La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, confesó al diario La Vanguardia que ella no es “nada partidaria de los sentimientos identitarios”, sin lograr ocultar una pulsera con los colores de la identidad nacional española y olvidando aquella invitación a Gallardón grabada por las cámaras: ¿Por qué un día no nos liberamos, Alberto, nos echamos unos cánticos patrióticos?. Lamentó que en el periódico catalán es “difícil” colocar mensajes de fraternidad entre Madrid y Barcelona y sentenció que “la soledad del Partido Popular es, en estos momentos, su fortaleza”.Esperanza Aguirre aseguró a La Vanguardia que su aspiración actual es revalidar la presidencia de la Comunidad de Madrid, ya que “de ello depende no sólo mi futuro político, sino, en gran medida, el del PP”. Trató de quitar hierro a sus diferencias con el alcalde de Madrid que aireó sin pudor en una biografía autorizada, reconociendo que “hay problemas, como los hubo entre Leguina y Tierno”.
Son
"los malos" por criticar al PSOE
Definió la actual estrategia del PP de “liberal,
reformista y, por supuesto, moderada en las formas”. Se
quejó de que persista el pacto de Tinell, “lo más
antidemocrático que he visto jamás en España” y denunció
que Esquerra Republicana defienda un cordón sanitario
para el PP, “como a los nazis”. Aseguró que “para el
PSOE es centrista quien no le critica; quienes lo hacen
son los malos”.
"Nuestra soledad es nuestra fortaleza"
La presidenta madrileña confesó que el PP está “deseoso
de tener alianzas con cuantos más partidos mejor” y se
mostró conciliadora con el PNV, calificando las
relaciones entre ambos partidos de “bastante buenas”.
Aguirre dijo sin embargo que “vale más estar solo que
mal acompañado” y recordó una reciente frase de Mayor
Oreja: “Nuestra soledad es hoy nuestra fortaleza”.
Relaciones "fraternales"
Sobre las relaciones entre Cataluña y Madrid, Aguirre se
quejó de que en la prensa catalana, sobre todo en La
Vanguardia, “es muy difícil colocar mensajes de
fraternidad”. Uno de los ejemplos de este espíritu
“fraternal” de Aguirre, es calificar de “deportación” el
traslado de la sede de la Comisión Nacional del Mercado
de las Telecomunicaciones a Barcelona: “Deportación
quiere decir traslado forzoso de una población de un
lugar a otro”.
ZP,
contra Madrid
Denunció que Zapatero “está decidido a no hacer
nada que pueda favorecer al gobierno del PP en la
Comunidad de Madrid” y señaló a Andalucía, Galicia y
Cataluña como las comunidades “favorecidas” por los
socialistas.
www.elplural.com
13.02.07
