AGUIRRE AMENAZA Y RAJOY FULMINA A GALLARDÓN
Segundo golpe de efecto. Mariano Rajoy no tenía bastante con anunciar que Manuel Pizarro le acompañaba en las listas por Madrid, cuando hoy a última hora de la tarde daba a conocer su decisión de que Alberto Ruiz-Gallardón no le iba a acompañar en la candidatura.
En el partido hubo un auténtico terremoto. Rajoy tomaba la decisión en una tensa y difícil reunión en la que también estaban presentes el secretario general, Ángel Acebes; la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, y el alcalde. Según un comunicado del partido, fue durante ese encuentro donde el líder del PP tuvo claro que lo mejor para los "intereses generales y los del PP" era que cada uno se mantuviera en su puesto.
Fuentes del partido aseguran que la presidenta de la Comunidad de Madrid le lanzó un órdago en toda regla a Rajoy al decirle que ella también quería ir como candidata. Dado que es incompatible ser presidenta y presentarse al Congreso, ello suponía que Aguirre estaba planteando dimitir de su actual cargo, para que se tuvieran presentes sus aspiraciones, al igual que las de Gallardón.
Desde el entorno de Aguirre aseguran que eso no es del todo cierto y que se han lanzado algunos comentarios malintencionados porque Gallardón no ha podido aceptar la derrota. "Ambos han reiterado su ofrecimiento para formar parte de la candidatura del PP en Madrid para las próximas elecciones", se reconocía en la nota oficial.
Los colaboradores de Rajoy se afanaban anoche en señalar que los dos dirigentes madrileños "le habían dado la legislatura" con sus permanentes enfrentamientos y, para tratar de desterrar la idea de que había cedido a las presiones internas, afirmaban que había "dado un puñetazo encima de la mesa" para poner fin a todo este conflicto de una vez por todas.
Está claro que Aguirre se ha impuesto y ha logrado sus objetivos Viendo que ninguno de los dos cedía en sus pretensiones, el jefe de la oposición les agradeció a ambos su disposición y les comunicó que continuarían "en sus respectivas responsabilidades institucionales para las que fueron elegidos por los ciudadanos hace escasos meses". Además, les trasladaba su intención de contar con ellos para la campaña electoral. Les pidió una "colaboración activa".
Los dirigentes del partido calificaban la situación de "alucinante" y, en el fondo, se alegraban de que, ante la ambición desmedida de ambos, ninguno de los dos hubiera ganado la batalla. Eso no es del todo cierto. Está claro que Aguirre se ha impuesto y ha logrado sus objetivos. De hecho fue desde su círculo desde donde se denunció que los estatutos del partido prohibían expresamente que un alcalde fuera candidato. Gallardón, en cambio, resulta el perdedor de esta contienda. Él es el que peor sale parado y personas de su entorno señalaban ayer que después del 9 de marzo podría plantearse su marcha. Su gente asegura que él entró en el despacho de Rajoy sabiendo que iba en las listas y que sólo esperaba conocer en qué posición.
Esperanza Aguirre sale fortalecida. Ahora no sólo cuenta con el apoyo del PP de Madrid y buena parte de los presidentes regionales, sino que ha demostrado su fuerza. No sólo en el pulso que mantenía con el regidor, sino también sobre Rajoy. En el caso de una derrota del PP en las generales, todo apunta a que "la lideresa", como ella misma se definió en una ocasión, contaría con más bazas para optar a la sucesión. (www.publico.es, 16/01/08)
ALBERTO RUIZ GALLARDÓN: "QUIEN LES HABLA HA SIDO DERROTADO"
El alcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón ha declarado en su primera comparecencia pública tras saberse que no irá en las listas al Congreso del PP sentir "tristeza, mucha tristeza" por la decisión tomada por Mariano Rajoy. Gallardón ha comentado que en política "a veces se gana y a veces se pierde" y en este caso, "quien les habla ha sido derrotado". "Son decisiones duras que generan mucho dolor", ha dicho profundamente emocionado. Después de las elecciones el alcalde quiere realizar una "profunda reflexión" con las personas que le han acompañado en todos estos años en la que decidirá su futuro político. Ir en las listas del Congreso era "una ilusión personal" para el alcalde después de estar "más de 30 años" dedicado al partido, pero ha recordado que quien ha tomado la decisión es quien debía tomarla. Por último ha pedido a todos los ciudadanos que voten a Rajoy el 9 de marzo.(www.elpais.com, 16/01/08)
"NO ME PODÉIS HACER ESTO" AGUIRRE: "YO HE GANADO HASTA EN PINTO"
La reunión clave de la historia reciente del PP fue algo parecido a un careo judicial. En un lado de la mesa, el juez, Mariano Rajoy, y el secretario judicial, Ángel Acebes. Y al otro, los careados, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, defendiendo sus versiones y reclamando sus derechos.
Según una reconstrucción de la escena, contrastada con los dos sectores en discordia, Rajoy suelta el bombazo nada más empezar. Ha preparado a conciencia la reunión, y lleva escrito todo en un papel. "Aquí hay un ofrecimiento público para ir en las listas al Congreso por Madrid [el de Gallardón] y otro privado [el de Aguirre]", señala.
El alcalde de Madrid se queda blanco. Es el único que no sabe que en Navidades, Aguirre había hecho llegar a Acebes, persona de su total confianza, su órdago. Si Gallardón quiere ir en las listas para ayudar al líder, ella también. Quiere estar allí, y por delante, claro. Pero la diferencia es enorme. El alcalde no tiene que dejar su puesto para llegar al Congreso. Ella debe dimitir inmediatamente (antes de que se registren las listas) y perder todo su poder para dárselo a su mano derecha, Ignacio González. Aguirre comunica que está dispuesta a hacer ese sacrificio. No habla con Rajoy, pero le deja claro a Acebes que quiere que el líder lo sepa.
Gallardón había llegado tranquilo a la reunión. Cuando le dicen, por la mañana, que la cita clave será en Génova y estará Aguirre, se relaja. Sólo puede ser un sí, comenta a su entorno. Lo contrario sería demasiado humillante. A su esposa le pide que esté tranquila, que vaya al estreno en el Teatro Real de Tristán e Isolda, de Wagner. "Llegaré en el intermedio", le dice. Pero no es así. Es ella quien abandona, junto a sus hijos, el teatro a media función cuando conoce el varapalo que se ha llevado su marido.
