la anotación "no valorable" en referencia a la
ecografía abdominal. De sus declaraciones ante el juez se desprende que el
perito la interpreta como la negativa de los médicos a hacérsela, cuando en
realidad es la anotación del radiólogo que realizó la prueba que, ante la
cantidad de gas acumulado en el abdomen -signo de infección y muerte de
tejidos-, se ve incapaz de obtener un diagnóstico.
Además, el médico
que sedó a la paciente mostró al magistrado que, según los protocolos médicos,
la enferma sí sufría de sepsis. Los protocolos -ejemplificados por el médico con
un manual para residentes- dicen que si un paciente con hinchazón abdominal
presenta dos o más de los siguientes cuatro síntomas -taquicardia, taquipnea,
leucocitosis y fiebre-, el diagnóstico es de sepsis. La enferma, según la
historia clínica, presentaba los tres primeros. En la historia también figura
una anotación escrita media hora antes del inicio de la sedación terminal:
"Aumento distorsión abdominal, paciente estuporoso y agitado, la familia pide no
realizar medidas agresivas e iniciar tratamiento paliativo".
El tercer caso se
refiere a una mujer de 91 años diabética y que sufre sepsis, posiblemente de
origen urinario. El perito considera que el coma hipoglucémico (por falta de
azúcar) que sufría era reversible con la administración de glucosa y la sepsis
tratable con antibióticos. Y critica con dureza que la paciente fuera "sedada
cuando aún estaba en coma hipoglucémico". En la historia clínica y en las hojas
de enfermería, sin embargo, consta que la paciente recibió dos tipos de glucosa
y que el coma hipoglucémico había sido remontado (alcanzó un nivel de 200 de
azúcar en sangre, considerado alto).
La cuarta y
última "sedación contraindicada" es uno de los casos más confusos. Se trata de
una paciente de 83 años que ingresa con múltiples patologías -entre ellas una
infección generalizada y un infarto cerebral extenso- a la que en las primeras
horas se le realizan "pruebas diagnósticas y tratamientos adecuados", afirman
los peritos. En los dos días siguientes, sin embargo, sucesivos turnos de
médicos en urgencias le aplican morfina, se la retiran, inician tratamiento con
antibióticos o la sedan.
El caso denota
discrepancias entre los propios médicos de Leganés. Algunos la consideraron una
enferma terminal y que debía ser sedada. Pero la facultativa del segundo turno
optó por administrarle antibióticos y retirarle la morfina. Ante el juez, los
peritos alabaron esta decisión, mientras los médicos de Leganés la criticaron
con dureza. "Fue una decisión equivocada. La paciente tenía todos los puntos en
la escala de mortalidad tras haber sufrido un infarto masivo. Si la médica
quería tratar la sepsis, que lo hubiera hecho bien, con un tratamiento de
rehidratación, monitorización y soporte vital. Hacerlo sólo con antibióticos sí
que es mala praxis médica", afirman los médicos imputados.
www.elpais.es
04.11.06
ENTREVISTA: ANTONIO CUERDA
Catedrático de Derecho Penal
"El médico tiene
la obligación de prestar cuidados paliativos"
Pregunta.
¿Es delito aplicar una sedación a un enfermo terminal que morirá en cuestión de
horas?
Respuesta.
No. Esa sedación puede ser innecesaria, pero no punible desde el punto de vista
penal.
P. ¿Por
qué?
R. Porque
no se le inflige ningún daño al paciente.
P. ¿Aunque
se incurra en mala praxis?
R. La mala
praxis en sí misma no constituye delito. Si no hay daño ni relación directa y
demostrada entre la actuación del médico y el daño, la mala praxis no es
castigable. Puede ser una cuestión médica o administrativa, pero no
penal.
P. Los
peritos del Colegio de Médicos de Madrid afirman en su informe que no puede
demostrarse la relación entre las sedaciones y la muerte del paciente.
R.
Entonces no hay delito.
P. Pero en
cuatro casos sugieren que los médicos sedaron a enfermos en lugar de atenderles
de las patologías que sufrían.
R.
Entonces sí puede haberlo si la muerte no era irreversible. Pero no por las
sedaciones, sino por no haberles atendido de las enfermedades que sufrían.
