Un paso más en la privatización de la
sanidad madrileña. Primero fueron los siete
nuevos hospitales: seis de gestión mixta
(médicos y enfermeras de Sanidad y personal
no sanitario de la empresa que construye el
centro) y el de Valdemoro, de gestión
enteramente privada. Después, la cesión del
centro de especialidades de Pontones y de su
población de referencia a la empresa Capio.
Más tarde, la promesa de Esperanza Aguirre
de que los cuatro hospitales que se
construirán en esta legislatura serán
también privados.
-
Los sindicatos denuncian que se
"cederán gratis las
instalaciones"
-
El Gobierno regional afirma que
el centro de análisis ahorrará
el 40% del coste
Y ahora, la concesión de las pruebas
analíticas de casi 1.100.000 pacientes a la
empresa que gane el concurso para gestionar
los laboratorios de seis hospitales
madrileños: Infanta Sofía (San Sebastián de
los Reyes), Infanta Cristina (Parla),
Infanta Leonor (Vallecas), Sureste
(Arganda), Henares (Coslada) y Hospital del
Tajo (Aranjuez). La convocatoria se publicó
el pasado miércoles en el Boletín Oficial
de la Comunidad de Madrid. El contrato
se firmará por ocho años, con posibilidad de
prórroga hasta 10, y la empresa ganadora
cobrará casi 173 millones por el "servicio
público de atención sanitaria de laboratorio
clínico".
El modelo que ha diseñado la Consejería de
Sanidad consiste en la creación de un gran
laboratorio central de diagnóstico
analítico, que se situará en el hospital
Infanta Sofía, y de seis periféricos
ubicados en los nuevos hospitales. Las
muestras se tomarán en cada hospital, pero
sólo se analizarán en ellos aquellas cuyos
resultados deban obtenerse en menos de seis
horas. El resto se enviará al laboratorio
central, explica Sanidad. El central
atenderá también las muestras recogidas en
atención primaria, es decir, en todos los
centros de salud de la zona de influencia de
los hospitales. Hasta ahora era el
laboratorio de la Fundación Alcorcón el que
centralizaba las pruebas de los seis nuevos
centros.
Los sindicatos CC OO, UGT y CSIT-UP
criticaron ayer en un comunicado conjunto
"la privatización de un servicio clave como
es el de los análisis clínicos". La
Administración, aseguran, "cederá de manera
gratuita las instalaciones y equipamientos a
la empresa concesionaria". También les
preocupan las condiciones de los
trabajadores que tiene contratados el
laboratorio de Alcorcón, y que quedarán
subrogados a la empresa que gane el
concurso.
Durante el proceso de reordenación de
personal que inició la Consejería de Sanidad
para dotar de profesionales los nuevos
hospitales no se convocaron plazas para el
personal de laboratorio. "Nos extrañó que
quedaran fuera porque en su momento no
sabíamos que lo que se quería era
externalizar el servicio", afirmó ayer
Alfonso Merino, secretario de Salud de UGT.
La Consejería de Sanidad niega que se vaya a
ceder nada gratuitamente: "En el contrato
está implícito el pago por el uso de las
instalaciones y el equipamiento lo tiene que
pagar el adjudicatario", aseguran. En cuanto
al personal, insisten en que "no se van a
ver perjudicados los derechos de nadie" y en
que "los trabajadores sabían cuando fueron
contratados que el servicio se iba a
externalizar".
Sanidad defiende las bondades del nuevo
sistema con tres argumentos: ahorro, más
calidad y mayor rapidez. Asegura que con el
laboratorio central se ahorrarán unos 90
millones en ocho años, "lo que equivale a la
construcción de un hospital de entre 200 y
250 camas". El coste per cápita de
los laboratorios de los hospitales públicos
madrileños fue en 2007 de 37,6 euros, según
la consejería. El nuevo laboratorio
conseguirá, aseguran, reducir ese coste a
22,05 euros, lo que ofrece el pliego de
condiciones a la empresa que obtenga la
concesión.
"Les costará más", sentencia Ana Franco,
médico especialista en análisis clínicos y
presidenta de la Asociación de Profesionales
de Laboratorios Públicos. "Porque no cuentan
los sueldos de los que nos quedamos de
brazos cruzados cuando disminuya nuestro
trabajo". Franco también cuestiona la mejora
de la calidad que aduce Sanidad: "Los
laboratorios públicos actuales ya tienen una
calidad excelente probada durante años. Una
empresa introduce el ánimo de lucro".
También critica el número de pruebas que va
a recibir el laboratorio central. "Hablamos
de 4.000 o 5.000 pacientes al día, un
volumen inmanejable con el que tendrán que
tener mucho cuidado para evitar errores".
Por último, la mayor rapidez. "¿Cómo se van
a agilizar los tiempos de respuesta si
pinchan a alguien en el hospital de Arganda
y la muestra tiene que viajar 60 kilómetros
hasta el del Norte?", se pregunta.
Sanidad recordó ayer que los servicios que
ofrecerá el laboratorio central se acordaron
con las sociedades científicas. Una portavoz
de la Sociedad Española de Enfermedades
Infecciosas y Microbiología Clínica admitió
que se firmó una cartera, pero puntualizó:
"No sabemos si esa cartera es la que se va a
llevar a cabo, porque no nos han invitado a
hacer el seguimiento. No nos hemos vuelto a
reunir".
La Asociación para la Defensa de la Sanidad
Pública de Madrid calificó ayer de
"auténtica expoliación del dinero y los
recursos públicos sufragados por todos los
madrileños" la privatización del
laboratorio, y afirmó que "supondrá mayores
recortes en el ya escaso presupuesto que
Sanidad dedica al sistema y a los centros
sanitarios públicos". Sanidad insiste en que
el servicio es de "titularidad pública" y
abunda en el ahorro, de "un 40%".
www.elpais.es
25.07.08