Después del bombazo, Rajoy les echa a los dos una filípica:
-Estoy harto de vuestros enfrentamientos. A dos meses de las elecciones esto no se puede tolerar, tenemos que arreglarlo.
El líder quiere escuchar, darles una última oportunidad para que solucionen el problema allí mismo. La tensión crece después de la regañina, y es Gallardón quien rompe el hielo:
-Presidente, yo he obtenido un resultado extraordinario en Madrid. Llevo 16 años de mayorías absolutas ininterrumpidas. Creo que puedo aportarle mucho al partido y a ti si te acompaño en las listas. Creo que es bueno para todos y por eso te lo he pedido.
La competición comienza. Aguirre toma la palabra:
-Si es por resultados, yo he sacado los mejores de toda la historia del PP de Madrid en las últimas elecciones. Como sabéis, hemos ganado hasta en Pinto, y en otros pueblos donde la izquierda siempre había sido mayoritaria. Si se trata de ir en la lista para ayudarte a ti y al partido a arrastrar votos, yo me apunto. Creo que deberíamos quedarnos los dos en nuestros puestos, pero si creéis que es bueno que vayamos en las listas, estoy dispuesta.
Gallardón contrataca:
-Esto es una trampa, una encerrona.
Rajoy y Acebes tratan de mantener la compostura. La pelota está en el tejado del líder, que, al fin, y por primera vez desde el verano, se moja:
-Muy bien, habéis explicado vuestra posición. Yo creo que, como dice Esperanza, lo mejor que podéis hacer los dos es quedaros en vuestros puestos. Es lo mejor para el partido.
Gallardón explota. Lleva casi 15 meses convencido de que irá en las listas. Ha hablado con Rajoy en decenas de ocasiones, y aunque nunca le ha confirmado que irá -el estilo gallego le impide ofrecer garantías de ese tipo, según cuentan siempre quienes le conocen- tampoco se lo ha desmentido, lo que ha alentado sus sueños. Es algo que ya está asumido dentro del PP, prácticamente todos los dirigentes consultados en las últimas semanas -entre ellos la mayoría de los miembros de maitines, la cúpula que se reúne cada lunes- lo daban por hecho. La prensa lo ha publicado así, y nada hace pensar que en el último minuto todo se irá al garete. Gallardón pierde hasta las formas, y sube la voz:
-No puede ser. No me podéis hacer esto. Llevo 30 años en este partido, ayudé a fundarlo, me he dejado la vida y nunca he pedido nada. Es la primera vez que lo hago, era mi ilusión.
Después se calma un poco, respira hondo, y lanza su órdago, el que responde al de su rival.
-Mariano, tú has tomado tu decisión. Y yo la mía. Después del 9 de marzo dejaré la política. No quiero hacer daño al partido, pero no puedo seguir así. Sólo te prometo una cosa. Para evitar hacer daño a tu campaña, no haré pública mi decisión hasta después de las elecciones.
Rajoy no da crédito a lo que está escuchando. Se mantiene en silencio, y es Acebes, que hasta ese momento no ha abierto la boca, quien interviene para tratar de mediar.
-Vamos a tranquilizarnos. Tenemos que pactar una explicación de lo que está pasando aquí, hay que contárselo a la gente para que lo entienda. Tenemos que decir que estamos todos de acuerdo en esta solución de que nadie vaya en las listas [es lo que después diría el comunicado oficial].
-A mí me parece bien la decisión que has tomado, y quiero decirlo, Mariano -interrumpe Aguirre.
-Yo no estoy de acuerdo, es evidente. No se puede pactar nada. Mejor lo dejamos -sentencia el alcalde.
La reunión concluye en un clima de tensión tremendo. Aguirre y Gallardón bajan juntos en el ascensor hasta el garaje, donde están sus coches oficiales. La presidenta, con su desparpajo habitual, trata de consolar al alcalde:
-Alberto, no sé por qué te pones así. El día 9 vas a estar igual que hoy. Si se gana, podrás ser vicepresidente si Mariano te lo pide. Y si Mariano pierde, tú y yo estaremos en iguales condiciones, como los demás.
El alcalde apenas la escucha. Va mascando su derrota, y prefiere no contestar. Ha sido humillado, ha anunciado que lo deja delante de su gran rival y del que creía su gran apoyo, Rajoy. Poco puede decir ya.(www.elpais.com, 17/01/08)
LA LIDERESA YA MANDA EN EL PP
Esperanza Aguirre, que se calificó hace poco a sí misma de lideresa del PP, ha hecho toda una demostración de fuerza. Tanto que del episodio sale como única colocada en la línea de salida de la sucesión para el 10 de marzo, para el caso de que Rajoy pierda. No obstante, su fortaleza está ligeramente recortada por algún desgaste interno en función de qué versión de la reunión del martes se dé por buena. Así, varios dirigentes del PP consultados, aunque estaban en contra de la presencia de Gallardón en las listas, aseguran que la presidenta de Madrid se extralimitó si es que llegó a plantear a Rajoy el órdago de dimitir para ser diputada.
Aguirre niega esta versión y asegura que se limitó a ofrecerse para apoyar también a Rajoy, sin llegar a plantear su dimisión como presidenta autonómica. Su problema es que el comunicado oficial del PP da por buena de forma implícita la versión del órdago. Si hubiera sido así, Aguirre puso a Rajoy en la imposible disyuntiva de fulminar a Gallardón o abrir una crisis en la Comunidad e ir a las elecciones escoltado en la lista por sus dos herederos, esperando su fallecimiento político. El líder del PP sólo pudo elegir la primera opción, pero salió muy debilitado por aparecer como supeditado a la fuerza arrolladora de Aguirre.
Por disciplina o por no tener su fuerza, Zaplana, después de partirse el pecho toda la legislatura, ha aceptado sin rechistar que Camps le vete como cabeza de lista de Valencia y que ponga a su bestia negra al frente de la candidatura. La presidenta de la Comunidad considera que, en el caso de que Rajoy vuelva a perder, no es impedimento no ser diputada para ser líder (o lideresa) de la oposición. Ya se las ha apañado para serlo casi como presidenta de Madrid durante cuatro años y le favorece la decisión de Zapatero de revitalizar el Senado.