P. ¿No
sedar a un paciente que sufre dolores o angustia ante la muerte puede ser
delito?
R. Sí. Los
cuidados paliativos son jurídicamente obligatorios si la muerte es irreversible.
Dejar morir a alguien que sufre es infligir un daño. Es delito
www.elpais.es
04.11.06
UGT Y CCOO PIDEN LA DIMISIÓN DE LAMELA POR EL CASO LEGANÉS
UGT y CC OO exigieron la dimisión del consejero de Sanidad,
Manuel Lamela, por crear una "injustificada alarma social" en el caso de las
sedaciones del Hospital de Leganés. A las peticiones de cese también se sumó la
Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública que pidió a la
justicia la rápida resolución del caso. En un comunicado conjunto, denunciaron
que las manifestaciones de los responsables del Gobierno regional son
"precipitadas y tendenciosas" y que "dan por sentado" que ha existido mala
praxis en las sedaciones del centro hospitalario. El comunicado también fue
suscrito por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública
(Fadsp), que pidió a los jueces que instruyen el caso una resolución rápida "en
la medida de lo posible".
Tanto los sindicatos como la Federación solicitaron también
la dimisión de la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariña,
si se confirman las acusaciones de que condicionó los contenidos del informe
pericial y pidieron que se tuviera en cuenta la información aportada por los
médicos imputados para clarificar las actuaciones. Las organizaciones
denunciaron que la alarma creada por la Consejería ha perjudicado la
credibilidad de la sanidad pública. (10/06/06)
Un informe del Colegio
de Médicos concluye que no se pueden atribuir las muertes a la sedación
Un informe del
Colegio Oficial de Médicos de Madrid exculpa a los médicos de Hospital Severo
Ochoa de Leganés (Madrid) al concluir que "no es posible afirmar o negar con
certeza absoluta si la causa directa de la muerte de alguno de los pacientes
sedados fue la medicación administrada". Sin embargo, al mismo tiempo el
documento confirma la existencia de casos de mala praxis en la sedación de
pacientes terminales. Concretamente habla de 20 casos de sedación a pacientes en
coma profundo, diez en las que se hizo la sedación sin identificar el síntoma y
cuatro en las que este procedimiento estaba contraindicado. La Consejería de
Sanidad de Madrid cesó en sus cargos en 2005 a varios responsables del centro
hospitalario a causa de este caso.El informe, cuyas conclusiones ha avanzado la
presidenta de la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (AVINESA),
María Antonia Moral, fue encargado por el juzgado número 7 de Leganés, que lleva
el caso, que ha citado a la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana
Fariña, el próximo día 12 para informar sobre su elaboración. El estudio ha sido
realizado sobre 72 historias clínicas del Severo Ochoa, "la mayoría" de ellas,
indica, de "pacientes con una patologías muy graves y una expectativa de muerte
a muy corto plazo".
"Dosis
injustificadamente altas"
Entre las
conclusiones figura que "existe una identificación errónea entre la instauración
de medidas paliativas justificadas en la mayoría de los pacientes y la
aplicación de sedación terminal" y que "se han realizado sedaciones terminales
con dosis injustificadamente altas de medicamento y en asociaciones
potencialmente peligrosas, lo que ha generado una situación de riesgo
innecesario adicional a los pacientes de muerte por depresión
respiratoria"."Pese a ello -dice también- no es posible afirmar o negar con
certeza absoluta si la causa de la muerte de alguno de los pacientes sedados fue
la medicación administrada". Del análisis caso a caso, el informe señala que
"existen 20 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal en
pacientes que, por estar en coma profundo, eran innecesarias si no están
indicadas" y que "ello constituye una mala práctica médica". Sin embargo, la
Sociedad Española de Cuidados Paliativos acepta esta práctica.Añade que "existen
10 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal sin identificar
el síntoma refractario o no se emprendía tratamiento específico de control antes
de iniciar la sedación terminal, y por tanto no estaban indicadas". Dice además
que "existen cuatro historias clínicas en las que la sedación estaba
contraindicada", 24 "en las que consideramos que la sedación terminal estaba
indicada", cinco "en las que no se llegó a realizar sedación terminal" y nueve
sobre las que los médicos que han realizado el informe no han llegado a "un
consenso sobre indicación o no indicación de sedación terminal". Por último, en
los 24 casos restantes la sedación era la indicada.
