El empeño de Mariano Rajoy por mostrar su
absoluta autoridad a la hora de hacer las listas electorales le ha
llevado incluso a descuidar las formas. En una demostración del
funcionamiento absolutamente presidencialista del PP, todos los
dirigentes regionales, provinciales y presidentes de comités
electorales, con los que nadie se había puesto en contacto hasta
ahora para explicarles qué va a pasar con las listas, recibieron un
fax con tono administrativo que deja las cosas claras.
El documento señala: "El próximo jueves día 17 de
enero se reunirá el Comité Electoral Nacional para proceder a la
aprobación de los candidatos nº 1 de cada circunscripción al
Congreso de los Diputados, todo ello conforme a los previsto en los
Estatutos. A tal efecto, es necesario que los comités electorales
correspondientes se reúnan el miércoles 16 de enero, para elevar al
Comité Electoral Nacional, única y exclusivamente, como se solicita,
la propuesta de candidato nº 1 al Congreso por la provincia
correspondiente. No se deben dar a conocer las propuestas hasta que
se hayan aprobado definitivamente por el Comité Electoral Nacional.
Las propuestas de candidato nº 1, junto con su currículum vitae,
deberán obrar en la secretaría de Organización del partido antes de
las 20.00 horas del miércoles 16 de enero. Sin otro particular,
recibe un cordial saludo".
Hasta el momento, en una demostración de
autoritarismo que empieza a ser criticada cada vez con más fuerza,
aunque siempre en privado, por diputados y dirigentes del PP, ésta
es la única información sobre listas que han recibido los dirigentes
regionales.
La comunicación tiene además una inmediata
interpretación interna. Con esta orden tajante, Rajoy impide
cualquier conflicto con el PP de Madrid, ya que al obligar a enviar
sólo los números uno (en el caso de la capital es él, lo cual hace
aún más absurda la comunicación) impide que el partido que controla
Esperanza Aguirre mande, como había amenazado, una lista sin el
alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón.
El principal conflicto del PP se produce en torno
a la lista por Madrid. Gallardón ha reiterado su voluntad de estar
ahí y ayudar así a la victoria de Rajoy, algo que sus enemigos
interpretan como un deseo de llegar al Congreso para poder, en caso
de que el PP pierda, aspirar a la sucesión del líder. Aguirre, su
principal rival y presidenta del PP de Madrid, ha dejado claro que
no quiere que el alcalde vaya en esa lista. Madrid podría aún
realizar el pulso en la segunda ronda. El día 27, los comités
provinciales propondrán al comité nacional el resto de sus listas.
Pero para entonces ya puede ser tarde. El martes, en la Cope, Rajoy
anunció que el día 17 se decidirán los cabezas de lista "y alguna
cosa más". Todos en el PP interpretaron que se refería a Gallardón y
otras claves de la lista de Madrid, como el número dos. El líder
podría así incorporar el 17 al alcalde sin más conflicto con Madrid
y evitar el pulso.
El hecho de que el texto obligue a reunirse en un
día concreto, sin opciones de fechas, es otra muestra de
autoritarismo.
(www.elpais.com, 11/01/08)