"Mi programa es un contrato firmado con los ciudadanos",
anunció un solemne Alberto Ruiz-Gallardón en 2003, y lo ha repetido hasta la
saciedad en estos cuatro años. Pero el contrato tenía su letra pequeña: hay
muchas cosas que no se han hecho y otras que, por cómo estaban formuladas, es
imposible reclamar.
- 40.000 viviendas
nuevas... si las rehabilitan sus dueños. El PP prometió "recuperar",
mediante rehabilitación, 40.000 viviendas en el área que circunvala la M-30. Lo
que se llamó "la cirugía del centro". Luego aplazó su compromiso a 2008, y ahora
asegura que lleva cumplido el 75% porque hay 30.000 "actuaciones ejecutadas o
planificadas". Los matices son éstos: la mayoría están "planificadas", no
terminadas. Y ni de lejos el Ayuntamiento ha rehabilitado 30.000 casas, sino que
el 70% son pisos reformados por sus dueños con una ayuda pública que no llega al
10% del coste, o alquilados con mediación municipal. Las casas directamente
construidas (y entregadas) por el Ayuntamiento son 5.600 (prometió 12.000). Uno
de los grandes fiascos ha sido la promesa de edificar 363 alojamientos
temporales para jóvenes. Está en pañales.
-
Equipamientos en conventos: "Seguimos negociando". La "revitalización del
centro" se concretó en ese mismo plan con plazo 2008 -olvidando el final de la
legislatura- que contemplaba la creación de equipamientos culturales públicos en
cuatro conventos: Comendadoras, Salesas Nuevas, María Inmaculada y Latina. Hasta
hoy, el Ayuntamiento sigue "en negociaciones" con la Iglesia.
- Limitar la
prostitución "Limitaremos la prostitución en la vía pública", decía
el programa electoral. Ruiz-Gallardón lo intentó, con un aparatoso despliegue
policial -que duró poco- en la calle de la Montera y restricciones a la
circulación en la colonia Marconi (Villaverde) y la Casa de Campo. Pero las
prostitutas siguen ahí.
-acabar
con el 'top manta'. "Se atajará de raíz". Un paseo por Madrid muestra que
el pirateo continúa; aunque el Ayuntamiento asegura que la tasa de productos
pirateados respecto a la venta legal ha pasado del 40% al 6%.
-La carga y
descarga no ha sido "racionalizada". El PP prometió cambiar la
normativa de carga y descarga para "racionalizarla": pasar algunas operaciones
de hora punta de la mañana a la tarde, o incluso fijar determinados días para la
distribución de artículos no perecederos. Incumplido. Por otro lado, se
prometieron 14.000 plazas de aparcamiento para motos: no llegan a 3.000 las
creadas.
-desmantelar cinco
poblados chabolistas: La Quinta, Cañaveral, Mimbreras, Pitis y Puerta
de Hierro. La realidad es que quedan chabolas en los dos primeros, y Puerta de
Hierro está como estaba. Eso sin hablar de los intocables: Barranquillas
y Cañada Real.
- Casa de Campo
del Norte: cuatro años buscando el suelo. Ruiz-Gallardón anunció
2.500 hectáreas de nuevas zonas verdes; entre ellas, una Casa de Campo del Norte
que iba a ser joya ecológica. Los cuatro años de mandato se han empleado en los
"trabajos previos de obtención del suelo", según explican desde el PP.
- Bibliotecas,
escuelas de música, ciudad de la cultura. De las siete escuelas de
música prometidas, se han abierto dos. Estaba previsto remodelar la red de
bibliotecas, pero algunas se inauguraron sin libros, como denunció IU. Y la
ciudad de la cultura que se anunció para Carabanchel no existe, ni se ha hablado
de ella en cuatro años.
- Gran centro
cultural Matadero: con suerte, en 2011. La conversión del viejo
matadero de Legazpi en gran centro de creación cultural, apuesta estrella de la
Concejalía de Las Artes, era un compromiso de legislatura, o así figuraba en el
programa. Una vez en el sillón de alcalde, Ruiz-Gallardón admitió que la
rehabilitación no estará terminada hasta, como pronto, 2011