Página Principal

La Presidenta, S.A.

Alberto Ruiz Gallardón

Los Genoveses

Los Asuntillos

Problemillas caseros

Las Noticias + PP

Telemadrid me mata

Con Humor

Estos son sus poderes

Imagen Y sonido

Desafectos al Régimen

Ocurrencias

Compromisos a la carta

Los incunables

Amiga de sus Amigos

La E.T.T. más PPopular

 
Suscríbete Tu opinión aquí El Foro Quienes Somos Los Genoveses.net Blog
 

La Audiencia de Madrid retira la referencia a "mala praxis" en el Severo Ochoa

Soria afirma que "ni Franco se atrevió" a intervenir entre médico y paciente como el PP

El Gobierno de Madrid "no excluye que no se hicieran prácticas inadecuadas".- Zapatero considera la actitud del PP como "un ejemplo de una derecha cada vez más reaccionaria"

El ministro de Sanidad, Bernat Soria, ha acusado hoy al PP de haber intervenido directamente en la relación médico-enfermo, en el caso del hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), "algo que", dicho "con mucha brutalidad, ni Franco se atrevió". Mientras tanto, el Gobierno madrileño sigue sin pedir perdón, sin asumir responsabilidades y casi sin admitir el fallo judicial. El consejero de Sanidad, Juan José Güemes, ha insistido en esta línea al declarar que "el hecho de que no haya podido probarse y que se haya archivado" el caso "no excluye que no se hicieran unas prácticas inadecuadas" en el servicio de Urgencias.

Esperanza Aguirre: "¿Cree usted que tiene que hablar Lamela porque lo diga la Cadena SER, El País o La Sexta? Ya está hablando el Consejero de Sanidad y yo misma, con lo que el señor Consejero de Transportes poco tiene que decir en este asunto" -

Soria, en declaraciones a Antena 3 Televisión, ha considerado que las acusaciones vertidas sobre el ex coordinador de Urgencias de ese hospital, el doctor Luis Montes, y otros profesionales de su equipo, en las que se cuestionaba su calidad profesional y humana, es "uno de los atentados más graves" contra la sanidad publica. A su juicio, lo más grave es que, después de este caso sobre supuestas sedaciones ilegales, algunos médicos se negaron a aplicar estos cuidados paliativos para "intentar curarse en salud", lo que ha supuesto que "muchos pacientes hayan sufrido mucho". El ministro ha insistido en la obligación de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, de disculparse y pedir perdón, y ha criticado la tónica del PP de "no dar la cara", aunque ha precisado que no pide "la dimisión de nadie".

"Quien ha llevado adelante esa denuncia, quien depositó esa denuncia en el juzgado, quien ha estado calumniando a estos profesinales, creo que tiene la obligación de disculparse, de pedir perdón", ha reiterado, para recordar en que la sentencia dice es que estos profesionales "actuaron correctamente en lo humano y profesional". Pero el Ejecutivo de Aguirre está lejos de esta exigencia. El que fuera consejero de Sanidad cuando se produjo la denuncia, Manuel Lamela, sigue de vacaciones. El actual responsable de Sanidad ha dicho que "el hecho de que no haya podido probarse" relación entre la aplicación de sedantes y las muertes de pacientes en el Severo Ochoa ni se hayan encontrado responsabilidades penales "es evidente que no excluye el que hubiera unas prácticas que no debían haberse llevado a cabo en las Urgencias de Leganés". www.elpais.es 30.01.08

Montes: "Se sigue mintiendo"

"Y, por tanto, todas las decisiones que tomó la Consejería de Sanidad en su momento son acertadas, como se ha demostrado además con la evolución del funcionamiento de Urgencias a lo largo de estos años", ha afirmado Güemes. Otro consejero regional, Francisco Granados, responsable de Interior y además secretario general de los populares madrileños, ha asegurado que la sentencia "no dice que no haya habido mala praxis", sino que "no que no tiene consecuencias desde el punto de vista penal". Sin embargo el auto ordena ordena eliminar toda alusión a mala praxis: "Debiendo tener por suprimida de su fundamentación jurídica toda mención realizada en el auto recurrido respecto a la mala praxis médica". Granados ha criticado la demagogia por parte del PSOE, los sindicatos y "la gente interesada en desgastar al Gobierno de la Comunidad de Madrid" en este caso sobreseído por la justicia. "Yo como paciente potencial y como ciudadano, me siento muy cómodo viendo como mi Gobierno si recibe una serie de denuncias y con una serie de indicios sobre una irregularidad que se pueden estar produciendo en un hospital, lo ponga en conocimiento de la justicia para que se investigue", ha apuntado Granados.

Sobre el asunto ha hablado hoy el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que lo ha aprovechado para criticar la falta de talante del PP. Zapatero ha señalado que, a pesar del fallo judicial, el PP "no acepta ni la responsabilidad política" ni "pide perdón a esos profesionales que trabajaban tan dignamente". Además, ha considerado que "la actitud del PP es un ejemplo clarísimo de una derecha cada vez más reaccionaria y más alejada de lo que siente la mayoría de los españoles". En una entrevista esta mañana en la cadena SER, Luis Montes ha asegurado que desde que se desató el caso, hace ya tres años, se han llevado a cabo malas prácticas médicas en el Severo ochoa y en muchos hospitales del país "porque no se han atendido los síntomas terminales" y ha deseado que la sentencia de la Audiencia Provincial que archiva el caso sirva para retomar el tratamiento de todos los síntomas que presenten este tipo de pacientes, como el dolor, la fatiga o los vómitos.

"No vale decir que una persona se va a morir, que no se puede hacer nada más y abandonar. Que se termine la práctica así es una omisión de actitudes terapéutica al final de la vida. Es una mala praxis", ha advertido. Estas afirmaciones fueron apoyadas por la enfermera Maribel Teiguell, quien ha apuntado que "es muy duro" ver que, tras la destitución de Montes, los pacientes "morían solos, mal sedados o poco sedados y sin su familia". El ex coordinador del servicio de Urgencias del Severo Ochoa ha declarado que, a pesar de las resoluciones judiciales, "se sigue mintiendo" cuando se dice que fue cesado por "cuestiones administrativas". "Se me cesó del servicio de Urgencias por 400 homicidios. El que también se mienta en el motivo del cese es como seguir la campaña de mentir", ha añadido. www.elpais.es 30.01.08

Aguirre: "¿Cree que Lamela tiene que hablar por qué lo diga EL PAÍS, la SER o la Sexta?"

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se ha pronunciado sobre el silencio de su anterior consejero de sanidad, Manuel Lamela.

Ante la pregunta de un periodista sobre si no creía que Manuel Lamela, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid en esos momentos, debería comparecer, la presidenta de Madrid ha respondido de forma airada: "¿Cree usted que tiene que hablar porque lo diga la Cadena SER, El País o La Sexta?".Aguirre ha sostenido que "ya está hablando el Consejero de Sanidad y yo misma, con lo que el señor Consejero de Transportes poco tiene que decir en este asunto".De esta forma, Aguirre quiso justificar que Lamela, actual consejero de Transportes, se encuentre ausente en estos momentos donde el caso del Hospital Severo Ochoa de Leganés está de plena actualidad. www.elpais.es 30.01.08

El atasco en urgencias de Leganés subió un 55% tras la marcha de Montes

Sanidad manipula la cifra de muertos para sostener que el servicio ha mejorado

La Comunidad de Madrid volvió ayer a usar datos falsos contra Luis Montes y los médicos del hospital Severo Ochoa de Leganés, exculpados por la Audiencia Provincial de practicar sedaciones irregulares. Por un lado, negó que el Gobierno regional denunciase el caso al juzgado -lo hizo el 27 de mayo de 2005- y, por otro, manipuló la mortalidad en urgencias para sostener que el servicio ahora es mejor. La realidad es que el atasco de 2007 es un 55% superior al que tuvo con Montes en 2004.

"El sustituto que puso la consejería fue un desastre", dice un pediatra

El consejero de Sanidad, Juan José Güemes, sostuvo por la mañana que el relevo de Montes fue una decisión "bien tomada", y que "la situación en urgencias ha mejorado mucho" desde que no está el médico (2005). Para justificar a Güemes, Sanidad dio horas después el dato de fallecidos en urgencias, que ha bajado de 203 en 2004 a 99 en 2007. Las muertes en el hospital se redujeron en ese tiempo un 12%, según una portavoz, que no supo dar las cifras precisas.

En realidad, Sanidad hace una interpretación torticera, ya que en la última mitad de 2004 abrió el hospital de Fuenlabrada y la población atendida en el Severo Ochoa bajó en más de 180.000 personas. Así que es lógico que muera menos gente en el hospital. El descenso en urgencias se explica en que tras la salida de Montes, si un paciente estaba a punto de morir lo subían a planta por orden de la consejería. Según fuentes del centro, uno llegó a fallecer en el ascensor.

Contando con el efecto de la población, la mortalidad en el Severo Ochoa subió: de 262 muertes por cada 100.000 pacientes atendidos en 2004 a 319 en 2005, según datos del hospital aportados por el Comité de Empresa y Comisiones Obreras. Esto tampoco significa que la atención fuera peor. La población de Fuenlabrada es mucho más joven que la de Leganés y al irse, el porcentaje de fallecidos subió.

Lo que sí empeoró con la marcha de Montes fue la estancia de los pacientes en urgencias. En 2004 (en el periodo de enero a septiembre, el único que CC OO pudo comparar antes de que la dirección retirase el acceso del personal a los datos), sólo el 6,99% de los que acudían a urgencias pasaba allí más de 24 horas. En 2007, ese porcentaje subió un 55,3%. El porcentaje de los pacientes que permanecieron más de 12 horas subió el 42,1% y los de más de seis horas, un 16,9%. El atasco ha ido a más. Pese a ello, Güemes sostuvo que la destitución no se debió a "causas disciplinarias" sino a "razones organizativas" y negó que Montes pueda volver, en contra de lo que dijo Aguirre en 2005.Lo más sorprendente del atasco es que el número de pacientes atendidos en urgencias en los primeros meses de 2004 fue de 62.774 y en el mismo periodo de 2007 bajó a 48.112, un descenso del 23%, achacable a la apertura del hospital de Fuenlabrada. El número de médicos creció de 15 a 24 en este tiempo. Conclusión: con más médicos y menos pacientes, el atasco creció con la marcha de Montes y su equipo.

Los trabajadores del hospital tienen su explicación. Tres enfermeras con más de treinta años de experiencia así lo manifiestan. "Montes estaba en el hospital a las 7.30. Preparaba todo para que a las ocho el equipo lo tuviera todo listo. Organizaba las derivaciones a otros hospitales, los ingresos...", relataba una. Las otras dos lo confirmaban. Una de ellas añadía: "Es muy importante tener a un coordinador que moviera bien la urgencia, como hizo Montes". En la nueva etapa, coinciden todas, "al coordinador ni se le veía".

