Página Principal
La Presidenta, S.A.
Ruíz Gallardón
Los Genoveses
Los Asuntillos
Espe & Alberto
Las noticias del día
Las noticias de la semana
Las noticias del año
Telemadrid me mata
Con Humor
Estos son sus poderes
Imagen Y sonido
Los Desafectos
Ocurrencias
Compromisos a la carta
Los incunables
Amiga de sus Amigos
La E.T.T. más PPopular
 
Suscríbete Tu opinión aquí El Foro Quienes Somos Los Genoveses.net

LAS OTRAS NOTICIAS + PPOPULARES DE LOS GENOVESES MADRILEÑOS

Ir a informes anteriores 

ÍNDICE


1. EL CONSTITUCIONAL SUSPENDE LA POLÉMICA LEY DE AGUIRRE

2. INVESTIGAN EL RESTAURANTE DE LA MUJER DE UN CONSEJERO DE ESPERANZA AGUIRRE

3. EDUCACIÓN RECOMENDÓ A LOS COLEGIOS LAS BANDERAS MÁS CARAS

4. EL EJE PRADO-RECOLETOS, UNA BATALLA CON TRES CONTENDIENTES

5. GALLARDÓN RECURRE EL NOMBRAMIENTO DE CORTÉS AL FRENTE DE IFEMA

6. LAS MUERTES POR VIOLENCIA DOMÉSTICA SE DUPLICAN EN MADRID

7. EL PRÍNCIPE DE ASTURIAS CIERRA 8 DE SUS 11 QUIRÓFANOS POR INUNDACIÓN

8. AGUIRRE Y GALLARDÓN SE PELEAN POR IFEMA

9. LOS OTROS SONADOS ENCONTRONAZOS DE LOS DOS LÍDERES

10. UN EMPRESARIO CONTÓ EN MAYO AL EDIL DE CENTRO EL PAGO DE SOBORNOS

11. SÓLO SIETE INSPECTORES CONTROLAN A LOS 26.000 FUNCIONARIOS MUNICIPALES

12. GALLARDÓN CONOCE DESDE 2005 LOS 'PUNTOS NEGROS' DE LAS LICENCIAS

13. PILAR MARTÍNEZ: "SI ERA UN SECRETO A VOCES, TODOS ESTÁBAMOS SORDOS"


1. EL CONSTITUCIONAL SUSPENDE LA POLÉMICA LEY DE AGUIRRE

La polémica ley regional que impedía a los agentes forestales entrar en las fincas privadas salvo causa mayor, o sea, incendios, queda sin efecto cautelarmente. El pleno del Tribunal Constitucional ha suspendido provisionalmente la vigencia y aplicación de esta norma, atendiendo al recurso que presentó el Gobierno central el pasado 29 de octubre.

Ahora, la Comunidad tiene 15 días para presentar alegaciones y el Constitucional tomará una determinación definitiva en un máximo de cinco meses. Una cuenta atrás que acaba con una sucesión de desencuentros -incluida la entrega en Bruselas de una carta por parte de los forestales a la Comisión de Peticiones de la Unión Europea- entre sindicatos, Gobierno regional, partidos políticos y el Ministerio de Medio Ambiente, dirigido por Cristina Narbona, promotora de la impugnación.

"Es un mero acto de trámite. No se entra en el fondo del asunto, sólo en la forma", minimiza el asunto Salvador Vitoria, responsable de los servicios jurídicos del Gobierno regional. UGT, a través de Miguel Ángel Hontoria, califica la decisión de "triunfo relativo", aunque han recogido con "mucha satisfacción" la noticia porque "la ley fue un tremendo error". Hontoria niega que sea "sólo un trámite". Además, dice que hay otras "leyes básicas, como la de montes, que tienen rango superior a ésta y la contradicen".

Aún más entusiasmo mostró en su reacción Comisiones Obreras: "Esto devuelve la ilusión al cuerpo de agentes forestales, que podrán volver a trabajar en interés de todos los ciudadanos y muestra que el Gobierno regional está actuando para el interés particular en vez de para el beneficio de todos los madrileños y españoles". Izquierda Unida, a través de su portavoz en la Asamblea, Inés Sabanés, fue un poco más allá: "Es un varapalo a la prepotencia de Esperanza Aguirre sin precedentes". Tampoco Maru Menéndez, la portavoz socialista, desaprovechó la ocasión para pedir a Esperanza Aguirre "que retire definitivamente la norma".

El artículo 9 de la Ley de la Comunidad de Madrid de Medidas Urgentes de Modernización de Gobierno y la Administración se creó, en explicación oficial del Ejecutivo regional, para defender "la integridad física de los agentes" y para crear "mayor seguridad jurídica en los propietarios de las fincas".

Una exposición muy poco compartida por el cuerpo forestal, que ha mostrado su rechazo con varias manifestaciones y que siempre ha valorado la ley como un obstáculo a su trabajo y un intento de "mantener a los grandes propietarios en la impunidad".

El Gobierno regional asegura que está "satisfecho" con la resolución del Tribunal Constitucional, pues ésta le permite "presentar nuestros razonamientos, que esperamos que sean atendidos". Salvador Vitoria afirma que ya sabían que esta resolución iba a llegar "en cualquier momento" y argumenta que, salvo defecto formal, cualquier recurso gubernamental paraliza cautelarmente la norma impugnada. Es decir, que hasta el momento todo "es una mera formalidad" que no les "causa sorpresa".

(www.elpais.com, 24/11/07)

2. INVESTIGAN EL RESTAURANTE DE LA MUJER DE UN CONSEJERO DE ESPERANZA AGUIRRE

El juez que investiga la operación Guateque, Santiago Torres, solicitó la semana pasada más expedientes sobre tramitación de licencias al Ayuntamiento de Madrid. Entre ellos se encuentra el del restaurante que la mujer del consejero de Deportes, Alberto López Viejo, tiene en el distrito de Retiro. El motivo que ha llevado a Torres a estudiar a fondo este informe es una de las grabaciones telefónicas que se realizó a los implicados en la trama durante los meses previos al inicio de las detenciones.

