Es triste pedir



Las declaraciones de Esperanza Aguirre afirmando que tiene problemas para llegar a fin de mes debido a su raquítico sueldo han provocado un alud de injustas críticas entre el rojerío resentido. Vía Periodismo Incendiario nos llega esta defensa encendida de nuestra presidenta:
Por una vez, voy a salir en defensa de la presidenta. Yo la comprendo. De verdad, que la vida en Madrid está muy achuchada. ¿Pero quién es el desgraciado que puede vivir hoy en día con 100.000 euritos de nada? En cuanto sumas los gastos de mantenimiento del palacete, pagas al personal de servicio, compras unos palos de golf y cuatro trapitos, se te ha ido la mitad de la nómina. Luego regálale unas motonáuticas a los niños y cómprale unos calzoncillos al marido, que será muy noble pero que desgasta los gayumbos como los demás, y que si no se los compra Espe pues sigue poniéndose los agujereados… y se ha quedado sin blanca.Y desde aquí quiero hacer un llamamiento público a todos los vecinos de Madrid para que contribuyan a paliar las estrecheces económicas de la presidenta. Que cada uno aporte lo que buenamente pueda: algo de ropa usada pero que no esté demasiado vieja, ese aparador que te has cansado de ver en la cocina, aquel espejo que tiene una esquina rota y que sin embargo en un palacete luce en cualquier habitación, la Play vieja que ya no quieren los niños pero que quizá entretenga al esposo de Espe… Y por supuesto, quien tenga pagas extra, que le transfiera una parte del dinero. Que es muy injusto que disfruten de sus pagas extra camareros o secretarias, por poner dos ejemplos, y que la presidenta de todos los madrileños tenga que estar rascándose el bolsillo.
Yo sé que pedir es muy triste, pero más triste es robar. Así que vayan dejando ideas en los comentarios, que luego los reenvío todos a Esperanza. Lea más en Periodismo Incendiario.
