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Esperanza Aguirre es una jefa que manda
mucho. Lo que sucedió ayer en el pozo de ataque de la tuneladora
Excavolina, que llevará la línea 11 hasta el barrio de La Fortuna
(Leganés), es una muestra más de su manera de regir la Comunidad de
Madrid.
La
presidenta regional acudió, con el consejero de Transportes e Infraestructuras,
Manuel Lamela, y el alcalde de Leganés, el socialista Rafael Gómez Montoya, a
poner en marcha la primera tuneladora de esta legislatura. Pero cuando vio los
planos con el trazado de metro que comenzaba a excavarse se sorprendió de que
éste describiera una gran curva y planteó que se modificara.
Según
los paneles expuestos, la línea 11 llegará de la actual estación de La Peseta a
la futura parada de Leganés, en el parque de Serafín Antón. Luego las vías
seguirán hasta las cocheras de metro, junto al aeródromo de Cuatro Vientos.
"Todavía lo puedes cambiar", le pedía Aguirre insistentemente a Jesús Trabada,
el director general de Infraestructuras.
-Presidenta, es que esto que ves es muy esquemático -trataba de convencerla el
directivo.
-Mejor
la línea recta -insistía ella.
Él le
mostraba que el metro debía salvar las vías de circunvalación M-40 y M-45, sin
olvidar que el terreno de la zona es complicado de horadar. Pero cuando el
alcalde de Leganés intentó terciar a favor de Trabada, Aguirre le aseguró: "Si
esto todavía no está diseñado ni nada".
-Se
hace así para aprovechar las cocheras de Metro, que ya están hechas -trataba de
convencerla el director general. Pero ella seguía erre que erre.
Aguirre
ha visitado cientos de obras de metro con tuneladora, pues sólo en la
legislatura pasada se construyeron 90 kilómetros y ella supervisó cada tramo
antes de inaugurar. Pero ayer seguía muy interesada las explicaciones de los
responsables de Metro de Madrid y no dudó en subirse hasta el último piso de la
maquinaria. Para terminar, se hizo una fotografía mientras pulsaba el botón que
arrancaba la tuneladora, que no hizo más que un poco de ruido, avanzó unos
imperceptibles centímetros y luego se detuvo. Ella se fue a hacer
declaraciones.
El
protocolo le dio turno de palabra al alcalde de Leganés que, aunque no estaba
estrictamente en su término municipal, aprovechó para barrer para casa. "Yo no
sería un buen alcalde si no te pidiera más. Si no te dijera que necesitamos más
iniciativas de metro en Leganés", reclamó Gómez Montoya. "Los vecinos así me lo
piden y así te lo tengo que pedir".
Ella
recogió el guante, pero sólo anunció que lo estudiará. De momento le bastó con
anunciar que el metro llegará a La Fortuna antes de que termine 2009. Luego
recordó las virtudes del reciclado -Excavolina ya se ha utilizado en la línea 11
y Metrosur y, además, se reutilizarán los lodos extraídos del túnel- y no se
olvidó de elogiar a Florentino Pérez, presidente de ACS, la concesionaria de
esta obra, que ha ganado un concurso para construir metro en Nueva York.
Después, Aguirre se subió en su coche oficial y se marchó a seguir mandando.
(www.elpais.com,
11/06/08)
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