El 10 de junio de 2003 el escándalo político estalló en Madrid: la ausencia de los diputados Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez hizo que el socialista Francisco Cabaco no saliese elegido presidente de la Asamblea regional, y el que iba a ser su cargo fue ocupado por la popular Concepción Dancausa. En los días posteriores, el PSOE fue apuntando nombres de personajes de la escena política y empresarial que apoyaron la trama del tamayazo. Entre ellos, uno de los imputados fue el constructor Francisco Vázquez Igual (en la imagen), quien mantuvo contactos con los diputados tránsfugas e incluso les proporcionó apoyo logístico. Ahora, el nombre de Vázquez vuelve a saltar a los medios de comunicación: el constructor está salpicado de otros muchos escándalos en la localidad madrileña de Villaviciosa de Odón, tal como ha corroborado la justicia.
Francisco Vázquez Igual, junto con su sobrino Francisco
Bravo Vázquez, fue uno de los nombres que más se
relacionó con el caso de transfuguismo en la Asamblea de
Madrid, en junio de 2003.
Según recoge la
denuncia presentada
por el PSOE en la Sala de lo Penal del Tribunal Superior
de Justicia ,
el propio Vázquez y su sobrino conocían las intenciones
de Tamayo y Sáez, con quienes mantuvieron varias
conversaciones telefónicas, y llegaron incluso a
pagarles, el 9 de junio (un día antes de la votación),
habitaciones en el hotel AC Los Vascos de Madrid.
Escándalos en Villaviciosa
Pero el del tamayazo no es el único escándalo que
salpica a Vázquez. El constructor, que desarrollaba gran
parte de su actividad en la localidad madrileña de
Villaviciosa de Odón, ha estado involucrado en varios
episodios de corrupción, casi todos relacionados con el
urbanismo. Desde 2001, el periodista Roberto Alonso
Santamaría, director de la revista local
Círculo de Opinión,
había denunciado en numerosas ocasiones la
concesión de suelo
público en
el polígono industrial conocido como Quitapesares.
Contra el honor
La justicia y el tiempo han dado la razón a Roberto
Alonso: Vázquez denunció al periodista asegurando que su
honor había quedado dañado por la "falsedad" de las
informaciones publicadas en Círculo de Opinión,
la mayoría referentes a escándalos urbanísticos. Sin
embargo, los tribunales han dado la espalda al
constructor, asegurando que todas las noticias de Alonso
responden a la verdad y no incurren en difamaciones ni
faltas contra el honor.
Quitapesares y el tamayazo
Aunque las denuncias de Alonso Santamaría estaban
enfocadas principalmente a la trama de corrupción
urbanística que afectaba a la política local de
Villaviciosa, la trama de Quitapesares tiene también
relación directa con el caso de Tamayo y Sáez. La
querella socialista indica que el constructor entró en
contacto con el diputado tránsfuga en 1997 a través de
la empresa inmobiliaria Euroholding, implicada en la
presunta cesión irregular de suelo público en
Quitapesares. Según la denuncia, en diciembre de 2000 el
ayuntamiento de Villaviciosa vendió 13.153 metros
cuadrados de terreno público por 34.000 pesetas el metro
cuadrado, cuando el valor de mercado estimado para dicho
terreno era de unas 60.000 pesetas por metro cuadrado.
Entre los compradores se encontraba la empresa de
Vázquez, de la que también participaba Tamayo.
Afiliación irregular
Roberto Alonso también denunció en su publicación otras
actuaciones irregulares relacionadas con Vázquez, entre
las que destaca la afiliación irregular de 48
trabajadores de su empresa, Euroholding, a las filas del
PP antes de las elecciones internas del partido, en
2002. El objetivo de esta afiliación masiva e ilegal era
apoyar a la candidata a la alcaldía de Villaviciosa,
Nieves Martín, quien en principio había sido desestimada
por el partido para el cargo. Como compensación por este
pucherazo que la llevó a la alcaldía, Martín
paralizó un expediente de expropiación de una franja del
jardín de la vivienda de Vázquez.
Acusaciones ciertas
Ante estas acusaciones, reveladas por Alonso en su
publicación, el constructor consideró dañado su honor y
se querelló contra el periodista. Sin embargo, la
justicia ha dado la razón a este último, y ha
desestimado la demanda del constructor por considerar
que ninguna de las informaciones publicadas en
Círculo de Opinión eran falsas.

