Cada uno de los 22.842 viajeros que cada día toman el metro
entre las 7.30 y las 9.30 en la estación de Sainz de Baranda es
responsable de las "perturbaciones" que sufre el suburbano en
hora punta. Al igual que el resto de los que toman cada día la
red de Metro.
Uno de cada
tres de los trenes que recorran la línea 6 en hora punta
será de refuerzo
Tras varios días de incidencias y retrasos en la red del metro,
la consejera de Transportes e Infraestructuras, Elvira
Rodríguez, si bien pidió perdón por lo ocurrido, luego lo
justificó en
"los problemas por la afluencia de personas y su mala
colocación" en los andenes y
trenes.
Después aclaró este argumento explicando que "la gente no se
ordena homogéneamente en los trenes".
Esto provoca, según dijo, que tarden mucho más en subir a los
coches. Además, cuando el conductor intenta cerrar las puertas
tiene que insistir varias veces porque, debido a la masificación
de los vagones y la presión de los pasajeros, cualquier elemento
que sobresalga impide el cierre automático.
La consecuencia es que se acumulan los retrasos. "Es como una
bola de nieve", puntualizó Rodríguez. Para poner orden a tanto
desbarajuste, la Consejería ha decidido aplicar a partir de
mañana un "plan de choque" en la línea 6, que es la que más
deficiencias acumula y la que tiene mayor número de usuarios
(una media diaria de 625.000).
En concreto, las medidas se aplicarán en las 12 estaciones
situadas entre Plaza Elíptica y Avenida de América. La demanda
en hora punta de este tramo, que gira en sentido contrario a las
agujas del reloj, se ha incrementado el 21% desde 2003. La línea
6 tiene 23 kilómetros, y por sus 27 estaciones llegan a pasar al
año 180 millones de viajeros.
La primera solución será la distribución de unos 50 empleados de
metro en los andenes, que tendrán como fin "informar y lograr
una distribución homogénea de los viajeros en los diferentes
coches en un menor tiempo". De esta forma, se conseguiría un
tráfico más fluido. Este personal estará en contacto con los
conductores de los convoyes y el puesto de mando del suburbano.
Según explicó la consejera, el mal funcionamiento del cierre de
puertas se debe también a la presión que los usuarios ejercen
sobre ellas, que causan el 32% de las perturbaciones -entre las
que se incluyen averías que llevan al tren a parar durante más
de cinco minutos o circunstancias que obligan a desalojar a los
viajeros de los convoyes-. El número de estas incidencias en
diciembre pasado fue de 179. De ellas, 105 por los propios
trenes y 74 por activación intencionada de la apertura de
puertas o porque no se cierren bien.
Además, está previsto incrementar en un tercio el número de
trenes que circulan en hora punta, entre las 7.30 y las 9.30.
Según los datos del Consorcio Regional de Transportes, la
frecuencia de paso es de tres minutos, por lo que con los nuevos
convoyes sería cada dos minutos. Los coches se incorporarán
vacíos cada nueve minutos desde la estación de Méndez Álvaro.
Según la Comunidad, en el tramo entre Plaza Elíptica y Avenida
de América se produce la mayor acumulación de viajeros. Está
previsto que esta medida permita incrementar la capacidad del
servicio en un 33%. Estos trenes son más nuevos que los que
circulan en la actualidad y tienen un 10% más de capacidad y
mejor distribución del espacio interior. Debido a sus
características, a estos trenes se les denomina boa.
Con el fin de resolver en el menor tiempo posible las averías,
dos equipos de 16 técnicos de operación y mantenimiento
trabajarán a pie de andén. Éstas serían las medidas que está
previsto tomar de forma inmediata, pero la consejera aclaró que
ya se está trabajando en otras que se pondrán en marcha a corto
y medio plazo. A finales de este mes, cuando se inaugure la
estación de Arganzuela-Planetario (también en la línea 6), se
podrá utilizar una pequeña cochera de reserva con capacidad para
cuatro trenes construida en las instalaciones y, en la primera
quincena de marzo, está previsto que funcione la cochera de
Laguna. La Comunidad gastará 52 millones de euros en instalar en
la línea 6 la nueva señalización automática que "permitirá
incrementar la circulación", según Rodríguez.