El cálculo de Aguirre y de muchos hooligans que la jalean desde dentro y fuera del partido pasaría por ser senadora por designación autonómica y, de esa forma, debatir una vez al mes con Zapatero en la Cámara Alta.En el Senado esos debates no tienen límite de tiempo y, de hecho, han lanzado al estrellato a Pío García Escudero en los últimos cuatro años. En 2005, el interminable debate sobre el estado de las autonomías del Senado terminó por tener como título final el del enfrentamiento, de tú a tú, entre Zapatero y Aguirre.
Aguirre tiene el apoyo de la inmensa mayoría del partido y de sectores tan relevantes como el de los barones regionales del PP, el de Rodrigo Rato y Aznar, el de medios de comunicación influyentes y empresarios. Ostenta el control absoluto del PP de Madrid y tiene un equipo amplio, reconocido, fiel, peleón e influyente: Ignacio González, Alfredo Prada, Javier Fernández Lasquety, Lucía Figar, Juan José Guemes, Manuel Lamela, Francisco Granados, Isabel Gallego... De hecho, ha tenido la habilidad de dar cobijo y protección a los caídos del 14-M, procedentes de diversos sectores.
Con 55 años, tiene uno de los currículos más largos de la política española: concejal de Madrid, ministra de Educación y de Cultura, presidenta del Senado, diputada y presidenta de la Comunidad. Se define y ejerce como liberal y en lo personal tiene un punto acentuado de descaro, juega al golf y es fumadora de puros.
(www.publico.es, 17/01/08)
"NO SÉ DE QUÉ CRISIS ME ESTÁN HABLANDO"
Trató de escabullirse como pudo. Habló de los carritos de bebé, que podrán subir desplegados a los autobuses; de las becas para los libros de texto y de los futuros hospitales. Ni una sola mención al enorme follón generado en el seno del PP tras la decisión de su presidente, Mariano Rajoy, de no incluir al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, en las listas para las elecciones del 9-M, después de que Esperanza Aguirre se mostrara dispuesta a dejar la presidencia de la Comunidad para ir también en esas listas.
"¿Crisis? No sé de qué crisis me están hablando. La formación de las listas se ha llevado a cabo tal y como estaba previsto, tal y como prevén los estatutos de nuestro partido", zanjaba una y otra vez el número dos de Aguirre ante las insistentes preguntas de los periodistas en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.
-¿Le comunicó la presidenta sus intenciones antes del cara a cara del pasado martes por la noche con Gallardón en Génova?
-No. A mí no me tiene por qué trasladar nada la presidenta.
-Entonces, ¿quiere decir usted que no tenía ni idea de lo que Esperanza Aguirre estaba dispuesta a hacer, teniendo en cuenta que usted es quien tomaría su relevo en la Comunidad?
-La presidenta habla habitualmente con la dirección del partido y con mucha más gente y siempre ha mostrado su plena disposición a estar allí donde fuese más útil -respondía González con toda la ambigüedad de la que era capaz.
-Pero, ¿se ha visto o se vio usted en algún momento como presidente de la Comunidad?
-No me veía ni a corto ni a medio plazo en ese escenario, no me he visto en ningún momento y siempre he dicho que desde donde mejor se ayuda al partido es desde las instituciones.
El vicepresidente volvió a repetir las mismas frases una y otra vez, casi con independencia de las preguntas de los periodistas. Y todavía habló de la "unidad" de su partido frente a "las cosas que pasan en el PSOE", donde echan a ministros como Bono y luego vuelven, donde "echan a activos del partido similares a Gallardón, como Rosa Díez, por estar en desacuerdo con negociar con terroristas...". Todo por ver la paja en el ojo ajeno.(www.elpais.com, 18/01/08)
AGUIRRE SUGIERE QUE GALLARDÓN HA QUERIDO "SERVIRSE" DEL PP
No le nombró. Esperanza Aguirre era consciente de que decenas de cámaras, micrófonos y grabadoras estaban preparadas ayer para inmortalizar el momento en que se refiriera al "derrotado", como se define a sí mismo el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón después de ser excluido de la lista de Madrid, tal y como deseaba la presidenta de la comunidad.
No le nombró, no, pero todos presentes --que eran muchos-- en el primer acto de campaña de Manuel Pizarro entendieron, sin necesidad de explicaciones, a quién se refería ella realmente cuando lanzó la siguiente alabanza al expresidente de Endesa: "No es un divo, sino un trabajador incansable que llega a la política en su mejor momento profesional y personal. Nunca, como en este caso, se puede decir que un fichaje viene a servir al partido y no a servirse del partido, porque lo ha sido todo en todos los campos en los que ha trabajado".
Pizarro, amigo de Aguirre, también hizo uso de la ambigüedad para lanzar mensajes encubiertos. "Aquel que se encoja y no se una a nosotros, se va a quedar atrás", enfatizó, después de subrayar que, como a su juicio hace la presidenta madrileña, hay que ganar las elecciones "cada día". "Solo se ganan las batallas que se dan", sentenció.
No obstante, especificó que cuenta con el compromiso del alcalde de la capital para apoyarle en la campaña, pese a que Gallardón ha hecho público que está sopesando si continuar o no en la política. Por cierto, que cuando se le preguntó a Pizarro si él abandonaría el PP en caso de perder en marzo, respondió que nunca da "pasos atrás". No cabe duda de que Pizarro entusiasmó a los populares presentes en el pintoresco salón, entre los que se encontraba el secretario general del partido, Ángel Acebes, y buena parte de los consejeros de Madrid. El que no estaba era Ruiz-Gallardón, que se encuentra de viaje oficial en Moscú, ni ninguno de sus colaboradores en el Ayuntamiento. La excepción fue esposa a José María Aznar, Ana Botella, la persona que podría sustituirle al frente del consistorio si decidiera abandonar la política antes de que expire su recién renovado mandato.
El auditorio recibió con fervor la presentación que sobre el nuevo fichaje del PP hizo Aguirre, que hizo un especial esfuerzo por destacar que el empresario aragonés, además de experto en economía, es un gran conocedor del mundo del derecho y los entresijos del Estado de las autonomías. Curioso. El día anterior, Rajoy había hecho el mismo esfuerzo. ¿Será que, en caso de victoria, Pizarro tiene reservadas otras tareas distintas a la economía para evitar posibles incompatibilidades?. Por el momento, el líder de los conservadores dice que no ofrece ministerios antes de alcanzar al Gobierno y el afectado apunta que llega al PP a "suceder, en ningún caso a sustituir", a Rodrigo Rato, pero no precisó si como vicepresidente económico o como número dos por Madrid. (www.elperiodico.com, 19/01/08)
AGUIRRE Y GALLARDÓN ACTUARON POR AMBICIÓN PERSONAL
La batalla librada por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, en relación con su posible inclusión en la lista para el Congreso ha sido percibida por los ciudadanos como una lucha personal por situarse en una buena posición para conquistar el liderazgo del PP en caso de que Rajoy sea derrotado el próximo marzo.
