Los atascos continuaron ayer en
los accesos al nuevo túnel de la M-30 que va desde Marqués de Monistrol
hasta el Nudo Sur. Esta obra fue inaugurada el viernes por el alcalde de
Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Sin embargo, aún se pueden utilizar sólo
dos de los cuatro carriles y la mitad de las conexiones, lo que provocó
retenciones hasta Moncloa.
Otro de los puntos con dificultades es la salida de la glorieta de
Pirámides, donde un semáforo y la terminación de algunas obras provocan
también atascos.
Por otra parte, el portavoz de
la Asociación de Vecinos del Nudo Sur, Roberto Tornamira, reclamó ayer
al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que dé garantías de que
todas las salidas de humo de los nuevos túneles de la M-30 están
equipadas con filtros antipartículas. Criticó que el subterráneo entre
Marqués de Monistrol y el Nudo Sur se haya inaugurado sin informar sobre
la ubicación de estos sistemas extractores
La asociación vecinal explicó,
en virtud de un informe «filtrado desde el Ayuntamiento», que la salida
de humos de los vehículos que circulen por el nuevo túnel entre el
puente de San Isidro y el puente de Praga está situada a 24 metros de
los pisos del número 218 de la avenida del Manzanares, mientras que
existe otra a 28 metros de las casas del número 4 de la misma avenida.
Según este documento, ambas
salidas de humos cuentan con filtros para reducir la expulsión de
partículas a la atmósfera, aunque hay otro sistema de ventilación que no
dispone de mecanismos de filtrados y que se ubica a 13 metros de la sala
La Riviera.
Además de estas tres chimeneas,
los vecinos se refieren a otras 10, construidas a una distancia de los
edificios más próximos de entre 25 y 168 metros, y de las que la mitad
no dispone de filtros.
Por ello, Tornamira pidió que
el Ayuntamiento ponga en funcionamiento todas las salidas de humos, ya
que «algunas no están en servicio», que todas ellas estén dotadas de
filtros antipartículas y la boca del sistema extractor esté «más
elevada» para que el aire ayude a diluir las partículas, porque «a ras
de suelo la contaminación permanece en el ambiente». Añadió que el
Gobierno municipal ha vulnerado el derecho a la información de los
ciudadanos al no explicar la ubicación de los extractores de humos.