Una decena de trabajadores del hospital consultados ayer afirmaban que tras la destitución de Montes, aumentó la plantilla, las pruebas se eternizaban y el nuevo jefe (Teodoro Grau) apenas peleaba por subir los pacientes a planta como suelen hacer los jefes de urgencias. Grau dejó el cargo hace unos días.

Fernando Pérez Iglesias, pediatra en el Severo Ochoa, ha sido hasta hace poco y durante 16 años el jefe de los médicos residentes. Según cuenta, Montes tenía "muy bien organizada y supervisada" su área. "Con Grau fue un desastre", recuerda. "Con Montes ha sido la única etapa en la que nunca hubo una denuncia contra un médico residente. Porque organizó muy bien los turnos. Los residentes siempre estuvieron bien supervisados", explica. Ahora, dice, "sobre todo por las noches y los fines de semana" haría falta más personal.

El portavoz popular en la Asamblea, Antonio Beteta, y el propio Güemes reiteraron ayer que la Comunidad no denunció a los médicos, algo falso, ya que el 27 de mayo de 2005 la consejería de Sanidad denunció a sus médicos en el juzgado. Beteta sostuvo: "La Comunidad no demandó a Montes, sino que puso en conocimiento del fiscal" un anónimo que había llegado a sus manos. Cuando llegó la denuncia, el ex consejero de Sanidad, Manuel Lamela (desaparecido tras el archivo del caso) pidió una inspección, relevó a Montes y denunció el caso a la fiscalía. Ésta pidió un informe a la Clínica Médico Forense, que dijo que la causa de las 400 muertes no se podía atribuir a las sedaciones. Cuando Lamela vio que la fiscalía iba a archivar el caso, denunció a sus médicos. Los responsables del PP parecen querer olvidarlo ahora. www.elpais.es 30.01.08

LUIS MONTES : " Espero ver a Lamela en el banquillo

El calvario de Luis Montes Mieza (Arribes del Duero, Salamanca, 1949) ha terminado. "Ahora comienza el tiempo de la venganza", dice convencido. Acaba de brindar con cava ante la puerta del hospital Severo Ochoa de Leganés, donde sus compañeros coreaban su nombre. Ya más calmado, toma un menú del día en el bar de la esquina.

  • "Que pidan perdón por toda la gente que ha muerto con dolor estos años"

Pregunta. ¿Y ahora, qué?

Respuesta. Ahora es el tiempo de la venganza. Que tengan el mayor desgaste posible.

P. ¿Quiénes?

R. Todos los que desprestigiaron la sanidad pública, que acusaron a los profesionales del hospital por una denuncia anónima que hablaba de 400 eutanasias y que ya se había investigado.

P. ¿Entre ellos el ex consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, hoy de Transportes?

P. Sí, espero sentar a Lamela en el banquillo. No sé si por denuncia falsa o por unas declaraciones en las que hablaba de sedaciones no indicadas y en dosis excesivas con resultado de muerte. Eso es llamarnos asesinos.

P. ¿Y si le piden perdón?

R. A mí que no me pidan perdón, que no se lo voy a conceder. Que pidan perdón a los familiares de tantas personas que han muerto con dolor por su culpa. Porque después del caso Lamela, la gente ha muerto peor, sufriendo y con los familiares pasándolo mal.

P. Dice que se muere peor.

R. Sí, eso nos dicen. Morir dormido debería ser un derecho cívico, pero hay médicos que se encarnizan, que insisten cuando no hay nada que hacer y el paciente sufre. Y eso también es un delito. Recuerdo que en 2000 leí en el New England Journal of Medicine, una de las revistas médicas más importantes, que en el siglo XX se había avanzado en curar la enfermedad y en el XXI el reto era mejorar la muerte. Y estamos lejos.

P. En 2002 hubo una denuncia anónima y la consejería la archivó tras una investigación interna. ¿Por qué en 2005 la consejería, también del PP, actúa de distinta forma?

R. En mi opinión, hay factores políticos, económicos e ideológicos. En esa época triunfaban las películas Mar adentro y Million dollar baby, de Clint Eastwood, que ganó un oscar, y que iban sobre la eutanasia. Las encuestas del CIS decían que la gente estaba a favor de la eutanasia, pero aun así el Gobierno socialista dijo que en esta legislatura no tocaba. Pero el PP decidió que claro que tocaba, y abrió un nuevo frente en su oposición total. Por eso se inventó que eran centenares de eutanasias, cuando en realidad eran casos de sedación terminal, una práctica admitida hasta por la Iglesia.

R. ¿Y los económicos?

R. La semana siguiente a mi destitución y a que se hiciera público el caso, la Comunidad de Madrid privatizó el hospital Puerta de Hierro y luego anunció la construcción de ocho hospitales públicos con gestión privada. Además, privatizó los cuidados paliativos a la orden religiosa de San Juan de Dios. Pero para llevar a cabo tanta privatización tenía que desprestigiar antes la Sanidad pública. Era la ocasión perfecta. Así que todo se mezcla con intereses políticos y religiosos.

P. ¿Qué queda de la Urgencia que dirigía?

R. Nada. Salieron 15 médicos, a los que no les renovaron el contrato o les hicieron la vida imposible hasta que se tuvieron que ir. No queda nadie ni nada. Muchas enfermeras tampoco están. www.elpais.es 29.01.08

Güemes dice que no tiene "por qué pedir perdón" a Montes

Para el consejero de Sanidad, la destitución no se debió a "causas disciplinarias" sino a "razones organizativas"

El consejero de Sanidad de Madrid, Juan José Güemes, ha señalado esta mañana que el Gobierno regional, no tiene "por qué pedir perdón" al ex responsable de las Urgencias Sanitarias del

Hospital Severo Ochoa, Luis Montes, ya que su antecesor, Manuel Lamela, lo destituyó, hace dos años, por "razones organizativas" y no por las acusaciones de mala praxis médica interpuestas contra Montes.

Güemes ha acompañado a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a la inauguración de un simposio sobre envejecimiento. Ella no ha querido hacer declaraciones al salir del acto pero su consejero, ha asegurado que el funcionamiento de las urgencias del Severo Ochoa "ha mejorado notablemente desde que el doctor Montes fue apartado" del cargo de coordinador y, en todo caso, ha insistido en que se trataba de un puesto "de libre designación".

Fue "correcta y acertada"

El actual consejero de Sanidad apoya así la decisión que adoptó su predecesor, Manuel Lamela. Y razona su postura en "la mejora" que ha experimentado este servicio desde que se produjo aquel cese. La decisión de destituirle, ha apuntado, estuvo "bien tomada" y fue "correcta y acertada".

Sobre la exigencia del Gobierno central y la oposición regional de que el Ejecutivo madrileño pida perdón a los sanitarios del Severo Ochoa, después de que la Audiencia Provincial de Madrid haya archivado el caso, el consejero ha insistido en que la Comunidad "nunca" les acusó pública ni judicialmente, sino que fue el PSOE el que "llegó a hablar" de que en el hospital se practicaban "eutanasias masivas".

El líder del PP, Mariano Rajoy, también se ha referido al caso del Severo Ochoa durante una entrevista en Antena 3. Ha asegurado que "no conozco bien el asunto", aunque ha añadido que "que hubo una denuncia y las denuncias no siempre te dan la razón".

Por su parte, el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, ha señalado esta mañana en Punto Radio, que "hay que regular con precisión" la asistencia a los enfermos terminales para que "los médicos tengan seguridad jurídica", y las autoridades médicas sepan "exactamente a qué atenerse". El ministro ha añadido "debemos pensar que si el marco jurídico ha permitido esta situación de conflicto es que este marco no está claro. Aclarémoslo". www.elpais.es 29.01.08

Aguirre, en 2005: "Una equivocación es reversible",La presidenta rechaza readmitir a los médicos expulsados

Es lo que tienen las hemerotecas. Ponen a cada uno en su justo lugar y resucitan declaraciones del pasado que hoy pueden resultar incómodas. En abril de 2005, cuando comenzó el calvario de los médicos del hospital Severo Ochoa de Leganés, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, lanzó un mensaje para los profesionales afectados. "El consejero de Sanidad [Manuel Lamela] se puede haber equivocado y yo misma también me puedo haber equivocado", tranquilizó la presidenta. Ante ese riesgo de haber metido la pata con unos médicos que fueron destituidos de sus puestos, Aguirre capeó el temporal: "Pero esa equivocación es reversible. En cuanto esto se aclare, se vuelve a reponer a esas personas".

Las afirmaciones de Aguirre entonces ya no suenan tan tajantes tres años más tarde. "Nunca dije que Lamela se había equivocado", afirmó ayer cuando se le preguntó si se readmitiría a los médicos expulsados. "Los cargos de confianza que no se han ganado por oposición, que fueron nombrados por un determinado Gobierno, fueron relevados en ese momento", se excusó.

Hace tres años, la presidenta de la Comunidad de Madrid justificó que su Gobierno creyera las acusaciones de un particular: "Es cierto que no lleva firma, pero tiene los nombres y dos apellidos de los pacientes y una serie de datos sobre las historias clínicas. No tengo más remedio que dar traslado al fiscal". A pesar del perjuicio causado, Aguirre insistió ayer en que hizo lo correcto: "Se había puesto en tela de juicio la actuación de estos médicos". Y añadió, muy tranquila, que no tenía "nada personal contra esta gente", informa Carlos E. Cué. Aguirre, que se excusó dos veces en que aún no había leído el auto de la Audiencia Nacional para esquivar las preguntas, sólo concedió: "Me alegro de que no hubiera mala praxis". La presidenta regional no quiso comprometerse a reincorporar a los médicos. "No quiero aventurar nada. Se hará lo que corresponda", señaló.

El que no se contradijo fue el ex consejero de Sanidad, Manuel Lamela. Simplemente porque ayer se negó a decir una palabra. Así no tuvo que enfrentarse a su contundente declaración de 2005, cuando aseguró: "Las acusaciones recibidas indican que se han producido sedaciones irregulares con resultado de muerte". Lamela evitó responder también a la pregunta más evidente: ¿Dimitirá usted? Sobre este asunto él dijo en 2005: "La dimisión se plantea cuando uno está cansado o cuando uno se equivoca. De momento creo que es evidente que yo no me he equivocado". Mariano Rajoy, presidente del PP, tampoco dijo nada ayer, aunque sí respaldó a Lamela en 2005: "El consejero Lamela es uno de los políticos más importantes de nuestro partido. Él no es el prototipo de persona que toma sus decisiones sin saber por qué las toma o sin conocimiento de causa".

