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El nuevo vicesecretario Territorial del PP y
presidente regional en Andalucía, Javier Arenas, reclamó hoy a todos
aquellas personas que "no se hayan sentido integrados" en el
Congreso Nacional de este fin de semana, que desde el respeto a ese
84% de apoyo que ha logrado el presidente nacional para su
reelección, Mariano Rajoy, se incorporen todos los días al trabajo
compartido que hay que hacer a partir de ahora con el claro objetivo
de ganar las próximas elecciones generales de 2012.
En rueda de prensa para hacer un balance del
Congreso Nacional, Arenas, que apuntó que si bien el cónclave "empezó mal en su
proceso, ha terminado bastante bien, con una calificación de notable alto",
agregó que el liderazgo de Mariano Rajoy ha salido claramente "robustecido" y se
ha consolidado como el "líder indiscutible del centro y de espacio de la
moderación".
Ahora lo que toca, según Arenas, es trabajar mucho
y todos los conservadores se tienen que integrar en ese trabajo, apuntando que
el PP tiene hoy más posibilidades de ganar las elecciones generales que días
atrás. La totalidad de los esfuerzos, a su entender, se tienen que dedicar a
plantear soluciones y hacer propuestas ante los problemas de los españoles,
especialmente, en estos momentos de crisis y puso en valor el hecho de que el PP
haya "reforzado su posición de centro".
Respecto a las declaraciones de la presidenta del
PP de Madrid y de la comunidad, Esperanza Aguirre, afirmando que se siente el
"verso suelto" del PP, el vicesecretario nacional quiso dejar claro que ella es
una "persona muy importante" para el partido y una gran gobernante, de manera
que "todos tenemos que hacer un esfuerzo para que se sienta integrada", según
apuntó.
Tras apuntar que Aguirre ya está en la Ejecutiva
Nacional como presidenta regional del PP de Madrid, Arenas indicó que, en esta
nueva etapa, "no se puede prescindir de ningún dirigente del partido".
"Todos tenemos que estar en el mismo barco, sobre
todo, por el respeto que nos merece la sociedad española, que nos exige que nos
centremos al cien por cien en resolver sus problemas", manifestó el dirigente
popular, quien confió en que la crisis interna que el PP ha vivido días atrás
haya quedado cerrada de manera definitiva, sobre todo, porque hay una exigencia
de la sociedad para que los populares se centren en dar solución a sus
preocupaciones.
En relación con el papel que el presidente de
honor del PP y ex jefe del Ejecutivo español, José María Aznar, ha jugado en el
Congreso Nacional, Javier Arenas señaló que ofreció ante el plenario una
intervención "correcta", propia de él, que podría ser "suscribible por parte de
todos". Señaló que en el fondo las intervenciones que hicieron Rajoy y Aznar son
"coincidentes" porque ambos han tenido claro la "reafirmación de los principios
e ideas del partido y han planteado estrategias ganadoras desde las señas de
identidad del PP.
Arenas también tuvo palabras de recuerdo para la
líder del PP vasco, María San Gil, apuntando que es "muy querida" en todo el
partido y que tiene la esperanza de que pueda sumarse a esta nueva etapa,
sintiéndose "cómoda y trabajando todos en la misma dirección". Quiso dejar claro
que las conclusiones que se han alcanzado en el Congreso Nacional son "acordes
con todo lo planteado por el PP vasco y por María San Gil".
(www.publico.es,
24/06/08)
AGUIRRE 'NO SE
RESIGNA': «SOY UN VERSO QUE RIMA CON LA INMENSA MAYORÍA DE LOS VOTANTES DEL PP»
Mariano Rajoy ha ganado el congreso, pero la
crisis no se ha cerrado del todo. Al menos, ésa fue la sensación que transmitió
el PP ayer, en la jornada de resaca del cónclave de Valencia, durante la que un
fuego cruzado de teletipos ocupó el espacio que dejó vacío la nueva dirección
del partido, a la espera de que -todavía en fecha imprecisa- se convoque su
primera reunión.
La declaración de mayor calado fue la de Esperanza
Aguirre que, lejos de enfadarse como hizo su antagonista Alberto Ruiz-Gallardón
meses atrás, cuando fue excluido de las listas electorales, demostró que estaba
dispuesta a amortizar su aislada derrota en el congreso.
Tras incidir en su declaración de la víspera
-«ahora el verso suelto dentro del poema soy yo», dijo parafraseando a
Gallardón-, y aclarando que era una «ironía» o una «broma», la presidenta de
Madrid sacó pecho y apostilló: «Soy un verso que rima con la inmensa mayoría de
los votantes del Partido Popular».
Aunque el resto de su alocución ante los medios
estuvo plagada de gestos de «apoyo» y «entusiasmo» a la nueva dirección del PP,
con su osado guiño Aguirre vino a recoger el guante lanzado la misma víspera por
el revalidado presidente del partido quien, en su discurso, comprometió su
propio éxito en lo que deparen las urnas.
Así, aunque lejos ya de amagar con una
alternativa, Aguirre aparentó cierta comodidad en su confirmado papel de
referencia crítica a Rajoy a medio y largo plazo.
El guiño de Aguirre tuvo también ayer su
interpretación interna a corto plazo, porque es ella y no Rajoy la primera que
se someterá a examen. Será a la vuelta del verano, cuando se convoquen los
congresos regionales -lo más tarde, a los cuatro meses del nacional recién
celebrado-. Y a diferencia de los que se reunirán en julio -en Baleares,
Cataluña, Castilla-La Mancha y País Vasco-, el de Madrid se celebrará bajo las
nuevas normas de primarias a la americana impuestas por los estatutos del
partido nacional. Tanto en el PP nacional como en el regional se cuenta que la
criba hecha por Rajoy sobre sus críticos en el nuevo Comité Ejecutivo Nacional
podría tener una segunda edición en ese congreso, con la presentación de
candidatos incómodos para la reelección de la baronesa díscola. En este
contexto, lo que ayer visualizó su presidenta es que no admite sentirse
amenazada.
En cuanto a la criba del reciente congreso, desde
Madrid se informaba estos días de que Rajoy excluyó de su lista a los dos únicos
candidatos propuestos por Aguirre -Francisco Granados e Ignacio González-,
después de que el propio presidente nacional se los hubiera pedido.
Nada de esto fue confirmado en el PP nacional. Sin
embargo, lejos de presumir de su triunfo, los ganadores del congreso vinieron a
reconocer ayer, a través de los teletipos, el mar de fondo interno.
El primero, Javier Arenas, el nuevo hombre fuerte
en la Vicesecretaría Territorial, emplazó a todas aquellas personas que «no se
hayan sentido integradas» a que respeten el apoyo mayoritario a Rajoy y que se
dediquen a trabajar.
También Daniel Sirera, el presidente del PP
catalán y candidato a la reelección -con el presunto apoyo del aparato
nacional-, dijo a Aguirre que «no se puede integrar a aquéllos que no quieren
integrarse».
La delegada de Familia y Asuntos Sociales del
Ayuntamiento de Madrid, Concepción Dancausa, aseguró no entender por qué Aguirre
siente que «no ha sido escuchada», dado que «ha tenido la oportunidad de hablar»
en el congreso del PP.
Sólo Rajoy, al término del día, echó agua al fuego
en Telecinco, y dijo que Aguirre «es un activo fundamental y va a seguir
trabajando igual que antes. No va a haber ningún problema».
(www.elmundo.es,
24/06/08)
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