A
cuatro meses de las elecciones, el Gobierno regional de
Esperanza Aguirre ha montado un nuevo canal de televisión, Salud
Madrid, pagado con dinero público, que emite desde hoy en cinco
grandes hospitales y que mostrará a la presidenta inaugurando
infraestructuras.
El consejero de Sanidad, Manuel Lamela,
justificó este
aparente instrumento de propaganda con el argumento de que la
red sanitaria madrileña es "la mejor" y que ésa "es una realidad
de la que hay que informar", porque "a los ciudadanos les
interesa". El presupuesto del canal -que también emite programas
de entretenimiento y consejos de salud- y de otro complementario
para público infantil es de 370.000 euros al año.
Salud Madrid inicia hoy sus emisiones, en fase de pruebas, en
las habitaciones de los cinco grandes hospitales públicos
madrileños: La Princesa, La Paz, Ramón y Cajal, Clínico San
Carlos y 12 de Octubre. Tras una primera evaluación, el canal,
que es gratuito y cuenta con la colaboración de Antena 3 TV y
Telemadrid, podrá extenderse después al resto de hospitales,a
los centros de atención primaria y a zonas comunes como las
salas de espera.
La programación tendrá contenidos de producción propia (a cargo
de los hospitales), de Telemadrid -que, según Lamela, ofrecerá
sus contenidos "a un precio simbólico"- y de la Fundación Antena
3 TV, cuya colaboración es "altruista". En esa programación
tendrán cabida consejos médicos y sobre hábitos saludables, pero
también información sobre "la realidad" de la red sanitaria
pública.
Así que, si uno se rompe una pierna y acaba convaleciente en una
habitación de un hospital público, podrá amenizar las tardes
viendo en pantalla a Aguirre cortando cintas y pronunciando
discursos. El consejero lo justificó alegando que "los logros y
mejoras" de la sanidad acometidos por el Gobierno del PP en
Madrid constituyen "una realidad de la que hay que informar".
"Vamos a informar a los ciudadanos y a decirles que cuentan con
la mejor red sanitaria de atención", señaló Lamela durante la
presentación del nuevo canal, flanqueado por el director general
de Telemadrid, Manuel Soriano, y la directora de la Fundación
Antena 3 TV, Carmen Bieger. Y añadió: "A algunos parece que les
molesta que tengamos una excelente red sanitaria y que la
presidenta aparezca inaugurando hospitales".
"A través de este medio, los madrileños podrán conocer mejor los
recursos de su sistema sanitario, con objeto de poder
beneficiarse de todas sus posibilidades y hacer un uso correcto
de estos servicios", subrayó el consejero. Será un Comité Ético
y de Programación, integrado por miembros de la consejería, de
los hospitales y de la empresa adjudicataria del canal, el
encargado de controlar "la calidad e idoneidad" de los
contenidos de Salud Madrid.
Durante la primera semana de emisiones, el nuevo canal
funcionará en horario de once de la mañana a cinco de la tarde;
a partir del 23 de enero se ampliará al horario general de
encendido de las televisiones en los hospitales: de nueve de la
mañana a diez de la noche.
Telemadrid suministrará los programas de información sanitaria y
de carácter local, mientras que la Fundación Antena 3 TV
facilitará los contenidos de entretenimiento. Así, la
programación se organiza en torno a tres bloques: información
sanitaria -instalaciones y servicios, innovaciones en el sistema
sanitario, avances en tratamientos-, educación para la salud
-campañas sanitarias, recomendaciones- y, por último, un bloque
de entretenimiento.
370.000 euros
La iniciativa se completará con otro canal, FAN3, dirigido al
público infantil y juvenil y realizado también para los
hospitales por la Fundación Antena 3 TV. El presupuesto del
proyecto global rondará este año los 370.000 euros, según
Lamela. Un portavoz del Gobierno regional confirmó que el dinero
saldrá de las arcas públicas.
Salud Madrid "no inventa nada", porque se encuadra, dijo el
consejero, en las directrices de la Unión Europea sobre salud
pública, encaminadas a promover el desarrollo de la información
sobre la salud, fomentar políticas que conduzcan a modos de vida
más sanos y propiciar la participación de los ciudadanos en las
cuestiones sanitarias que les afectan. Lamela destacó que en el
ámbito internacional existen experiencias similares en centros
hospitalarios de EE UU, Canadá, Reino Unido y Francia, aunque
ninguna de esta envergadura.