Cita a la
presidenta del Colegio
El informe se ha
realizado sobre 72 de las 73 historias clínicas en las que una comisión de
expertos creada por la Consejería de Sanidad encontró en mayo de 2005 sedaciones
"inadecuadas o no indicadas", después de que el anterior mes de marzo se
recibieran dos denuncias anónimas sobre supuesta mala práxis en la
administración de fármacos a pacientes terminales del Hospital de Leganés. El
magistrado titular del juzgado número 7 de Leganés dictó más tarde, el 27 de
marzo de este año, una providencia en virtud de la cual se excluyó de la
investigación uno de los casos, después de que el ministerio fiscal pusiera en
conocimiento del juez la decisión del Juzgado número 3 de esta localidad de
sobreseer la querella por un supuesto delito de imprudencia profesional
relacionada con la sedación de un paciente de 78 años.Por otra providencia,
dictada hoy mismo, el magistrado cita a la presidenta del Colegio Oficial de
Médicos de Madrid para el 12 de junio próximo "a los fines de poder informar, al
Juzgado y a las partes, del proceso de selección de peritos y de elaboración del
informe". Para ese mismo día ha citado a los peritos que firman el informe "para
ratificación del mismo y aclaración de cuantos extremos les puedan plantear las
partes o este Juez instructor". Para todo ello, y "dada la previsible extensión
de la diligencia acordada", señala también los días 13 al 16 y 19 de junioPublicado
en el
www.elpais.es
02.06.06
UN SENADOR DEL PP BROMEA CON QUE EN LEGANÉS "LIQUIDABAN".
El senador y diputado regional Juan Van Halen, del Partido
Popular, es desde hace dos meses presidente de la comisión gestora del PP de
Aranjuez, agrupación que atraviesa una crisis al haberse dividido en varios
sectores. Van Halen cree, no obstante, que es una "exageración" hablar de crisis
para referirse a la situación política del PP local.
Para demostrar que no es lo mismo divergencia que crisis,
utilizó la siguiente frase: "La palabra crisis señala un estado crítico. Un
paciente cuando está en estado crítico, salvo en el caso del Gregorio Marañón
que llegabas con un rasguño y te liquidaban, es que se va a morir. Por eso, yo a
esto no le llamo crisis", dijo. Van Halen quiso bromear con el llamado caso
Leganés, la supuesta sedación excesiva de pacientes en el hospital Severo
Ochoa (Leganés). Pero confundió el nombre del hospital y mencionó al Gregorio
Marañón.
Van Halen ha sido encargado por la dirección del PP madrileño
para pacificar el partido en Aranjuez, donde existen varias corrientes. De
momento, y tras entrevistarse con más de un centenar de personas en la
localidad, la única decisión que ha tomado hasta ahora es sustituir al hasta
ahora portavoz adjunto, Víctor Martínez, por la también edil Sonia Casado,
próxima al ex alcalde José María Cepeda. Esta misma semana Van Halen podría dar
a conocer el nombre de los miembros que junto a él constituirán la gestora que
se encargará de preparar las elecciones para elegir la Ejecutiva local. Mayo
2005
El fiscal no
ve delito en el informe de la inspección sobre el hospital de Leganés
La Fiscalía de
Madrid no ve "infracción penal" imputable a nadie en los dos informes que por
ahora le ha remitido la
Consejería de Sanidad
de Madrid
sobre una supuesta mala praxis cometida en las urgencias del hospital madrileño
de Leganés por sedaciones inadecuadas a pacientes terminales. La Fiscalía, que
dirige Manuel Moix, negó ayer que Sanidad le hubiera enviado los historiales
clínicos de 25 pacientes a los que supuestamente se habrían administrado
"sedaciones dudosas o inadecuadas". El fiscal está a la espera de que una
comisión de expertos analice y dictamine sobre esos 25 casos.
El caso de las
supuestas sedaciones inadecuadas o excesivas en el hospital de Leganés ha sido
destapado por el propio consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela. A
mediados de marzo, Lamela remitió al fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, sendas
denuncias -anónimas- en las que se daba cuenta de supuestos casos de mala praxis
en los tratamientos paliativos a enfermos terminales.