Concretamente, se trata de una conversación entre Victoriano Ceballos, jefe de División en la Concejalía de Medio Ambiente y en prisión desde hace nueve días, y un funcionario de Urbanismo, supuestamente también participativo del cobro de comisiones. "Tengo a dos más, el Rodilla y La hacienda argentina [propiedad de Teresa Gabarra, mujer de López Viejo]", le decía Ceballos a este trabajador público durante la charla por teléfono. Fuentes de la investigación no supieron calibrar la importancia de esta acusación ni si esta frase implicaba algún tipo de negociación con los dueños de estos dos locales de la zona de Retiro o simplemente se trataba de fijar dos posibles objetivos de cobro.

Sin embargo, esta referencia ha sido suficiente para que el juez reclamara al Ayuntamiento de Madrid todos los papeles de estos dos locales, que fueron remitidos a Plaza de Castilla por la Junta de Distrito, y para que los adjuntara a las investigaciones previas que está llevando a cabo.

Por su parte, el consejero de Deportes explicó que su mujer nunca ha tramitado "ninguna de las licencias del local con ninguna empresa o despacho". Según explicó López Viejo, "todos los trámites los ha hecho personalmente ella en la Junta de Retiro".

Es más, el consejero aseguró que el local en cuestión, este asador argentino, todavía no dispone de la licencia de funcionamiento, que está solicitada desde noviembre de 2006, "firmada por su puño y letra" [en referencia a su mujer].

Teresa Gabarra no ha recibido todavía ninguna certificación del Juzgado como que su restaurante está entre los aludidos por los implicados, según confirmó López Viejo a M2, pero el consejero era consciente de que el expediente de este asador argentino está en Plaza de Castilla. "Aunque no sé responder por qué".

Tampoco ha sido solicitada su presencia por la Guardia Civil ni se le ha pedido que vaya a declarar, según explicaron varias fuentes.

La mujer del consejero de Deportes es una empresaria muy conocida en el mundo de la hostelería en la capital. La hacienda argentina no es el único restaurante que gestiona, también es socia de una importante cadena de tabernas.

Según explicó su marido, Gabarra adquirió el antiguo restaurante Pelé Melé, situado en el distrito de Retiro, porque, entre otras cosas, tenía ya todos los permisos municipales, incluidos el de terraza, lo que facilitaba la tramitación y explotación de estos metros.

Para crear su propio diseño, Gabarra realizó obras de reforma y tuvo que solicitar una licencia de obras al Consistorio, que tardó casi ocho meses en tramitársela. Ahora le queda el último papel, el definitivo: "Mi mujer lleva un año esperando a que le concedan la licencia de funcionamiento. Dicen que está parada en Medio Ambiente. Se le concedió la de obras, para realizar la reforma del local, y la de actividad, pero sigue esperando la inspección final", zanjó el consejero.

(www.elmundo.es, 27/11/07)

3. EDUCACIÓN RECOMENDÓ A LOS COLEGIOS LAS BANDERAS MÁS CARAS

Busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo. Este básico y antiguo eslogan publicitario debería tenerse en cuenta e incluso enseñarse en los colegios. En las clases madrileñas han estado a punto de pagar más por algo que vale mucho menos.

El 12 de noviembre, una carta enviada por la Consejería de Educación a todos los centros educativos emplazaba a sus directores a colocar dos placas identificativas y tres banderas (la madrileña, la española y la europea). Cuatro días después, el 16, la orden fue anulada por una segunda carta. "Hasta saber cuáles son las necesidades de cada centro", argumentó Educación. En ningún caso, sin embargo, dijeron que los colegios no tendrían que instalar las placas y las banderas en el futuro. Sólo quedaba suspendido hasta saber la magnitud de lo que se necesita, según la versión oficial.

Los hasta 3.000 euros que costaba la broma era lo que presupuestaban seis empresas recomendadas por la propia consejería (tres de carteles y tres de banderas). Los colegios debían restar este dinero del que destinan a libros, agua, luz, fotocopias o material escolar. Un director consultado por este periódico explicaba que su centro recibe unos 12.000 euros para estos gastos de funcionamiento. Tendría que gastarse, por tanto, una cuarta parte de ese dinero en placas y banderas.

En la citada carta, la consejería no hablaba de recomendación. Decía: "las empresas son...". No había opción ni mención a que los colegios pudiesen buscarse la vida por su cuenta. La recomendación era "a título orientativo", dice ahora un portavoz de la consejería. Pero nada de eso ponía en la carta. Pues bien, el precio de esas empresas "orientativas" es el triple de lo que cuesta con otras compañías elegidas al azar por este periódico, que solicitó presupuestos a cuatro y obtuvo respuesta de dos. No era ninguna de las recomendadas por Educación. Las mismas placas del mismo material (metacrilato) valen hasta 2.000 euros si se llama a las empresas de la consejería, mientras que se pueden obtener por alrededor de 600 euros en dos empresas. En una, costaban 640 y en otra, 554. Tres veces menos.

En cuanto a las banderas, la oscilación va de alrededor de 700 euros por colocar mástiles y enseñas con una empresa propuesta por Educación, frente a 430 euros con una empresa alternativa. Se da la curiosa circunstancia, además, de que dos de las seis empresas propuestas por el Gobierno regional ni siquiera son madrileñas. Son de Granada y de Málaga. Un detalle cuanto menos llamativo, teniendo en cuenta que en la Comunidad hay decenas de empresas dedicadas al mismo negocio.

"Se trata de cumplir la ley", era el argumento de Educación para realizar el gasto, que se refería al Manual de Señalización de Centros de Enseñanza, un documento en el que se especifican, entre otras, las medidas, los tipos de letra o los colores a utilizar en los rótulos. La consejería ha repetido insistentemente en los últimos días que la carta del día 12 no tiene "ningún valor". La versión del Gobierno regional por la cual se paró la orden de instalar carteles y banderas hasta conocer las necesidades reales constituye un primer error.

