El Gobierno anuncia
la privatización del antiguo Rockódromo, a
partir de 2009, para que sea una empresa
especialista en eventos quien lo gestione.
No descarta que se haga lo mismo con otras
instalaciones olímpicas En el antiguo
Rockódromo, uno de los pocos espacios que
tenía Madrid para hacer conciertos, se
pusieron dos canastas encima y una red en
medio. Se había convertido en el Madrid
Arena, el lugar elegido para acoger el
Masters Series recién aterrizado en la
capital.
Era la opinión que
tenía el Gobierno de Ruiz-Gallardón en el
año 2003. Tan sólo cinco años después, el
Ayuntamiento, con el mismo alcalde a la
cabeza, quiere que el Telefónica Madrid
Arena, ya privatizado en su nombre, vuelva a
ser una especie de Rockódromo. «Madrid
necesita espacios donde se puedan realizar
determinados eventos», explicaba ayer la
concejala de Obras y Espacios Públicos, Paz
González.
Pero para mayor
gloria de este pabellón, la empresa pública
Madrid Espacios y Congresos está preparando
un concurso público para externalizar su
gestión. Es decir, para privatizarlo.
«Nuestro modelo de externalización estará en
la línea del Palacio de los Deportes»,
aseguró González durante la Comisión previa
al Pleno.
La intención del
Gobierno municipal es que el Madrid Arena y
el pabellón satélite quede en manos de una
empresa especialista en la organización de
eventos que lo exprima todavía más.
«Buscamos más eficiencia y más
rentabilidad», según Paz González. La idea
es que la concesionaria pague un canon fijo
y otro variable en función de los números de
su gestión, aunque eso tendrá que decidirse
en las bases del concurso público que
prepara Madrid Espacios y Congresos.
Respecto a si la
privatización es compatible con su inclusión
en el dossier como instalación olímpica, la
concejala de Obras insistió en que no creará
ningún problema, como no lo hace el Palacio
de los Deportes, y que incluso garantiza
mejor su mantenimiento.
De hecho, el
Ayuntamiento no descartó ayer que este
sistema de gestión, externalizada o
privatizada, se pueda trasladar a otras
instalaciones también olímpicas que ahora
tiene en propiedad esta empresa pública,
como podría ser el Centro Acuático o la Caja
Mágica.
(www.elmundo.es,
18/06/08)