La interpretación mayoritaria es que ambos dirigentes actuaron impulsados principalmente por ambiciones personales, si bien esa impresión está mucho más extendida (64%) en el caso de Esperanza Aguirre. Algo menos de la mitad los entrevistados (48%) consideran que Ruiz-Gallardón se guió sólo por esa motivación.
Esa idea la comparten la mayoría de los consultados sea cual sea su tendencia política y el partido al que votaron en las generales de 2004, pero entre los que declaran que apoyaron al PP en los comicios anteriores es más patente esa opinión respecto a Aguirre que respecto a Gallardón. Mientras el 54% de los votantes de ese partido cree que la presidenta de la Comunidad de Madrid se ha guiado sólo por su propio interés, esa misma opinión es compartida por el 51% respecto al alcalde. Entre los partidarios del PSOE, el reproche es más duro contra Aguirre. Según el 76%, actuó sólo en interés propio. El alcalde de Madrid sólo perseguía ese objetivo para el 49% de los entrevistados de voto socialista.
Otras posibles respuestas como "el interés general del país" o "el bien de su partido" obtuvieron en ambos casos resultados más bien raquíticos.(www.elpais.com, 20/01/08)
AGUIRRE CREE QUE GALLARDÓN NO DEJARÁ LA POLÍTICA NI LA ALCALDÍA DE MADRID
La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha afirmado hoy que el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Galladón, no dejará la política tras las elecciones del 9 de marzo ni dejará su cargo al frente del Ayuntamiento de Madrid.
Aguirre ha hecho estas declaraciones al ser preguntada esta mañana durante un desayuno informativo. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha dicho, al ser preguntada por un periodista, "Creo que no, a lo que usted me pregunta. No, a las dos cosas".
Por otra parte, Aguirre ha insistido, hasta en tres ocasiones, que el tema de la formación de las listas al Congreso de los Diputados es una cuestión "zanjada" por el presidente del PP nacional, Mariano Rajoy. Ella ha querido negar, según ha informado la Cadena SER, que quiera postularse como presidenta de España y ha añadido que es el PSOE el partido que se muestra dividido al no contar en sus listas con la ex dirigente del PSOE Rosa Díez.(www.elpais.com, 21/01/08)
NUEVO INCIDENTE ENTRE AGUIRRE Y GALLARDÓN EN LA ENTREGA DE UN PREMIO
En plena refriega electoral, Mariano Rajoy tiene un problema. Los dos altos cargos del PP que manejan más presupuesto público en España, Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid, y Esperanza Aguirre, presidenta autonómica, siguen enzarzados en una bronca interna que la noche del pasado martes motivó un incidente en una sala atestada de empresarios.
El último desencuentro dejó atónitos a decenas de jóvenes empresarios madrileños que habían acudido a su fiesta anual en la sala Florida Park, a la que habían sido invitados Aguirre y Ruiz-Gallardón. Ambos se han convertido en adversarios irreconciliables dentro del mismo partido tras el último episodio de las listas electorales que les llevó al despacho de Mariano Rajoy para reclamar un lugar en la candidatura que ninguno de ellos logró.. Aguirre y Ruiz-Gallardón desencadenaron allí una escena de máxima tensión.
Se trataba de la entrega de premios de la Federación Madrileña de Asociaciones de Jóvenes Empresarios, cuya presidencia recae en María Zurita, sobrina del Rey. Aguirre había anunciado su presencia en la primera parte del acto, donde intervendría con unas breves palabras en la presentación. No se quedaría a la entrega de premios, con la que se cerraría la fiesta, porque tenía otra cita. El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, también invitado, había decidido incorporarse a la fiesta una vez comenzado. La cena transcurría sin problemas hasta que la entrada de Ruiz-Gallardón provocó un encendido aplauso, con algunos vítores, de los jóvenes empresarios allí reunidos.
La ovación encendió a Esperanza Aguirre, que cambió de cara, según algunos asistentes, y estrechó la mano al alcalde en un saludo frío y distante, acorde a sus actuales relaciones. La presidenta, según algunos empresarios presentes en el acto, intentó recuperar el protagonismo y se olvidó de sus prisas. Decidió quedarse -"para no hacer un feo al alcalde", explicó una portavoz autonómica-, y entonces decidió buscar su hueco estelar en lo que quedaba de la celebración, según fuentes de la organización del acto.
Aguirre se empeñó en entregar el principal galardón al Joven Empresario del Año, Javier Goyeneche, algo que los organizadores habían reservado al alcalde de Madrid porque así lo había pedido el premiado, amigo personal de Ruiz-Gallardón, según varios empresarios.
La portavoz autonómica ofrece otra versión: "Fueron los organizadores los que nos ofrecieron que la presidenta entregara un premio, ya que se había quedado a la cena. Nos propusieron uno de los galardones, pero la presidenta consideró que era absurdo, pues ya había anunciado que no se iba a quedar a la entrega". Durante esos minutos de máxima tensión, Ruiz-Gallardón y Aguirre se mantenían sentados, frente a frente, sin dirigirse la palabra ni la mirada.
La presidenta autonómica se sintió desairada por los jóvenes empresarios que le negaron el último momento de gloria en la entrega de premios, según varios empresarios, y salió de la cena sin despedirse de muchos de los comensales que le acompañaban en la mesa. Tras ella salieron otros altos cargos autonómicos presentes en el Florida Park. Sólo se quedó Paloma Adrados, consejera de Empleo. Sin Aguirre en la sala de fiestas, intervino el alcalde para clausurar el acto y cosechó una nueva ovación.(www.elpais.com, 30/01/08)
RAJOY Y AGUIRRE PRESENTAN LAS LISTAS MIENTRAS GALLARDÓN INAUGURA UN 'PARKING'
El líder del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, han presentado esta mañana en el Palacio Velázquez del Parque del Retiro los candidatos por la lista de Madrid a las Cortes Generales en las elecciones del 9 de marzo. Un portavoz municipal ha señalado que el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, no ha asistido a la cita "porque no ha sido convocado". En el acto, Rajoy ha aludido al eslogan de precampaña del PSOE -"Motivos para creer"- y ha dicho que, a la vista de lo sucedido en la legislatura, "sólo hay un motivo para creer: la necesidad inexcusable de que Zapatero deje de ser presidente del Gobierno".