(www.elpais.com, 30/11/07)

4. EL EJE PRADO-RECOLETOS, UNA BATALLA CON TRES CONTENDIENTES

La reforma del Eje Prado-Recoletos se presentó solemnemente el lunes pasado. Es la octava modificación sustancial y elimina cuatro carriles del paseo del Prado. Desaparecen del lado del Museo del Prado, donde sólo quedará un carril bus y una gran zona ajardinada y peatonal. Junto al Museo Thyssen, habría cinco carriles. Toda la circulación, pero su raquítica acera se amplía.

Tres días después, aflora la penúltima batalla de una guerra que parecía olvidada alrededor de una arteria que atraviesa dos de los museos más importantes de Europa. Los contendientes son el Ayuntamiento de Madrid, responsable de la reforma; la baronesa Carmen Thyssen, que controla el museo que lleva su apellido y que se vuelve a oponer al proyecto, y la Comunidad de Madrid, que tiene la última palabra en la aprobación de la reforma, y que en la batalla anterior, en la que se jugaban los árboles del paseo del Prado, se había alineado con las posiciones de la baronesa. Como pacificador, apareció en escena el ministro de Cultura, César Antonio Molina.

La baronesa, tras ganar la batalla contra la tala de árboles, se queja de que los cinco carriles que quedan pasan frente a su institución, mientras que el Museo del Prado sólo soporta un carril de bus ecológico y disfruta de una explanada peatonal.

La Comunidad se queja de que el Ayuntamiento no aporta una solución al tráfico. Los 30.000 coches que circulan al día por ese tramo, dicen, tendrán que buscar una ruta alternativa no contemplada en el plan. Por eso hablan de un túnel. "Queremos sentarnos con tranquilidad y trabajar para el mejor proyecto", aseguró una portavoz de Transportes, que añadió que tres de las cinco propuestas que se hicieron para el eje contemplaban un túnel.

El Ayuntamiento se comprometió a estudiar todas las alegaciones que lleguen en seis meses. Incluidas las de la Fundación Thyssen. Pero de lo del túnel, ni hablar.

"Es algo que ya se descartó a finales de los noventa", señaló el vicealcalde Manuel Cobo. Además, recordó que pasan tres líneas de metro, están las instalaciones subterráneas del banco de España y del Ministerio del Interior, el túnel de la risa y colectores de agua. Además, dijo, la profundidad del túnel debería ser de 20 metros y eso obligaría a construir rampas de salida de unos 300 metros de longitud.

(www.elpais.com, 30/11/07)

5. GALLARDÓN RECURRE EL NOMBRAMIENTO DE CORTÉS AL FRENTE DE IFEMA

La pugna entre la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, por hacerse con el control de los órganos directivos de Ifema vivió un nuevo episodio al anunciar el Ayuntamiento su intención de presentar un recurso contra el nombramiento de Luis Eduardo Cortés, un hombre de Aguirre, como presidente del Comité Ejecutivo de Ifema.

El Ayuntamiento solicitará en próximas fechas la convocatoria de una junta rectora extraordinaria de Ifema para presentar en ella este recurso. El concejal de Economía, Miguel Ángel Villanueva, explicó que la oposición del Ayuntamiento al nombramiento de Cortés se basa en la "incompatibilidad ética y legal" que el equipo municipal considera que existe entre sus responsabilidades al frente de la filial inmobiliaria del Grupo Sacyr-Vallehermoso y su nuevo cargo en Ifema.

Ifema y Sacyr mantienen un litigio -"de una importante cifra de millones de euros de discrepancia", afirmó Villanueva- por los problemas surgidos en la ampliación de los recintos feriales, que lleva a cabo la empresa inmobiliaria.

El Grupo Municipal Socialista, por su parte, anunció que no apoyará al alcalde en su recurso e insistió en que es necesario evitar "espectáculos tan tristes" como la lucha que protagonizan Aguirre y Gallardón.

La propuesta socialista es que se modifiquen los estatutos para que la presidencia de los recintos feriales vuelva a estar ocupada por el alcalde de la capital.

(www.elpais.com, 28/11/07)

6. LAS MUERTES POR VIOLENCIA DOMÉSTICA SE DUPLICAN EN MADRID

Por primera vez en seis años, Andalucía, la región más poblada de España, no encabeza la lista negra de la violencia de género. El puesto se lo ha arrebatado Madrid, con 11 víctimas en lo que va de año -tres muertes más que en Andalucía con dos millones de habitantes menos-. Suman 70 mujeres asesinadas en todo el país, dos más que en 2006.

En los datos que ofrece el Gobierno figuran 10 madrileñas muertas, porque aún no ha incorporado a Lidia Mercedes Briceño, ecuatoriana de 44 años. Su caso no estaba claro, pero la justicia acaba de concluir que murió estrangulada por su marido, C. P. G, español. Siete de las mujeres vivían en la capital. Cinco eran españolas y seis extranjeras -una ecuatoriana, una nicaragüense, una ucrania, dos dominicanas y una brasileña-. Los inmigrantes son el 14,09% de la población madrileña. Sus presuntos asesinos también son cinco españoles y seis extranjeros, todos detenidos. Dos intentaron suicidarse. Tres tenían orden de alejamiento.

Hay más datos preocupantes. En Madrid no sólo se han registrado más víctimas que en otras regiones, sino que además han muerto más del doble que en 2006. La tónica era de entre cuatro y cinco asesinatos al año desde 2000. Con todo, no estamos ante el peor año desde que se ofrecen datos. Fue 2000, con 17 vidas truncadas.

¿Cuál es la razón del repunte? A la delegada especial contra la Violencia sobre la Mujer, Encarnación Orozco, no le gusta hablar de totales sino de tasas: "En Madrid hay 3,23 mujeres muertas por millón de habitantes, mientras que en la Comunidad Valenciana -segunda, con 10 víctimas-, son 4,14". Orozco lamenta que se evalúe la eficacia de la Ley Integral, que califica de "revolucionaria", sólo por estas cifras. En relación a Madrid, prefiere hablar del aumento de denuncias -14.350 a 30 de septiembre-, de las órdenes de alejamiento -2.798 concedidas-, de los 922 condenados y de las mujeres en casas de acogida, centros de emergencia y pisos tutelados -296-.

