El equipo de gobierno de Galapagar, del PP, se ha
roto en dos. Seis de los 12 ediles del PP se negaron a participar ayer
en el pleno debido a que el alcalde, José Luis González, les había
ocultado aspectos fundamentales de los puntos a tratar. Es la segunda
ocasión en la que el regidor tiene problemas. En noviembre del año
pasado retiró las competencias al entonces concejal de Cultura, José
Manuel Martín, por su "indisciplinada conducta". Ahora el alcalde sólo
cuenta con el apoyo de cuatro ediles (el PP tiene 12 concejales). La
oposición está formada por siete ediles del PSOE, uno de IU y uno de
Foro Verde.
El orden del día del pleno ordinario del lunes no
era polémico. Se trataba de aprobar dos puntos referidos a puestos de
trabajo del Ayuntamiento. Pero la mitad del equipo de gobierno se
plantó. Seis ediles no entraron en el salón de plenos: Fernando Arias,
concejal de Hacienda; Elena Montoya, de Juventud; Concepción Martínez,
de Educación; Pedro Hernández, de Seguridad Ciudadana; Juan Carlos
Luján, de Relaciones Institucionales y José Luis Bautista, de Obras
Públicas.
Bautista explicó que la situación a la que se
enfrentan desde hace unos tres meses es "insostenible". "Y hoy (por
ayer) se ha colmado el vaso. No podemos ir a los plenos sin tener
conocimiento de lo que vamos a votar. Se nos ocultan aspectos
fundamentales del orden del día", se queja el edil de Urbanismo. Un
portavoz municipal informó de que el alcalde dará explicaciones una vez
que haya estudiado las declaraciones realizadas por sus ediles.
Voto sin información
El problema, según los concejales, se repite desde
hace unos tres meses. Bautista afirma que desconocen hasta tal punto los
temas a tratar en los plenos "que parecemos la oposición". Los
concejales aclaran que un equipo de gobierno debe conocer los asuntos de
pleno con anterioridad a la convocatoria de las comisiones informativas,
en las que se da cuenta del orden del día.
Los ediles en rebelión comunicaron por carta a la
presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, la actitud del
alcalde hacia ellos. "Todavía no nos ha contestado", aclaran. Ante la
falta de información, los ediles tenían dos opciones: o votar en contra
o no asistir al pleno. Optaron por la segunda. Los concejales denuncian
que en otras ocasiones se han visto "abocados a votar asuntos que
desconocíamos, al ser presentados y mezclados con otros en un mismo
pleno para no romper la disciplina de voto del partido".
Bautista piensa que existe alguien dentro del
equipo de gobierno interesado en que se rompiera, "en que no funcione".
No da el nombre de esa persona, aunque comenta que el oscurantismo se ha
producido sobre todo cuando se trataban cuestiones referidas a la
Concejalía de Personal. Los ediles de Galapagar aseguran que van a
seguir trabajando por el municipio hasta el último día de legislatura.
www.elpais.com, 27/03/07