Francisco Granados, de 43 años, secretario general del PP en Madrid y consejero de Presidencia de Esperanza Aguirre, defiende que la Comunidad de Madrid es hoy una de las puntas de lanza del PP. Sobre todo por sus resultados: 18 diputados, 10 puntos más que el PSOE y una sorpresiva participación de más del 80%.
Pregunta. ¿Un líder puede perder dos elecciones y mantenerse al frente del PP?
Respuesta. Por supuesto que puede mantenerse en el liderazgo. Aznar perdió dos elecciones y luego ganó. Con el resultado que hemos obtenido, que es muy digno, no hay por qué estar en clave de sucesión.
P. ¿Cómo analiza los votos?
R. Se ha hundido el nacionalismo y la extrema izquierda porque sus votos se han ido, como voto útil, al PSOE. Nosotros hemos obtenido tres diputados menos que los que tuvo Aznar cuando formó su primera mayoría simple y no se puede considerar que ha sido un descalabro. Pero hemos perdido y ahora toca analizar los resultados para poder aspirar a gobernar. Sobre todo en Cataluña, donde no hemos sabido explicar nuestra idea de España y ha calado la idea de que somos anticatalanistas.
P. ¿Pero hace falta un cambio de ideas y de personas?
R. No es el momento de plantearse un cambio de liderazgo y tampoco de cambiar de mensaje, pero sí de explicarnos mejor.
P. Entonces ¿habrá congreso extraordinario?
R. Los congresos los convoca el presidente, pero por estatutos ya le queda poco.
P. ¿Y cómo interpreta los resultados en Madrid?
R. No dan lugar a interpretaciones. Sin duda el resultado en votos [1.723.370] es el mejor que nunca ha obtenido un partido en la región.
P. Pero ni siquiera se han superado a sí mismos en porcentaje respecto a las pasadas autonómicas (53,29% de los votos).
R. No, pero ahora hay más partidos en juego. Tenemos un diputado menos que nuestro mejor resultado y está Rosa Díez, que yo creo que en un alto porcentaje nos ha quitado votos.
P. ¿Aguirre puede adjudicarse la victoria de Madrid?
R. Hoy es Madrid quien mejor representa las ideas y principios del PP. Está claro que se le puede atribuir buena parte de ese éxito a Aguirre. Pero sin quitarle mérito a los demás.
El presidente del Consell se pone el traje de 'barón' territorial del PP
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, acudió ayer a la sede de su partido en la calle de Quart en Valencia para enfundarse el traje de barón territorial del PP. Camps, contrariamente a la discreción de la que ha hecho gala hasta ahora, apostó por la continuidad de Mariano Rajoy al frente del PP nacional. Ni siquiera Ángel Acebes se atrevió a pronunciarse en esos términos. "Tiene mi apoyo personal para continuar al frente del PP", recalcó Camps, que durante el día de ayer desarrolló una intensa actividad orgánica para preparar la reunión del comité ejecutivo nacional del PP de hoy.
El jefe del Consell mantuvo conversaciones con los presidentes de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, y Madrid, Esperanza Aguirre, y otros dirigentes territoriales para testar los ánimos y reclamar que no se le pida a Rajoy que abra de manera inmediata el proceso de renovación.
Según Camps, el resultado obtenido por Rajoy sitúa al PP en la antesala de lograr una mayoría en las próximas elecciones generales. "Esto me suena a lo del 93", dijo Camps, en referencia a los comicios en los que José María Aznar perdió contra Felipe González, aunque todas las encuestas le daban una mayoría aplastante, pero que le sirvieron para lograr su objetivo en 1996.
"El PP y Rajoy van a tomar decisiones tranquilas para seguir preparando la victoria electoral en las próximas elecciones", argumentó Camps, que considera que la dirección nacional de su partido ha tomado las decisiones adecuadas en la pasada legislatura.
Camps, que no quiso desvelar cuáles son sus aspiraciones, confía en ver recompensados sus buenos resultados electorales en la configuración de los nuevos grupos parlamentarios en el Congreso y el Senado. Para Camps, los espléndidos resultados electorales son consecuencia de haber logrado la identificación de los intereses valencianos con el PP.
En Alicante, el presidente provincial del PP, José Joaquín Ripoll, atribuyó la victoria "a la estructura potente del partido y a que enfrente no hay nada". "El resultado obtenido convierte al PP en el partido de Alicante y de todos los alicantinos. Hemos logrado lo que Pujol hizo en Cataluña con Convergència", dijo.
Un discurso similar realizó el presidente provincial de Castellón, Carlos Fabra, tras mejorar los resultados gracias a la victoria en feudos como Onda y Vila-real, socialistas hace cuatro años.