Sobre la ausencia de Gallardón, el portavoz municipal ha restado importancia al hecho de que el alcalde no fuera convocado, ya que "entra dentro de la lógica porque ni es candidato ni ocupa ninguna responsabilidad dentro del partido". Prácticamente a la misma hora en la que Rajoy presentaba en el Retiro al resto de los miembros de la lista de la que no forma parte el alcalde, Ruiz-Gallardón inauguraba un aparcamiento para residentes y presentaba el Programa de Aparcamientos 2007-2011 del Ayuntamiento, sin hacer ninguna declaración a los periodistas.
En el acto, Rajoy ha asegurado que el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, es "una hipoteca para el futuro de la economía de los españoles" y un "serio riesgo para su bolsillo". Tras reiterar que la economía será una prioridad de su Gobierno, si gana las elecciones generales del 9 de marzo, Rajoy ha dicho que la política económica del PSOE en los últimos cuatro años ha sido "la de la indolencia, la autocomplacencia y la pasividad", porque ha consistido en "no hacer nada".
El líder del PP ha indicado que el suyo será un Ejecutivo "serio y previsible" que no gobernará con "ocurrencias", "inventos" o "polémicas artificiales", en referencia al enfrentamiento del PSOE con la Conferencia Episcopal, y ha criticado la política antiterrorista del Gobierno que, según ha dicho, ha sido "la del oportunismo, el engaño y los desaciertos". Pese a afirmar que le parecen "muy bien" las "rectificaciones" del Gobierno, ha señalado que se ha perdido "un tiempo precioso" en la lucha antiterrorista, y ha destacado que, al final de la legislatura, ETA sigue en las instituciones y continúa en vigor la autorización del Congreso para dialogar con la banda, que se ha comprometido a derogar. El líder del PP ha presumido del "gran equipo" que compone la lista por Madrid al Congreso y al Senado y ha confesado estar "muy orgulloso" de esta candidatura.
"En esta ocasión, sinceramente nos hemos superado", ha proclamado. Por su parte, Aguirre ha llegado a comparar a los candidatos con un "equipo de la Champion League". La candidatura de Madrid incluye una renovación del 50% de sus miembros en los puestos de salida con respecto a 2004 e incorpora caras como la de Cayetana Álvarez de Toledo, jefa de gabinete de Ángel Acebes, o la concejala del Ayuntamiento de Madrid Eva Duran, del entorno de Aguirre. Uno de los principales fichajes para esta candidatura ha sido el del ex presidente de Endesa, Manuel Pizarro, que irá acompañado en los puestos siguientes por varios ex ministros del último gobierno del PP -Eduardo Zaplana, Cristóbal Montoro o Miguel Arias Cañete-. En los primeros puestos figura también la eurodiputada Ana Mato y la secretaria de Política Autonómica, Soraya Sáenz de Santamaría.
En cuanto al Senado no hay variaciones respecto a la candidatura por Madrid que presentó el PP hace cuatro años, de forma que estarán en la misma Pío García Escudero, Alejandro Muñoz Alonso y Rosa Vindel. En las últimas semanas, Rajoy ha reiterado que ha tomado "la mejor" decisión al dejar fuera de las listas al alcalde de Madrid y a la presidenta de la Comunidad, recalcando además que ha presentado una "lista muy potente" por Madrid, con personas como Manuel Pizarro, Eduardo Zaplana o Cristóbal Montoro. Después de hacerse la foto de familia -en la que ha posado también Aguirre-, la mayor parte de los candidatos se han tomado al aire libre una cerveza, acompañada de unas patatas y aceitunas, a pesar del frío.(www.elpais.com, 05/02/08)
GALLARDÓN: "HA TRIUNFADO DOÑA CUARESMA, LA DEL GESTO AGRIO Y ESTRICTA CONDUCTA"
Sin compasión. En vez de afrontar el cuerpo a cuerpo y el golpe directo a la mandíbula, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón han optado por el ataque sutil, plagado de indirectas y gestos que, a buen entendedor, reflejan las desavenencias entre ambos.
Nunca ha sido un secreto que entre Gallardón y Aguirre han predominado las discrepancias. La diferencia es que ahora, después de que Mariano Rajoy decidiera no incluir a ninguno de los dos en las listas por Madrid del PP a las elecciones del 9 de marzo, las disputas son más evidentes.
Sirva de ejemplo esta misma mañana. El encuentro entre Aguirre y Gallardón -que llevan semanas haciendo todo lo posible por no coincidir- se ha producido con motivo de la inauguración del nuevo intercambiador de transportes de Plaza de Castilla.
A la hora de los saludos, Aguirre ha estrechado sin demasiado entusiasmo la mano del alcalde y le ha dado la espalda rápidamente. Ante la situación, el primer edil le ha dado una palmadita justo antes de posar para la prensa evitando cualquier contacto visual prolongado.
Después, la gente presente en el acto ha comenzado a pedir que se besaran: "Un beso, no hemos visto el beso", reclamaba. Pese a que es tiempo de elecciones y cumplir los deseos de la gente es una prioridad para los políticos, sean del partido que sean, la presidenta autonómica ha replicado: "¿Tengo que besar al alcalde de Madrid o puede ser a cualquier alcalde?".
Ha dado igual la respuesta. Ante la insistencia de los presentes para que se materializara el deseado beso, Aguirre ha acabado saludando con dos besos al alcalde de Alcobendas, Ignacio García de Vinuesa. Gallardón.
"Ha triunfado Doña Cuaresma, la del gesto agrio y estricta conducta"
La anécdota no ha terminado ahí. Poco después, el alcalde de Madrid ha recibido en el Ayuntamiento a la Cofradía del Entierro de la Sardina. Aprovechando el momento y sin salirse del tema que le convocaba, ha dejado varias 'perlas' trufadas de doble sentido. "Ha triunfado Doña Cuaresma, la del gesto agrio y estricta conducta", pero "no hay que darse a la melancolía, porque su victoria es pasajera", ha comenzado.
