El vicepresidente primero y portavoz del Gobierno
carga contra el líder de UGT
El
vicepresidente primero y portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid,
Ignacio González, mostró ayer una agresividad y una virulencia
inusitadas contra el secretario general de UGT en Madrid, José Ricardo Martínez.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, González respondió a las
afirmaciones de José Ricardo Martínez, que dijo el miércoles que el Gobierno de
Esperanza Aguirre es «moralmente ilegítimo».
Para González, José
Ricardo Martínez ha quedado «inhabilitado» por sus propias declaraciones porque
«es muy grave e inadmisible» que se lance esa acusación contra un «Gobierno
democrático elegido por las urnas». «Para nosotros», aseguró González, «el
secretario general de UGT queda inhabilitado para ser interlocutor del Gobierno
legítimo de la Comunidad de Madrid hasta que no rectifique esas desafortunadas
expresiones».
A preguntas de los
periodistas, González acusó a Martínez de «volver a incurrir en el mismo error»
en el que «ya cayó en la última campaña electoral» de «confundir su función
sindical con sus aspiraciones políticas».
Las declaraciones de José Ricardo
Martínez se produjeron durante una rueda de prensa en la que hizo balance de los
tres años y medio del Ejecutivo del PP en Madrid. «El líder de UGT, en
vez de insultar y descalificar, debería explicar por qué tiene que devolver un
millón de euros por no ser capaz de gestionar los fondos de formación del año
pasado», añadió el vicepresidente.
Para el portavoz del
Ejecutivo de Aguirre, el líder del mayor sindicato de la región «sirve
claramente» a Rafael Simancas y al PSOE, con quienes está, dijo, «coaligado».
«Martínez hace
seguidismo de la campaña del PSOE que presenta Madrid como si estuviera todo
negro. Más le valdría, en vez de eso, preocuparse de los problemas de los
trabajadores», concluyó.
El líder de UGT, a
pesar de este ataque personal, se negó ayer a contestar. Desde la central,
entendieron que las palabras de González eran «un ataque contra toda la UGT
porque Martínez representa a todos los trabajadores afiliados a este sindicato»,
según explicó la secretaria de Relaciones Institucionales de la central, Maru
Menéndez.
La portavoz de UGT
justificó que Martínez calificara al Ejecutivo de Aguirre como «un gobierno
moralmente ilegítimo» porque «no es normal que haya dos vueltas en unas
elecciones, como ocurrió en Madrid en 2003». Maru Menéndez consideró «gravísimo»
que Ignacio González hable de «inhabilitar» al secretario general del sindicato
porque «él no puede ni tiene capacidad para inhabilitar a ningún sindicato, cuyo
trabajo y representatividad están reconocidos por la Constitución Española».
La portavoz de la
central negó que Martínez tenga ninguna «aspiración política», al contrario de
lo que afirmó en reiteradas ocasiones el portavoz de Aguirre. La secretaria de
Relaciones Institucionales de UGT llegó a calificar como un «exabrupto» las
palabras de Ignacio González. «A los sindicatos se les encomienda la defensa de
los intereses económicos y sociales y en ese marco», indicó, «se inscriben los
servicios públicos como la sanidad, la educación, el medio ambiente o la
vivienda, y de todo esto UGT habló en el balance de gestión».
«A UGT», concluyó la
dirigente sindical, «le gustaría mucho que se respetara la libertad de opinión y
que no les amenazara con inhabilitarlos cuando quien les habilita son los
trabajadores con sus votos en elecciones y el Estado de Derecho con sus leyes».
La polémica llegó
por la tarde a la Asamblea de Madrid y, allí, la portavoz adjunta del PSOE,
Matilde Fernández, aseguró que las declaraciones del vicepresidente «recuerdan
mucho a los tiempos de la dictadura». Fernández calificó esas palabras como
«inaceptables»: «No es la UGT la que tiene que rectificar, es el portavoz del
Gobierno quien ha de hacerlo».
«¿Quiénes son ellos
para inhabilitar a la UGT y a sus dirigentes?», se preguntó la ex ministra
socialista, «cuando UGT sólo ha recordado que el Gobierno ultraconservador de
Esperanza Aguirre perdió las elecciones de 2003 y tuvo que repetirlas después de
que pasara lo que pasó y de lo que tanto saben los del PP». Fernández recordó
que el documento del sindicato tiene un capítulo dedicado a la calidad de la
democracia y en él, «UGT reflexiona sobre la falta de respeto y el cumplimiento
de los acuerdos firmados con los sindicatos y otras organizaciones sociales.
Asimismo, reflexiona sobre la necesidad de desterrar los comportamientos
autoritarios».
www.elpais.es
02.02.07