Además, la Consejería ha invertido 13 millones de euros para la
construcción de dos nuevas subestaciones eléctricas que den
servicio a esta línea, y que antes de que acabe el año se
convocará un concurso para adquirir 25 nuevos trenes con 147
coches. La consejera salió al paso de las argumentaciones de la
oposición que acusan al Gobierno regional de haber gastado más
en el desarrollo del metro que en su mantenimiento. Rodríguez
dijo que entre 2003 y 2007 se han destinado 350 millones para
este fin.
"Que culpe a los usuarios, que padecen desde hace dos años las
anomalías, es una broma pesada", asegura el portavoz de
transportes del PSOE en la Asamblea, José Quintana. "Se nota que
la consejera cuando va al despacho no utiliza el transporte
público. Hay un montón de horas perdidas en el trabajo",
sentencia. En su opinión, "el PP ve el mantenimiento de la red
como un gasto y no como una inversión".
El portavoz de Transportes en IU, Fausto Fernández, acusó por su
parte a la Comunidad de "falta de inversión en mantenimiento e
infraestructuras. Habría que preguntar a la consejera si es que
el problema es que tiene muchos viajeros.www.elpais.es
21.01.07
MÁS VIAJES EN EL METRO, MENOS MANTENIMIENTO
Más viajes, más vagones, más kilómetros, pero
menos mantenimiento. Los sindicatos UGT y CC OO ofrecieron ayer
una nueva ecuación para entender qué está pasando en el metro,
que en 2007 ha sufrido de media una avería cada tres días. En 12
años, el número de trabajadores dedicados a cuidar el suburbano
ha disminuido más de un tercio. En 1995 eran 1.170, frente a 730
en 2007. Mientras, el número de viajes es casi el doble, con un
salto de 397 a 657 millones de trayectos en el mismo periodo. El
incremento también se nota en el número de vagones, un 91% más
que en 1995, y en la cantidad de kilómetros de red (234
kilómetros, frente a 120 hace doce años). Comisiones Obreras y
UGT advierten de que no tolerarán ninguna insinuación más de
sabotaje.
Los sindicatos iniciaron ayer una nueva batalla en
la guerra del Metro. Cada vez que la Comunidad aluda, aunque sea
de refilón, al término "sabotaje" para explicar una avería del
suburbano, ellos irán a los tribunales. La primera denuncia la
presentó ayer UGT ante el Decanato de los Juzgados de
Instrucción de Madrid contra la consejera de Transportes, Elvira
Rodríguez, el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio
González y los diarios El Mundo y La Razón.

Junto a CC OO, denunciaron ayer que la plantilla
encoge mientras se disparan las cifras de viajeros, de
estaciones y de trenes. En 1995 había 1.170 trabajadores
encargados del mantenimiento de los convoyes. Hoy apenas quedan
730 -un 37% menos-, según sus datos. La Consejería de
Transportes sólo da datos de 2003. Entonces, dicen, había 695
trabajadores, frente a los 717 del año pasado.
El descenso del personal de mantenimiento respecto
al incremento de la red y los usuarios es "significativo y
gravísimo", según José Ramón Montes, urbanista y experto en
transporte ferroviario, que considera que existe un "fallo
radical de revisión y de mantenimiento" en el metro. Respecto a
los sabotajes, considera que el Gobierno de Esperanza Aguirre
"exagera" porque "cuatro locos no pueden ser la causa" de los
fallos.
Una avería cada tres días en el metro de Madrid
cabrea a muchos de sus 2,5 millones de usuarios diarios. También
les asusta. La psicosis en las entrañas de la ciudad ya es un
hecho. El último accidente, producido el pasado viernes en un
túnel a 200 metros de la estación de Cartagena, en la línea 7,
responde a ese miedo. Un viajero que escuchó un fuerte ruido
accionó el freno de emergencia. El tren se paró en seco. Según
la Consejería de Transportes, el convoy tuvo un problema en una
rueda. Según los sindicatos, el vagón descarriló. Es tan sólo el
último episodio de una confrontación de versiones que se repite
con cada incidente en el metro. Por ejemplo, tras el penúltimo
accidente, en el que se cayó un motor en la línea 5 y dejó 12
heridos el 8 de marzo, la consejera de Transportes, Elvira
Rodríguez manifestó: "No descartamos que haya podido haber
manipulación".

Los sindicalistas le respondieron ayer. "Ya está
bien de criminalizar a los trabajadores". Para UGT y CC OO, no
hay que buscar la explicación en supuestos daños provocados.