De momento,
Sanidad sólo ha enviado al fiscal dos informes sobre sendas investigaciones
hechas por inspectores en las urgencias del hospital en 2003 y a mediados del
pasado marzo. El informe 2003 fue elaborado por los inspectores tras un informe
interno que también avisaba de la posible existencia de muertes excesivas en las
urgencias por sedaciones inadecuadas. Los inspectores archivaron la
investigación hecha en 2003 por entender que no había irregularidades en los
tratamientos paliativos que se aplicaban en las urgencias.
El otro informe
remitido a la fiscalía es de marzo de este año (fue elaborado a raíz de
destaparse de nuevo el caso). En él, los inspectores hablan de "irregularidades
administrativas" y "caos organizativo" en la gestión de las urgencias pero
concluyen que "no se puede afirmar ni descartar" que haya habido mala praxis en
las sedaciones. Del análisis de ambos informes, señalaron ayer fuentes de la
fiscalía, no cabe deducir ninguna "infracción penal". La Fiscalía admite que
Sanidad también le ha enviado un escrito informándole de que se ha creado una
comisión de expertos para que analicen y dictaminen sobre 25 casos de pacientes
tratados en las urgencias en los que se observa "una sedación inadecuada".
"A la Fiscalía no
se han remitido historiales clínicos de ningún enfermo", señalaron ayer fuentes
de la investigación, que añadieron: "Estamos esperando a que la comisión analice
esos casos y nos envíe un informe con las conclusiones. En función de lo que
diga ese informe, se verá si, en su caso, se cita para interrogarles a los
médicos que trataron a esos 25 pacientes, porque no estamos hablando de un solo
médico, son muchos".
Un portavoz de
Sanidad declaró ayer que "ni el fiscal ni el consejero están cualificados para
valorar, mientras no dictaminen los expertos, si ha habido o no mala praxis
médica en las urgencias del hospital de Leganés",
Lo que sí tiene
ya previsto la fiscalía es citar a los inspectores que elaboraron en marzo el
informe en el que se habla de "irregularidades administrativas" en las urgencias
y cuya conclusión es que, de momento, no cabe afirmar ni descartar mala praxis
en los tratamientos paliativos.
El Consejero de
Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, indicó ayer que lo que su departamento ha
remitido a la fiscalía es un parte de incidencias elaborado en 2004 por la
Comisión de Mortalidad del hospital de Leganés y que alude a casos de pacientes
a los que se aplicó un tratamiento supuestamente inadecuado. "Los papeles son
ciertos y han sido aportados a la Fiscalía", señaló ayer Lamela en una
comparecencia ante la prensa. A principios de mes, tuvo conocimiento, a través
de la Comisión de Mortalidad del Severo Ochoa, de que en este hospital había
"indicios extremadamente raros", según explicó el consejero.
Los informes
elaborados por la Comisión de Mortalidad señalan que en al menos 25 casos la
sedación a los pacientes fue "inadecuada". "Las denuncias no son falsas. Y ahora
se está empezando a demostrar", aseguró Lamela. El consejero se refiere a las
dos denuncias anónimas que él remitió a la fiscalía y que aludían a una alta
tasa de muertes en las urgencias de Leganés por aplicación de dosis de
sedaciones excesivas. Las denuncias indicaban que al menos 400 pacientes habían
recibido altas dosis de calmantes en los últimos tres años. Lamela también dijo
ayer que no había querido hacer públicos antes los informes de la Comisión de
Mortalidad por prudencia y para no crear alarma social. Los informes a los que
alude son actas de la Comisión de Mortalidad, fechada una de ellas el 6 de
octubre de 2004, en la que se enumeran casos de pacientes que supuestamente han
sido víctimas de sedaciones inadecuadas.
"Los informes de
la Comisión de Mortalidad indican que se trata de enfermos", precisaron ayer
fuentes sanitarias, "en coma reactivo; otros con accidentes cerebrovasculares,
de enfermos de alzheimer e incluso de una mujer que fue ingresada con una
infección grave de vejiga", apuntaron dichas fuentes. "En los historiales
clínicos de esos pacientes no hay nada que justifique la sedación", agregaron.
"Pero no queremos prejuzgar, sino que tendrán que ser los expertos los que
determinen si hubo irregularidades o no", subrayaron.
