Esperanza Aguirre, abandona el sueño de convertirse en la primera presidenta de España. Su anhelo de poder se ha doblegado ante la disciplina, y parece haber claudicado a favor de su rival Gallardón en la batalla por la sucesión de Rajoy. Dijo que, por ahora, sólo aspira a "solucionar los problemas de los madrileños". Y ante la insistencia del entrevistador, Carles Francino sobre sus proyectos futuros, Aguirre fue al grano: "Dígalo usted con claridad, '¿quiere ir usted a La Moncloa', para que le conteste con toda claridad. No".
Aguirre fue más allá y reconoció que no le "chincha" el hecho de que Gallardón aspire a convertirse en inquilino de La Moncloa. En este sentido consideró que "hace muy bien en no ocultar" su aspiración aunque, al mismo tiempo rechaza que el alcalde madrileño haya provocado el debate sobre las listas electorales que el PP quiere ocultar. De él, dijo no es "tan disciplinado como me gustaría".
En cuanto a sus aspiraciones, Esperanza Aguirre sólo desea "gobernar resolviendo los problemas de los madrileños". Eso sí, durante la entrevista se limitó a elogiar con insistencia su gestión y la de Alberto Ruiz-Gallardón en materia de transporte, sin entrar en otro tipo de problemáticas que cada día preocupan a los madrileños, como es el caso de la vivienda o el urbanismo salvaje que afecta a la Comunidad de Madrid.
La presidenta de la comunidad de Madrid también ha tenido unas palabras para la Ley de la Memoria Histórica, acusando al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de imponerla de modo "totalitario", imponiendo algo que a su juicio es "individual, particular de cada uno" y "cosa de los historiadores, no algo que tiene que decidir el Gobierno". Siguiendo la línea del PP, se remonta a los consensos de la Transición, que no hay que olvidar se hicieron en un momento histórico y político totalmente diferente del actual. Desde el punto de vista de Aguirre el PSOE ha conseguido que los esos consensos "salten por los aires".
(www.elplural.com, 24/10/07)

