La Asociación en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid exigió la dimisión del consejero de Sanidad, Manuel Lamela, después de que cuatro administrativas de dos centros de especialidades denunciaran que han alterado por orden de sus jefes las fechas de las citas de los pacientes con los especialistas para reducir las listas de espera. Estos centros son el de Orcasitas (Usera) y el de la calle del Aguacate (Carabanchel). En el de Usera, la jefa de administración colgó un cartel donde pedía a las empleadas que modificasen la fecha de petición de cita en el ordenador "para que no se superen los 40 días máximo que se nos exige".La asociación exige a Sanidad "una absoluta transparencia en los datos de demoras de atención sanitaria, así como la dimisión de los responsables de estas manipulaciones, cuya responsabilidad última es del consejero, Manuel Lamela".
www.elpais.es 10.06.07
Trabajadoras de dos centros sanitarios afirman haber
alterado por orden de sus jefes las fechas de las citas
de los pacientes con los especialistas para reducir las
listas de espera
Auxiliares administrativas de dos centros sanitarios que
dependen del hospital Doce de Octubre afirman haber
manipulado por orden de sus jefes las fechas en las que
reciben la petición del paciente para ver al médico
especialista (como el ginecólogo o el traumatólogo) o
para que les realicen una prueba que pueda diagnosticar
su dolencia. El objetivo, según las trabajadoras, sería
reducir oficialmente las listas de espera.
"Recibimos órdenes verbales para cambiar los datos",
afirman los administrativos
Estos centros son el de Orcasitas, en el distrito de
Usera, y el de la calle del Aguacate (Carabanchel).
Ambos dependen del hospital Doce de Octubre, que tiene
asignados a 900.000 enfermos de toda la región.
"Hemos recibido órdenes verbales de nuestros superiores
para modificar las fechas y así lo hemos hecho",
aseguran las trabajadoras. Sólo cuatro se atreven a
hablar, con el compromiso de mantener su anonimato. El
resto -muchas de ellas no son fijas- no quieren hacer
declaraciones.
En el caso de Orcasitas, las órdenes verbales se
materializaron en que la jefa de las administrativas
colgó el martes pasado el cartel que se reproduce en
esta página: "Como muy bien sabéis ya todas, es muy muy
importante que al ir a dar una cita de más de 40 días de
demora en pacientes nuevos, hay que modificar la fecha
inicial y de indicación para que no se superen los 40
días máximo que se nos exige".
¿Qué significa esto? Según unos documentos internos
correspondientes al programa informático de citas del
centro de Orcasitas [que tiene asignadas 115.000
personas], que si un paciente llega, por ejemplo, el 7
de junio de 2007 a pedir que le vea el especialista, se
introduce como "fecha de indicación" y "día inicial" una
futura (15 de julio), más cercana al día en que le va a
recibir el médico (24 de julio). Este caso es real y
figura en estos documentos. Otra paciente, que llega el
mismo día, es recibida con fecha 1 de septiembre y
citada el 17 del mismo mes. Un tercer caso sería el de
un hombre que llega, para el ordenador, el 15 de
noviembre. Su cita es el 29 del mismo mes.
El cartel, que se pegó en el mostrador en el que se
atiende a los pacientes, fue fotografiado por CC OO el
jueves y desapareció ese mismo día, según el sindicato.
"Hemos hecho lo que nos han ordenado por escrito:
modificar las fechas", explican las trabajadoras. La
jefa que supuestamente colgó el cartel lleva varios días
de baja.
La Consejería de Sanidad contesta que es "rotundamente
falso" que los trabajadores estén siendo presionados
para cambiar las fechas y que los casos como los citados
más arriba "son pacientes que van a revisión, no son
enfermos nuevos. Y éstos, aunque vayan a pedir cita en
junio, tienen que ser vistos cuando lo dice el
especialista, al que seguramente le convendrá ver al
enfermo en noviembre porque es cuando éste tendrá listas
las pruebas. Los pacientes que van a revisión no
computan en el recuento de los 40 días de espera".
Sin embargo, en los documentos informáticos de la
petición de cita en poder de este periódico, los tres
pacientes citados están etiquetados como "consulta
nuevos".
En el escrito colgado en Orcasitas, la jefa de las
administrativas asegura que la orden de modificar las
fechas viene directamente "de la doctora Feliú" que, a
su vez, cumple órdenes del gerente del hospital. Éste,
según la nota, cumpliría a su vez lo que le han ordenado
desde la Consejería de Sanidad.
"Es mentira que los planteamientos e indicaciones
plasmados en el escrito sean fruto de una instrucción de
la dirección de este hospital o de la Consejería de
Sanidad", aseguró una portavoz del hospital. "La nota en
cuestión no es un documento oficial ni institucional, y,
de hecho, no incluye membrete ni logotipo de identidad
corporativa, sino tan sólo la firma de su autora. Por
este motivo, se procederá a abrir una investigación para
depurar responsabilidades y, en su caso, tomar las
medidas procedentes", afirmó.
CC OO corrobora la versión de las empleadas y aseguró
que la nota "es una prueba documental de algo que los
trabajadores de los centros de especialidades vienen
denunciando desde hace tiempo". El sindicato envió el
jueves una carta a la gerencia del hospital Doce de
Octubre donde denuncia que las órdenes dadas en la nota
"es un claro caso de falsedad documental que puede
afectar incluso a las posibilidades de reclamación
administrativa o judicial de los usuarios".
Dos trabajadoras del centro de Carabanchel explicaron
que habían recibido órdenes verbales para cambiar la
fecha de la petición de pruebas diagnósticas de los
pacientes. "Lo hemos hecho hasta hace dos meses. Desde
entonces no es necesario, porque se han ido derivando a
centros privados", aseguran.
CC OO afirma que también han recibido presiones los
administrativos del centro de especialidades de
Pontones, que pertenece a la misma área sanitaria. Éstos
ayer no quisieron hacer declaraciones. En el centro de
Villaverde, que también depende del Doce de Octubre, los
administrativos aseguraron desconocer el asunto.
El objetivo es, siempre según la versión de las
trabajadoras, que en los datos del centro no aparezca
nunca que ha habido una demora superior a los 40 días
entre que el enfermo pide la cita y es atendido. Así,
para la estadística, los centros cumplirían los
objetivos marcados por Esperanza Aguirre de reducir las
listas de espera.
Aguirre, se ha comprometido a reducir durante la próxima
legislatura a un máximo de 40 días la espera para
recibir un diagnóstico del médico especialista desde que
visita al médico general, y, en caso de enfermedad grave
o cáncer, a un tope de 15 días.
http://www.elpais.com 09.06.07