Quien sí opinó fue el ministro de Sanidad, Bernat Soria, que exigió a Aguirre y a sus consejeros "que acusaron a los profesionales" del Severo Ochoa de "mala praxis" que pidan "perdón públicamente". Soria dijo que "una acusación sin base causa daño a las personas, ciudadanos, profesionales y también al Sistema Nacional de Salud".

El actual consejero madrileño de Sanidad, Juan José Güemes, le respondió. "Es ridículo", dijo. "El ministro no se ha enterado de que nosotros no acusamos a nadie". Güemes, además, dio la puntilla y reconoció que Montes no será repuesto en sus antiguas responsabilidades como jefe de Urgencias: "Fue cesado porque se perdió la confianza en él y en su manera de gestionar. El servicio ha mejorado notablemente desde que fue asumido por otros profesionales". www.elpais.es 29.01.08

"¡Que sí, que somos inocentes!"

Júbilo en el hospital al conocer el fallo

Eran las 14.14 cuando Luis Montes llegó al hospital Severo Ochoa de Leganés. Muy aplaudido, el médico se fundió en un emocionante abrazo con su compañera, Maribel Teigell, que había dejado su puesto de trabajo durante unos minutos en centro. "Han sido tres años horribles. Pero ahora hay que pedir responsabilidades. Con calma, a su debido tiempo, pero habrá que hacerlo", reflexionaba después Maribel.

Junto a ellos estaban los otros médicos acusados de las supuestas sedaciones irregulares. Y decenas de trabajadores del Severo que salieron a la puerta unos minutos para abrazar a Montes y sus compañeros. No paraban de gritar y de descorchar botellas de champán. "¡Estamos orgullosos... de nuestros compañeros... de la Urgencia... del Severo!", vitoreaban.

En su rabia se notaba el paso de los años, tres, desde que comenzó el caso. "¡Que sí, que sí, que somos inocentes!", seguían. Y pedían las dimisiones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y del ex consejero de Sanidad Manuel Lamela.

"Ha sido muy duro", era la expresión más escuchada entre los que acudieron a confortar a Montes y su equipo. Esperanza y Begoña, dos enfermeras veteranas, brindaban eufóricas: "Se ha creado una muy mala imagen de nosotros. Se nos ha puesto en duda. Ya no somos el mismo hospital". www.elpais.es 29.01.08

Montes: "El objetivo de la Comunidad era el desprestigio de la sanidad pública"

El ex coordinador de urgencias del Severo Ochoa ha charlado con los lectores de ELPAIS.com

"La crisis del Hospital Severo Ochoa fue una cortina de humo que ocultó el debate que se debía de haber establecido con los nuevos modelos de gestión, mixtos y privados, de los nuevos hospitales de la Comunidad de Madrid". Así lo ha explicado el ex coordinador de urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés, Luis Montes, a los lectores de ELPAIS.com.

Montes ha charlado con los internautas después de conocerse que la justicia ha archivado el caso de las supuestas sedaciones irregulares en este centro hospitalario. Para el doctor, "durante estos tres años, el Severo Ochoa ocupó el espacio de este debate y sirvió para un segundo objetivo: desprestigiar la sanidad pública".

Tras el archivo de la denuncia, "solicitamos el cese inmediato del señor Lamela, su viceconsejero, señor Canalda, su directora general de Insalud Madrid, señora Pérez, y del director general de Recursos Humanos", ha señalado. Además, ha dicho que se han iniciado "querellas de responsabilidades penales y contenciosas-administrativas", y que "se plantearán aquellas que los equipos jurídicos nos aseguren que van a prosperar".

En cuanto al Gobierno de Esperanza Aguirre, que destituyó al propio Montes y a su equipo tras una denuncia anónima, el doctor ha dicho que no confía en que rectifiquen. "No creo que reconozcan absolutamente nada de su error. No va a haber ninguna reposición en nuestros cargos. Si me equivocase, particularmente yo no aceptaría la reposición. Para mí han perdido toda la confianza".

Al ser preguntado por la definición de "sedación irregular", el doctor ha dicho que se trata de una cuestión "difícil de contestar". "Yo no sabría contestar qué es una sedación irregular. Sedación no es una pura fórmula matemática repetible en cada paciente, cada paciente necesita sus drogas y sus dosis, según necesidades, y no hay dosis máxima ni óptima sino aquella que cesa y calma los síntomas que presenta el paciente".

Por su parte, Montes ha añadido que "con la sentencia se va a ocupar un espacio legal para el tratamiento de los síntomas al final de la vida". En su opinión, los pacientes y sus familiares no deben permitir "que se produzca objeción de conciencia u omisión en la utilización de las herramientas terapéuticas para evitar el sufrimiento. Creo que tendríamos que denunciarlo de forma particular en cada caso".www.elpais.es 29.01.08

La justicia tumba el bulo de Aguirre sobre las sedaciones de Leganés

La Audiencia archiva la denuncia de la Comunidad y limpia el nombre de Montes

Les llamaron asesinos, fueron represaliados, la Comunidad de Madrid, que preside la popular Esperanza Aguirre, se escudó en un anónimo para denunciarles por matar a 400 pacientes terminales y la Cope y El Mundo los crucificaron. Nada. No queda nada.

Esperanza Aguirre intenta desmarcarse ahora del caso que llevó al juzgado

La Audiencia Provincial de Madrid ha archivado definitivamente el bulo de las sedaciones en Leganés y ordena restituir el nombre de Luis Montes, ex coordinador de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés, y retirar cualquier alusión a mala práctica médica. No sólo no hubo causa penal, ni siquiera mala práctica. Y eso, tras mirar con lupa 339 historias de los muertos en la urgencia de Leganés durante tres años.

En 22 de junio pasado, el juez de Leganés que desde hacía dos años investigaba las supuestas sedaciones irregulares en Leganés archivó el caso. Montes había ganado. Pero no del todo. El titular del juzgado, Rafael Rosel, daba satisfacción al ex consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, del PP, al afirmar en su resolución: "Varios pacientes han muerto tras mala práctica médica a la hora de sedarles".

Ese archivo parecía el último capítulo de un caso que comenzó el 11 de marzo de 2005, cuando Lamela dio pábulo a una denuncia anónima sobre más de 400 homicidios en Leganés. Dar crédito a ese escrito suponía pensar que un servicio completo de un hospital (decenas de médicos y enfermeras) llevaba años matando a su antojo a los pacientes que por allí pasaban. Pese a ello, y a que una investigación de la consejería dos años antes no había encontrado nada, Lamela relevó a Montes y denunció el caso.

Montes y su segundo, Miguel Ángel López Varas, (que han dado la cara por los 14 médicos imputados) pudieron aceptar el archivo. Ya no podían ser condenados. Pero recurrieron a la Audiencia de Madrid para que el juez eliminara la alusión a la mala práctica médica.

En un auto fechado del pasado 21 de enero, la sección decimoséptima de la Audiencia accede a la petición de los médicos y ordena "tener por suprimida toda mención realizada en el auto recurrido a la mala praxis médica". La sala considera que "ha sido un exceso" del juez esa mención, ya que no ha investigado los suficiente para concluir eso.

Además de esa reparación, la Audiencia arremete contra la comisión de expertos que designó a dedo Lamela y que detectó 73 casos de sedaciones excesivas, contra el informe del Colegio de Médicos que, a instancias del juez, halló 34 sedaciones irregulares.

La Audiencia demuestra que cometieron errores de bulto en los análisis. El auto afirma que las conclusiones del Colegio de Médicos son "sumamente controvertidas" y pone ejemplos de lo mal que analizaron las sedaciones. "Se ha puesto de manifiesto errores en la valoración de las historias clínicas de los pacientes fallecidos, casos en los que se decía que no se había tratado la enfermedad de base y que estando en coma hipoglucémico fue sedada, cuando parece que la glucemia fue revertida y el coma se produjo por un shock séptico con paro multiorgánico, momento en el que fue sedada". También resalta otro cas en el que el informe "dice que el paciente estuvo 12 horas sin tratamiento base y al que directamente se aplicó la sedación, cuando en realidad se produjo un error en la lectura de entrada al hospital, tomando el perito las 23 horas por las 11 de la mañana". Ese perito criticó que la mujer falleciera a los minutos de recibir la sedación cuando estuvo más de 12 horas con el tratamiento antes de fallecer.

La Audiencia apoya la tesis de la Sociedad Española de Epidemiología que, en un informe remitido al juzgado en noviembre de 2005, desmontó las conclusiones de la comisión Lamela. La sala critica que el informe no tenga en cuenta el peso y la talla del paciente para considerar excesiva una dosis, algo básico, según la Sociedad de Epidemiología.

Además, discrepa de los expertos de Lamela cuando dicen que no se puede sedar a un paciente en coma y dice que "es un tema discutido". Aunque la comisión Lamela dictó que estaban mal sedados, la Sociedad de Cuidados Paliativos la considera aceptable. La sedación terminal es aquella que se aplica al paciente terminal para calmarlo aunque pueda acelerar la muerte. Está aceptada por la Iglesia católica.

La denuncia afirmó que los familiares de los sedados nunca dieron su consentimiento, algo que queda también desmentido. Pero el auto confirma que si en las historias clínicas faltaban los consentimientos escritos, era porque los custodiaba Montes y los aportó al juzgado. Tras una denuncia previa, Montes estableció una hoja de consentimiento informado que guardaba en su despacho. En los casos que carecían de este escrito, prosigue el auto, "en las hojas de enfermería se hace mención de consentimientos prestados de forma oral, siendo también discutido si es necesario en momentos críticos recabar el consentimiento por escrito, motivo por el cual habría casos en los que no existiese la hoja de dicho consentimiento". Contra el auto no cabe recurso.

Los médicos del Severo Ochoa y la oposición pidieron la dimisión de Lamela y excusas de Aguirre. No obtuvieron ni una ni otra. Lamela no apareció y Aguirre intentó desmarcarse de la denuncia. Afirmó que la Comunidad de Madrid "no es parte del proceso" judicial y que "nunca ha acusado a nadie". Eso no es cierto: fue la consejería la que el 27 de mayo de 2005 denunció el caso al juzgado cuando vio que el fiscal iba a archivar la denuncia que le había remitido Lamela. Las asociaciones de pacientes Adepa y Avinesa, apoyaron al denuncia aunque sólo una de las familias de los 339 fallecidos denunció pro su cuenta en el juzgado y fue archivado.

La presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariña, cuyo comité ha quedado desprestigiado, tampoco se dio por aludida y "se congratula" por el archivo. Montes tiene ya se ha querellado contra a los principales locutores de la Cope y estudiamás denuncias. Nadie se hace responsable del calvario de 14 médicos ni de los pacientes que desde entonces han muerto con dolor.www.elpais.es 29.01.08

El tribunal confirma el sobreseimiento y archivo del caso de las presuntas sedaciones irregulares

La Audiencia Provincial de Madrid ha ratificado en un auto el sobreseimiento y archivo del caso de las presuntas sedaciones irregulares en el hospital Severo Ochoa de Leganés y ordena además que se suprima toda referencia a la posible mala práctica de los médicos denunciados.

Según un portavoz de los médicos afectados en su día por la denuncia de la Consejería de Sanidad de Madrid, el auto de la Audiencia Provincial que ratifica el archivo decidido en junio pasado por el Juzgado de Instrucción número 7 de Leganés tiene fecha de 21 de enero y ha sido comunicado hoy a las partes.

Ahora, el doctor Luis Montes y otros médicos denunciados, así como la Asociación para la Defensa del Hospital Severo Ochoa, "estudian formular querellas personales por denuncia falsa contra los que, engañando a jueces y fiscales, denunciaron 400 asesinatos por eutanasia activa en el Hospital Severo Ochoa", ha indicado la misma fuente.

Cómo se va a reparar el daño

Además, el colectivo de sanitarios del Severo Ochoa preguntará a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, "cómo, cuándo y por parte de quién se va a reparar el enorme daño producido a los denunciados y al Hospital Severo Ochoa".

Los médicos que fueron acusados, entre ellos Luis Montes, han ofrecido una rueda de prensa en el Colegio de Médicos de Madrid para ofrecer su opinión sobre este auto de la Audiencia Provincial. Montes ha asegurado que no perdona y que es "el tiempo de la reparación". Tras la rueda de prensa, según han informado fuentes sindicales, los trabajadores del Hospital de Leganés van a brindar con "una copa de champán" a las puertas de Severo Ochoa "para celebrar la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid".

Para Montes, "hoy es un día de alegría y orgullo porque el conflicto del Severo Ocho ha terminado en positivo", aunque eso no impedirá que los profesionales afectados presenten "denuncias y querellas tanto individuales como colectivas".

El 22 de junio de 2007, el Juzgado de Instrucción número 7 de Leganés dictó auto de sobreseimiento del caso de las presuntas sedaciones irregulares en el hospital Severo Ochoa, en una resolución que consideraba que se produjo mala praxis médica pero que no se podía acreditar la conexión entre ésta y las muertes, lo que es imprescindible en materia penal para apreciar la existencia de delito.

El tribunal recordaba que la responsabilidad que se les pedía, por vía penal, "no deja de ser la última a la que acudir, pues es la que sanciona las conductas más graves y que, por ello, exige de una certeza más allá de las presunciones". El 19 de octubre, la Fiscalía de Madrid hizo público un informe en el que consideraba, como finalmente ha establecido la Audiencia Provincial, que se debía retirar del auto de archivo "cualquier referencia a mala práctica médica aplicable a la conducta profesional de los médicos imputados".

Un calvario de tres años

El calvario para el médico Luis Montes y su equipo arrancó el 11 de marzo de 2005. El entonces consejero de la Comunidad de Madrid, Manuel Lamela, dio crédito a una denuncia anónima que relataba 400 homicidios en urgencias. Lamela decidió relevar a Montes y avanzar en la investigación de las muertes.

Los inspectores del gobierno regional no hallaron relación entre las sedaciones de los pacientes -todos, en estado terminal- y la muerte. La comisión Lamela, sin embargo,-reevaluó las historias sin entrevistar a los médicos y halló 73 "sedaciones irregulares". Con este informe, Lamela denunció el caso en el juzgado y cerró la investigación del fiscal.

El juzgado de instrucción de Madrid encargado archivó el caso el pasado junio, . En su auto, el juez reconoció que se había practicado "mala praxis", pero desestimó que las muertes hubieran sido consecuencia de ello.  www.elpais.es 28.01.08

Montes: "Estamos jugando el segundo tiempo, el de las reparaciones y las responsabilidades"

El ex jefe de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés celebra con champán junto con un centenar de personas el archivo de la causa por supuestas sedaciones ilegales

El doctor Luis Montés, ex coordinador de la Unidad de Urgencia del Hospital Severo Ochoa de Leganés, ha brindado con champán en la puerta del hospital con medio centenar de vecinos, mientras sus compañeros pedían a gritos la dimisión de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Montes ha querido celebrar así el fallo de la Audiencia Provincial de Madrid por el que se confirma el archivo de la causa por supuestas sedaciones ilegales y se pide limpiar el nombre de los 15 médicos acusados en 2005 de 400 homicidios.

Entrevistamos al doctor Luis Montes: "No tengo ninguna duda de que se tratase de una operación política. Estaba premeditada, había antecedentes en 2002." www.elpais.es 28.01.08

 

El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, exige que se restablezca el prestigio de la sanidad pública tras el acoso al Hospital Severo Ochoa de Leganés. -

 

Montes ha manifestado con emoción: "Hoy es un día bonito, brillante y resplandeciente, uno de los días más importantes de mi vida y ya estamos jugando el segundo tiempo, tiempo de reparaciones y de responsabilidades". Es muy posible que se presente una querella contra los responsables de la Comunidad de Madrid, según ha explicado Montes. "Ya hay un equipo de abogados que están estudiando las bases jurídicas para ello".

Junto al ex jefe de Urgencias también han estado en la concentración médicos acusados en el caso Severo Ochoa, como Frutos del Moral, Miguel Angel López Varas, Joaquín Insausti, así como el alcalde de la ciudad, Rafael Gómez Montoya (PSOE), el primer teniente de alcalde Raúl Calle (IU), las diputadas regionales de IU Inés Sabanes y Caridad García, y medio centenar de trabajadores y vecinos.

Los responsables de CC OO y UGT del hospital, que también se encontraban en la celebración, han exigido a Esperanza Aguirre, que destituya de forma "inmediata" de sus responsabilidades públicas al consejero de Transportes del Gobierno regional, Manuel Lamela, titular de la Consejería de Sanidad cuando hace tres años se llevaron ante la Justicia las denuncias anónimas por mala práctica médica.

Los concentrados en la puerta del hospital gritaban: "Lo digo con orgullo, trabajo en el Severo" o "Esperanza, Lamela, dimisión". El alcalde de Leganés, Rafael Gómez Montoya, pedía "normalizar la situación". La Comunidad debe decir algo al respecto de la restitución del buen nombre de este hospital y de sus profesionales".

El doctor José Saravia, primer director del centro hace 15 años, ha afirmado que éste es "un día positivo y muy hermoso, porque es un día donde se ha hecho justicia y ahora toca restituir el buen nombre y la credibilidad de sus trabajadores y profesionales". La diputada regional de IU Inés Sabanés ha reclamado también a la Comunidad que asuma su responsabilidad política y a Esperanza Aguirre restaurar cuanto antes "el buen nombre de ésta institución médica".

Tres años de calvario

Durante los tres años de calvario que ha durado el caso, según las declaraciones de Montes, en comparecencia al mediodía en el Colegio de Médicos de Madrid, cinco jefes de servicio han sido destituidos junto a tres supervisores, y muchos compañeros han sido coaccionados por unirse a las protestas.

El "acoso" sufrido por el equipo de médicos del Severo Ocoa desde que llegó la denuncia anónima por 400 muertes en urgencia en marzo de 2005 ha sido "terrible", según Montes. El doctor, tras conocer el auto de la Audiencia Provincial de Madrid (fechado en el 21 de enero) ha exigido a la presidenta de la Comunidad que pida perdón a los usuarios por la pérdida de confianza que ha provocado el relevo del equipo de Urgencia y la ha instado a que cumpla "su palabra" y rehabilite a todos los destituidos. Montes ha añadido que no habrá "perdón".

En abril de 2005, la presidenta de la Comunidad, afirmó ante los micrófonos de la Cadena SER que la destitución de los afectados en el caso Severo Ochoa era "reversible", es decir, que si se demostraba su inocencia, serían rehabilitados.

El ex responsable de Urgencias del Severo Ochoa ha pedido que se ponga en marcha una campaña similar a la que, con dinero del gobierno municipal, se lanzó en su contra, pero que ahora sirva para "rehabilitar" al personal de su equipo. El doctor ha añadido que el tiempo de la reparación pasa también por "asumir responsabilidades políticas" como el cese del que era consejero de Sanidad en 2005.

Querellas contra Lamela

Un portavoz de la Asociación para la Defensa del Hospital Severo Ochoa presente en la rueda de prensa junto a Montes y otro facultativo destituido, Ángel López, ha reiterado que los afectados estudian presentar "querellas por denuncia falsa" contra Lamela.

Este portavoz ha acusado a Lamela de "judicializar" un caso que debería haber ido a la comisión deontológica del Colegio de Médicos de Madrid. En su opinión, el ex consejero de Sanidad se saltó "todos los mecanismos" hasta el archivo de la causa. "Personajes como Lamela no deberían estar en el ruedo político", ha sentenciado.  www.elpais.es 28.01.08

Aguirre dice que "se hará lo que se tenga que hacer"

El consejero de Sanidad se reafirma en la destitución de Montes por "pérdida de confianza".- El ministro de Sanidad pide a Aguirre que se disculpe públicamente

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha declarado que ella no tiene nada "personal en contra de estas personas", en relación a la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid sobre la destitución de los médicos del Severo Ochoa. Ha justificado la destitución porque se había puesto "en tela de juicio su actuación". De momento, la presidenta dice desconocer el contenido de la sentencia, pero "se hará lo que corresponda y lo que se tenga que hacer" y en cualquier caso, ha comentado, se alegra de que no haya habido mala praxis.

En abril de 2005 Aguirre declaró a Cadena SER que la destitución de estos médicos era "reversible", y que si la justicia demostraba que no había habido mala práctica por parte de los doctores, éstos serían restituidos. "El consejero y yo nos podemos haber equivocado, pero esa decisión es reversible", dijo entonces.

Juan José Güemes, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ha declarado por su parte respetar la decisión de la Audiencia Provincial de confirmar el sobreseimiento del caso de las presuntas sedaciones irregulares denunciadas en el Hospital Severo Ochoa de Leganés. Sin embargo, se ha reafirmado en la corrección del cese del médico Luis Montes como coordinador de urgencias del centro sanitario.

"El cese de Montes se produce como consecuencia de la pérdida de confianza en él", ha declarado. "La Justicia, en sentencia firme, ha reconocido que la separación del doctor de ese puesto de confianza se ajustó plenamente a derecho".

Juan José Güemes es el sucesor como titular de Sanidad de Manuel Lamela, que fue quien decidió separar a Montes de su puesto, pero ha decidido mantener la misma postura que su antecesor. Lamela ocupa actualmente la cartera de Transportes e Infraestructuras en la Comunidad de Madrid. Tanto él como la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, no han realizado declaraciones al respecto de momento.