Está en las cifras. El número de estaciones ha crecido un 50,6%
desde 1995, al pasar de 164 a 247. Hay 2.151 coches, un 91% más
que hace diez años. Los viajeros casi se han doblado en 12 años,
de 382 millones anuales a 655 el año pasado. También los
kilómetros, que han pasado de 120 a 234 (95%). Y frente a esos
incrementos, la plantilla total de trabajadores no ha crecido en
proporción. Apenas se ha aumentado un 6,7%, al pasar de 5.627 a
6.000 personas. De 5.568 a 6.275, según Transportes.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre, manifestó ayer en Radio Nacional que "están pasando
cosas raras" en el suburbano madrileño y que las averías le
tienen "muy preocupada". "No culpo a los trabajadores, pero si
hay alguna persona que causa esas averías, el personal de
seguridad y los propios trabajadores le van a desenmascarar",
añadió.
Con la intención de calmar los ánimos, el
representante de los usuarios en el Consorcio de Transportes
ofreció ayer su mediación salomónica. Eustaquio Jiménez,
secretario general de la Unión de Consumidores de la Comunidad
de Madrid (UCE), pidió una reunión con Transportes y el comité
de empresa. "Los usuarios nos sentimos inseguros; no podemos
dudar si la Comunidad dice que hay sabotajes, aunque nos cuesta
creer que los trabajadores se arriesguen a provocar un
accidente". El portavoz pidió una investigación independiente
"por una empresa auditora externa a Metro y a la Administración
Pública". Jiménez alerta también de que este año se han
producido más averías y fallos y "la situación empeora". Critica
la "dejadez en la inversión de la red de Metro", frente a "una
incesante carrera inaugural ante las próximas elecciones".
A pesar de que Transportes habla de sabotaje, no
ha habido ningún detenido ni acusado con nombres y apellidos de
esos incidentes. Aunque sí existe un informe policial que
asegura que ha habido sabotajes, éstos no coinciden con las
averías, causadas por motivos distintos de los que alegan desde
Transportes. UGT y CC OO han convocado una manifestación para
mañana en defensa del transporte público. Partirá a las 19.00 de
la plaza de Colón. No descartan hacer paros en el Metro si
continúan las acusaciones.
Por otra parte, cuatro vigilantes de la compañía
detuvieron por la mañana en la estación de Príncipe de Vergara a
un hombre que acababa de atracar a una pasajera de la línea 9.
Le robó el bolso tras amenazarla con un cuchillo de cocina.
(www.elpais.com,
21/03/07)
UGT DENUNCIA A LA CONSEJERA ELVIRA RODRÍGUEZ POR 'CALUMNIAS'
SOBRE EL METRO
La Unión General
de Trabajadores (UGT) de Madrid ha presentado esta mañana una
denuncia por "calumnias" contra la consejera de Transportes de
la Comunidad de Madrid, Elvira Rodríguez, debido a las
declaraciones que realizó sobre la
avería producida el día 8 de marzo en
la línea 5 cuando cayó el motor de uno de los trenes
a la vía, lo que provocó un frenazo del convoy y una docena de
heridos
Martínez ha explicado que la consejera de
Transportes habló de "manipulación" de
tornillos por un presunto sabotaje,
"cuando en realidad los técnicos y la empresa han determinado
que se produjo por la fatiga de estos materiales".
El secretario general de UGT de Madrid, José
Ricardo Martínez, ha dicho que cualquier declaración en la que
la consejera descalifica a los trabajadores de manera
"inexistente" será denunciada por este sindicato ante la
justicia. En este caso, los abogados de UGT presentaron la
demanda ante el decanato del juzgado de Instrucción de Madrid.
Rodríguez declaró al día siguiente del suceso del
día 8 de marzo que se llevaron al laboratorio seis de los ocho
tornillos del anclaje del motor "para analizar las fracturas".
Aquel día, el convoy fue sometido a una revisión y a "una
operación de mantenimiento siguiendo los protocolos de la
compañía", subrayó.
Amenaza de huelga en el Metro
Además, UGT y CCOO han amenazado con convocar
paros en el Metro en las próximas fechas si la actitud del
Gobierno regional no cambia respecto a las últimas actuaciones.
