La Asociación
de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del
colegio San Roque del madrileño distrito
de Villaverde ha denunciado “la
segregación educativa” por parte del
Gobierno de la Comunidad que, según
dicen, pretende convertir la escuela “en
un gueto”. La Consejería de Educación ha
decidido trasladar a los niños de este
centro al Cristóbal Colón, una permuta
“para separar a los niños bien de los
gitanos e inmigrantes, que parecen ser
ciudadanos de segunda”, según denuncian
las asociaciones. Aproximadamente, un
58% por ciento de los escolares del San
Roque son de esta etnia, en tanto el
porcentaje restante está formado por
niños de más de 20 nacionalidades y
culturas distintas. Y aunque la medida
del Ejecutivo de Aguirre no llega a los
niveles del censo de gitanos de
Berlusconi, su política parece ir en la
misma dirección.
Liria de la
Cruz, presidenta de la AMPA del San
Roque, recordó que el pasado 12 de marzo
recibieron una orden de la Agencia
Territorial que ejecutaba la permuta del
alumnado, “tras varios años negando que
se fuese a ejecutar cualquier tipo de
cambio y sin contar con la opinión de
los padres”. Los padres defienden “el
derecho a mantener escolarizados a sus
hijos en el colegio”, en tanto critican
el “traslado forzoso” con el que se
pretende “segregar” a los niños gitanos.
Oposición
frontal de la AMPA
La oposición a
la iniciativa de la Consejería de
Educación de Madrid es frontal. Los
padres defienden que sus hijos sean
escolarizados en el centro de su
elección y que la solución de la
Administración “no afecte negativamente
al alumnado del San Roque”. “Ésta debe
ser una oportunidad para favorecer la
convivencia, no el mantenimiento de un
colegio segregado en contra de todas las
normativas y recomendaciones, tanto de
nuestro sistema educativo como del
contexto europeo”, apuntaron.
“Consentimiento
mayoritario de los padres”
Pero la
Comunidad de Madrid no está dispuesta a
ceder. El “traslado forzoso” al colegio
público Cristóbal Colón se hará y, según
dice la Consejería de Educación, cuenta
para ello con el “consentimiento
mayoritario de los padres de los alumnos
de ambos centros”. Jesús Valverde,
viceconsejero de Organización Educativa,
afirmó ayer que la decisión se ha tomado
basándose en “la demanda del centro
educativo Cristóbal Colón, que es muy
superior a la que tiene el San Roque”.
El centro está
desbordado
Los padres
niegan la versión del Gobierno regional,
y denuncian que este colegio está
saturado y que, con 400 alumnos, tendrá
que recibir a 210 más. Según apuntó
Valverde, la permuta se realiza para
ajustar las plazas de ambos centros a
las dimensiones de sus instalaciones y
no por un caso de discriminación, pero
la versión de la otra parte es bastante
distinta: tras la decisión, apuntan,
subyace la construcción de nuevas
urbanizaciones de familias de “clase
media”. Los padres denuncian que, cuando
los terrenos en vías de urbanización
eran descampados, “a nadie le importaba
lo más mínimo que en este colegio
hubiese famlias gitanas o familias de
cualquier otro tipo de consideración”.
Lo cierto es que el San Roque está
siendo reformado a marcha forzada, y que
no serán los niños que hasta ahora
cursaban estudios en el centro quienes
se beneficien de las nuevas
instalaciones.
Recurso
administrativo
Cabe destacar
que, tanto el AMPA como otros colectivos
movilizados por esta causa –la
Asociación pro Derechos Humanos, el
Movimiento contra la intolerancia, la
Asociación Presencia Gitana, o la
Federación de la Comunidad de Madrid de
Asociaciones de Padres y Madres (FAPA)-,
han interpuesto un recurso
administrativo contra la permuta y
esperan que su fallo impide una medida
“ilegal e intolerable”. Estos grupos
exigen a Lucía Figar, la consejera de
Educación, que “reconsidere su decisión
y sea consecuente con las declaraciones
que hizo en la Asamblea de Madrid el
pasado 17 de abril en las que se
comprometió a no realizar la permuta de
los alumnos sin previo consentimiento de
los padres del colegio San Roque”.
“Prevaricación”
Manuel Martín,
presidente de Presencia Gitana, no
descarta “llevar el caso por la vía
penal” pués, en su opinión, “las
actuaciones que se están tomando se
llevan a cabo a sabiendas de su
ilegalidad”, con lo cual se trataría de
“prevaricación”. Las asociaciones, en
cualquier caso, cierran filas: el
próximo 15 de septiembre, cuando se
inicie el curso escolar, “los niños van
a ir al colegio San Roque, no al
Cristóbal Colón”. Esperemos que su
oposición logre impedir el primer paso
de la berlusconización de la Comunidad.
(www.elplural.com,
30/07/08)