"El carnaval es catarsis" y "hecha la limpieza y ventiladas las estancias del alma, toca entrar en un tiempo de entereza y contemplación". "Sí, amigos: ha triunfado Doña Cuaresma, la del gesto agrio y estricta conducta, y no queda más remedio que plegarse al triste designio que a los alegres y buenhumorados nos depara. Pero no os déis a la melancolía: sabemos que su victoria es pasajera, porque, en el peor de los casos, representa sólo la mitad de la vida", ha argumentado.
Entre risas, el alcalde ha exclamado que "hay otra vida" y ha animado a los cofrades a "enterrar ya a la sardina" y, con ella, "todas nuestras zozobras y quebrantos", en tanto que "no hay mal que por bien no venga".
El alcalde ha subrayado que la sardina nos recuerda que "no somos nadie", ya que ha llevado "toda una existencia de discreción y estrechez para terminar ahora apenas acompañada de unos pocos fieles".
"Ha sido todo tan rápido, tan quebradizo y volátil, como es siempre la alegría del pobre", ha dicho el alcalde en referencia al Carnaval y a que "no ha transcurrido ni una semana desde que Don Carnal", después de hacerse con la llave de la ciudad, "ha perdido la batalla contra Doña Cuaresma".
"Fugacidad de la política...", ha advertido, antes de reflexionar: "¡Cuántas vueltas da la vida, y qué imprevisibles son, en medio de la mudanza, los sentimientos, capaces de regalarnos un destello de ilusión en un momento difícil o de refrenar el optimismo con un punto de inquietud!". A buen entendedor...(www.publico.es, 06/02/08)
LA ENEMISTAD ENTRE AGUIRRE Y GALLARDÓN SE DEJA DE DISIMULOS
El roce no hace el cariño, al menos en política. La enemistad entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, se dejó ayer de disimulos en la inauguración de la macroestación de plaza de Castilla.
Era el primer acto institucional en el que coincidían presidenta y alcalde -hasta ahora sólo se han visto en eventos de partido o, como la semana pasada, en una cena organizada por los empresarios- desde que se hizo pública hace tres semanas la lista del PP en Madrid que excluye a Gallardón. Y el regidor agitó su venganza por la vía de saltarse el protocolo.
La Consejería de Transportes había organizado el acto de manera que ambos mandatarios tenían previsto llegar en autobús al intercambiador, junto a los 60 alcaldes de los municipios de los que parten las líneas interurbanas que llegan a la instalación, que son casi todos del PP. Así, el vehículo se convertía en el primero en utilizar los accesos al intercambiador.
Pero Gallardón prefirió acudir al lugar por su cuenta y esperar en la dársena, acompañado de algunos de sus fieles concejales. A tan sólo unos metros de distancia aguardaba también el vicepresidente Ignacio González, ante quien finalmente se paró el autobús. Eso provocó por momentos situaciones kafkianas, con miles de cámaras luchando por el espacio para no perderse un detalle del encuentro entre presidenta y alcalde.
"Hasta en las islas Canarias se van a enterar de que tenemos un nuevo intercambiador en Madrid", bromeó después Gallardón, pues estaba acreditado medio centenar de medios.
El momento más fotografiado y observado se despejó rápido. Gallardón estrechó fríamente y muy rápido la mano de la presidenta y se lanzó a por la del consejero de Transportes, Manuel Lamela. Después, se colocaron para la foto de familia. "¡Que se besen, que se besen!", les gritaban los fotógrafos. Pero ni por ésas. "¿Vale el alcalde de Alcobendas o tiene que ser el de Madrid?", preguntó la presidenta como queriendo ser chistosa. Acto seguido se giró para besar al primero, Ignacio García de Vinuesa, del PP.
Luego llegó la visita por las instalaciones, sin que alcalde y presidenta se dirigieran la palabra, ni apenas se miraran. Ella hacía preguntas a Lamela; él se centraba en las palabras de José Manuel Pradillo, gerente del Consorcio de Transportes. Pasearon juntos, como si ambos quisieran estar en otro lugar. No es que estuvieran fríos, es que la actitud de ambos rayaba la grosería.(www.elpais.com, 07/02/08)
ESPERANZA AGUIRRE: "QUITA DE AHÍ, YO SOY LA PRESIDENTA, ESE LUGAR ES MÍO"
Los asistentes a un acto que [Esperanza Aguirre] compartía con Alberto [Ruiz-Gallardón] se quedaron de piedra cuando la vieron pellizcar físicamente al alcalde en la espalda para que le dejara el sitio que ocupaba. ‘Quita de ahí, yo soy la presidenta, ese lugar es mío".
Éste es uno de los episodios que se describe en el libro "Duelo de titanes" (Editorial Espasa) de la periodista Lucía Méndez y que le sirven para relatar la relación más que tormentosa entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón. Entre lo sádico, lo perverso, lo morboso y la atracción fatal al servicio del nada sutil arte de "dar que hablar", cueste lo que cueste. "Se levantan todos los días de la cama pensando en cómo hacerse faenas el uno al otro", resume la autora, dentro de un relato cruzado de dos trayectorias políticas y personales que no hacen más que chocar desde hace más de treinta años. Lo personal ha sustituido a lo político y las actitudes casi infantiles hacen ya imposible la reconciliación.
El elocuente subtítulo del libro es "Ella creció a su sombra, él la despreciaba. Las claves ocultas". Aguirre cree que Gallardón conspiró con el PSOE en 2003, en tiempos del "tamayazo", y el alcalde no perdona a la presidenta de la Comunidad que no le agradeciera en su momento que la propusiera a Aznar para ser candidata a ese cargo. "No ganaste las elecciones de mayo, tuviste que ir a septiembre, como los malos estudiantes", le llegó a decir Gallardón a Aguirre a propósito de la repetición de aquellas elecciones autonómicas.
Aguirre cree que Gallardón retrasó la comunicación de los datos de su victoria en la repetición de las autonómicas y él no le perdona cómo le dejó de lado en el relevo en la presidencia de la Comunidad. No le permitió hablar aunque él llevaba preparada y escrita su intervención.
Ignacio González, número dos de Aguirre, asegura que "Gallardón se cree el único gallo del corral y el rey del mambo" y Manuel Cobo, escudero del alcalde, no se corta tampoco en descalificar a la presidenta ante quien sea. El vicepresidente de la Comunidad y el vicealcalde son descritos como los arietes de ambos en la batalla, acostumbrados a acabar las reuniones entre ellos a gritos y con insultos de por medio.