Disculpas públicas y restitución

Por su parte Bernat Soria, ministro de Sanidad y Consumo, ha pedido a Esperanza Aguirre que se disculpe públicamente porque "una acusación sin base causa daño a las personas y al Sistema Nacional de Salud". Además, ha expresado su satisfacción por el hecho de que los profesionales del Severo Ochoa acusados de mala praxis vean ahora "devuelto su prestigio".

El acalde de Leganés, Rafael Gómez Montoya, ha instado a Aguirre a que restaure en sus puestos de trabajo a todos los jefes de servicio y profesionales que fueron relegados mientras duró la investigación. "El Gobierno de Esperanza Aguirre tiene debe dar una respuesta", ha declarado.  www.elpais.es 28.01.08

Cronología del caso Severo Ochoa

Una denuncia anónima acusó en 2005 a 15 médicos del hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), acusados de haber cometido "400 homicidios" en el servicio de urgencias. El consejero de Sanidad, Manuel Lamela, dio pábulo a la denuncia, destituyó a cinco jefes y tres supervisores y el caso llegó a los tribunales. Tres años después, la Audiencia Provincial de Madrid no solo archiva el caso, sino que sentencia que no hubo mala praxis médica

28 de enero de 2007

La Audiencia Provincial de Madrid ratifica en un auto el sobreseimiento y archivo del caso de las presuntas sedaciones irregulares en el hospital Severo Ochoa de Leganés y ordena además que se suprima toda referencia a la posible mala práctica de los médicos denunciados.

18 de octubre de 2007

La fiscalía carga en un duro escrito contra la actuación de la Comunidad de Madrid y la comisión de expertos que designó a dedo por su actuación parcial en el caso Leganés, la denuncia archivada por el supuesto abuso de sedaciones en el hospital Severo Ochoa de Leganés. El fiscal apoya así el recurso de Luis Montes para que el juez del caso retire del auto de archivo la expresión que señala que cometió mala práctica. Pese a tener el caso archivado, Montes pretende así limpiar su nombre.

3 de julio de 2007

El doctor Luis Montes anuncia que recurrirá la sentencia no "contra la fundamentación jurídica" del auto de archivo, "no contra su parte dispositiva". Montes no recurre el archivo, pues éste le dio la razón, sino la explicación del juez, que sostenía que "varios pacientes han muerto tras mala práctica médica a la hora de sedarles", aunque admite que no hay pruebas de que se deba "excesivamente a los fármacos prescritos".

22 de junio de 2007

El Juzgado de Instrucción número 7 de Leganés sobresee el caso contra los ocho médicos del hospital por la supuesta sedación irregular a 15 pacientes terminales, que murieron poco después de recibir el tratamiento. "Se ha practicado mal la Medicina, pero no consta que las muertes sean consecuencias de ello", dice el juez, que no ha encontrado elementos suficientes para determinar si los fallecimientos se debieron "a la sedación indebida o a su enfermedad inicial"

15 de octubre de 2006

El juez que instruye el caso de las sedaciones, Rafael Rosel, cita para el día 13 de noviembre, como imputados, a otros tres médicos que trabajaron en las urgencias de este centro: José Luis Menéndez, Susana Cortijo y María del Mar Mendivil.

17 de septiembre de 2006

Los médicos declaran ante el juez a los 18 meses del inicio de la crisis. Ocho médicos comparecen ante los juzgados de Leganés para defender las sedaciones que aplicaron a 15 enfermos terminales. El doctor Miguel Ángel López Vara, el que fuera número 2 de las urgencias cuando este servicio lo dirigía el doctor Luis Montes, rechaza las imputaciones contra él por "mala praxis" médica en la sedación a dos ancianas de 81 y 91 años.

7 de septiembre de 2006

Un juzgado de Madrid desestima el recurso que el ex responsable de urgencias del hospital Severo Ochoa, Luis Montes, presentó en contra de su cese. La sentencia confirma la decisión del consejero de Sanidad por tratarse de la destitución de un cargo de libre designación.

27 de junio de 2005

La Fiscalía de Madrid ha cribado los 73 casos de sedaciones que el consejero de Sanidad de Madrid tildó de sospechosos y denunció en los juzgados de Leganés. La fiscalía descarta en principio que haya delito en 57 casos. Sólo quedan por investigar 16 sedaciones en pacientes en fase terminal, aunque no significa que haya visto irregularidades en estos casos.

13 de abril de 2005

La Fiscalía de Madrid descarta 12 del total de 25 casos, en los que el consejero de Sanidad de Madrid observó "una sedación irregular, no indicada, indebida o en exceso". El descarte de estos 12 casos no significa que los fiscales hayan detectado irregularidad en los 13 restantes.

1 de abril 2005

La Fiscalía de Madrid no ve "infracción penal" imputable a nadie en los dos informes que le ha remitido la Consejería de Sanidad de Madrid sobre una supuesta mala praxis cometida en las urgencias del Severo Ochoa por sedaciones inadecuadas a pacientes terminales.

22 de marzo de 2005

El consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, afirma que 25 fallecidos en Leganés recibieron "sedación irregular". Sostiene que los enfermos terminales que murieron en las urgencias del hospital entre 2004 y 2005 lo hicieron tras recibir "sedación irregular, no indicada, indebida o en exceso" por parte de los médicos.

10 de marzo de 2005

El fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, abre una investigación tras recibir de la Consejería de Sanidad dos denuncias anónimas por presunta "mala praxis" en la administración de fármacos en el servicio de urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés. El responsable del servicio, Luis Montes, es relevado temporalmente. La investigación intenta determinar si los pacientes recibieron "dosis excesivas de fármacos" que les pudieran haber causado la muerte.

2 de marzo de 2005

Una denuncia anónima acusa a 15 médicos del hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), el 2 de marzo de 2005, de haber cometido "400 homicidios" en el servicio de urgencias.

 www.elpais.es 28.01.08

EN LEGANÉS NO HABÍA CASO

Una denuncia anónima decía que en el hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid) se habían podido practicar 400 eutanasias mediante sedaciones indebidas o irregulares a enfermos terminales. Eso sirvió al ex consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela (PP), para elevar a los tribunales un asunto que ha tenido soliviantados a enfermos y sanitarios de este hospital madrileño desde 2005. Tras dos años, el juez ha archivado el caso.

El Derecho Penal exige "certezas más allá de las presunciones", señala el juez Rafael Rosel en el auto en el que ordena archivar las diligencias. "Se ha practicado mal la Medicina, pero no consta que las muertes sean consecuencias de ello", destaca. Y asegura que no ha encontrado elementos para determinar si los fallecimientos se debieron "a la sedación indebida o a su enfermedad inicial". El juez sostiene que "varios pacientes han muerto tras mala práctica médica a la hora de sedarles", aunque no hay pruebas de que ello se deba "exclusivamente a los fármacos prescritos por los doctores".

El caso de las sedaciones de Leganés ha suscitado un gran debate. Desde sectores conservadores se jaleaba la denuncia como un intento de frenar tendencias partidarias de la eutanasia. Tendencias que algunos veían en un grupo de médicos de Leganés a los que se tildaba de "rojos" y "progres". Desde otros sectores, en cambio, se consideró una ligereza que un organismo oficial como la Consejería de Sanidad de Madrid denunciase y airease sin fundamento un asunto que podía frenar a muchos médicos a la hora de aplicar la sedación a enfermos agónicos.

En 2005, Lamela habló con el fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, y le comentó que le iba a elevar la denuncia anónima que le habían hecho llegar. Tras el aviso de Lamela, Moix pidió los historiales de los casos de posibles homicidios. La criba llegó rápido. Concluyó que sólo 13 de ellos eran susceptibles de ser investigados en la vía penal. Para asesorarse, reclamó un dictamen a expertos de la Clínica Medico Forense de los juzgados de Madrid. Los peritos dictaminaron que no cabía establecer una relación entre la sedación aplicada y los fallecimientos de esos 13 enfermos, todos ellos terminales. Cuando los fiscales iban a archivar el asunto, el ex consejero de Sanidad dio otra vuelta de tuerca y presentó una denuncia dando cuenta de sedaciones irregulares en 73 de los 400 casos iniciales. La idea era arrebatarle el caso a la fiscalía. Lo logró, y también que la fiscalía se abstuviese de acordar el archivo de las pesquisas.

Fue entonces cuando el juez, Rafael Rosel, del Juzgado de Instrucción 7 de Leganés, se hizo cargo del asunto. Rosel encomendó al Colegio de Médicos de Madrid que eligiera a un grupo de expertos para que analizase esos 73 casos. La elección de los expertos cosechó críticas por las tendencias conservadoras de algunos de ellos. Los expertos detectaron 34 casos de supuesta mala práctica médica por sedaciones indebidas, excesivas o contraindicadas. Explica el juez al respecto: "Se sedó terminalmente a cuatro pacientes (...) que contaban con posibilidad de serles ofrecido tratamiento médico". Según el juez, en otros 11 casos de enfermos, todos ellos terminales, las sedaciones fueron aplicadas "de tal manera y con tales dosis que sugirieron una posible relación directa con su muerte o, cuando menos, una contribución muy notable al acortamiento de la vida". El juez también ve que a una veintena de pacientes se les aplicó sedación pese a encontrarse éstos en coma profundo, "lo que constituye una mala práctica médica". Por este motivo, el juez citó como imputados a los médicos del servicio de Urgencias, entre ellos, Luis Montes.

Con este criterio, el juez asume las conclusiones del peritaje del Colegio de Médicos de Madrid y de otro informe hecho por una comisión nombrada a dedo por Lamela: que el tratamiento era innecesario, no se registró en la historia clínica y, sobre todo, que las dosis de calmantes eran excesivas. Los expertos en cuidados paliativos rebaten este punto, ya que no hay una dosis de calmante máxima fijada en ningún protocolo ni, mucho menos, en una ley.

Concluidos los interrogatorios y demás pesquisas, el juez ha decidido archivar las diligencias "al no resultar debidamente justificada la perpetración de delito" ni hay "elementos para responsabilizar criminalmente a los imputados por las muertes de sus pacientes tras las sedaciones". El juez deja claro en su auto que, "por más confusión que se haya querido generar por parte de algunos", lo que él ha juzgado no es el hecho de si se debe sedar o no a un paciente terminal, ni la forma de proceder de los médicos de Leganés.  El Pais. (23/06/07)

Los peritos de Leganés ignoraron datos clave de los pacientes en las sedaciones "contraindicadas"

 

Y fedeguico jIMÉNEZ Losantos con su querella particular

Los peritos del Colegio de Médicos ignoraron varios datos clave de los historiales clínicos de los cuatro pacientes del hospital de Leganés cuyas sedaciones terminales calificaron de "contraindicadas" y que investiga el juez. Los informes médicos entregados al juez, a los que ha tenido acceso este periódico, revelan graves errores de interpretación en aspectos que luego sirvieron de base a los peritos para argumentar que estos enfermos fueron sedados cuando sufrían enfermedades que podían ser tratables. En un caso los peritos confundieron la hora de ingreso -creyeron que fue a las once de la mañana en lugar de las once de la noche- y acusaron a los médicos de haber dejado deteriorar la salud del enfermo durante ese tiempo.

