El segundo centenario del Dos de Mayo ha
servido a Esperanza Aguirre para apropiarse de su significado en
exclusividad, o al menos de la visión revisionista que se ha
empeñado en darle. El discurso de patriotismo exacerbado que Aguirre
ha querido dar al levantamiento contra los franceses ha sido
construido a conciencia por la Fundación Dos de Mayo, Nación y
Libertad, creada a tal fin por el Gobierno regional. Está dirigida
por el historiador Fernando García Cortázar, conocido por ser un
enemigo confeso de los nacionalismos. Hace unos meses, participó en
un acto de exaltación del franquismo organizado por Nuevas
Generaciones del madrileño barrio de Salmanca junto a Pío Moa del
cual un redactor de este periódico tuvo que salir tras ser insultado
y amenazado por los asistentes.
Aguirre creó esta fundación para que se
dedicase en su totalidad a la festividad del Dos de Mayo. Es una
asociación opaca de la que su propio director confesó desconocer “si
existen o no aportaciones privadas de dinero" en una entrevista
concedida al diario Público el viernes pasado. Sin embargo, al menos
se sabe que Cajamadrid donó diez millones de euros, pago realizado
con la exigencia a las autoridades de la Comunidad de ser el
patrocinador en exclusiva de los actos.
“Más difícil de fiscalizar”
La explicación para crear una fundación en
un lugar de un organismo público la ofrece José Antonio Díaz,
responsable de Cultura del PSOE en la Asamblea de Madrid. Díaz
aclara que "una fundación es mucho más difícil de fiscalizar que una
comisión política, porque permite aportaciones privadas y una
gestión sin ningún tipo de control político".
Cúpula aguirrista
Pero, además del restringido acceso a sus
cuentas, (según la oposición autonómica toda partida de gastos pasa
directamente por las manos de su presidenta, Esperanza Aguirre), la
Fundación también tiene restringido el ingreso a su estructura.
Nadie de los incluidos forma parte de PSOE o IU. Sin embargo, 11 de
los 14 miembros del Patronato son, a su vez, según informa Público,
altos cargos del equipo de Aguirre y representan a seis de las
consejerías del Ejecutivo autónomico. El vicepresidente, Ignacio
González, es también vicepresidente de la Comunidad de Madrid. Los
“patrones” restantes se limitarían a “valorar proyectos” y a
“recibir doctrina”, según explica uno de sus miembros.
Propaganda selectiva
Público también destaca que la Fundación, a
modo explicativo sobre su labor, distribuyó a través de ABC, de
forma gratuita, un libro, que no ofreció a otros medios de
comunicación. También han editado medio millón de ejemplares de
novelas destinadas a ser distribuidas en los colegios.
El rechazo de Gallardón
El acto de presentación de la fundación,
que le sirvió para recaudar 600.000 euros donados por la comunidad a
modo de “cifra simbólica”, tuvo lugar en septiembre de 2007 y estuvo
marcado por la habitual polémica entre Gallardón y Aguirre. El
alcalde de Madrid rechazó sumarse a la iniciativa de manipulación
histórica que se fraguaba. Gallardón optó por escudarse en la
Comisión Nacional creada para las celebraciones por el Gobierno
central y que ya tenía encargada la coordinación de los actos.
Patrón de Honor
Sin embargo, las actividades del
historiador no se quedan en la Fundación Dos de Mayo. El 17 de
diciembre se creó, en Burgos, la Fundación para la Defensa de la
Nación Española, más conocida por sus siglas DENAES, que está
dirigida por el diputado del PP Santiago Abascal. Tras el nacimiento
de esta asociación se ofreció a diferentes personas de “prestigio”
el Patronato de Honor. A este patronato pertenece Fernando García
Cortázar, que lo comparte con gente de la talla de Cristina López
Schlichting, locutora de la COPE, o Alejo Vidal Quadras, ex
presidente del PP catalán.
“Hacer gala de patriotismo”
La Fundación, que nació como frente de
lucha y manifestación contra el Estatuto
catalán, está abierta al ingreso de cualquiera. Sus
miembros se hacen llamar “Amigos de la nación” y, según su página
web, deben “difundir” el “sano amor por nuestra Nación”, así como
“hacer gala de patriotismo”. Sin embargo, tiene prohibido su ingreso
los miembros de cualquier “partido político que persiga unos fines
contrarios a los de esta Fundación” sin especificar cuáles.
Exaltación del franquismo
Cortázar, además, participó a finales de
noviembre del año pasado, en un acto convocado por las Nuevas
Generaciones del Partido Popular en Madrid, al que también
asistieron la columnista de El Mundo, Isabel Sansebastián y el
polémico historiador y columnista de Libertad Digital, Pío Moa.
En el acto, celebrado en defensa de Moa, se
defendió a la dictadura franquista abiertamente.
Insultos a El Plural
José María Garrido, redactor de este
periódico, asistió al mencionado acto, donde ya al comenzar se
insultó a El Plural por opinar que
aquella convocatoria radicaliza a los
jóvenes populares. Vista la tónica sostenida en el acto,
Garrido formuló la siguiente pregunta: “¿Condena Nuevas
Generaciones, así como el resto de las personas que intervienen en
este acto, el régimen de Franco?”. Pío Moa contestó contundente: “Yo
lo diré en dos palabras: No condeno el franquismo”
Huída del acto
Ante la defensa del franquismo que Moa
desarrolló, el público se deshizo en ovaciones al historiador, así
como en insultos con el redactor del periódico. Hasta tal punto
llegaron las hostilidades hacia Garrido que se vio
"obligado a salir corriendo del lugar donde
se celebraba el acto”, por miedo a ser agredido.
“Blas Infante era un loco”
En dicho acto, Cortázar también tuvo
oportunidad de generar polémica. Dada su conocida opinión por los
nacionalismos periféricos, Cortázar atacó a dos de los símbolos de
la nación catalana y andaluza: Lluís Compayns y Blas Infante. Al
segundo se refirió como “ese hijo de lo que fuera (…), que era un
verdadero loco, un señor que estaba con babuchas”. En esta dirección
llegó definir como intolerable que “Alejo Vidal Quadras, por decir
que el amigo Blas infante era un cretino integral -que lo era-, haya
tenido que ir de rodillas a pedir perdón al presidente de la
Comunidad Andaluza”.
Contrario a Zapatero
El rechazo de Cortázar a las políticas de
los socialistas es conocido. Tras la ruptura de la tregua de ETA, el
semanario Época, propiedad del grupo ultraconservador Intereconomía,
dedicó toda su edición a arremeter contra el presidente del
Gobierno. El presidente de la Fundación Dos de Mayo tuvo la
oportunidad de atacar el diálogo con los terroristas:
“Ha sido la expresión torpe y trágica de un
monólogo sin límites en nombre de una falseada y corrompida cultura
de la paz”, expresó Cortázar.
(www.elplural.com,
04/05/08)