El libro narra la forma en que Aznar le pidió en 2002 a Gallardón que cambiara la Comunidad por la candidatura al Ayuntamiento, una operación que algunos dirigentes del PP que se citan consideran ahora una trampa del ex presidente del Gobierno. Gallardón, feliz entonces por la propuesta, quedó desde ese momento atrapado en el cargo y neutralizado para el futuro.
Otro episodio relatado es el del pulso para hacerse con el PP de Madrid, que Esperanza ganó por goleada. Incluso, consiguió que su oponente fuera humillado en una Junta regional del partido en la que uno tras otros todos los intervinientes destrozaron al alcalde. Gallardón, como ha hecho ahora tras ser excluido de las listas, amenazó entonces con no volver a presentarse a las elecciones municipales de 2007 si Esperanza Aguirre se hacía con el partido. Obviamente no cumplió su amenaza como tampoco cumplirá ahora la de abandonar el cargo tras las generales del 9-M.
Rajoy intentó entonces ser neutral entre los dos y, a cambio de no impedir la victoria de Aguirre en el PP de Madrid, incorporó al alcalde a las reuniones de estrategia de los lunes, los llamados "maitinies". Atribuye la autora a Aguirre la expresiva frase: "Los maitines no sirven para nada". Ese mismo equilibrio ha intentado mantenerlo Rajoy ahora para elaborar las listas al Congreso, hasta que llegó al "estoy harto de vosotros dos" que pronunció en la tensa reunión que Lucía Méndez reconstruye con detalle.
Cuando surgió el asunto de Monserrat Corulla en la campaña, el libro atribuye la siguiente frase a Aguirre: "Este asunto va a ser el final de Gallardón". Ambos han utilizado con profusión los medios de comunicación para hacerse las faenas y lanzarse puyas. Por ejemplo, Aguirre ha manejado el apoyo de la Cope, muy importante dentro del PP, y a Gallardón le defendía ABC y el Grupo Prisa.
De forma colateral se relata el pulso entre los "normales" en la reunión de maitines que pretendían moderar la oposición del PP en asuntos como ETA y el 11-M y separarse de la AVT. A ese grupo pertenecían Josep Piqué, que dimitió tras perder el apoyo de Rajoy, y Gallardón, excluido ahora de las listas. Estaban apoyados por Jaume Matas, que abandonó la política tras las autonómicas de 2007. "Después de Piqué y Matas, tú serás el siguiente", le advirtieron de forma premonitoria a Gallardón miembros del partido en el verano de 2007.
El preciso retrato psicológico de ambos, sin tomar partido por ninguno de los dos, es fruto del acierto periodístico, la sensibilidad de la autora y su profundo conocimiento de las interioridades del PP y permite entender lo que ha ocurrido hasta ahora y también lo que se avecina. La historia de las permanentes faenas mutuas no ha terminado y el único riesgo del libro es el de quedar superado a medida que a cada uno se le vaya ocurriendo cada mañana la manera de fastidiar al otro.(www.publico.es, 09/02/08)
AGUIRRE: "FELICITÉ EL OTRO DÍA A GALLARDÓN POR SU ELEGANCIA PORQUE LLEVABA CALCETINES ROJOS"
El pasado 6 de febrero, el alcalde de Madrid pregonó que "ha ganado doña Cuaresma , la del gesto agrio, pero su victoria es pasajera". Mientras todos ponían a doña Cuaresma la cara de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, la "lideresa" tomaba nota de los calcetines rojos de Gallardón. Pues bien, Aguirre no ha desaprovechado la oportunidad este viernes -en los desayunos de TVE - para evocar aquel episodio y, de paso, bordear los asuntos más escabrosos de la polémica. "No me siento triunfadora sobre Gallardón, no señora, y no sé si dejará la política. Pero si hasta le felicité el otro día por su elegancia porque llevaba calcetines rojos", ha ironizado la presidenta.
Aguirre ha reiterado que no aspira a ser presidenta del Gobierno y que, por el contrario, ya ha saciado sus aspiraciones. "Rajoy no me va ofrecer participar en su Gobierno porque soy presidenta de Madrid. Y ya tengo 56 tacos", ha afirmado.
La "lideresa" ha cambiado su tono casi jocoso cuando le han mencionado el caso del doctor Montes , relevado hace casi tres años por la Comunidad de Madrid de su cargo de coordinador de Urgencias tras las denuncias de mala praxis en la sedación de pacientes terminales en el Severo Ochoa de Leganés. Según Aguirre, a ella le llaman asesina todos los días, "y mira lo que le llamaron a María San Gil". No hay deterioro de la imagen de la Sanidad", asegura Aguirre, quien ha pedido que "no se haga de Montes un mártir".
La presidenta de la Comunidad, quien hace pocos días expuso parte de un mitin en catalán en Lleida, ha criticado a los nacionalistas "que piensan que sólo ellos son buenos catalanes". "El PSOE lleva años gobernando con los nacionalistas más extremos, pero hay muchos catalanes que aman la lengua catalana, pero no son nacionalistas", ha afirmado. Aguirre ha intentado explicar la propuesta de Rajoy del contrato de inmigración pero sin demasiado éxito. Aguirre ha explicado que quienes pretendan renovar su permiso de residencia deberán formalizar "su interés por integrarse en España, por los valores de la Constitución".(www.publico.es, 15/02/08)
AGUIRRE, LA CANDIDATA SIN LISTA
No tiene asignado un puesto en ninguna de las listas electorales del próximo 9 de marzo, pero hace semanas que está de campaña. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que también preside el PP madrileño, inició en febrero una intensa actividad, en la que aúna actos electorales y funciones institucionales en una apretadísima agenda.
Si no fuera porque en esta ocasión no se presenta, se diría que el frenético día a día de Aguirre es idéntico al de la pasada campaña electoral autonómica, en la que logró revalidar el cargo. Como entonces, repite la misma confusión en sus actos como presidenta y en los que hace de "lideresa" (como le gusta autondenominarse) de su partido.
Como cuando visitó Torrejón de Ardoz para anunciar la llegada de una línea de metro que aún tardará más de tres años en construirse (el estudio del proyecto ni siquiera está terminado), y reunió en una carpa instalada para la ocasión a unos 250 simpatizantes del PP. Recordaba mucho a las inauguraciones de hospitales sin equipamiento de la pasada campaña, los mismos que comienzan a funcionar en estos días, tras nuevos cortes de cintas, como el hospital del Henares.
