Al ya famoso Ruiz-Vampirón y a El Faraón se les une ahora Ratardón. Este nuevo personaje, representado por un sindicalista disfrazado de rata gigante, tiene la misión de perseguir al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, con el fin de denunciar su “afán privatizador”, tal y como informa El Mundo.
Después de que se destapase el caso
Guateque, Gallardón aprovechó para
anunciar que, a su juicio, sería interesante
privatizar la tramitación de las licencias
municipales. Las críticas llovieron sobre él
y los sindicatos aprovecharon estas
declaraciones del alcalde para denunciar que
“no sólo la gestión de las licencias” iba a
caer en manos privadas si del regidor
dependía, sino también otras cuestiones como
los polideportivos, la cultura y las
gestiones sociales.
Ratardón
Con el fin de denunciar el “afán
privatizador” de Gallardón CCOO y CSIT han
creado la figura de Ratardón, que incluso
será empadronado próximamente en Madrid.
“Tenemos listo el carné de identidad”
afirman los sindicalistas “y el certificado
de empadronamiento en el despacho del
alcalde. En el agujero número 2 despacho de
Alcaldía, loft animalista”.
“A dedo”
Los sindicatos han aclarado que no piensan
dejar solo a Gallardón en ningún acto
público para criticar la intención del
alcalde de “privatizarlo todo”. Tanto CCOO
como el CSIT aseguran no entender el motivo
de las pirvatizaciones del alcalde, teniendo
en cuenta “el despilfarro de los altos
cargos”, pues “el personal eventual sigue
aumentando y luego recalan los de otras
administraciones y los coloca a dedo. Cuando
tiene un compromiso se los trae”.
Antecedentes
Ratardón no es el primer personaje que
persigue a los políticos madrileños.
Gallardón ha sido acompañado en numerosas
ocasiones por Ruiz-Vampirón, que protestaba
por los parquímetros de Carabanchel,
Hortaleza y Fuencarral. Y también por El
Faraón, crítico con las obras de la M-30. El
predecesor de Gallardón, José María Álvarez
del Manzano, también tenía un peculiar
acompañante: el Oso Moroso, que lo seguía a
todas partes.
Últimas medidas
A la privatización de la gestión de las
licencias municipales sugerida por Gallardón
hay que añadir un nuevo dato. El alcalde
madrileño considera que una “normativa
obsoleta” es la “culpable” de la mala
gestión del Ayuntamiento, por lo que
sostiene que quizá fuera conveniente cambiar
la legislación vigente, según informa El
País.

