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El
presunto cabecilla del caso Guateque, la trama de corrupción en el Ayuntamiento
de Madrid, Victoriano Ceballos, ha dicho hoy a los periodistas que era "normal"
que se pidiera "adelantar expedientes" porque "la cadena de mando funciona así,
preguntad a los políticos". Ceballos, ex jefe de la División de Impacto y
Análisis Ambiental, ha añadido que "el poder" de adelantar expedientes "no lo
tenían los funcionarios, si no que sólo se adelantaban aquellos que "decían los
políticos".
Ceballos ha acudido hoy a un careo con Joaquín Fernández de Castro, su ex jefe
en la Gerencia de Urbanismo y ex responsable del departamento de Evaluación
Ambiental. Las contradicciones en las declaraciones de ambos llevaron al juez a
ordenar un cara a cara. Ambos forman parte de los siete funcionarios suspendidos
de empleo y sueldo por su supuesta implicación en el caso Guateque.
Fernández de Castro culpó, en una carta remitida desde la prisión de
Alcalá-Meco, a Ceballos, a quien calificó de "el único chorizo" de la trama.
Sobre esta misiva, Ceballos ha dicho que cree que "alguien la ha manipulado" y
ha argumentado en este sentido que "Joaquín es un bendito, una persona con
profundas convicciones religiosas y cultura". El funcionario ha insistido en que
en los trámites para acelerar la concesión de permisos, "el concejal se lo pedía
al director general de Medio Ambiente, éste a Joaquín Fernández de Castro y éste
a mí".
Más
tranquilo tras abandonar la cárcel
Ceballos ha añadido que está más tranquilo tras haber pasado dos meses en la
cárcel de Alcalá-Meco. La fianza de 60.000 euros que depositó para salir no le
costó reunirla "porque ha tenido la solidaridad de muchos amigos".
Sin
embargo, ha negado que exista caso Guateque porque "el 10 de noviembre [cuando
estalló el escándalo] los expedientes estaban al día. "No había problemas para
resolverlos porque en junio de 2007 se había contratado a doce técnicos".
(www.elpais.com,
04/02/08)
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