Esta afirmación ha sido realizada por el
secretario general de Transportes de UGT-Madrid, Antonio Oviedo,
para quien "los sindicatos apostamos por un transporte de
gestión pública coordinado a través del Consorcio Regional de
Transporte, con un control de las empresas que constituyen el
sistema del transporte público de viajeros, y con programación
de ofertas y tarifas y un marco de financiación estable".
Para Oviedo, lo que deben hacer las autoridades
regionales es "potenciar el transporte público, y no preocuparse
por facilitar que unos señores puedan ganar dinero con la
construcción de vías de acceso y carreteras".
El dirigente de UGT ha señalado que desde la
Consejería de Transportes se ha invertido mucho "pero de forma
desorganizada, casi al límite de traspasar la legalidad
vigente".
Por su parte, la presidenta de la Comunidad,
Esperanza Aguirre, ha manifestado que "están pasando cosas
raras" en el suburbano madrileño y ha afirmado que las averías
que padece la tienen "muy preocupada", a pesar de que "se ha
incrementado la seguridad del Metro, con la incorporación de 100
personas más de vigilancia en los talleres".
"No culpo a los trabajadores, pero si hay una
persona que causa esas averías el personal de seguridad y los
propios trabajadores le van a desenmascarar. El último accidente
donde se cayó una rueda, y no sé si descarriló, era un tren
nuevo, así que aquí están pasando cosas raras, y será la Policía
Científica quien lo determinará, y, entre tanto, vamos a impedir
que esto se reproduzca", ha señalado.
(www.elmundo.es,
20/03/07)
Fallo de los tornillos por
fatiga.Un informe de Metro afirma que la avería en un
tren el 8 de marzo la causó el desgaste de la sujeción
del motor

Fatiga
de los tornillos. Ésta es la primera explicación
que ofrecieron los técnicos a la Consejería de
Transportes sobre la avería en un tren de la
línea 5 de metro ocurrida el pasado 8 de marzo,
que causó 12 heridos. El informe, al que ha
tenido acceso EL PAÍS, resume la "inspección
visual" que hizo Metro de Madrid junto con
Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles
(CAF), Bombardier y Siemens, constructoras de
los trenes 2.000, afirma que la avería
fue por "fallo" de los tornillos que sujetan las
carcasas sobre los motores de uno de los coches.
De ocho tornillos que debía llevar, faltaban
tres, "que han podido desenroscarse a lo largo
del tiempo". Eso provocó que el resto sufriera
una tensión superior en un 37% a la prevista y
que del sobreesfuerzo presentaran "fatiga".
La
inspección visual del coche 2.790 de la línea 5
(perteneciente a la clase 2000, que tiene entre
15 y 20 años de antiguedad, según los
sindicatos) fue realizada en el depósito de
Aluche el pasado 10 de marzo, dos días después
del descarrilamiento. El texto está fechado el
14 de marzo.
Una
portavoz de la Consejería de Transportes explicó
ayer que es sólo un informe preliminar, porque
los tornillos fueron enviados a un laboratorio
independiente, que todavía no ha enviado sus
conclusiones.
La
paradoja es que la "posible manipulación" que
denunció la consejera de Transportes, Elvira
Rodríguez, un día después de la avería, el 9 de
marzo, ni siquiera contaba con el análisis de
las empresas, que se produjo un día después. Por
este accidente la Consejería aún no ha
presentado denuncia y, por tanto, no ha sido
objeto de investigación policial ni forma parte
de las conclusiones de la Jefatura Superior de
Policía de 6 de marzo sobre las 13 denuncias de
sabotaje presentadas por la Comunidad.
El
informe de las constructoras de los trenes se
detiene en los huecos que dejaron los tres
tornillos que faltaban. Y sostiene que pudieron
haberse desenroscado "a lo largo del tiempo y
por cualquier circunstancia". A lo que agrega:
"Es razonable suponer que la unión en esos tres
puntos o no ha tenido el par de apriete adecuado
o ha sufrido la pérdida de la cabeza del
tornillo. Esto equivaldría a que el resto de
tornillos hayan tenido que soportar una tensión
de un 37% superior a la prevista".
Y
explica que los tornillos que sí quedaron
sujetos, "presentan signos de progresión de
grietas por fatiga", según el informe. Sus
huecos tienen "deformaciones y ovalamientos".
Los técnicos remiten a un posterior análisis en
"laboratorio metalúrgico" para precisar "el tipo
de esfuerzos al que han sido sometidos" los
tornillos.
