La
recientemente reelegida
presidenta de Madrid, Esperanza
Aguirre, ha expresado claramente
en una entrevista concedida al
diario La Razón sus
reticencias con el alcalde de
Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón,
al que ha acusado veladamente de
tener cierto afán de
“protagonismo”, en referencia a
la propuesta de Gallardón de
apoyar a Rajoy como número dos
en las listas para las
elecciones generales, lo que en
parte del PP y de sus medios
afines se ha entendido como un
paso del político centrista para
ponerse, en el futuro, a la
cabeza del partido conservador.
Esperanza Aguirre ha querido
poner las cosas en su sitio:
“Los grandes triunfos llevan en
sí el germen de algunos
problemas”, en referencia a su
compañero de partido. En la
entrevista-homenaje que La
Razón realiza a Esperanza
Aguirre, la presidenta de la
Comunidad de Madrid manifiesta
su satisfacción por la victoria
obtenida en las elecciones
autonómicas. A pesar de explicar
su éxito como el resultado de
haber “cumplido todas los
compromisos”, Aguirre afirma que
“los madrileños ante todo
también han votado en clave
nacional”.
Se sabe la lección
Y es que la liberal
mandataria regional no falta a
ninguno de los principios
jaleados por los medios afines
al PP: “España es una gran
nación que no merece un
presidente que ceda al chantaje
de los terroristas”; “Lo de De
Juana Chaos es inadmisible y es
una burla a la democracia y a
los españoles”; “Zapatero va a
permitir que ETA-Batasuna se
siente de nuevo en los
Ayuntamientos”... Para Esperanza
Aguirre, los principios gracias
a los que se debe la victoria
del PP en Madrid son el
“liberalismo” y “la nación
española”.
Con Gallardón, se tuerce
Pero Aguirre tuerce el gesto
cuando su entrevistador menciona
al también triunfador en Madrid,
Ruiz-Gallardón, que ha afirmado
que lo realmente valorado por
los ciudadanos es el proyecto de
centro-liberal del PP. Aguirre
no tarda en saltar: “La única
valoración que cuenta es la que
se hizo en la Junta Directiva
Regional del partido. Las
valoraciones al margen del
partido, como la que hizo el
alcalde de Madrid, son muy
interesantes pero no son las del
partido.”
“Protagonismo”
Pero más dura aún se muestra
Espe con el ofrecimiento de
Gallardón para ser el número dos
en la lista del PP en las
próximas generales. Aguirre
afirma que “para ayudar a
Mariano a llegar a la Moncloa
estamos todos; cada uno desde el
lugar en el que nos han situado
los electores. No tiene ningún
sentido querer mayor
protagonismo”. Un protagonismo,
interpretado por la presidenta
regional como un posible efecto
negativo como consecuencia del
éxito: “Los grandes triunfos
llevan en sí mismos el germen de
algunos problemas”.
Toque de atención
Unas declaraciones, las de
Esperanza Aguirre, que dejan
clara su postura con respecto a
su compañero de partido. Todo un
toque de atención de la gran
marquesa contra el
ambicioso alcalde
madrileño. La novela tendrá
pronto su próximo capítulo.
www.elplural.com
o4.06.07
Que quede bien claro que Alberto Ruiz-Gallardón no es el candidato del PP regional que ha obtenido mejores resultados en las elecciones del pasado domingo. Ésta fue la estrategia con la que Esperanza Aguirre -que volverá a dirigir la Comunidad de Madrid y que ostenta además la presidencia del PP en la región- acudió ayer a analizar sus resultados ante el comité ejecutivo regional. Allí, entre los dirigentes regionales, estaba también el regidor Gallardón, acompañado de su fiel vicealcalde, Manuel Cobo. Fuentes cercanas al alcalde sostienen que la presidenta tiene "un problema de celos"
Aguirre escenificó en este foro que no piensa ceder un palmo en el control del partido regional, al anunciar que se postulará este mismo año como candidata a volver a presidirlo. Este asunto ya fue motivo de enfrentamiento entre ambos dirigentes en el otoño de 2004, cuando se celebró el congreso que alzó a Aguirre a la presidencia regional del PP. Entonces, Gallardón trató de que las riendas del partido las llevara Manuel Cobo. No lo logró.
