"No estábamos seguros al 100% [de la decisión tomada]. Claro que había muchas
dudas, pero el partido tomó la decisión de no ir a la manifestación. Y el
alcalde pertenece al PP". Así respondió ayer el número dos de Alberto
Ruiz-Gallardón,
el vicealcalde Manuel Cobo, cuando fue preguntado por la ausencia del
alcalde de Madrid en la marcha contra ETA del pasado día 13. Cobo añadió:
"Entiendo y respeto a quienes dicen: 'El alcalde tenía que haber estado'. Es una
crítica lógica. La decisión era discutible. Lo que no acepto es que se diga que
Gallardón ya no representa a los madrileños".
El vicealcalde se tomó su tiempo para relatar, casi minuto a minuto, cuál había
sido la actitud de Ruiz-Gallardón tras la explosión de la bomba en el aeropuerto
de Barajas que el 30 de diciembre mató a dos personas: Carlos Alonso Palate y
Diego Armando Estacio, este último vecino de la capital. Cobo subrayó que el
alcalde "sí estuvo" desde el primer momento en el escenario del crimen -"donde
estaban los sentimientos de los ciudadanos"-, mientras el presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se volvía "de vacaciones a Doñana".
Continuó enumerando las cinco concentraciones contra ETA a las que
Ruiz-Gallardón sí fue, y donde fue abucheado por grupos de exaltados de signo
político distinto: unos le gritaban "carroñero" y otros "traidor". Pero llegó la
manifestación del día 13, y Ruiz-Gallardón no estuvo allí. Cobo no echó mano
ayer de los argumentos utilizados por el PP para defender esa postura; sólo dio
una razón para la ausencia del alcalde, y la repitió varias veces: que su
partido había decidido no apoyar la manifestación.
Cuando se le preguntó si eso significa que Ruiz-Gallardón actuó por disciplina
de partido y no por convicción, respondió: "Nada se hace única y exclusivamente
por una razón".
www.elpais.es 19.01.06
|