La presidenta madrileña amadrinó los nuevos estudios de la televisión de Vocento, Onda Seis, cadena que se puede ver en la Comunidad de Madrid y, de paso, fue entrevistada en el programa de Alfredo Urdaci, Locos por Madrid. Esperanza Aguirre apenas habló de política autonómica y sí mucho de los temas de la agenda nacional. Repitió sin pudor en dos ocasiones que el Gobierno de Zapatero había “excarcelado” a un “asesino múltiple” como De Juana, negó que el PP provocara la crispación, y que sus compañeros de partido hubieran sembrado dudas en torno al 11-M. Enfrente tenía a un solícito Urdaci, apoyado por los periodistas Raúl del Pozo, Pilar Cernuda y Javier Fernández Arribas. Sólo Juan Pedro Valentín, que debutaba en el programa, se atrevió a plantarle cara. Sin embargo la presidenta, que jugaba en casa, le ganó la partida y negó la mayor.
Valentín le recriminó que el PP estuviera continuamente hablando del 11-M y de ETA. Pero Aguirre negó sin pudor que el PP haya puesto en la agenda política los atentados de Madrid. "Del 11-M no he visto hablar a nadie. De Díaz de Mera se habla porque le ha interrogado un juez."
La
presidenta quiso dejar claro que "en el PP
siempre se ha dicho que estamos completamente
confiados en la labor de los jueces, de los
tribunales de justicia y también confiamos en
las investigaciones periodísticas, cómo no vamos
a confiar en esto, en un país como España en el
que sabemos lo que sabemos gracias a las
investigaciones periodísticas", respondió.
¿Quién duda?
La presidenta, confiada, incluso retó al
periodista a darle un nombre de alguien que
hubiera dudado de la investigación. Cuando
Valentín le nombró a Jaime Ignacio del Burgo, se
defendió renegando del él al asegurar que se
trataba de un diputado de UPN. El periodista
puso también los ejemplos de Acebes y Zaplana,
pero Aguirre supo desviar hábilmente la atención
y sacó el tema de la crispación, también para
negar la mayor.
El PP no crispa
Nosotros no crispamos, se defendió una
teatral Aguirre casi susurrando: "Nosotros lo
que manifestamos es, muy bajito, para no
ofender, que no estamos de acuerdo con la
política de Rodríguez Zapatero". Acto seguido
criticó, al igual que sus amigos de
Libertad Digital y la COPE, el
"vergonzoso" viaje de Moratinos a Cuba, el
manifiesto de "la crema de la intelectualidad",
del que dijo que le daba la risa, y la
"conversión de los actores del no a la
guerra, que ahora van a misa y comulgan".
La "excarcelación" de De Juana
En varias ocasiones criticó la política
antiterrorista del Gobierno, a pesar de
manifestar su respeto hacia el presidente y
asegurar que no creía que tuviera malas
intenciones en su intento de dialogar con los
terroristas. Aguirre criticó las "cesiones" del
Gobierno a ETA y entre ellas citó la
"excarcelación de un asesino múltiple como es De
Juana Chaos". No comentó que en realidad De
Juana ya ha cumplido su pena por los 25
asesinatos y que la condena que cumple -de la
que le queda un año y medio- es por un delito de
opinión. Pero la mayor falsedad es hablar de
"excarcelación", término que emplea en otro
momento de la entrevista ya que el preso está en
régimen de prisión atenuada. "No hay nadie en
España que entienda que en un hospital
penitenciario un asesino múltiple, convicto y
confeso se acueste con su novia", añadió.
Rajoy, un líder
No quiso pronunciarse sobre el tema de una
eventual sucesión de Mariano Rajoy si perdía las
próximas elecciones generales. Con su diplomacia
habitual, aseguró que "Rajoy ha demostrado ser
un líder moderado, templado, capaz de llegar a
acuerdos con todos", y si hace lo que hace es
porque no ha tenido más remedio. Tampoco habló
de sus polémicas con Gallardón, a quien definió
como un "hermano".
La bandera española
Al final del programa Urdaci quiso
compartir con la audiencia un detalle revelador
de Aguirre. Junto al reloj lleva una pulsera con
la bandera de España. "¿Se ha apropiado de algún
símbolo?", preguntó con ironía. "Pues sí llevo
la bandera de España y no me apropio de ningún
símbolo, me siento muy orgullosa de ser española
porque España es una gran nación y no nos
tenemos que avergonzar", concluyó.