Aguirre consiguió llevar a la dirección regional a sus partidarios o a dirigentes próximos a Rodrigo Rato, Ángel Acebes o José María Aznar. Los gallardonistas desde entonces sólo tienen dos representantes en la cúpula del PP: Gallardón y Cobo.
Otro de los puntos álgidos del conflicto fue la publicación de las memorias de Aguirre, La presidenta, de Virginia Drake, en las que detallaba escenas de enfrentamientos a lo largo de los años de relación de los dos políticos. "Calladito estás más mono", cuenta que le llegó a decir Aguirre a Gallardón. O, cuando en una de las cenas habituales de coordinación, celebrada en septiembre de 2004, Gallardón le lanza un órdago: "Si tú eres presidenta de Madrid, yo no me presento a las elecciones municipales de 2007".
Pero ayer no había motivo aparente de conflicto. Gallardón y Aguirre se saludaron, no muy efusivamente, ante las cámaras, al llegar a la reunión. Sin embargo, todo el mundo recordaba las palabras pronunciadas unas horas por el presidente nacional, Mariano Rajoy, en las que había echado un jarro de agua fría a la propuesta del día anterior de Gallardón de que le haría "ilusión" ir como candidato a su lista. Rajoy aseguró que es tan buen candidato como otros dirigentes del PP: "Yo no le añado ninguna tilde a lo que ha dicho", comentó la propia Esperanza Aguirre.
Pero lo que demuestra que el resquemor entre los dos dirigentes está en pleno apogeo es que el equipo más cercano de la presidenta insistía en que no se pueden comparar los votos de Gallardón en la capital con los que ha obtenido Aguirre en la ciudad y, sobre todo, hablar de ventaja para el alcalde. La razón es que el censo electoral municipal incluye también a los inmigrantes, que sólo votan al alcalde, y, además, para cerrar los resultados electorales de la Comunidad faltan los votos de los residentes en el extranjero, que anoche no se habían terminado de contar.
"No hacemos comparaciones entre nuestros candidatos", subrayó ayer el secretario general del PP, Francisco Granados. "Pero cuando los resultados sean completos, aunque no se pueden comparar, se verá que sacamos más que Gallardón", agregó entre las risas de los presentes.
Fuentes cercanas al alcalde explicaron este enfrentamiento soterrado en un "problema de celos", porque Aguirre no puede postularse para ir en las listas de Rajoy, ya que para ello tendría que renunciar a la presidencia, informa Jesús Sérvulo González. La ley permite en cambio a Gallardón compaginar los cargos de diputado y alcalde.
Aguirre fue muy triunfalista al analizar las elecciones. "Me atrevo a calificarlos como resultado histórico", afirmó. Después, recordó que el PP ha obtenido mayoría absoluta en 90 municipios y que en 20 no gobernaban hasta ahora. También destacó que en las autonómicas el PP ha tenido 587.453 votos más que los socialistas. Luego, ofreció el mismo dato para las municipales: 516.525 papeletas más a favor de los populares. En este punto, no desagregó las cifras de la capital, por lo que, además de obviar los resultados de Gallardón, eso deja una diferencia notable que favorece a sus votos. "El PP de Madrid ha crecido el 6,63% respecto a octubre de 2003", subrayó.
La presidenta explicó la victoria del PP en cuatro causas: tener los mejores programas, contar con el aval de la gestión realizada, un voto en clave de política nacional y haber permanecido fieles a sus principios. "Nacionalismo español y libertad son los dos principios básicos que nos han dado la victoria", afirmó Aguirre, que consideró que sus resultados son "una moción de censura contra Zapatero".
www.elpais.es 31.05.07