El caso del
supuesto exceso de dosis de sedaciones en Leganés ha desatado un gran malestar
entre los trabajadores y el personal médico del hospital, que están
desarrollando paros contra la decisión de Lamela de relevar de sus cargos a toda
la cúpula directiva del centro y de destituir al médico coordinador de las
urgencias, Luis Montes. Tras ser relevado del cargo, Montes ha asegurado que
volvería a actuar igual.Publicado
en El País.01.04.05
LAMELA ENVÍA AL FISCAL CON 10 DÍAS DE RETRASO LAS HISTORIAS
CLÍNICAS.
La Fiscalía de Madrid recibió de la Consejería de Sanidad de
Madrid las 13 historias clínicas de pacientes del hospital de Leganés cuya
remisión le había solicitado urgentemente el ministerio fiscal hace diez días.
El envío y recepción de estas 13 historias se produjo por la
mañana, un día después de que la fiscalía advirtiera al consejero de Sanidad,
Manuel Lamela, de que podía incurrir en desobediencia si persistía en la demora.
En la fiscalía de Madrid existía malestar por la tardanza en el envío de las 13
historias, pertenecientes a pacientes cuya sedación "no estaba suficientemente
aclarada".
Sanidad retiró hace dos semanas más de 300 historias clínicas
de las urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés. El 11 de marzo el
consejero destituyó al coordinador de urgencias, Luis Montes, tras entregar al
fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, una denuncia anónima en la que se indicaba
que se habían producido 400 homicidios en las urgencias de este centro
sanitario.
La fiscalía tiene previsto enviar estas 13 historias el lunes
a la Clínica Médico Forense de Madrid. Los forenses emitirán un informe al
margen del que prepara un comité de expertos creado por la consejería, que se
niega a hacer públicos los nombres y la forma de trabajo de este comité. Abril
2005
«POR LA CONFUSIÓN, LAMELA DIMISIÓN».
La jornada de huelga que secundaron los trabajadores del
Hospital Severo Ochoa de Leganés culminó con una masiva manifestación que
recorrió completa la Avenida de Fuenlabrada, principal arteria de la localidad.
Al grito de «Por la confusión, Lamela dimisión», miles de vecinos, personal
sanitario y representases sindicales y políticos pidieron reiteradamente la
dimisión del consejero de Sanidad, Manuel Lamela, al que acusan de crear una
situación de confusión en el caso de las supuestas negligencias cometidas en la
sección de Urgencias del centro. Posteriormente, los portavoces de los distintos
convocantes leyeron un comunicado en el que pedían la «inmediata restitución» en
su puesto del ex coordinador de Urgencias, Luis Montes, cesado por la Consejería
de Sanidad por supuesta mala praxis en la administración de fármacos a enfermos
terminales.
La jornada de paro general comenzó con una gran acogida por
parte de los trabajadores del centro, que secundaron la huelga general en un
100%, según expresó la presidenta de la Junta de Personal del hospital, Isabel
Serrano, una vez finalizada la manifestación de las 19.00 horas. Los sindicatos
corroboraron esta cifra, si bien fuentes de la Consejería de Sanidad y Consumo
estimaron que la huelga fue secundada por el 47,7% de los trabajadores. En
cualquier caso, el hospital funcionó «con total normalidad» y los ciudadanos que
necesariamente tuvieron que acudir al centro fueron atendidos, gracias a los
servicios mínimos prestados durante la jornada.
Para el portavoz de la Asociación de Vecinos de Zarzaquemada,
Angel Sánchez esta crisis «es una artimaña más del Partido Popular para acelerar
el proceso de privatización de la Sanidad». Sánchez se preguntó cómo el señor
Lamela tienen tan poca vergüenza, al tiempo que instaba a la presidenta de la
Comunidad, Esperanza Aguirre a que se pronunciara sobre este asunto.
Mientras tanto, los trabajadores del centro y los vecinos de
Leganés quedaron emplazados a secundar una concentración masiva a las puertas de
la Asamblea de Madrid, donde está previsto que Lamela comparezca para dar
cuentas de su gestión.