Precisamente la ausencia de tres tornillos hizo
pensar a la consejería que pudo haber sabotaje,
según su portavoz. "O se soltaron muy rápido,
porque el tren se revisó el 20 de febrero [17
días antes], o no existían", señaló, aludiendo a
la posibilidad de que alguien los hubiera
retirado. "Si fuera por el uso, entonces los
agujeros tendrían daños", concluyó.
La
teoría de los tornillos fatigados es la
que han esgrimido los sindicatos, UGT y CC OO,
para explicar el accidente del pasado 8 de
marzo. Argumentan que el desgaste normal por la
tracción del motor provoca que los tornillos se
desenrosquen y, si no se aprietan, pueden llegar
a caerse. Pese a que la consejera de
Transportes, Elvira Rodríguez, justificó hace
una semana la "posible manipulación" en el hecho
de que los tornillos presentaran fracturas, los
sindicatos se han opuesto a esta acusación. "Por
la fatiga, es normal que se partan los
tornillos. Al aflojarse con el uso, se parten
por donde estaba la tuerca, que deja una mella
en el tornillo", explicó Teodoro Piñuela,
secretario de UGT-Metro.
"Estos
tornillos nunca se cambian en las revisiones,
por lo que permanecen durante años sin
sustituirse. Ahora la empresa ha dado la orden
para la revisión de los motores de los trenes
2.000 y se han detectado (en otros dos
motores) tornillos rotos, por lo que han
determinado sustituir todos", afirmó en un
comunicado Solidaridad Obrera.
Sobre
estas revisiones, la portavoz de Transportes
explicó que la consejera ordenó tras la avería
que fueran inspeccionados los motores de todos
los trenes 2.000. "Hay 1.400 motores y
nos quedan 55 por revisar. Hasta ahora sólo
hemos encontrado uno que tenga un tornillo
fracturado, pero los demás de la carcasa estaban
bien", recalcó. www.elpais.es 16.03.07
Metro: una avería
cada tres días
Una avería cada
tres días. En los 67 días transcurridos este año, el
metro ha sufrido 21 incidencias, según la Consejería de
Transportes. No ofreció cifras de 2006 para poder
comparar. La mayoría de los fallos, que dejaron sin
transporte a miles de viajeros, se produjeron en la
línea 6, la más transitada (media docena de averías). La
última ocurrió el pasado jueves en un tren 2.000
en la línea 5.
La consejera
de Transportes, Elvira Rodríguez, la atribuyó ayer, como
es habitual, a una posible "manipulación". Su
consejería, que ha presentado ya 22 denuncias por
sabotaje este año, recaba indicios para otra más. Los
sindicatos imputan las averías a "falta de personal y de
mantenimiento".
Seis de los
ocho tornillos que anclaban el motor al tren averiado el
pasado jueves aparecieron fracturados, según la
consejera de Transportes, Elvira Rodríguez. El accidente
se produjo al desprenderse el motor del coche y caer en
la vía, lo que provocó un frenazo en seco que causó
heridas leves a 12 personas. Después, el servicio estuvo
interrumpido cerca de 10 horas, porque el túnel de la
estación de Oporto en la línea 5 sólo cuenta con una vía
y fue difícil sacar el tren de allí.
Los cortes en
los tornillos (imagen inferior) han llevado a Metro a
pensar que la avería no fue fortuita, sino debida a
"manipulación", afirmó Rodríguez. "Nunca habíamos tenido
un problema de este tipo de trenes de la serie 2.000",
añadió.
Una portavoz de
la Consejería agregó que Metro de Madrid reúne las
pruebas necesarias para presentar una nueva denuncia
ante la policía por este caso la próxima semana. Para
ello, la consejería ha enviado los tornillos al
laboratorio y un notario ha levantado acta de lo
ocurrido. Este departamento ya ha presentado otras 22
denuncias ante la policía por sabotajes en trenes del
metro. En la consejería afirman que en todos los casos
se observó alguna de estas anomalías: cortes en el cable
del radioteléfono, en el sistema de seguridad denominado
hombre muerto, roturas en los tiradores de alarma
y pegamento en las cerraduras. Fuentes de Metro vinculan
los supuestos sabotajes a las inminentes elecciones
sindicales.