La crisis del hospital Severo Ochoa de Leganés se originó hace 19 meses, cuando el consejero madrileño de Sanidad, Manuel Lamela, decidió dar credibilidad a una denuncia anónima que acusaba a su jefe de Urgencias, Luis Montes, y a otros médicos de haber cometido 400 "homicidios" en el centro. Los supuestos homicidios resultaron ser sedaciones de enfermos terminales, y el caso Leganés reveló así su verdadera naturaleza: un pulso entre el conservadurismo religioso, con el que se alinea Lamela, y los médicos que alivian el dolor de los agonizantes, con el apoyo de las sociedades científicas y los organismos internacionales. Desde el inicio de la crisis, las 400 sedaciones sospechosas se han quedado reducidas a 15 tras los sucesivos descartes hechos por expertos, peritos, forenses, fiscales y jueces que han visto el caso hasta hoy. De ellas, 11 corresponden a enfermos agonizantes e inconscientes que ya "se encontraban al final de la vida", según los peritos del Colegio de Médicos de Madrid que las analizaron por orden del juez. Los peritos critican las dosis y fármacos usados por los médicos y consideran innecesarias las sedaciones porque dicen que se trataba de enfermos en coma que no sufrían. Pero no cuestionan que la muerte de los enfermos era inminente, lo que descarta la responsabilidad penal de los médicos, según dos catedráticos de Derecho Penal consultados.

La principal base de la acusación contra los médicos queda reducida así a las cuatro sedaciones que los peritos han calificado como contraindicadas. El juez que instruye el caso se refirió a ellas como "los casos más serios" durante la declaración de los peritos. Uno de ellos los resumió como "pacientes que aunque tenían una enfermedad grave, podían tener alguna posibilidad que fue limitada totalmente por las sedaciones".

Los 11 peritos del Colegio de Médicos de Madrid cometieron, sin embargo, errores al interpretar las historias clínicas. Así se desprende de los informes médicos y las declaraciones de los peritos ante el juez, a los que ha tenido acceso EL PAÍS.

El primer caso corresponde a un hombre de 78 años que murió el 2 de febrero de 2004, un día después de ingresar en el hospital por múltiples patologías. Los peritos afirman ante el juez que el enfermo ingresa a las 11 de la mañana del día 1 de febrero y que no es sometido a ninguna prueba diagnóstica ni tratamiento hasta ser sedado a las 2 de la madrugada del día siguiente. Murió seis horas después.

"La sedación se inicia 14 horas y 15 minutos después de que el enfermo ingrese en urgencias", destaca un perito, "y en ese tiempo su salud se deteriora sin que se inicie ningún estudio que permita hacer un diagnóstico e iniciar un tratamiento", critica. El perito, sin embargo, confunde la hora de ingreso, que no es las 11 de la mañana sino a las 11 de la noche. Se equivoca porque se fija en una anotación manuscrita de una médica residente -escribe 11.45, en lugar de 23.45- y no tiene en cuenta la hoja de ingreso impresa en ordenador, donde figuran los datos del paciente, la fecha y hora -con el día dividido en 24 horas- de llegada a urgencias.

En el segundo caso, la paciente ingresa, entre otras dolencias, con oliguria (no orinaba), hinchazón o distorsión abdominal, taquipnea (respiración acelerada), taquicardia, azúcar en sangre alto y leucocitosis (glóbulos blancos elevados, signo de infección). El perito insistió ante el juez en que la enferma es sedada sin que se le hubiera hecho un diagnóstico que permitiera tratarla. Censura especialmente que no se le realizara una ecografía abdominal. "La distorsión abdominal puede deberse a una infección, a una obstrucción o muchas otras causas. En cambio, le sedan porque creen que sufre una infección que no ha quedado acreditada".

En la historia clínica, sin embargo, consta la anotación "no valorable" en referencia a la ecografía abdominal. De sus declaraciones ante el juez se desprende que el perito la interpreta como la negativa de los médicos a hacérsela, cuando en realidad es la anotación del radiólogo que realizó la prueba que, ante la cantidad de gas acumulado en el abdomen -signo de infección y muerte de tejidos-, se ve incapaz de obtener un diagnóstico.

Además, el médico que sedó a la paciente mostró al magistrado que, según los protocolos médicos, la enferma sí sufría de sepsis. Los protocolos -ejemplificados por el médico con un manual para residentes- dicen que si un paciente con hinchazón abdominal presenta dos o más de los siguientes cuatro síntomas -taquicardia, taquipnea, leucocitosis y fiebre-, el diagnóstico es de sepsis. La enferma, según la historia clínica, presentaba los tres primeros. En la historia también figura una anotación escrita media hora antes del inicio de la sedación terminal: "Aumento distorsión abdominal, paciente estuporoso y agitado, la familia pide no realizar medidas agresivas e iniciar tratamiento paliativo".

El tercer caso se refiere a una mujer de 91 años diabética y que sufre sepsis, posiblemente de origen urinario. El perito considera que el coma hipoglucémico (por falta de azúcar) que sufría era reversible con la administración de glucosa y la sepsis tratable con antibióticos. Y critica con dureza que la paciente fuera "sedada cuando aún estaba en coma hipoglucémico". En la historia clínica y en las hojas de enfermería, sin embargo, consta que la paciente recibió dos tipos de glucosa y que el coma hipoglucémico había sido remontado (alcanzó un nivel de 200 de azúcar en sangre, considerado alto).

La cuarta y última "sedación contraindicada" es uno de los casos más confusos. Se trata de una paciente de 83 años que ingresa con múltiples patologías -entre ellas una infección generalizada y un infarto cerebral extenso- a la que en las primeras horas se le realizan "pruebas diagnósticas y tratamientos adecuados", afirman los peritos. En los dos días siguientes, sin embargo, sucesivos turnos de médicos en urgencias le aplican morfina, se la retiran, inician tratamiento con antibióticos o la sedan.

El caso denota discrepancias entre los propios médicos de Leganés. Algunos la consideraron una enferma terminal y que debía ser sedada. Pero la facultativa del segundo turno optó por administrarle antibióticos y retirarle la morfina. Ante el juez, los peritos alabaron esta decisión, mientras los médicos de Leganés la criticaron con dureza. "Fue una decisión equivocada. La paciente tenía todos los puntos en la escala de mortalidad tras haber sufrido un infarto masivo. Si la médica quería tratar la sepsis, que lo hubiera hecho bien, con un tratamiento de rehidratación, monitorización y soporte vital. Hacerlo sólo con antibióticos sí que es mala praxis médica", afirman los médicos imputados. www.elpais.es 04.11.06

ENTREVISTA: ANTONIO CUERDA Catedrático de Derecho Penal

"El médico tiene la obligación de prestar cuidados paliativos"

Pregunta. ¿Es delito aplicar una sedación a un enfermo terminal que morirá en cuestión de horas?

Respuesta. No. Esa sedación puede ser innecesaria, pero no punible desde el punto de vista penal.

P. ¿Por qué?

R. Porque no se le inflige ningún daño al paciente.

P. ¿Aunque se incurra en mala praxis?

R. La mala praxis en sí misma no constituye delito. Si no hay daño ni relación directa y demostrada entre la actuación del médico y el daño, la mala praxis no es castigable. Puede ser una cuestión médica o administrativa, pero no penal.

P. Los peritos del Colegio de Médicos de Madrid afirman en su informe que no puede demostrarse la relación entre las sedaciones y la muerte del paciente.

R. Entonces no hay delito.

P. Pero en cuatro casos sugieren que los médicos sedaron a enfermos en lugar de atenderles de las patologías que sufrían.

R. Entonces sí puede haberlo si la muerte no era irreversible. Pero no por las sedaciones, sino por no haberles atendido de las enfermedades que sufrían.

P. ¿No sedar a un paciente que sufre dolores o angustia ante la muerte puede ser delito?

R. Sí. Los cuidados paliativos son jurídicamente obligatorios si la muerte es irreversible. Dejar morir a alguien que sufre es infligir un daño. Es delito

www.elpais.es 04.11.06

UGT Y CCOO PIDEN LA DIMISIÓN DE LAMELA POR EL CASO LEGANÉS

UGT y CC OO exigieron la dimisión del consejero de Sanidad, Manuel Lamela, por crear una "injustificada alarma social" en el caso de las sedaciones del Hospital de Leganés. A las peticiones de cese también se sumó la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública que pidió a la justicia la rápida resolución del caso. En un comunicado conjunto, denunciaron que las manifestaciones de los responsables del Gobierno regional son "precipitadas y tendenciosas" y que "dan por sentado" que ha existido mala praxis en las sedaciones del centro hospitalario. El comunicado también fue suscrito por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (Fadsp), que pidió a los jueces que instruyen el caso una resolución rápida "en la medida de lo posible".

Tanto los sindicatos como la Federación solicitaron también la dimisión de la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariña, si se confirman las acusaciones de que condicionó los contenidos del informe pericial y pidieron que se tuviera en cuenta la información aportada por los médicos imputados para clarificar las actuaciones. Las organizaciones denunciaron que la alarma creada por la Consejería ha perjudicado la credibilidad de la sanidad pública. (10/06/06)

Un informe del Colegio de Médicos concluye que no se pueden atribuir las muertes a la sedación  

Un informe del Colegio Oficial de Médicos de Madrid exculpa a los médicos de Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid) al concluir que "no es posible afirmar o negar con certeza absoluta si la causa directa de la muerte de alguno de los pacientes sedados fue la medicación administrada". Sin embargo, al mismo tiempo el documento confirma la existencia de casos de mala praxis en la sedación de pacientes terminales. Concretamente habla de 20 casos de sedación a pacientes en coma profundo, diez en las que se hizo la sedación sin identificar el síntoma y cuatro en las que este procedimiento estaba contraindicado. La Consejería de Sanidad de Madrid cesó en sus cargos en 2005 a varios responsables del centro hospitalario a causa de este caso.El informe, cuyas conclusiones ha avanzado la presidenta de la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (AVINESA), María Antonia Moral, fue encargado por el juzgado número 7 de Leganés, que lleva el caso, que ha citado a la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariña, el próximo día 12 para informar sobre su elaboración. El estudio ha sido realizado sobre 72 historias clínicas del Severo Ochoa, "la mayoría" de ellas, indica, de "pacientes con una patologías muy graves y una expectativa de muerte a muy corto plazo".