Por su parte, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, ha
señalado que su consejero de Sanidad puede haberse equivocado y que su Gobierno
rectificará si hay error. La presidenta de Madrid admite la posibilidad de
devolver a sus puestos a los médicos cesados. Mientras, los sindicados continúan
pidiendo la dimisión de Manuel Lamela. El consejero se puede haber equivocado y
yo misma también, pero lo que ocurre es que esa equivocación es reversible y en
el momento en que esto se aclare, se vuelve a reponer a esas personas" dijo la
presidenta, y añadió que "lo que es irreversible o lo sería, es si esas
denuncias tuvieran algo de cierto".
Esta situación ha hecho que el jefe de la Unidad del Dolor
del hospital Severo Ochoa de Leganés, Joaquin Insausti, haya negado que se hayan
producido sedaciones irregulares de enfermos terminales. Su declaración
contradice lo afirmado por el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid,
Manuel Lamela. Insausti asegura que las denuncias forman parte de un plan para
hacer daño "a una persona y a un servicio". El doctor Joaquín Insausti ha
llegado a asegurar que el responsable del servicio de Urgencia del Severo Ochoa,
el doctor Montes, ha sufrido "acoso laboral". Ha explicado que en un primer
momento se le intentó cesar con denuncias anónimas y como no se consigue "se
intenta hacerle la vida imposible para ver si se va".
Mientras, el colegio de médicos de la Comunidad de Madrid,
reunido en sesión extraordinaria para analizar la crisis generada en el Hospital
del Severo Ochoa, ha propuesto un calendario de manifestaciones en apoyo a los
médicos cesados por el consejero de Sanidad y han exigido a la presidenta
Esperanza Aguirre que cese a Manuel Lamela y pida excusas a todos los médicos.
Además, las actas de la Comisión de Seguimiento del Severo
Ochoa no avalan las acusaciones lanzadas por el consejero de Sanidad de Madrid,
Manuel Lamela, y que han supuesto el cese de la cúpula del centro. Lamela dijo
que en las actas había "25 incidencias" en pacientes fallecidos tras recibir
"sedación irregular, no indicada, indebida o en exceso". Las actas especifican,
sin embargo, que de estas 25 "incidencias", seis se refieren a casos en los que
ni siquiera se aplicaron las sedaciones indicadas; siete son casos de
discrepancias entre los médicos por los fármacos utilizados; tres, simplemente
"dudosos por falta de información", e incluso hay uno que se pone en duda porque
cuando se estudió no estaban los responsables médicos para explicarlo. En los
ocho restantes se menciona "sedación no indicada" o "dudosa" en enfermos a punto
de morir.
Pero el Consejero de Sanidad, Manuel Lamela, ha encontrado
dos apoyos: por un lado el Presidente el PP, Mariano Rajoy, quién salió en
defensa del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid y respaldó su
actuación en la crisis y señaló que : "el consejero de Sanidad, Manuel Lamela,
es uno de los políticos más importantes que tiene el PP y no solamente en la
Comunidad de Madrid". Por otro lado, la presidenta de la Comunidad de Madrid,
Esperanza Aguirre, aseguró que Lamela tiene todo su apoyo.
En una visita al Hospital de La Paz, y en presencia de
Lamela, Aguirre avaló la decisión de remitir a la Fiscalía las denuncias
anónimas sobre mala praxis en la sedación en las Urgencias del Severo Ochoa. La
presidenta de Madrid consideró que quien tiene que decidir sobre la cuestión son
los técnicos y, si procediera, el fiscal. "Si yo recibo una denuncia que no
lleva firma pero no es menos cierto que tiene los nombres y dos apellidos de los
pacientes y una serie de datos sobre las historias clínicas, yo no tengo más
remedio que trasladarla, como he hecho, al fiscal", afirmó.
Además Aguirre defendió la decisión "necesaria y oportuna" de
Manuel Lamela de destituir a la cúpula médica de dicho centro hospitalario e
insistió que Lamela ha actuado desde "la cautela, la prudencia, el respeto y el
apoyo a los profesionales desde la presunción de inocencia". Abril 2005
EL COLEGIO DE MÉDICOS SE DESMARCA DE LA COMISIÓN DE EXPERTOS
NOMBRADA POR LAMELA.
