El Tribunal de Cuentas dejó visto para sentencia el proceso
contra el ex consejero delegado de Campo de las Naciones Jorge Barbadillo por
las supuestas irregularidades en la gestión de esta empresa pública. El
Consistorio le reclama más de 443.000 euros por gastos sin justificar en cargos
realizados con sus dos tarjetas, en viajes por todo el mundo, en gratificaciones
sin motivar a algunos trabajadores y en obras que se salieron de presupuesto.
declararon varios de los colaboradores de Barbadillo durante la etapa que está
siendo investigada (desde 1999 a 2003)
Visto para sentencia en el Tribunal de Cuentas. Así quedó el
primer juicio que ha sentado en el banquillo al ex consejero delegado de Campo
de las Naciones (hoy Madrid Espacios y Congresos) Jorge Barbadillo. El
Ayuntamiento le reclama más de 443.200 euros (unos 73,7 millones de pesetas) por
los gastos sin factura de sus dos tarjetas personales, de viajes por todo el
mundo, de gratificaciones a trabajadores sin justificar y de algunas obras que
incrementaron sospechosamente su presupuesto.
El proceso ya estaba concluido hace unos meses pero el
fallecimiento del responsable que llevaba el caso en el Tribunal de Cuentas hizo
que se retrasara la vista y que tuvieran que volver a comparecer los testigos.
Desfilaron ante la nueva consejera muchos miembros de la
dirección de Campo de las Naciones durante la gestión de Barbadillo (el Tribunal
investiga su labor desde julio de 1999 a mayo de 2003). Algunos, incluso, siguen
trabajando todavía para Espacios y Congresos.
La mayoría de las preguntas del abogado municipal y del
fiscal fueron dirigidas a saber qué ocurrió en los viajes que realizó la empresa
y en los que hay gastos injustificados e injustificables.
Por su parte, la defensa de Barbadillo trató de poner en
valor la gestión del ex alto cargo y asegurar que las primeras auditorías no
mostraron ningún desbarajuste financiero hasta que intervino el Consistorio.
"¿Viajó usted a Helsinki? ¿Y a Hong Kong? ¿Y a Roma? ¿Y a
Nueva York? ¿Y a Río de Janeiro? ¿Y a Puerto Banús? ¿Y a Nueva Delhi?", preguntó
el abogado del Ayuntamiento al entonces director de Servicios.
A todos estos destinos, y a más que fueron saliendo en las
distintas declaraciones, se desplazó una delegación de Campo de las Naciones. "A
Ciudad del Cabo fuimos a una reunión de palacios pero no sabría decirle más... A
Cancún y a Miami Beach, de promoción", explicó el testigo sin concretar más. La
directora comercial resultó más precisa: "Fuimos a Cancún a un congreso y luego
estuvimos en Miami un par de días. Allí, yo no asistí a ninguna reunión, no sé
si existió alguna. Fue unos días para hacer una escala", aclaró.
Nadie en la sala preguntó por qué la empresa nunca compraba
vuelos directos a los lugares donde acudía su delegación. Los testigos
reconocieron haber hecho escala en Viena camino de San Petersburgo (comiendo,
según las facturas, en un restaurante de lujo); en Pompeya para ir a Roma (y
"así dar una vuelta", según el fiscal); en San Petersburgo camino de Helsinki
(para negociar un supuesta cesión al Museo de la Ciudad, según el defensor)...
Otra directiva de esta época reconoció sin más que viajó a
Londres y a París con la excusa de ver los palacios de congresos de estas dos
capitales pero que ni siquiera llegó "a pisar las instalaciones". "De trabajo no
hice nada. Me dijeron si quería ir, era como un incentivo, como un regalo.
Fuimos siete o nueve personas y cuatro o cinco sí trabajaron. El resto, de
vacaciones".
Y todo a coste de la empresa municipal. Igual que las
facturas que, según el informe de 2003 de la Intervención General, se pagaron
"en restaurantes de lujo, en tiendas, en excursiones en barco, en helicópteros,
en safaris fotográficos... Es difícil contabilizar estos gastos como de
representación", dijo el fiscal. El ex consejero delegado "se dio la vida
alegre, dando la vuelta a todo el mundo, comiendo y bebiendo en restaurantes de
lujo, a cuerpo de rey, a coste del Ayuntamiento", añadió.
Lo que no se ha querido en la vista es profundizar en los
gastos concretos que aparecen en las dos tarjetas de crédito que, a cargo de
Campo de las Naciones, manejaba Jorge Barbadillo. Más de 28.000 euros (y los
intereses) le reclama el Consistorio a Barbadillo por pagos con la Visa que no
tienen su comprobante.
(www.elmundo.es, 08/07/08)