La Comisión
Europea ha dado un plazo improrrogable de dos meses a la
Comunidad de Madrid para que presente en Bruselas un
estudio de impacto medioambiental completo de las obras
de la M-501, la carretera de los pantanos. Si para
finales de mayo el Gobierno de Esperanza Aguirre no ha
respondido satisfactoriamente a lo exigido por el
Ejecutivo comunitario, éste llevará a la Comunidad ante
el Tribunal de Justicia de la UE. La Comisión Europea no
acepta que Aguirre haya fragmentado la información del
proyecto para "minimizar" el impacto de la obra.
Bruselas sigue
avanzando en el expediente abierto a mediados de octubre
contra España -las relaciones de la Comisión con el
Estado correspondiente, no con las autoridades
subsidiarias, en este caso la Comunidad de Madrid- por
la falta de un estudio sobre el impacto ambiental que
las obras del desdoblamiento de la M-501 entre Quijorna
y Navas del Rey pueden tener sobre aves y otras especies
protegidas a su paso por los encinares del río Alberche
y el río Cofio.
Esta zona es,
según la propia Comisión Europea, de "gran valor
medioambiental" y debe ser protegida por el Gobierno
regional. Estudios científicos realizados por expertos y
el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
han destacado el valor de la flora y la fauna de la zona
e incluso se está investigando si una reducida población
de lince ibérico puede haber sobrevivido allí.
Aguirre, sin
embargo, ha intentado desde el primer momento evitar la
realización del estudio que le exige Bruselas. Tras
decidir llevar adelante el proyecto, lo declaró de
interés general para no estar así obligada formalmente a
realizar el estudio de impacto medioambiental.
Último aviso
La Comisión
Europea no da su brazo a torcer porque considera que la
declaración es obligatoria según la normativa
comunitaria y ahora ha lanzado un último aviso a España
en forma de dictamen motivado (última fase del
expediente informativo) reclamando información y respeto
a las normas.
"Comparto el
deseo español de mejorar su sistema de carreteras, pero
ese objetivo debe alcanzarse sin dañar espacios
naturales de gran valor", señala en un comunicado el
comisario de Medio Ambiente, Stavros Dimas, al anunciar
el envío de un último apercibimiento escrito a la
Comunidad de Madrid por las obras en la carretera de los
pantanos.
El Ejecutivo
comunitario mantiene desde el principio que España ha
fraccionado las obras de la M-501 en cinco subproyectos
y lo que exige es que se haga un estudio sobre el
impacto combinado de los cinco. Constata, además, que
sobre uno de los proyectos no se ha realizado ningún
estudio de impacto.
El Gobierno de
Aguirre tiene ahora dos meses para acomodarse al derecho
comunitario conforme lo reclamado por la Comisión que,
transcurrido ese plazo sin respuesta satisfactoria,
tiene como último recurso elevar el caso de la carretera
de los pantanos ante el Tribunal de Justicia de la UE en
Luxemburgo.
La posición de
Bruselas contrasta con la del Tribunal Superior de
Justicia de Madrid, que hace dos meses desestimó el
tercer recurso contencioso interpuesto por la
organización Ecologistas en Acción que solicitaba la
"adopción urgente de medidas cautelares" para paralizar
el desdoblamiento de la M-501.
El recurso se
basaba precisamente en las actuaciones de la Comisión
Europea, que, a juicio de los ecologistas, "había
modificado las circunstancias" que habían llevado al
tribunal a desestimar dos recursos anteriores.
Según el
Tribunal Superior, "no ha lugar a la adopción de la
medida cautelar propuesta" porque "no cabe apreciar
situación de especial urgencia" que hiciera preciso
adoptar medidas diferentes a las adoptadas en los dos
primeros recursos. Los jueces consideraron que había que
esperar a que la Comunidad respondiera a las alegaciones
de la Comisión Europea. Además, sostuvieron en su auto
que debía ser Bruselas quien decidiera si "imponer" la
paralización u otras medidas.