La comisión de expertos nombrada por el consejero madrileño
de Sanidad, Manuel Lamela, para investigar las sedaciones del hospital de
Leganés no tiene un solo miembro que no haya sido designado directa o
indirectamente por el consejero, cuando el Colegio de Médicos de Madrid decidió
retirar a su experto. Lamela ha remitido esta semana a la Fiscalía de Madrid y a
dos juzgados de Leganés un supuesto "informe" de esa comisión. El documento, de
un folio y carente de datos, ha sido considerado "irrelevante" por la fiscalía,
y devuelto por uno de los juzgados.
La comisión de expertos iba a tener nueve miembros, seis de
ellos nombrados directa o indirectamente por la consejería, y otros tres
propuestos por los colegios y sociedades médicas. La Organización Médica
Colegial (OMC) anunció que iba a enviar a uno de sus expertos, pero todavía no
lo ha hecho. La Sociedad Española de Cuidados Paliativos declinó intervenir
desde el primer momento. Y el Colegio de Médicos de Madrid, que sí estaba
representado, decidió retirar a su experto en una asamblea celebrada el día 18,
medida que se consumó el pasado lunes.
Esta semana, Lamela ha remitido a la Fiscalía de Madrid y a
dos juzgados de Leganés un supuesto "informe" de la comisión de expertos que
sostiene que en el servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa se
practicaron sedaciones "inadecuadas" y con "dosis excesivas", lo que apoyaría
las tesis del consejero [véase abajo su texto íntegro]. El informe fue publicado
por varios medios de comunicación. Uno de los dos expertos de la comisión
comentó: "No hay informe. Soy el primer sorprendido por la difusión de ese
texto". Y otro dijo: "Tratándose de un resumen de las actas de la Comisión de
Mortalidad del Severo Ochoa, es lógico que reproduzca algunas de sus
conclusiones".
Las actas de la Comisión de Mortalidad, en efecto, recogían
en su balance de 2004 varios casos de sedaciones "inadecuadas" o de "dosis
excesiva". Entre ellos se cuentan los 25 casos que Lamela remitió a la Fiscalía
de Madrid, que está investigando 13 de ellos. Pero el supuesto "informe" no hace
ninguna aportación nueva.
La comisión se ha limitado a reexaminar las historias
clínicas que les facilitó Lamela, sin profundizar en los casos ni entrevistar a
los médicos que se ocuparon de ellos, ni a las familias.
Fuentes de la Fiscalía de Madrid señalaron que el resumen
remitido por Sanidad "carece de relevancia jurídico-penal". Añadieron que la
fiscalía está desarrollando una "investigación penal" sobre el caso Leganés que
nada tiene que ver con la "administrativa que realiza Sanidad", y dijeron que, a
efectos jurídico-penales, el informe relevante será el que emitan los peritos de
la Clínica Médico Forense de Madrid.
Otras fuentes de la fiscalía interpretan que el documento "es
una injerencia en la investigación penal que desarrolla la fiscalía", y
subrayaron el "poco tiempo" que han debido dedicar los expertos a los 100
primeros casos que dicen haber estudiado. Opinan que con la remisión de este
documento, la consejería trata "de influir en el dictamen de los peritos". "A
efectos jurídicos", señalaron las mismas fuentes, "ese resumen carece de rigor
científico y en él ni siquiera se indica qué metodología se ha empleado en el
estudio de esos 100 casos. ¿Qué explicación tiene que se envíe un resumen sin
esperar al estudio definitivo?", se preguntaron. Según fuentes de la
investigación, uno de los dos juzgados de Leganés a los que también remitió
Lamela el "informe" ha devuelto a Sanidad el documento alegando que la
consejería no es parte en ese proceso. El otro juzgado también estudia hacer lo
mismo.
El Colegio de Médicos de Madrid aseguró que "desconoce" el
informe de la comisión. La presidenta del colegio, Juliana Fariña, se enteró por
los periódicos de su contenido.
La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid
subrayó que el informe es sólo "un folio en el que se hacen algunas afirmaciones
que en ningún caso están documentadas, y que dan la impresión de tratarse de
juicios de valor que no se comprueban". Añadió: "Esta comisión parece escribir
al dictado de la Consejería de Sanidad, que es quien la nombró".
El secretario general de UGT Madrid, José Ricardo Martínez,
opinó que la comisión es "poco creíble" |