Sara Vicente, del Comité contra los Malos Tratos, culpa "a administraciones, jueces, policía y sistema sanitario" de no aplicar la legislación, sin olvidar la "responsabilidad de los medios", que buscan excusas para culpar a las mujeres (que no denuncian, que regresan con los agresores), y exculpar a los asesinos (que son enfermos, estaban bebidos, drogados o habían sufrido una infidelidad).

Miguel Lorente, uno de los mayores expertos en violencia doméstica, señala como primera causa de esta "anormal" subida una "menor sensibilidad social". A los madrileños les preocupa bien poco el asunto -según el CIS, sus problemas son inseguridad, inmigración y paro-. En segundo lugar, apunta a los autores: el 51% son extranjeros, mientras la media nacional es del 35%. Detrás de estos números hay múltiples factores: "Los condicionantes machistas están más arraigados en sus culturas, el aislamiento emocional y físico de la víctima es mayor, el agresor vive la ruptura como una doble traición porque ha hecho un gran esfuerzo al traer a su pareja y el grado de reprobación es menor porque viven fuera". Un cóctel que en Madrid "se potencia por ser más grande, más impersonal y con mayor incomunicación".

(www.elpais.com, 25/11/07)

7. EL PRÍNCIPE DE ASTURIAS CIERRA 8 DE SUS 11 QUIRÓFANOS POR INUNDACIÓN

El hospital universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares ha cerrado 8 de sus 11 quirófanos tras una inundación provocada por la rotura del sistema de climatización. Las salas permanecerán cerradas "unos 15 días", según fuentes hospitalarias. El centro médico dispone de 600 camas. La Consejería de Sanidad no ha facilitado el número de operaciones canceladas por este incidente.

La avería "fortuita e imprevista" en la climatización afectó a todas las salas de operaciones. Tres de ellas se han aislado y están operativas para atender los casos "de urgencia vital" que no puedan derivarse a otros centros por una cuestión de inmediatez, como una cesárea no programada. El Príncipe de Asturias atiende a unos 450.000 vecinos de Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz y otros municipios del este de la región incluidos en el área sanitaria III de la Comunidad de Madrid.

La rotura se produjo el pasado 17 de noviembre y causó una inundación en el techo del pasillo central de los quirófanos. Ese mismo día cerraron tres salas y el lunes 19, otra. El pasado jueves, tras una reunión de la dirección con los servicios de medicina preventiva y mantenimiento, acordaron cerrar todo el bloque quirúrgico -menos los tres quirófanos mencionados- "mientras se realizan controles del aire ambiental".

Las operaciones programadas se pueden derivar a otros centros hospitalarios por decisión del paciente. Quienes prefieran ser atendidos en el Príncipe de Asturias entrarán por lista de espera cuando los quirófanos retomen su actividad ordinaria. Este centro hospitalario interviene de todas las especialidades quirúrgicas, excepto neurocirugía y cirugía cardiológica. El hospital aclaró que "se ha hecho un seguimiento continuo de la calidad bacteriológica del aire y de las instalaciones de climatización" y que "los cultivos bacteriológicos han sido hasta la fecha negativos".

(www.elpais.com, 25/11/07)

8. TENSIONES POPULARES: AGUIRRE Y GALLARDÓN SE PELEAN POR IFEMA

Advertencia previa: no hay guerra. No. Eso dicen los portavoces oficiales de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de la capital cada vez que Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón se enzarzan, de forma más o menos abierta, por un asunto nuevo.

Esta vez es Ifema, el gran centro ferial de Madrid, la segunda macroempresa de la región –sólo le supera el aeropuerto de Barajas– que aporta el 1% del PIB de la Comunidad. La poderosa tarta está controlada por el Gobierno autonómico, la alcaldía madrileña y la Cámara de Comercio (todos ellos, con una participación del 31,2%) y por Caja Madrid (6,4%).

Para entender la reciente disputa, hace falta tirar de cronología. La tradición mandaba que el Consistorio designaba al presidente de la Junta Rectora de Ifema, y la Cámara de Comercio –tutelada por la Consejería de Economía–, al presidente ejecutivo. Mientras que la junta perfila la estrategia global del recinto ferial, el comité ejecutivo, semejante al consejo de administración de una empresa, gestiona el día a día: tiene el poder.

Hasta ahora, el jefe de la Cámara presidía Ifema. Pero en junio la situación empezó a tambalearse. Gerardo Díaz Ferrán dejó el liderazgo de la Cámara para asumir las riendas de la Confederación Estatal de Organizaciones Empresariales (CEOE) y dejó en su puesto a Salvador Santos Campano.

El nuevo presidente de la Cámara dijo no. Campano no asumiría Ifema. Y propuso a Luis Eduardo Cortés, presidente no ejecutivo de Vallehermoso y ex vicepresidente del Ejecutivo con Ruiz-Gallardón. Cortés consumió su fidelidad al alcalde en 2004: le dejó en el congreso regional de su partido y apostó por Aguirre.

"Incompatibilidad evidente"

La presidenta, en 2007, le devolvió el favor. "Su segundo, Ignacio González, se reunió con Campano para forzar al pleno de la Cámara de Comercio [formado por 60 compañías] a elegir a Cortés. Su influencia fue decisiva. Claro que ha habido intervencionismo", relatan fuentes municipales. En la Comunidad no niegan que el Cortés esté "próximo" a Aguirre, pero entienden que la decisión recae en la Cámara.

El relevo se consumó el lunes. Cortés tomó posesión de su nuevo cargo. Y el Ayuntamiento respondió: el delegado de Economía, Miguel Ángel Villanueva, anunció que el Consistorio recurrirá ante los tribunales la designación por "incompatibilidad", tal y como había amenazado el alcalde. Porque en medio se cruza la razón oficial: Vallehermoso es la filial inmobiliaria del grupo Sacyr Vallehermoso (SyV), con quien el Ayuntamiento mantiene un litigio. La constructora se adjudicó en febrero de 2005 las obras de ampliación de Ifema por 56 millones de euros y ahora, cuando están a punto de finalizar las obras, reclama 20 millones más. La negociación con SyV al borde de la quiebra, advierten en el Ayuntamiento. "Sí, está muy mal. El anterior comité ejecutivo acordó que si no hay arreglo, iremos a los tribunales. Y eso puede pasar".