"Dosis injustificadamente altas"

Entre las conclusiones figura que "existe una identificación errónea entre la instauración de medidas paliativas justificadas en la mayoría de los pacientes y la aplicación de sedación terminal" y que "se han realizado sedaciones terminales con dosis injustificadamente altas de medicamento y en asociaciones potencialmente peligrosas, lo que ha generado una situación de riesgo innecesario adicional a los pacientes de muerte por depresión respiratoria"."Pese a ello -dice también- no es posible afirmar o negar con certeza absoluta si la causa de la muerte de alguno de los pacientes sedados fue la medicación administrada". Del análisis caso a caso, el informe señala que "existen 20 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal en pacientes que, por estar en coma profundo, eran innecesarias si no están indicadas" y que "ello constituye una mala práctica médica". Sin embargo, la Sociedad Española de Cuidados Paliativos acepta esta práctica.Añade que "existen 10 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal sin identificar el síntoma refractario o no se emprendía tratamiento específico de control antes de iniciar la sedación terminal, y por tanto no estaban indicadas". Dice además que "existen cuatro historias clínicas en las que la sedación estaba contraindicada", 24 "en las que consideramos que la sedación terminal estaba indicada", cinco "en las que no se llegó a realizar sedación terminal" y nueve sobre las que los médicos que han realizado el informe no han llegado a "un consenso sobre indicación o no indicación de sedación terminal". Por último, en los 24 casos restantes la sedación era la indicada.

Cita a la presidenta del Colegio

El informe se ha realizado sobre 72 de las 73 historias clínicas en las que una comisión de expertos creada por la Consejería de Sanidad encontró en mayo de 2005 sedaciones "inadecuadas o no indicadas", después de que el anterior mes de marzo se recibieran dos denuncias anónimas sobre supuesta mala práxis en la administración de fármacos a pacientes terminales del Hospital de Leganés. El magistrado titular del juzgado número 7 de Leganés dictó más tarde, el 27 de marzo de este año, una providencia en virtud de la cual se excluyó de la investigación uno de los casos, después de que el ministerio fiscal pusiera en conocimiento del juez la decisión del Juzgado número 3 de esta localidad de sobreseer la querella por un supuesto delito de imprudencia profesional relacionada con la sedación de un paciente de 78 años.Por otra providencia, dictada hoy mismo, el magistrado cita a la presidenta del Colegio Oficial de Médicos de Madrid para el 12 de junio próximo "a los fines de poder informar, al Juzgado y a las partes, del proceso de selección de peritos y de elaboración del informe". Para ese mismo día ha citado a los peritos que firman el informe "para ratificación del mismo y aclaración de cuantos extremos les puedan plantear las partes o este Juez instructor". Para todo ello, y "dada la previsible extensión de la diligencia acordada", señala también los días 13 al 16 y 19 de junioPublicado en el www.elpais.es   02.06.06

UN SENADOR DEL PP BROMEA CON QUE EN LEGANÉS "LIQUIDABAN".

El senador y diputado regional Juan Van Halen, del Partido Popular, es desde hace dos meses presidente de la comisión gestora del PP de Aranjuez, agrupación que atraviesa una crisis al haberse dividido en varios sectores. Van Halen cree, no obstante, que es una "exageración" hablar de crisis para referirse a la situación política del PP local.

Para demostrar que no es lo mismo divergencia que crisis, utilizó la siguiente frase: "La palabra crisis señala un estado crítico. Un paciente cuando está en estado crítico, salvo en el caso del Gregorio Marañón que llegabas con un rasguño y te liquidaban, es que se va a morir. Por eso, yo a esto no le llamo crisis", dijo. Van Halen quiso bromear con el llamado caso Leganés, la supuesta sedación excesiva de pacientes en el hospital Severo Ochoa (Leganés). Pero confundió el nombre del hospital y mencionó al Gregorio Marañón.

Van Halen ha sido encargado por la dirección del PP madrileño para pacificar el partido en Aranjuez, donde existen varias corrientes. De momento, y tras entrevistarse con más de un centenar de personas en la localidad, la única decisión que ha tomado hasta ahora es sustituir al hasta ahora portavoz adjunto, Víctor Martínez, por la también edil Sonia Casado, próxima al ex alcalde José María Cepeda. Esta misma semana Van Halen podría dar a conocer el nombre de los miembros que junto a él constituirán la gestora que se encargará de preparar las elecciones para elegir la Ejecutiva local. Mayo 2005

El fiscal no ve delito en el informe de la inspección sobre el hospital de Leganés

La Fiscalía de Madrid no ve "infracción penal" imputable a nadie en los dos informes que por ahora le ha remitido la Consejería de Sanidad de Madrid sobre una supuesta mala praxis cometida en las urgencias del hospital madrileño de Leganés por sedaciones inadecuadas a pacientes terminales. La Fiscalía, que dirige Manuel Moix, negó ayer que Sanidad le hubiera enviado los historiales clínicos de 25 pacientes a los que supuestamente se habrían administrado "sedaciones dudosas o inadecuadas". El fiscal está a la espera de que una comisión de expertos analice y dictamine sobre esos 25 casos.

El caso de las supuestas sedaciones inadecuadas o excesivas en el hospital de Leganés ha sido destapado por el propio consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela. A mediados de marzo, Lamela remitió al fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, sendas denuncias -anónimas- en las que se daba cuenta de supuestos casos de mala praxis en los tratamientos paliativos a enfermos terminales.

De momento, Sanidad sólo ha enviado al fiscal dos informes sobre sendas investigaciones hechas por inspectores en las urgencias del hospital en 2003 y a mediados del pasado marzo. El informe 2003 fue elaborado por los inspectores tras un informe interno que también avisaba de la posible existencia de muertes excesivas en las urgencias por sedaciones inadecuadas. Los inspectores archivaron la investigación hecha en 2003 por entender que no había irregularidades en los tratamientos paliativos que se aplicaban en las urgencias.

El otro informe remitido a la fiscalía es de marzo de este año (fue elaborado a raíz de destaparse de nuevo el caso). En él, los inspectores hablan de "irregularidades administrativas" y "caos organizativo" en la gestión de las urgencias pero concluyen que "no se puede afirmar ni descartar" que haya habido mala praxis en las sedaciones. Del análisis de ambos informes, señalaron ayer fuentes de la fiscalía, no cabe deducir ninguna "infracción penal". La Fiscalía admite que Sanidad también le ha enviado un escrito informándole de que se ha creado una comisión de expertos para que analicen y dictaminen sobre 25 casos de pacientes tratados en las urgencias en los que se observa "una sedación inadecuada".

"A la Fiscalía no se han remitido historiales clínicos de ningún enfermo", señalaron ayer fuentes de la investigación, que añadieron: "Estamos esperando a que la comisión analice esos casos y nos envíe un informe con las conclusiones. En función de lo que diga ese informe, se verá si, en su caso, se cita para interrogarles a los médicos que trataron a esos 25 pacientes, porque no estamos hablando de un solo médico, son muchos".

Un portavoz de Sanidad declaró ayer que "ni el fiscal ni el consejero están cualificados para valorar, mientras no dictaminen los expertos, si ha habido o no mala praxis médica en las urgencias del hospital de Leganés",

Lo que sí tiene ya previsto la fiscalía es citar a los inspectores que elaboraron en marzo el informe en el que se habla de "irregularidades administrativas" en las urgencias y cuya conclusión es que, de momento, no cabe afirmar ni descartar mala praxis en los tratamientos paliativos.

El Consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, indicó ayer que lo que su departamento ha remitido a la fiscalía es un parte de incidencias elaborado en 2004 por la Comisión de Mortalidad del hospital de Leganés y que alude a casos de pacientes a los que se aplicó un tratamiento supuestamente inadecuado. "Los papeles son ciertos y han sido aportados a la Fiscalía", señaló ayer Lamela en una comparecencia ante la prensa. A principios de mes, tuvo conocimiento, a través de la Comisión de Mortalidad del Severo Ochoa, de que en este hospital había "indicios extremadamente raros", según explicó el consejero.

Los informes elaborados por la Comisión de Mortalidad señalan que en al menos 25 casos la sedación a los pacientes fue "inadecuada". "Las denuncias no son falsas. Y ahora se está empezando a demostrar", aseguró Lamela. El consejero se refiere a las dos denuncias anónimas que él remitió a la fiscalía y que aludían a una alta tasa de muertes en las urgencias de Leganés por aplicación de dosis de sedaciones excesivas. Las denuncias indicaban que al menos 400 pacientes habían recibido altas dosis de calmantes en los últimos tres años. Lamela también dijo ayer que no había querido hacer públicos antes los informes de la Comisión de Mortalidad por prudencia y para no crear alarma social. Los informes a los que alude son actas de la Comisión de Mortalidad, fechada una de ellas el 6 de octubre de 2004, en la que se enumeran casos de pacientes que supuestamente han sido víctimas de sedaciones inadecuadas.

"Los informes de la Comisión de Mortalidad indican que se trata de enfermos", precisaron ayer fuentes sanitarias, "en coma reactivo; otros con accidentes cerebrovasculares, de enfermos de alzheimer e incluso de una mujer que fue ingresada con una infección grave de vejiga", apuntaron dichas fuentes. "En los historiales clínicos de esos pacientes no hay nada que justifique la sedación", agregaron. "Pero no queremos prejuzgar, sino que tendrán que ser los expertos los que determinen si hubo irregularidades o no", subrayaron.

El caso del supuesto exceso de dosis de sedaciones en Leganés ha desatado un gran malestar entre los trabajadores y el personal médico del hospital, que están desarrollando paros contra la decisión de Lamela de relevar de sus cargos a toda la cúpula directiva del centro y de destituir al médico coordinador de las urgencias, Luis Montes. Tras ser relevado del cargo, Montes ha asegurado que volvería a actuar igual.Publicado en El País.01.04.05

LAMELA ENVÍA AL FISCAL CON 10 DÍAS DE RETRASO LAS HISTORIAS CLÍNICAS.

La Fiscalía de Madrid recibió de la Consejería de Sanidad de Madrid las 13 historias clínicas de pacientes del hospital de Leganés cuya remisión le había solicitado urgentemente el ministerio fiscal hace diez días.

El envío y recepción de estas 13 historias se produjo por la mañana, un día después de que la fiscalía advirtiera al consejero de Sanidad, Manuel Lamela, de que podía incurrir en desobediencia si persistía en la demora. En la fiscalía de Madrid existía malestar por la tardanza en el envío de las 13 historias, pertenecientes a pacientes cuya sedación "no estaba suficientemente aclarada".