Pero tanto los
sindicatos como el grupo socialista en la Asamblea
niegan este extremo y culpan a la consejería de las
frecuentes averías del suburbano. El diputado socialista
José Quintana afirmó ayer que las denuncias de sabotaje
son una "cortina de humo" para distraer la atención de
los usuarios del metro, "dando a entender que los
responsables de las averías son los trabajadores".
Añadió que hasta ahora las denuncias no han demostrado
nada.
"Ayer mismo
[por el jueves] la consejería informaba de que la
comisión antisabotaje había resuelto los problemas",
subrayó. Quintana se refería al dispositivo de
vigilancia que anunció la consejería el pasado 15 de
febrero, que implicaba instalar cámaras de seguridad en
las cocheras (que todavía no funcionan) y contratar a
100 nuevos vigilantes. Entonces, la consejería informó
de que la vigilancia de las cocheras supone un coste de
775 euros al día y, en la red de metro, de 2.900 euros
al día.
En teoría, la
comisión antisabotaje habría funcionado sólo 13 días,
entre el 23 de febrero y el pasado jueves, el mayor
periodo sin averías de todo el año, según los datos
autonómicos. Pero, si hubo sabotaje, la última avería
cuestiona su actuación. "En realidad lo que ha habido es
desidia y abandono en el mantenimiento de una red que
hace crecido en 90 kilómetros y sólo el 0,8% en
plantilla", replica Quintana.
El secretario
general de UGT-Metro, Teodoro Piñuela, declaró a Europa
Press que los problemas son "consecuencia de la falta de
previsión, de la falta de plantilla de mantenimiento de
las instalaciones de la red y del material móvil".
Según el
secretario de Política Institucional de CC OO, Jaime
Cedrún, hay una relación "indudable" entre los
incidentes y el "volumen de privatización y la
correlativa falta de personal". Cedrún destaca que los
nuevos trenes del suburbano y parte de la flota actual
son "alquilados" y el mantenimiento de trenes está
parcialmente externalizado.
Se refiere a
que el pasado noviembre la consejería diseñó una
operación financiera por la que cuatro bancos (BBVA,
Instituto de Crédito Oficial (ICO), Dexia y Société
Générale) compraron 698 coches por más de 1.000 millones
de euros, ante la imposibilidad de la Comunidad de
Madrid de aumentar su deuda. A cambio, los bancos
alquilan a Metro los trenes por un canon durante 17
años.
"Está previsto
que la plantilla crezca este año ligeramente, pero lleva
muchos años con aumentos mínimos pese al enorme
crecimiento de la red", agregó Cedrún.
Trenes
mezclados
El
sindicato CC OO ha elaborado un informe
sobre los motivos que, a su juicio, causan
de las incidencias de metro. La principal es
la "anormalidad" que atañe a los trenes
5.000-primera serie, que debían ser
sustituidos por los trenes 9.000 en
la línea 7. Por eso, "los viejos trenes de
la serie 5.000-primera fueron
enviados al desguace", señala el texto.
Pero, en octubre pasado, asegura el
sindicato, la dirección de Metro recibió la
orden de recuperar los viejos trenes, ante
el incumplimiento de los plazos previstos
por la constructora que debía entregar
trenes de la serie 7.000 para sustituir a
los trenes 5.000-segunda serie que
circulan por la línea 6.
Como no llegaban esos vagones, se
reconstruyeron los 5.000-primera serie
para esa línea. "Estos trenes fueron
mezclados en las composiciones con
5.000-segunda serie, produciendo
frenadas descompensadas que los viajeros
percibían por los vaivenes del tren", relata
el informe sindical. Ésta fue la causa,
continúa, de que haya habido numerosas
averías en la línea 6, la de más tráfico,
con 180 millones de pasajeros anuales.
A
ello se sumó, dice el documento, que el
sistema de cierre de puertas de los trenes
7.000 -que circulan por la línea 6, 10 y 7-
no admite que se presione sobre ellas. "Al
ir los trenes llenos, tenían que ser
desalojados por no cumplirse el sistema de
seguridad del cierre de puertas", concluye.
www.elpais.es
10.03.07
La línea 6
de metro sufre un corte de dos horas por una filtración
de agua
Metro de Madrid vivió ayer una jornada
especialmente complicada. La línea 6 (la
circular) sufrió un nuevo corte, esta vez por
una filtración de agua que mantuvo parados los
trenes entre las 9.30 y las 11.30 entre las
estaciones de Usera y Plaza Elíptica. Además,
unas horas antes, a las 6.30, unos grafiteros
detuvieron un convoy en Príncipe Pío, también de
la línea 6, durante 15 minutos. Por último, un
trabajador de 35 años resultó herido grave en
las obras de ampliación de la línea 7, en la
futura estación de Hospital del Henares.Los
responsables del metro de Madrid no se atrevían
ayer a especificar el origen de la filtración de
agua que mantuvo parada la línea 6 durante dos
horas. Todo eran especulaciones al respecto.