La Cámara de Comercio, con quien Público contactó , evita pronunciarse. Como Ifema. Como SyV, que no obstante avisa de que Cortés "no tiene funciones ejecutivas" en Vallehermoso. En eso insiste la Comunidad. "Es un argumento muy endeble. No toleraremos que Cortés sea juez y parte. Ésa es la clave, más que la lectura política, legítima y no desajustada", defiende el Ayuntamiento. Guerra no habrá, pero la hostilidad Aguirre-Gallardón es manifiesta.

(www.publico.es, 28/11/07)

9. TENSIONES POPULARES: LOS OTROS SONADOS ENCONTRONAZOS DE LOS DOS LÍDERES

1. El control del metro

Los partidarios de Aguirre y de Gallardón hablaron en abril de 2004 de "guerra total" en público. La presidenta intentó conseguir la mayoría absoluta en el Consorcio Regional de Transportes. Fracasó. Pero a cambio logró que buena parte de las competencias ejecutivas de la empresa pública pasasen a una persona de su confianza. Gallardón había amenazado con sacar a Metro y los autobuses del Consorcio.

2. Contienda por el partido

2004 también se cerró con una tirantez nunca disimulada. Gallardón intentó que su fiel Manuel Cobo presidiese el PP de Madrid. En cuanto vio que el partido cerraba filas con Aguirre, retiró la candidatura del vicealcalde. Esperanza ganó.

3. Las disputadas listas

Después del 27-M, Gallardón hizo pública su disposición a acompañar a Rajoy. Aguirre (y la plana mayor del PP) lo tomó mal. Desde entonces, los cuchillos han ido y venido entre ambos.

4. El Dos de Mayo, la Cañada Real y el eje Prado-Recoletos

Aguirre se enceló cuando vio que Zapatero daba al alcalde la presidencia de la subcomisión del Dos de Mayo e impulsó una fundación en la que Gallardón no quiso estar. En el conflicto de la Cañada Real, ambos se han tirado las culpas. Y en la reforma del paseo del Prado también discrepan. La presidenta apoya a la baronesa Carmen Thyssen.

(www.publico.es, 28/11/07)

10. AYUNTAMIENTO DE MADRID: UN EMPRESARIO CONTÓ EN MAYO AL EDIL DE CENTRO EL PAGO DE SOBORNOS

El propietario de un bar de copas denunció el pasado mes de mayo ante el concejal del distrito de Centro, Luis Asúa, que uno de los detenidos e imputados en la trama de corrupción que acecha a la concesión de licencias en el Ayuntamiento de Madrid le exigía y cobraba dinero por hacer gestiones ante la Junta de Centro y el Área de Medio Ambiente.

El empresario se reunió el día 16 de mayo con Asúa, la jefa de Disciplina Urbanística de Centro, Inés Sánchez, y un responsable policial al que no puede identificar. Allí dio el nombre y teléfono móvil de Julián Rubén López Martínez como la persona que le había cobrado 1.500 euros para solucionar unos trámites ante la Junta de Centro por unos problemas que tenía con la legalización de un aparato de aire acondicionado. Además, señaló a López Martínez como la persona que hacía siete años le había solicitado 150.000 euros para permitirle extender el horario de apertura de su local de tres a seis de la madrugada.

Julián Rubén López Martínez es uno de los 17 detenidos en la Operación Guateque. Actualmente se encuentra en libertad, aunque imputado. Es apoderado de la empresa Agustino Proyectos e Instalaciones, cuyo dueño, Eduardo Agustino Carrasco, en libertad con cargos, es a su vez propietario de una de las principales empresas implicadas en la trama, AC93.

"Les di el teléfono y conté muchas cosas. Pero nunca me dijeron nada, ni supe si habían abierto alguna investigación o si ésta había llegado a algún resultado", afirma el empresario.El Ayuntamiento de Madrid ha declinado ofrecer su versión sobre la reunión.

El encuentro se gestó en un mensaje electrónico que el empresario envió a Luis Asúa el 8 de mayo. En el escrito, el dueño del bar empieza defendiéndose de las malas referencias que el concejal habría recibido sobre él y su actividad frente al local, que habían concluido con una orden de cese de actividad.

A continuación, el dueño del bar denuncia una serie de irregularidades entre el personal de la Junta de Centro: "Unos técnicos [municipales] me cobraron a través de un señor [el imputado Julián Rubén López Martínez] 1.500 euros después de una inspección"; "otro técnico de su junta que me revisó unas cosas que las tenía irregular [sic] y también me quería cobrar por hacerme el proyecto y regularizarlo; yo no lo hice y al tiempo me vino el cese"; "ha habido policías que nos querían cobrar a mí y a otro bar por no levantarnos actas"; "y así muchas cosas de su gente que no son peritas en dulce".

La carta termina: "Y le podría contar muchas cosas que ocurren y no pasa nada, pero aunque usted no lo crea, yo tengo la conciencia tranquila, lo que pasa que no me gusta que me chantajeen. Estoy a su disposición para lo que desee y si quiere darme cita para que hablemos en persona estaría encantado". Luis Asúa tardó sólo cinco horas en contestarle: "He leído tu mail. El miércoles 16 a las 11.30 me viene muy bien", se puede leer en la respuesta de correo electrónico.

En la reunión, el empresario expuso sus quejas y recordó que el mismo López Martínez le había exigido 150.000 euros para ampliar el horario de su bar. "Empezó pidiéndome dos millones de pesetas, uno para Medio Ambiente y otro para la Junta de Centro. Luego subió a cinco, más tarde a 10 y al final a 25. Yo le pregunté que cuánto tiempo tardaría en darme la licencia y llamó a su contacto en la Junta de Centro, que le dijo que tres meses. Al final dije que no porque era demasiado dinero", asegura el empresario.

