La joya de la
corona de la reforma de la M-30, el túnel urbano más
largo de Europa vio ayer la luz. El tramo norte del
bypass sur, un atajo de 7,5 kilómetros proyectado
para recorrerse en cuatro minutos y que reduce el
tráfico entre el este y el oeste, fue inaugurado ayer
por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta
regional, Esperanza Aguirre. Ha costado 756,3 millones.
A mediodía, en hora punta, ya sufría los primeros
atascos. Los vehículos que se dirigían hacia Toledo o
Andalucía penetraban en el túnel, que conduce a la A-5 y
la A-6. El Ayuntamiento emitió un comunicado por la
tarde para aclararlo.
El tramo
abierto ayer corresponde a la calzada norte del
bypass sur, una megaobra de ingeniería que
transformará el paisaje urbano de la capital. Los 4,2
kilómetros que mide este túnel han sido escarbados bajo
el subsuelo de la capital por Dulcinea, la tuneladora
más grande del mundo, durante 30 meses. La calzada
principal junto con los ramales adjuntos -la conexión
desde la A-3, y el tramo soterrado hasta el Vicente
Calderón-, también recién estrenados, miden 7,5
kilómetros y han costado 756,3 millones de euros. La
nueva infraestructura arranca con dos carriles desde la
M-30, a la altura de Conde Casal, a los que se une otro
desde la avenida del Mediterráneo, en total tres
carriles hasta el estadio Vicente Calderón. El túnel
cuenta con enlaces con las glorietas de Pirámides y de
Marqués de Vadillo.
El bypass sur
es un túnel de 4,2 kilómetros diseñado como "itinerario
express", para que los conductores que circulen por el
este y se dirijan al oeste de la ciudad se ahorren 1,5
kilómetros y más de 20 minutos de tráfico. Al menos esa
es la idea. En la práctica, dos horas después de la
inauguración del subterráneo, los primeros conductores
ya hacían sonar las bocinas de sus vehículos por la
lentitud del tráfico. A las 14.21 de la tarde los tres
carriles del túnel estaban atascados. Decenas de coches
que conducían por la M-30 se metieron casi sin darse
cuenta por el bypass sur y cuando quisieron darse
cuenta, sólo podían salir por un ramal que desembocaba
en Pirámides, el cual se colapsó.
Un portavoz
municipal reconoció el problema y a media tarde el
Ayuntamiento sacó un comunicado informando a los
usuarios de que el nuevo túnel abierto "no debe ser
utilizado para intentar acceder a la autovía de
Andalucía (A-4) o la de Toledo (A-42)". Es lo que le
ocurrió a decenas de conductores. "No he visto las
señales y me he metido como otros en el túnel sin darme
cuenta. Cuando he intentado salir por la primera salida,
la de Pirámides, había bomberos y un agente de policía
que me dijo que siguiera hacía adelante", relata Begoña,
una de las conductoras afectadas. "Puede ser que haya
habido un corte puntual, pero nada más", aclara un
portavoz municipal. Desde el mediodía las pantallas
luminosas advertían a los conductores del nuevo túnel.
A las 16.51,
merecía la pena conducir por la nueva vía con tres
carriles diáfanos, excepto por los 400 metros antes de
la salida de Pirámides donde se ralentizaba el tráfico.
El recorrido total no llevaba más de siete minutos.
Durante el resto del día se produjo el mismo problema:
vía libre a los usuarios que conducían por el carril de
la izquierda y algunos problemas a la altura de
Pirámides para los que lo hacían por la derecha, donde
está la salida.
El alcalde de
Madrid explicó durante el acto de inauguración que
cuando estén abiertos los dos túneles del bypass unos
80.000 madrileños, de los 260.000 que recorren el arco
sur, circularán por el bypass sur. Gallardón
cifró en 20 minutos el tiempo ahorrado con el
subterráneo. "Los conductores que lo van a utilizar
pasarán de emplear media hora, que se tardaba antes en
hora punta, a sólo cuatro minutos", aseguró.
La
infraestructura cuenta con modernas medidas de
seguridad, según informó Gallardón. Por debajo de la vía
principal se ha construido un túnel de emergencia por
donde podrán circular bomberos y ambulancias ante
cualquier incidencia. Además, el subterráneo cuenta con
229 cámaras, 63 paneles informativos, siete salidas de
emergencia y 16 galerías que unirán el túnel norte y el
sur cuando está abierto. Los responsables municipales
calculan que con esta vía se evitarán 120 accidentes
durante 2007. "Algunos dijeron que este servicio no
hacía falta y que no se podía hacer", aseguró Gallardón,
"si hacía falta o no lo dirán muy pronto los
ciudadanos", concluyó.
www.elpais.es 24.03.07