Podría ser un colector de agua de las obras de
la M-30, pero también una cañería rota o incluso
una filtración natural. Teodoro Piñuela,
secretario general de UGT en Metro de Madrid
señaló la rotura de una tubería a consecuencia
de las obras de enlace de la línea 3 con la
circular en la estación de Legazpi como causa
del incidente.La consejera de Transportes e
Infraestructuras, Elvira Rodríguez, que ayer se
encontraba de visita en la futura línea de
Metronorte, lamentó lo sucedido. "Es una pena
que haya pasado justo en el tramo que llamamos
malo de la línea 6, en el que se han
producido problemas en las horas punta",
manifestó. "Ahora tendremos que volver a
explicar todo, con lo bien que están funcionando
las medidas de choque", resaltó optimista, en
referencia al personal encargado de distribuir a
los viajeros en los vagones y facilitar el
cierre de puertas o a los empleados de
mantenimiento preparados para actuar con rapidez
en caso de avería, entre otras.Los sistemas de
seguridad del metro detectan los obstáculos en
la vía y se paran automáticamente. Así sucedió
ayer con la balsa de agua. Según fuentes de
Transporte, los técnicos del metro pusieron a
trabajar varias bombas para achicar todo el
líquido, algo que lograron tras un par de horas.
"Están trabajando a destajo", indicaron desde la
consejería.
El
metro registró una avería grave cada dos días el
mes pasado. Casi cuatro de cada diez ocurrieron
en la línea 6. Para detener esta sangrante
estadística, Transporte asegura que la línea
circular dispondrá de un nuevo sistema de
señalización más moderno para el próximo verano.
Esto permitirá una mayor frecuencia de los
trenes (uno cada minuto y medio) y detener las
averías. Los trabajos, que comenzaron hace dos
años, avanzan a ritmo lento porque sólo se puede
trabajar por la noche. Y sólo en montaje y
desmontaje de andamios se emplea un tercio del
tiempo total disponible. "No podemos cortar la
línea para facilitar los trabajos porque es la
que une toda la ciudad", explican. "Y menos
ahora. Tal y como está la M-30 no podríamos
ofrecer un servicio rápido de autobuses
alternativos en superficie", resaltan.Si la
línea 6 parece abonada a las interrupciones, la
7 volvió a ser el escenario de un accidente
laboral. Después de que hace 11 días falleciera
un trabajador marroquí de 37 años, S. T., de la
misma nacionalidad y de 35 años resultó herido
grave después de que le cayese encima un muro de
ladrillos. Ocurrió en la futura estación del
Hospital del Henares. El herido fue trasladado
al hospital de la Princesa de Madrid, con una
rotura de fémur en la pierna derecha y
contusiones en la espalda, brazo y cara.En una
visita a las cocheras del metro de San Blas,
Rafael Simancas y Miguel Sebastián, candidatos
del PSOE a la Comunidad y la alcaldía de Madrid
respectivamente, propusieron alargar en 23
kilómetros la línea 11 del metro entre la Plaza
Elíptica y Chamartín, "para reducir un 33% la
utilización de la línea 6". El proyecto
supondría la construcción de nuevas estaciones
en Antonio López y Santa María de la Cabeza,
continuaría con una conexión con la línea 3 en
Palos de la Frontera y otra en la 6 en Sáinz de
Baranda, y seguiría hasta Arturo Soria y
Chamartín. Preguntados por la avería en la línea
6, Miguel Sebastián respondió utilizando parte
de un conocido eslogan publicitario: "It's
water my friend" (Es agua,
amigo).www.elpais.es 03.02.07
El metro
registró en enero una avería cada dos días
"Nunca se habían producido más de ocho o nueve
averías en un mismo mes", añadió el diputado
socialista, que asegura que dispone de datos
desde 2005 con los que comparar. Metro de Madrid
y la Consejería de Transportes e
Infraestructuras no confirmaron ayer las cifras
que manejan los socialistas, pero tampoco
facilitaron datos de los incidentes registrados
en enero.
