El
pasado 7 de abril, la presidenta de la Comunidad
de Madrid, Esperanza Aguirre, en un acto
organizado por el diario ABC insistió en la
necesidad de que su partido hiciera una
reflexión sobre los resultados electorales del
9-M.
Analizar por qué no han logrado arrebatar votos
a los socialistas. Y hacerlo sin complejos
frente a la izquierda desde una óptica liberal.
En ese momento aprovechó para erigirse como
máxima defensora del liberalismo, principalmente
por sus orígenes políticos.
Así,
recordó que fue ella la encargada de redactar y
presentar la Ponencia de Ideología del Partido
Liberal los días 29 y 30 de junio y que “siempre
he tenido muy claro que, si estaba en política,
era para defender esas ideas liberales y para
llevarlas a la práctica”.
Dicho y
hecho. Pese a que muchos de sus compañeros de
partido salieron en bloque para aclarar que al
partido no le hace falta ningún tipo de debate
ideológico porque son precisamente los
principios liberales los que les inspiran, las
circunstancias se lo han puesto en bandeja.
Sobre
todo porque se metió en un pequeño lío en el
momento en el que respondió con un “no me
extraña” cuando se le sugirió que la
socialdemocracia se encontraba más cómoda con el
líder de su partido que con ella misma.
“Yo no
soy socialdemócrata. Ni lo he sido nunca”,
añadió, intentando dejar claro de nuevo que ella
es liberal de pura cepa. Han sido estas
circunstancias, unidas al hecho de que Rajoy
invitara a quien quisiera irse al Partido
Liberal a que se fuera, las que han despertado
el interés por esa formación.
Llevaba
durmiendo en el registro de partidos políticos
del Ministerio del Interior desde marzo de 1989,
cuando se aprobó su incorporaciónal Partido
Popular.
Aguirre
llegó al Partido Liberal en febrero de 1985
procedente de Unión Liberal. En esta fecha, el
mencionado registro recoge el acta de fusión
entre el Partido Liberal y Unión Liberal.
La
formación resultante sigue denominándose Unión
Liberal, y se conoce por las siglas UL. Es
precisamente Aguirre la que actúa como
secretaria de Actas en esta fusión.
"El
nuevo PL estará abierto a la incorporación de
los liberales que deseen sumarse a un proyecto
político que, atento a ofrecer al electoral una
alternativa de gobierno atractiva y real, se
oriente a difundir en su integridad las ideas y
las soluciones liberales”, certifica Aguirre.
Manifiesto liberal
Para
conocer cuáles son esas “ideas y soluciones”
liberales hace falta remontarse a 1976, año en
el que comienza a gestarse el PL. No es, no
obstante, hasta un año después cuando la
formación, liderada en sus orígenes por el
diplomático Enrique Larroque, solicita su
inscripción en el registro de partidos políticos
del Ministerio del Interior.
"El Estado debe ser una
institución del hombre y de la democracia"
Para
los que concibieron el Partido Liberal español
la biblia ideológica es el manifiesto liberal
popular del 9 de enero de 1976. En su artículo
5, el citado documento recoge: "El Estado debe
ser una institución del hombre y de la
democracia, siendo esencial que el poder estatal
proteja y nunca comprometa los derechos
fundamentales de los hombres como individuos".
También
sostiene que "el bien del pueblo debe prevalecer
y será salvaguardado de todo abuso del poder por
parte del Estado o de cualquier ente socialo
económico".
Esperanza Aguirre ocupó una posición relevante
en el refundado Partido Liberal. En junio de
1985, cuando llevaba pocos meses integrada en el
partido que ya presidía José Antonio Segurado,
Aguirre, que era también concejal y portavoz del
Partido Liberal en el Ayuntamiento de Madrid,
fue la encargada de exponer la ponencia de
ideología.
El
presidente de la misma era Pedro Schwartz, de la
mano de quien Aguirre había llegado de Unión
Liberal. En su acto de bienvenida a los
congresistas, Aguirre respaldó a José Antonio
Segurado, cuyo camino a la presidencia no había
estado libre de divisiones internas.
Señaló,
además, que su partido “que orgullosamente se
proclama heredero legítimo de aquellos españoles
que en las Cortes de Cádiz lucharon contra el
absolutismo, está hoy en las mejores condiciones
para llevar a cabo la alternativa al Gobierno
socialista”.
Presencia electoral
En la
primera cita en la que el PL concurre a las
generales, la de 1979, obtuvo 15.774 votos, lo
que no se tradujo en representación en el
Congreso. En las municipales de junio de 1987,
logró 12.582 (58 concejales).
Sólo un
año antes, el partido estuvo presente en las
elecciones generales integrando la Coalición
Popular, una suma de Alianza Popular, Partido
Demócrata Popular y el propio Partido Liberal.
La denominada coalición fue la segunda fuerza
más votada, logrando 105 diputados.
Ya en
las próximas generales, las de 1989, el Partido
Liberal había desaparecido y sus miembros
pasaron a integrar el Partido Popular.Cotejando
los nombres que aparecen como vocales en los
últimos congresos del PL, sólo tres de ellos
coinciden con cargos actuales del PP.
Son
Esperanza Aguirre, Juan Carlos Aparicio, alcalde
de Burgos, y el diputado Ignacio Cosidó. Fuera
ya de estos órganos de dirección del partido,
José Antonio Segurado sostiene que el número de
políticos conservadores que provienen del PL no
llega a la decena.
En
2000, Tomás Morales, antiguo integrante de las
juventudes del PL intentó refundar el partido
con esa misma denominación. No le fue posible
porque los antiguos dirigentes no quisieron en
su día retirar a la formación del registro de
partidos.
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27.04.08