El juez Santiago Torres ha imputado al director de
Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Jesús Mora
(mano derecha del concejal de Seguridad, Pedro Calvo),
un presunto delito de prevaricación y falsedad
documental por el contrato que realizó con una empresa
para el reparto de una revista de seguridad que
distribuyó a las casas particulares de los 7.000
policías municipales de Madrid. El caso fue denunciado
por el sindicato UPM al considerar que se habían
cometido graves irregularidades en la contratación de
las empresas que editaron y distribuyeron los
ejemplares. Además, UPM estimó que se había producido
una cesión ilegal a una empresa privada de los datos
personales de todos los miembros del Cuerpo de Policía
Municipal. Por eso también interpuso otra denuncia
contra el Ayuntamiento de Madrid en la Agencia de
Protección de Datos.
Jesús Mora ya ha prestado declaración ante el juez
Santiago Torres así como Rafael Torres Ruiz, responsable
de la sociedad Taket Corporate, que ha gestionado la
distribución de la revista. Ambos están imputados.
Todo comenzó cuando el director de Seguridad del
Ayuntamiento de Madrid, Jesús Mora, decidió divulgar
entre todos los agentes de la Policía Municipal de
Madrid una revista denominada Madrid Seguro. El objetivo
de Jesús Mora “era dar a conocer a todos los agentes las
iniciativas, proyectos, planes y programas en el Cuerpo
de la Policía Municipal”. Mora encargó a una empresa la
elaboración y la difusión de la revista. El Ayuntamiento
contrató a dos empresas, una para la edición y otra para
la distribución. Pero en ambos casos la adjudicación se
hace a dedo basándose en que ninguno de los dos encargos
supera los 12.000 euros y con alguna irregularidad,
según las primeras investigaciones.
Según UPM, ya se comete una primera infracción
grave al mandar la revista al domicilio privado de cada
agente sin garantizar la confidencialidad de los
domicilios de los agentes. UPM denunció el caso ante la
Agencia de Protección de Datos al tratarse de una
publicación propagandística de un determinado modelo de
gestión y al remitirse a los domicilios particulares sin
usar el correo interno para su distribución.
La Agencia de Protección de Datos abre una
investigación que concluye con el archivo del caso. Sin
embargo, Jesús Mora incurre en contradicciones y no
aclara ni cómo ni cuándo contrató a la empresa
distribuidora. Finalmente, UPM ve que hay un presunto
delito y denuncia el caso en el juzgado. El pasado
septiembre Santiago Torres decidió iniciar una
investigación e imputarle por prevaricación y falsedad
documental. La investigación judicial se basa en que
Jesús Mora declaró que el contrato con la distribuidora
de la revista se envió por fax a Bilbao y que Take
Corporate lo devolvió. Sin embargo, el gerente de Take
Corporate no dice lo mismo y afirma que sólo se acordó
por contrato no hacer un “uso indebido de los datos de
los agentes del Cuerpo de Policía Municipal de Madrid”.
Posteriormente, el dueño de Take Corporate señaló ante
el juez que el único papel que firmó no era un contrato
y que solamente acordó por escrito respetar la
confidencialidad de los domicilios privados de los
agentes tras cenar una noche en Madrid con Mora.
Denuncias
El secretario provincial de UPM, Demetrio Pérez,
se mostró ayer sorprendido porque se siga manteniendo en
el puesto pese a que está su trabajo bajo sospecha.
Según UPM, Mora ha eludido el cumplimiento de la ley. “A
raíz de estas denuncias ya ha contratado a otras
empresas y lo ha hecho legalmente”, añadió Pérez.
El juez Santiago Torres ha ordenado que se hagan
pruebas periciales para comprobar si los contratos que
presentó Mora corresponden a su firma.
(www.elmundo.es,
09/01/08)