El
PSOE considera "graves" las averías que
interrumpieron el servicio desde 10 minutos en
adelante, no las incidencias menores. La línea 6
(circular) es la que registró más averías, con
un 37,5%. Una de las principales ocurrió el día
12, cuando una veintena de viajeros se negaron a
desalojar un vagón tras sufrir dos averías
seguidas. Le siguen la línea 7 (Pitis-Las
Musas), con cuatro incidentes, y las líneas 5
(Alameda de Osuna-Casa de Campo) y 10 (Puerta
del Sur-Tres Olivos), con dos cada una, según el
PSOE. Quintana explicó que su recuento procede
de información que facilitó Metro y de la
prensa.
"No
se está dando ni alternativa ni explicaciones a
los ciudadanos de lo que está ocurriendo, y lo
único que hace la consejera [de Transportes e
Infraestructuras, Elvira Rodríguez] es echar la
culpa a los usuarios porque, parece ser, no se
saben colocar bien en los andenes", añadió.
El
PSOE llevará tres preguntas sobre el
funcionamiento del metro al pleno de la Asamblea
regional, que se celebrará mañana. "El año no ha
empezado nada bien para el Gobierno de Aguirre
ni para la consejera", añadió Quintana, que
recordó la propuesta de los técnicos de Metro de
crear una alternativa a la línea 6,
desarrollando la línea 11 (Plaza Elíptica-Pan
Bendito), la 'M-40 ferroviaria' que atravesaría
la zona sureste de la capital, y que los
socialistas contemplan en su programa electoral.
Un
tren parado de Cercanías
Por
su parte, el portavoz del PP en la Asamblea,
Antonio Beteta, pidió disculpas a los usuarios
del suburbano y subrayó el trabajo "duro y
serio" del Gobierno regional para solucionar los
"problemas".Manifestó además que a la línea 6 se
le han asignado siete trenes nuevos, de los que
tres ya se han incorporado al servicio. Beteta
criticó que el PSOE no se preocupe por las
incidencias registradas ayer en las líneas de
Cercanías 1 y 2 de Renfe, que gestiona el
Ministerio de Fomento.Un tren que partió de
Recoletos en dirección a Nuevos Ministerios a
las nueve de la mañana se quedó parado por una
avería en la red de tensión eléctrica, según un
portavoz de la compañía. El servicio quedó
interrumpido media hora y afectó a "tres o
cuatro" convoyes de otros trenes que se quedaron
atascados detrás del vehículo averiado.Renfe no
facilitó una estimación del número de afectados
ni de reclamaciones presentadas por este
incidente.www.elpais.es 31.01.07
De los parones
de 15 minutos a la rebelión de los pasajeros

Si se
hace caso a los preceptos de la ley de Murphy,
nadie debería tomar el suburbano en hora punta, por
aquello de salir con retraso y tener que llegar a
tiempo al trabajo. Parones de 5, 10, 15 y hasta 50
minutos se han producido en los últimos 30 días en
el suburbano. El episodio más grave se vivió el
pasado día 12 cuando más de una veintena de viajeros
se amotinó en plena hora punta tras sufrir dos
averías en diferentes trenes de la línea 6. Hartos,
los usuarios se negaron a obedecer la orden de
desalojo, por lo que bajó al andén la Unidad de
Intervención Policial, es decir,
antidisturbios. El resultado, la pertinente
"evacuación" y un detenido por agredir a un policía.
Más allá
de lo que puede ser una sensación, la Unión de
Consumidores de España (UCE) informó de que las
averías en el Metro se habían incrementado un 10% a
lo largo de 2006 con respecto al año anterior.
Ponían la cruz a la línea 6 y en especial al tramo
que va desde la estación de Legazpi hasta la de la
Avenida de América. Según la UCE, los fallos fueron
motivados "por la pérdida de fuerza de los trenes,
provocados por bajadas de tensión a consecuencia de
la gran afluencia de viajeros en hora punta". El
Partido Socialista de Madrid eleva el incremento en
el número de averías hasta el 32%.
Basta
con preguntar a un viajero habitual del suburbano
para descubrir el número de incidencias que provocan
los consiguientes retrasos. La situación es tal que
incluso ha habido hasta tres averías en la línea 6
en menos de 24 horas.
www.elpais.es
21.01.07
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