"Este señor es uno de los que cobraba a los empresarios para agilizar la concesión de licencias o arreglar cosas. Presumía de sus contactos en el Ayuntamiento. Decía que podía conseguir cualquier cosa. Siempre había que dar una parte para los funcionarios del Área de Medio Ambiente y otra para la Junta de Centro", explica este empresario, que pide permanecer en el anonimato.

El empresario informó sobre esta reunión el viernes 16, dos días después de que estallara la Operación Guateque y cuatro antes de que el lunes 19 fueran hechos públicos los nombres de los imputados. Julián Rubén López Martínez se encontraba entre ellos.

El empresario admite que los técnicos de la Junta de Centro le habían informado anteriormente de que su local "está en una calle en la que se supone que no puede haber locales abiertos hasta las seis". "Pero así han sido siempre las cosas en Centro. Nada se puede hacer o se puede hacer todo. Sólo hace falta tener el contacto y soltar el dinero". Este caso es muy parecido a los primeros detalles que se van conociendo de la investigación, que sigue bajo secreto de sumario. Se trata de empresarios que se topan con la barrera infranqueable de las ordenanzas cuando hablan con los técnicos y funcionarios, pero a los que poco después se les ofrecen empresas auxiliares que presumen de sus relaciones privilegiadas con algunos funcionarios.

"Los técnicos casi siempre dicen que no o son muy rigurosos en las inspecciones. Al final, cuando ya estás a punto de desistir, aparece una persona que se ofrece a arreglarlo todo. Pagando, claro", concluye el empresario.

(www.elpais.com, 24/11/07)

11. AYUNTAMIENTO DE MADRID: SÓLO SIETE INSPECTORES CONTROLAN A LOS 26.000 FUNCIONARIOS MUNICIPALES

Siete funcionarios para controlar a 26.000. No existe nada parecido a un sistema de inspección permanente o auditorías internas periódicas en el Ayuntamiento de Madrid, el más grande de España (como tampoco existe en otras grandes ciudades). Sólo siete personas integran la Inspección de Servicios y se encargan de controlar que sus 26.000 compañeros de plantilla hagan un trabajo ágil, eficaz y, sobre todo, limpio. En Madrid se ha destapado este mes la mayor red de corrupción municipal de su historia. No ha salpicado, por el momento, a ningún responsable político, pero los funcionarios corruptos lo han tenido fácil para delinquir durante años: nadie los estaba vigilando.

Ni siquiera los siete miembros del departamento de Inspección de Servicios tienen esa función preventiva. Su cometido se limita a investigar y resolver las denuncias que cada año llegan sobre cinco supuestos: falta continuada al puesto de trabajo, incompatibilidades, acusaciones por acoso laboral o sexual, contratos que la oposición considera adjudicados de forma irregular y denuncias de particulares sobre actitudes supuestamente ilícitas de funcionarios.

El año pasado, estos siete inspectores tramitaron 344 expedientes: 261 por faltas leves y 83 por otras graves o muy graves. La "inmensa mayoría" de las denuncias fue archivada, el resto dio lugar a sanción administrativa. Ninguna llegó a los tribunales, porque no se hallaron indicios de delito, según fuentes municipales. "Las denuncias de particulares son pocas, y muchas son anónimas o sin pruebas", alegan desde el Consistorio.

Lo que no existe es un control de calidad permanente, un cuerpo de inspectores que haga auditorías -de oficio, sin necesidad de denuncia previa- cada cierto tiempo; o un mecanismo informático que haga saltar la alarma cuando un expediente, por ejemplo de concesión de una licencia, se eterniza en algún despacho. Si nadie denuncia, no hay control.

Los trabajadores municipales -al menos 16- imputados en la Operación Guateque están acusados de cobrar comisiones de miles de euros a empresarios de la capital a cambio de agilizar las licencias de apertura de sus locales o de retrasar expedientes de sanción abiertos contra ellos. Tres de los funcionarios implicados están ya en prisión.

El alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón (PP), ha subrayado estos días que ningún concejal o cargo político de su gobierno está implicado en la trama, y concluye por ello que no existe "responsabilidad política". De la otra responsabilidad política, la de poner los medios para intentar prevenir el delito, no ha hablado.

"Es cierto que no hay un sistema de inspección permanente, pero no sólo en el Ayuntamiento de Madrid: tampoco en la mayoría, por no decir en ninguno, de los ayuntamientos y comunidades autónomas. Organismos estatales como la Agencia Tributaria y la Seguridad Social sí tienen implantados esos mecanismos, pero las administraciones locales aún deben modernizarse mucho", argumenta Juan Bravo, concejal de Hacienda y Administración Pública.El concejal Juan Bravo subraya que el Ayuntamiento sí ha tomado en los últimos cuatro años medidas para desenmarañar los procedimientos administrativos, agilizar la concesión de licencias e imponer racionalidad en los trámites, y que eso, indirectamente, debería repercutir en la lucha contra la corrupción. "Si todos los trámites administrativos van más rápido, es más difícil que un funcionario chantajee a un empresario por agilizarlos", explica Bravo.

Cuando el equipo de Ruiz-Gallardón llegó al gobierno municipal, en junio de 2003, se trajo consigo un pequeño ejército de cargos de confianza, que colocó al frente de departamentos y áreas clave del Ayuntamiento. Aquello, que algunos llamaron "el desembarco de los 100" -en realidad eran casi 150 los cargos de nueva creación, aunque algunos atendían a los distintos grupos municipales- dio lugar a una de las polémicas más sonadas del inicio del mandato: PSOE e IU acusaron al PP de despreciar el trabajo de los funcionarios municipales, de apartar o ningunear a trabajadores que llevaban allí toda la vida para poner en su lugar a personas de confianza del alcalde.