Sanidad retiró hace dos semanas más de 300 historias clínicas de las urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés. El 11 de marzo el consejero destituyó al coordinador de urgencias, Luis Montes, tras entregar al fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, una denuncia anónima en la que se indicaba que se habían producido 400 homicidios en las urgencias de este centro sanitario.

La fiscalía tiene previsto enviar estas 13 historias el lunes a la Clínica Médico Forense de Madrid. Los forenses emitirán un informe al margen del que prepara un comité de expertos creado por la consejería, que se niega a hacer públicos los nombres y la forma de trabajo de este comité. Abril 2005

«POR LA CONFUSIÓN, LAMELA DIMISIÓN».

La jornada de huelga que secundaron los trabajadores del Hospital Severo Ochoa de Leganés culminó con una masiva manifestación que recorrió completa la Avenida de Fuenlabrada, principal arteria de la localidad. Al grito de «Por la confusión, Lamela dimisión», miles de vecinos, personal sanitario y representases sindicales y políticos pidieron reiteradamente la dimisión del consejero de Sanidad, Manuel Lamela, al que acusan de crear una situación de confusión en el caso de las supuestas negligencias cometidas en la sección de Urgencias del centro. Posteriormente, los portavoces de los distintos convocantes leyeron un comunicado en el que pedían la «inmediata restitución» en su puesto del ex coordinador de Urgencias, Luis Montes, cesado por la Consejería de Sanidad por supuesta mala praxis en la administración de fármacos a enfermos terminales.

La jornada de paro general comenzó con una gran acogida por parte de los trabajadores del centro, que secundaron la huelga general en un 100%, según expresó la presidenta de la Junta de Personal del hospital, Isabel Serrano, una vez finalizada la manifestación de las 19.00 horas. Los sindicatos corroboraron esta cifra, si bien fuentes de la Consejería de Sanidad y Consumo estimaron que la huelga fue secundada por el 47,7% de los trabajadores. En cualquier caso, el hospital funcionó «con total normalidad» y los ciudadanos que necesariamente tuvieron que acudir al centro fueron atendidos, gracias a los servicios mínimos prestados durante la jornada.

Para el portavoz de la Asociación de Vecinos de Zarzaquemada, Angel Sánchez esta crisis «es una artimaña más del Partido Popular para acelerar el proceso de privatización de la Sanidad». Sánchez se preguntó cómo el señor Lamela tienen tan poca vergüenza, al tiempo que instaba a la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre a que se pronunciara sobre este asunto.

Mientras tanto, los trabajadores del centro y los vecinos de Leganés quedaron emplazados a secundar una concentración masiva a las puertas de la Asamblea de Madrid, donde está previsto que Lamela comparezca para dar cuentas de su gestión.

Por su parte, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, ha señalado que su consejero de Sanidad puede haberse equivocado y que su Gobierno rectificará si hay error. La presidenta de Madrid admite la posibilidad de devolver a sus puestos a los médicos cesados. Mientras, los sindicados continúan pidiendo la dimisión de Manuel Lamela. El consejero se puede haber equivocado y yo misma también, pero lo que ocurre es que esa equivocación es reversible y en el momento en que esto se aclare, se vuelve a reponer a esas personas" dijo la presidenta, y añadió que "lo que es irreversible o lo sería, es si esas denuncias tuvieran algo de cierto".

Esta situación ha hecho que el jefe de la Unidad del Dolor del hospital Severo Ochoa de Leganés, Joaquin Insausti, haya negado que se hayan producido sedaciones irregulares de enfermos terminales. Su declaración contradice lo afirmado por el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Manuel Lamela. Insausti asegura que las denuncias forman parte de un plan para hacer daño "a una persona y a un servicio". El doctor Joaquín Insausti ha llegado a asegurar que el responsable del servicio de Urgencia del Severo Ochoa, el doctor Montes, ha sufrido "acoso laboral". Ha explicado que en un primer momento se le intentó cesar con denuncias anónimas y como no se consigue "se intenta hacerle la vida imposible para ver si se va".

Mientras, el colegio de médicos de la Comunidad de Madrid, reunido en sesión extraordinaria para analizar la crisis generada en el Hospital del Severo Ochoa, ha propuesto un calendario de manifestaciones en apoyo a los médicos cesados por el consejero de Sanidad y han exigido a la presidenta Esperanza Aguirre que cese a Manuel Lamela y pida excusas a todos los médicos.

Además, las actas de la Comisión de Seguimiento del Severo Ochoa no avalan las acusaciones lanzadas por el consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, y que han supuesto el cese de la cúpula del centro. Lamela dijo que en las actas había "25 incidencias" en pacientes fallecidos tras recibir "sedación irregular, no indicada, indebida o en exceso". Las actas especifican, sin embargo, que de estas 25 "incidencias", seis se refieren a casos en los que ni siquiera se aplicaron las sedaciones indicadas; siete son casos de discrepancias entre los médicos por los fármacos utilizados; tres, simplemente "dudosos por falta de información", e incluso hay uno que se pone en duda porque cuando se estudió no estaban los responsables médicos para explicarlo. En los ocho restantes se menciona "sedación no indicada" o "dudosa" en enfermos a punto de morir.

Pero el Consejero de Sanidad, Manuel Lamela, ha encontrado dos apoyos: por un lado el Presidente el PP, Mariano Rajoy, quién salió en defensa del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid y respaldó su actuación en la crisis y señaló que : "el consejero de Sanidad, Manuel Lamela, es uno de los políticos más importantes que tiene el PP y no solamente en la Comunidad de Madrid". Por otro lado, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, aseguró que Lamela tiene todo su apoyo.

En una visita al Hospital de La Paz, y en presencia de Lamela, Aguirre avaló la decisión de remitir a la Fiscalía las denuncias anónimas sobre mala praxis en la sedación en las Urgencias del Severo Ochoa. La presidenta de Madrid consideró que quien tiene que decidir sobre la cuestión son los técnicos y, si procediera, el fiscal. "Si yo recibo una denuncia que no lleva firma pero no es menos cierto que tiene los nombres y dos apellidos de los pacientes y una serie de datos sobre las historias clínicas, yo no tengo más remedio que trasladarla, como he hecho, al fiscal", afirmó.

Además Aguirre defendió la decisión "necesaria y oportuna" de Manuel Lamela de destituir a la cúpula médica de dicho centro hospitalario e insistió que Lamela ha actuado desde "la cautela, la prudencia, el respeto y el apoyo a los profesionales desde la presunción de inocencia". Abril 2005

EL COLEGIO DE MÉDICOS SE DESMARCA DE LA COMISIÓN DE EXPERTOS NOMBRADA POR LAMELA.

La comisión de expertos nombrada por el consejero madrileño de Sanidad, Manuel Lamela, para investigar las sedaciones del hospital de Leganés no tiene un solo miembro que no haya sido designado directa o indirectamente por el consejero, cuando el Colegio de Médicos de Madrid decidió retirar a su experto. Lamela ha remitido esta semana a la Fiscalía de Madrid y a dos juzgados de Leganés un supuesto "informe" de esa comisión. El documento, de un folio y carente de datos, ha sido considerado "irrelevante" por la fiscalía, y devuelto por uno de los juzgados.

La comisión de expertos iba a tener nueve miembros, seis de ellos nombrados directa o indirectamente por la consejería, y otros tres propuestos por los colegios y sociedades médicas. La Organización Médica Colegial (OMC) anunció que iba a enviar a uno de sus expertos, pero todavía no lo ha hecho. La Sociedad Española de Cuidados Paliativos declinó intervenir desde el primer momento. Y el Colegio de Médicos de Madrid, que sí estaba representado, decidió retirar a su experto en una asamblea celebrada el día 18, medida que se consumó el pasado lunes.

Esta semana, Lamela ha remitido a la Fiscalía de Madrid y a dos juzgados de Leganés un supuesto "informe" de la comisión de expertos que sostiene que en el servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa se practicaron sedaciones "inadecuadas" y con "dosis excesivas", lo que apoyaría las tesis del consejero [véase abajo su texto íntegro]. El informe fue publicado por varios medios de comunicación. Uno de los dos expertos de la comisión comentó: "No hay informe. Soy el primer sorprendido por la difusión de ese texto". Y otro dijo: "Tratándose de un resumen de las actas de la Comisión de Mortalidad del Severo Ochoa, es lógico que reproduzca algunas de sus conclusiones".

Las actas de la Comisión de Mortalidad, en efecto, recogían en su balance de 2004 varios casos de sedaciones "inadecuadas" o de "dosis excesiva". Entre ellos se cuentan los 25 casos que Lamela remitió a la Fiscalía de Madrid, que está investigando 13 de ellos. Pero el supuesto "informe" no hace ninguna aportación nueva.

La comisión se ha limitado a reexaminar las historias clínicas que les facilitó Lamela, sin profundizar en los casos ni entrevistar a los médicos que se ocuparon de ellos, ni a las familias.

Fuentes de la Fiscalía de Madrid señalaron que el resumen remitido por Sanidad "carece de relevancia jurídico-penal". Añadieron que la fiscalía está desarrollando una "investigación penal" sobre el caso Leganés que nada tiene que ver con la "administrativa que realiza Sanidad", y dijeron que, a efectos jurídico-penales, el informe relevante será el que emitan los peritos de la Clínica Médico Forense de Madrid.

Otras fuentes de la fiscalía interpretan que el documento "es una injerencia en la investigación penal que desarrolla la fiscalía", y subrayaron el "poco tiempo" que han debido dedicar los expertos a los 100 primeros casos que dicen haber estudiado. Opinan que con la remisión de este documento, la consejería trata "de influir en el dictamen de los peritos". "A efectos jurídicos", señalaron las mismas fuentes, "ese resumen carece de rigor científico y en él ni siquiera se indica qué metodología se ha empleado en el estudio de esos 100 casos. ¿Qué explicación tiene que se envíe un resumen sin esperar al estudio definitivo?", se preguntaron. Según fuentes de la investigación, uno de los dos juzgados de Leganés a los que también remitió Lamela el "informe" ha devuelto a Sanidad el documento alegando que la consejería no es parte en ese proceso. El otro juzgado también estudia hacer lo mismo.

El Colegio de Médicos de Madrid aseguró que "desconoce" el informe de la comisión. La presidenta del colegio, Juliana Fariña, se enteró por los periódicos de su contenido.

La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid subrayó que el informe es sólo "un folio en el que se hacen algunas afirmaciones que en ningún caso están documentadas, y que dan la impresión de tratarse de juicios de valor que no se comprueban". Añadió: "Esta comisión parece escribir al dictado de la Consejería de Sanidad, que es quien la nombró".

El secretario general de UGT Madrid, José Ricardo Martínez, opinó que la comisión es "poco creíble"