No habrá inspecciones en los colegios "porque ya
las está habiendo". Así lo asegura la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre. "Nosotros inspeccionamos lo que pertenece
a la Comunidad. Pero también la Gerencia de Urbanismo [del
Ayuntamiento de Madrid] tiene sus responsabilidades", señaló tras
inaugurar una guardería y un centro cultural en Arroyomolinos. En
las últimas semanas se ha producido el derrumbe parcial del colegio
Sagrado Corazón (en Chamartín, el pasado 25 de diciembre) y el
Gobierno regional ha anunciado que demolerá la escuela infantil
pública Valle del Oro (Carabanchel) porque según los técnicos su
estructura tiene "un riesgo cierto de colapso estructural", según la
Consejería de Educación.
Por la tarde, los padres y educadores de la
escuela Valle del Oro, cuya demolición está previsto que comience
mañana, acudieron a una reunión en la escuela infantil que atenderá
a sus hijos, Cinco Lobitos. Los padres habían sido convocados uno
por uno telefónicamente por el Gobierno regional, pero no apareció
ningún representante del Ejecutivo, según se quejaban varios
asistentes. "Me parece alucinante que no haya venido nadie de la
Consejería de Educación", protestaba un padre que pidió anonimato.
La mayoría de los progenitores de los 60 alumnos afectados
estuvieron allí. Se reunieron con la directora, a la que expusieron
su disconformidad con el traslado. "No queremos ir a un colegio que
está a siete kilómetros, a 45 minutos en autobús o a seis paradas
con un transbordo en metro", se quejaba el citado padre. Los padres
quieren, además, una ampliación del horario de la guardería para que
les dé tiempo a llevar y traer a los niños del colegio.
"Nos han dado un papel para que lo firmemos antes
del día 18", explicaba otro progenitor. "Si no lo hacemos perderemos
la plaza de nuestros hijos", aseguraba. Salvo aquellos que no tengan
alternativa, la mayoría pretende no firmar hasta que la consejería
les ofrezca una solución. No quieren que la nueva guardería esté tan
lejos y piden el aumento del horario. La escuela infantil Cinco
Lobitos es un centro nuevo (costó 1,8 millones de euros) que
pertenece al Gobierno regional, pero cuya gestión está en manos de
una cooperativa.
Otro problema que acarrea el traslado de los
niños del Valle del Oro es que los profesores cambiarán. "¿Sabe lo
que lloró mi hija cuando empezó el colegio? Volverá a hacerlo, ahora
que ya se había acostumbrado a los profes", contaba una madre. La
decena de educadores del Valle del Oro trabajará en otros centros
con un "traslado forzoso", según CC OO.
(www.elpais.com, 10/01/08)
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