La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha confirmado hoy su intención de no presentar candidatura al Congreso Nacional que su partido celebrará en junio para elegir presidente de esta formación, pero no ha descartado que otros lo hagan.
Aguirre ha comparecido hoy en la rueda de prensa posterior al comité de dirección del PP de Madrid, donde ha afirmado que está "dispuesta" a formar parte del equipo que acompañe al presidente popular Mariano Rajoy en su candidatura a la reelección, pues "nada prohíbe" compatibilizarlo con la presidencia autonómica. "Yo ya estoy en el equipo de Rajoy", ha recordado.
Preguntada por la posibilidad de que alguno de sus compañeros, incluido el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, pudiera optar a la presidencia nacional del PP en junio, ha dicho que "esto es un partido democrático" y que no puede "excluir de ninguna manera" que cualquiera de sus 780.000 militantes concurra, aunque ha considerado que quien toma esa decisión "sabrá lo que hace".
A la pregunta de si sería "un suicidio político" presentar una candidatura alternativa a la de Rajoy en el próximo congreso nacional del PP, ha respondido que no lo cree, pero que en su opinión es "bastante difícil" que al presidente nacional, del que ha dicho que tiene "el apoyo de todas las organizaciones territoriales", le pueda vencer "cualquier afiliado que decida presentarse".
Ha insistido en varias ocasiones en que no competirá contra Rajoy en el congreso de junio y ha dicho que ella misma se lo ha comunicado así al presidente nacional del PP y que se ha puesto "a disposición" de lo que este decida.
Aguirre ha negado rotundamente que tras conocerse los resultados electorales, se realizaran "sondeos" en el seno del Partido Popular para comprobar los apoyos que podría tener Rajoy en el partido. Así, ha asegurado que, como presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, la decisión de presentarse a la reelección le parece "estupenda".
También ha descartado la posibilidad de ser senadora por Madrid en esta legislatura, por designación de la asamblea regional, aunque ha dicho que "lo tendría bastante fácil", porque sus compañeros del grupo regional popular le habrían votado, al ostentar la mayoría absoluta en la Cámara autonómica.
Aguirre ha asegurado que "jamás" ha dado "ninguna batalla" al alcalde de Madrid. "Simplemente anuncié que me presentaba a presidenta regional del PP y al señor Gallardón no le pareció bien, con los resultados que todo el mundo conoce [Aguirre logró la victoria]", ha destacado.
Sobre la posibilidad de que el alcalde pudiera optar en junio a la presidencia nacional del PP o al futuro político que le espera, Aguirre ha asegurado que no ha preguntado a Gallardón "por su período de reflexión", que, ha recordado "culminó el día 9". En este sentido ha emplazado a los medios a que le pregunten a él, pues considera que "con mucho gusto les informará de sus reflexiones".
(www.elperiodico.com, 12/03/08)
RAJOY FRENA LA AMBICIÓN DE AGUIRRE
Mariano Rajoy se queda. Ayer en el Comité Ejecutivo Nacional, el líder del PP anunció que el congreso de su partido se celebrará en junio y que él se presentará para seguir siendo su presidente. Además lo hace con la intención de repetir como candidato a las próximas elecciones generales de 2012.
Durante la reunión con su equipo, Rajoy lanzó un mensaje clave. "Se puede presentar quien quiera, con el equipo que quiera y haciendo la campaña que quiera", señaló. Algún dirigente precisó en privado esas palabras: "Mariano dijo ‘el' o ‘la' que quiera". Era una alusión clara a Esperanza Aguirre, quien ya había comenzado a mover sus fichas para situarse la primera en la carrera por la sucesión.
Cuando el jefe de la oposición señaló ante sus dirigentes que él no hablaría del Conde de Romanones y que no lo hicieran ellos, todo el mundo comprendió el guiño. Rajoy ya había recurrido antes, durante la presentación de la autobiografía de Esperanza Aguirre, a este político español del siglo pasado para expresar lo que sentía al ver a la presidenta de la Comunidad y a Gallardón enzarzados por el PP de Madrid. En aquel momento, su sonado "¡Joder qué tropa!", fue de lo más comentado. Ayer, no le hacía falta insistir.
El poder de los barones
El aparato del PP y los barones territoriales, encabezados por Francisco Camps y Javier Arenas, se habían movilizado para impedir que Aguirre siguiera escalando peldaños y le habían mostrado a Rajoy un apoyo sin fisuras. Todos le habían insistido en que se quedara. Por eso, cuando tuvieron clara su continuidad, respiraron aliviados.
Al PP le cuesta olvidar lo que ocurrió con las listas por Madrid y cómo Aguirre y Gallardón pusieron en un aprieto a su jefe de filas. Todo el mundo recuerda las presiones del alcalde, pero también a la lideresa lanzándole un órdago a Rajoy. "Se desenmascaró y eso no se lo hemos perdonado", explicaban ayer desde la sede nacional. A la mayoría del partido tampoco le hizo gracia que ella se dedicara a dar entrevistas durante las dos noches de los debates con Zapatero, mientras todos los demás recibían a Rajoy. Tampoco les gustó que no saliera al balcón durante la noche electoral y que presumiera tanto de los resultados del PP de Madrid, mientras los demás estaban hundidos.
"En cuanto pensó que Rajoy iba a dimitir, comenzó a enseñar la patita", señalan fuentes del PP. "Si llega a dar otro paso más habríamos adoptado medidas pero no ha hecho falta porque, por suerte, la ha parado Rajoy", cuenta un diputado. Este dirigente confiesa que si Aguirre hubiera llegado más lejos, se habrían puesto a bucear en el Grupo Parlamentario Popular en busca de un nuevo representante que tuviera entre 35 y 45 años.
Se avecinaba una batalla en toda regla y Rajoy la frenó. Ayer las caras hablaban por sí solas. Todos los presentes en la reunión se fueron con la impresión de que entre Rajoy y Aguirre se había generado una importante fractura. Además, cuando la dirigente madrileña intervino para señalar que era "una decisión acertada", nadie la aplaudió. Todos le mostraron su cariño a Rajoy y se fueron contentos por cómo había transcurrido una tarde que temían desastrosa. A la salida del encuentro, un dirigente territorial mostraba su satisfacción: "Aguirre ha sido la gran perdedora". "Ahora ya no puede disputarle el poder a Rajoy. No se atreve a enfrentarse a él porque sabe que cuenta con todo el apoyo nacional", desvelaba un líder del PP.
En hora y cuarto de reunión dio tiempo además para otras muchas cosas. Rajoy explicó que habían sido cuatro años difíciles, habló de su victoria en las municipales, aseguró que tenía la conciencia tranquila porque había actuado según sus propias convicciones y que estaba satisfecho con la campaña que había realizado. También llamó la atención que le diera las gracias a Aznar, dejando claro que el ex presidente del Gobierno no había intervenido para nada en la marcha del partido y que se había "comportado como un señor, que es lo que es". Además aseguró que tenía pensado "preservar la independencia del PP" y que no iba a estar "condicionado por nadie".
Rajoy se presenta de nuevo, según sus palabras, porque "es lo mejor para el PP y para España". Afirmó que se presentará con su lista y con el mismo programa con el que acudió a los comicios. Todo el mundo estaba interesado en saber si iba a prescindir de Ángel Acebes y de Eduardo Zaplana. Pero no soltó prenda. "No se conocerá hasta un día antes del congreso", señaló para recomendar a continuación a los periodistas que no hagan caso de filtraciones interesadas. Ayer ya se barajaban los nombres de Soraya Sáenz de Santamaría, Esteban González Pons y Pío García Escudero como futuros responsables del partido.