"Si aquello generó rechazo y fue utilizado por la oposición para atacar al gobierno municipal, ¿qué habría pasado si hubiéramos llevado a cabo una reforma radical de la organización y los procedimientos administrativos del Ayuntamiento? Quizá habríamos sido acusados de caza de brujas o algo así. Y en ningún momento quisimos eso: la inmensa mayoría de los funcionarios son honestos y profesionales", se defiende un alto cargo del equipo de Ruiz-Gallardón.

Así que, por falta de voluntad o por miedo a la bronca sindical y política, el alcalde no hizo nada en su primer mandato para instaurar mecanismos de control que penetraran en las vísceras del Ayuntamiento y detectasen posibles casos de corrupción. Al final ha sido la denuncia de un particular y la acción decidida de un juez lo que ha dado lugar a la mayor operación contra la corrupción desarrollada en la capital de España.

Son ya 37 las personas investigadas, entre funcionarios, empresarios e intermediarios de la trama delictiva. Hay al menos 16 trabajadores municipales imputados, y en las conversaciones pinchadas se les oye festejar abiertamente las mordidas cobradas a decenas de locales.

De la magnitud de la operación da idea la comparación con lo sucedido en años anteriores: en el último cuarto de siglo, desde 1984, el Ayuntamiento abrió 30 expedientes a funcionarios por sospechas de corrupción. Tres fueron condenados por los jueces, otros tres están a la espera de sentencia y 12 recibieron sanciones disciplinarias. El resto de los casos fue archivado.

(www.elpais.com, 25/11/07)

12. AYUNTAMIENTO DE MADRID: GALLARDÓN CONOCE DESDE 2005 LOS 'PUNTOS NEGROS' DE LAS LICENCIAS

El Ayuntamiento de Madrid dispone desde hace años de aplicaciones informáticas que le permiten controlar al detalle qué funcionarios tramitan las licencias, cuánto tiempo tardan, en qué juntas de distrito los retrasos son más largos y cualquier otro detalle que los responsables municipales quieran averiguar sobre el sistema de gestión de las licencias que otorgan.

Estas aplicaciones vienen desarrollándose en la administración municipal desde hace muchos años, en algunos casos desde 1991, pero es tras la llegada de Alberto Ruiz-Gallardón a la alcaldía, en 2003, cuando se desarrollan las versiones más modernas y que van entrando en funcionamiento a partir de 2005.

La información que ofrecen estas aplicaciones, por ejemplo, demuestra que algunos distritos tardan el triple que otros en tramitar una licencia. Chamberí, en un extremo, tardaba el pasado mes de junio 449 días en tramitar licencias bajo el sistema "ordinario común", mientras Vicálvaro sólo 157. Otro dato de interés es que mientras Centro y Chamberí tenían el pasado mes de marzo apenas el 36% y el 38% de los expedientes que tramitan terminados, en la mayoría de los distritos -Moratalaz, Arganzuela, Hortaleza o Barajas, por citar algunos- ese porcentaje alcanzaba el 60%, el 70% o, incluso, el 80%.

Una de estas aplicaciones cuenta incluso con un mecanismo de alerta, llamado "semáforo", que supuestamente avisa, entre otros detalles, de cuando un procedimiento o trámite se prolonga más allá de lo razonable, según desveló un trabajador municipal.

Los resultados de estas aplicaciones, en resumen, ofrecen una clara visión de la situación de las licencias en todo Madrid y señalan los puntos negros -cuellos de botella, en el argot administrativo municipal- donde el sistema es más ineficaz y tarda más en resolver sus expedientes. Y estos distritos son Centro y Chamberí, precisamente en los que ha estallado la Operación Guateque, en la que hay siete funcionarios acusados de cohecho, prevaricación y tráfico de influencias y en los que trabajaban parte de los imputados.

La posición mantenida por los responsables del Ayuntamiento, con el alcalde a la cabeza, desde el estallido del caso, ha sido reducirlo a una trama formada por funcionarios corruptos a los que desde los cargos políticos era imposible detectar. ¿Tenían noticia los responsables políticos de esta información, contenida en su propio sistema informático? ¿Les hizo sospechar de algo? ¿Tomaron alguna medida?

Las dos concejales protagonistas del pleno extraordinario celebrado sobre la Operación Guateque, Pilar Martínez, de Urbanismo, y Ana Botella, de Medio Ambiente, no dieron ninguna pista que permita responder a estas preguntas. Se mantuvieron fieles al guión. Si la trama de corrupción "era un secreto a voces, todos estábamos sordos", llegó a decir Martínez.

Se trató de averiguar hasta qué punto se sabía en el Ayuntamiento que los problemas de licencias se concentraban en unos pocos puntos de la administración municipal, aquéllos en los que ha estallado la corrupción. Y se topó con la sorpresa de que dos concejalías se pasaban la pelota, ninguna de ellas queriéndose hacer responsable de unos datos ofrecidos por fuentes del propio Ayuntamiento.

Pilar Martínez negó que en Urbanismo tuvieran noticia de los retrasos acumulados en Centro y Chamberí. "No está entre nuestras competencias ni tenemos los mecanismos de control para saber qué hacen las juntas de distrito", insistió Martínez. "Cualquier dato sobre los tiempos de concesión de licencias en los distritos es responsabilidad de las propias juntas de distrito y, en segundo lugar, de Coordinación Territorial. Nosotros no los tenemos", repitió Martínez.

Un responsable de la Concejalía de Coordinación Territorial explicó al detalle uno de los sistemas informáticos (Sigsa) y la gran cantidad de información que de él se puede obtener. Pero sobre los datos que se quería contrastar, Coordinación Territorial le devolvió la pelota a Urbanismo. "Estos datos salen del sistema aplicado por Urbanismo en los últimos años. Nuestro sistema no los presenta de esta manera", aseguró este responsable. Ningún portavoz del Ayuntamiento logró casar estas dos versiones enfrentadas.

La propia Martínez confirmó que en 2003, tras llegar a la concejalía, adoptó varias medidas para modernizar la gestión de su departamento y la concesión de las licencias en Urbanismo. Una de estas medidas fue sacar un concurso, ganado por una consultora, para diseñar y aplicar un nuevo sistema de gestión de las licencias de Urbanismo los criterios de calidad certificados internacionalmente.

Pero este sistema, según Urbanismo, se limitaba al trámite de sus propias licencias y no a las de las juntas de distrito, sobre las que dijo desconocer cualquier detalle. La versión de Coordinación territorial, en cambio, es que es el nuevo sistema de gestión aplicado por Urbanismo el que ofrecía los datos segmentados por distritos y el que pone de manifiesto las grandes diferencias entre ellos.

El problema de los puntos negros, según responsables municipales, se vio agravado por la política de personal. "Si en una junta se tramitaban 1.000 licencias y en la otra 5.000, por ejemplo, el número de funcionarios no era proporcional. Desde el Ayuntamiento no se evitó que unos pocos funcionarios acabaran tramitando muchas licencias, facilitando el hecho de que se acumularan retrasos que facilitaban que surgiesen prácticas ilícitas", admitió un responsable. Otro factor que ha contribuido a enquistar el problema ha sido la "falta de rotación de los funcionarios, una política sencilla y que evita que alguien acabe conociendo tanto el sistema que surjan complicidades indeseadas".

13. AYUNTAMIENTO DE MADRID: PILAR MARTÍNEZ: "SI ERA UN SECRETO A VOCES, TODOS ESTÁBAMOS SORDOS"

Fue el pleno más largo de la era Gallardón en el Ayuntamiento. Nueve horas que, en realidad, contenían tres plenos. El ordinario, el de presupuestos y el monográfico sobre el caso Guateque. Y este último fue el que inauguró la sesión. Poco más de dos horas para intercambiar golpes, reproches, nada de autocrítica del PP y muy poco nuevo.

Casi nada. La conclusión fue que, como propusieron PP e IU, la comisión de investigación sobre el caso Guateque, que cuenta ya con siete funcionarios imputados por prevaricación, cohecho y tráfico de influencias, comenzará justo después de levantarse el secreto sumarial, y no antes, como solicitaba el PSOE.

Comparecieron las concejales cuyas áreas han estado involucradas en la supuesta trama de corrupción: la de Urbanismo, Pilar Martínez, y la de Medio Ambiente, Ana Botella.

Martínez se dedicó a defender las bondades de la Ordenanza de Tramitación de Licencias aprobada en 2004. "Simplificó el procedimiento", impulsó "la concesión de licencia única" y "redujo los tiempos de concesión". Por si era poco, anunció que se revisará y se incorporará un seguimiento electrónico de los trámites y una ventanilla de ayuda al ciudadano.

Martínez se refirió también al runrún que ha circulado en todos los corrillos tras conocerse el escándalo de corrupción. Lo de que "era un secreto a voces". "Pues si eso era así, ¿dónde estaban los sindicatos, las asociaciones de vecinos, de empresarios, los medios de comunicación o las víctimas de la extorsión? Si era un secreto a voces, todos estábamos sordos", lanzó la concejal, extendiendo a toda la sociedad la supuesta responsabilidad de mirar hacia otro lado mientras unos cuantos cobraban comisiones ilegales. Además, insistió en la externalización de parte del proceso de tramitación de licencias.

Al portavoz de IU, Ángel Pérez, le pareció "ridículo" comparecer en el pleno para decir "que lo hacen todo bien". Pedro Sánchez, responsable de Urbanismo del PSOE, echó en cara a Martínez que el Ayuntamiento haya contratado 1.100 cargos de confianza y sólo tenga siete inspectores para controlar a los funcionarios. "Ustedes sabían que esto sucedía", le lanzó.

Y Martínez sacó a relucir "el manual". Un documento, que según manifestó el PP, Ferraz habría proporcionado al grupo socialista para sacar provecho del escándalo de corrupción. "Pero son torpes, ya lo hicieron en las elecciones, y lo han hecho mal", le dijo la concejal de Urbanismo. "En vez de ir a Ferraz, si tiene pruebas vaya a los juzgados a denunciarlo".

Luego le tocó a Botella. Pero se cerró en banda. Se amparó en que la pregunta de los socialistas para el pleno estaba mal formulada. "Información sobre la trama de corrupción que investiga el juzgado", rezaba lo requerido. Y como hay secreto de sumario, dijo Botella, poco podía transmitir a la oposición. La concejal reconoció que hace tres años el Ayuntamiento subcontrató a la empresa Tragsa para agilizar los expedientes. "En este momento el proceso de tramitación es de un mes", dijo, desmintiendo a los empresarios que se quejan de que los trámites pueden durar hasta cinco años.

Al concejal socialista de Medio Ambiente, Pedro Santín, eso le pareció "tremendo". "Su intervención es un insulto a esta Corporación. Hemos venido a hablar de corrupción y no de sus milongas". Santín pidió responsabilidades políticas a Botella y le conminó a que "limpie su casa", en alusión a su concejalía. La concejal, claro, dijo que "no hay nada que limpiar".

Luego vino el debate sobre la creación de la comisión de investigación donde intervinieron los portavoces de los tres grupos. El socialista, David Lucas comparó la comisión del Guateque con la que se celebró en el Congreso tras el 11-M. "Entonces ustedes la pidieron antes de que se levantara el secreto sumarial", dijo a los populares antes de acusarles de "auspiciar la corrupción".

Y ahí intervino con vehemencia Manuel Cobo, portavoz popular y vicealcalde. Llamó "irresponsable" a Lucas por sus afirmaciones y le echó en cara un caso de corrupción ocurrido en Getafe mientras él era vicealcalde. Y es que lo de examinar la gestión de Lucas al frente del Ayuntamiento de Getafe cada vez que abre la boca en el pleno se ha convertido en práctica habitual entre los populares. Y Lucas entra al trapo.

(www.elpais.com, 29/11/07)

Ir a informes anteriores 
 
© Copyright.2008. www.esperanzaaguirre.net  Ningún derecho reservado. Aquí es todo de gratis y sin comisiones
( Página diseñada para ver con Explorer 6 o superior  a 1024 x 768 píxeles )