El frenético ir y venir de Aguirre es todavía más evidente ya que su compañero-rival, el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, le ha cedido gran parte del espacio en los medios de comunicación al haber minimizado su actividad pública, desde que Mariano Rajoy le comunicó hace ya un mes que no iría en la lista.
Desde entonces, el regidor ha reducido a uno al día, dos como mucho, los actos públicos de la alcaldía. No ha vuelto a aparecer en las ruedas de prensa tras la Junta de Gobierno de los jueves, lo que según su estilo personal significa no responder a los periodistas, ya que el resto de días se niega al turno de preguntas. Y cuando coinciden actividades conjuntas de Comunidad y Ayuntamiento de Madrid, como en la inauguración de los intercambiadores recién remodelados -mañana abre el de Moncloa-, se muestra discreto, pronuncia su discurso y desaparece, acompañado de su séquito, sin quedarse siquiera al copetín habitual de estos actos. Eso sí, aprovecha muy bien sus actos públicos para lanzar metáforas que lo dicen todo. Como la sonada alusión al final de la fiesta de Carnaval a la batalla de "don Carnal y doña Cuaresma" como símil de su pública enemistad y las tremendas diferencias entre sus personalidades.
La actividad política de Gallardón es aún menor que la que mantiene como alcalde de la capital. Al menos es coherente con su anuncio de que abandonará definitivamente la política el 10 de marzo, un día despues de las elecciones. Aunque muchos en el PP lo equiparen al órdago que lanzó a Aguirre en septiembre de 2004 y que nunca cumplió. "Si tú eres presidenta de Madrid, yo no me presento a las municipales de 2007", la avisó entonces, según recoge el libro La presidenta, de Virginia Drake, la biografía de Esperanza Aguirre.
Esta misma semana el PP de Madrid ha anunciado que Gallardón participará en la tradicional pegada de carteles para abrir la campaña, en Barcelona. Después tiene comprometidos actos en Tarragona, A Coruña, Vitoria y Navarra. Y finalmente cuando se cierre la campaña acudirá al acto de su partido en Madrid.Sólo las apariciones de Aguirre fuera de la región en esta precampaña han duplicado a estas alturas todos los bolos que Gallardón hará en todo el periodo electoral. La presidenta ha visitado Málaga, Vitoria, Bilbao, Murcia, Zaragoza, Vigo, Mérida, Lleida y Palma de Mallorca.
Y viajará aún más. No hay descanso hasta el 9 de marzo para Esperanza Aguirre y, pese a que en el PP ni siquiera avanzan su agenda electoral futura, dado que se ajusta según sus actividades como presidenta, barajan visitas a Toledo o Valladolid.
Aguirre no acompañará a Rajoy y Gallardón en Barcelona para abrir la campaña del PP. Alguien tiene que quedarse a hacerlo en Madrid y ella es la presidenta del PP regional, que se debe a sus militantes y a la ya tradicional cita en la plaza de Colón. Pero el día grande, el de cierre de campaña el próximo 7 de marzo, será en su territorio y esa noche estará con Rajoy.
Aguirre es un plus en los mítines del PP, ya que no ha tenido que improvisar en dos días su discurso contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Está muy acostumbrada a hablar de política nacional, no en vano se ha labrado durante los últimos cuatro años el papel de jefa de la oposición. En la pasada legislatura tuvo enfrentamientos con casi todos los ministros, especialmente con la de Fomento, Magdalena Álvarez. Y no hay pleno de la Asamblea en el que no dirija sus dardos contra Zapatero.
En cambio, Gallardón tiene fama en el PP de estar más cerca del socialismo. Tampoco le ayudan gestos como el de apoyar a los colectivos homosexuales que se manifestaron ante la sede del PP en Génova en protesta por la intención de Rajoy de derogar la adopción o el matrimonio gay. Por eso, aunque Aguirre se empeñe en que no se siente "en absoluto triunfadora" sobre el alcalde, como aseguró el viernes en TVE, ha tomado el escenario como si no existiera rival. www.elpais.es 17.02.08
RAJOY LOGRA QUE GALLARDÓN HAGA CAMPAÑA CON AGUIRRE
A primera hora, sonó el teléfono de Alberto Ruiz-Gallardón. El mensaje recibido era claro: el líder del partido, Mariano Rajoy, quería que participase en el acto de precampaña dedicado al deporte, que iba a tener lugar a las doce de la mañana en Pozuelo (Madrid). La llamada era inesperada, pero el alcalde no puso inconveniente en alterar su agenda.
Antes de desplazarse a Pozuelo, el regidor tenía que estar presente en la inauguración de un nuevo intercambiador de transportes. Allí coincidió con la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Hace unas semanas, ambos estuvieron en un acto oficial similar en el que era tanta la tensión que se saludaron con un apretón de manos. Esta vez hubo besos. Y Ruiz-Gallardón aprovechó para comunicar a Aguirre que volverían a coincidir en Pozuelo. En ese momento la sorprendida fue Aguirre. Rajoy quería unidad, aunque ella lo interpretó como un "tirón de orejas" al alcalde por sus ausencias en precampaña.
Llegó la hora de presentar las propuestas electorales en materia deportiva. Tras la atleta Marta Domínguez, intervino Gallardón. Habló de Madrid 2016 y auguró que, en octubre del 2009, cuando se decida qué ciudad albergará esos juegos, Rajoy será presidente. Dicho esto, se despidió y, cuando se acercó a su silla, Aguirre le espetó: "¡Que me tenías que presentar!". El alcalde sonrió y regresó al atril. "Con la emoción de la candidatura olímpica se me olvidó algo que de verdad hago con placer, y es presentar a mi compañera Esperanza Aguirre".
Resuelto el olvido, ella se dirigió al escenario y, de paso, le dio otros dos besos. Ya iban seis, porque a los del intercambiador había que sumar otros dos de la llegada a este mitin. La presidenta aseveró: "El deporte enseña a ganar sin arrogancia y a perder reconociendo el éxito del adversario".
Después, tomó la palabra Rajoy, que afirmó que, si gana, habrá estatuto del deportista y hará depender el Consejo Superior de Deportes de Presidencia del Gobierno. Terminó este acto y hubo, según contó la propia Aguirre, otros dos besos para el alcalde, esta vez de despedida. En total, ocho en un día. Todo sea por hacer equipo en víspera de elecciones. Por cierto, el exresponsable del FMI, Rodrigo Rato, se dejará ver en la pegada de carteles de Madrid.(www.elperiodico.com, 19/02/08)
GALLARDÓN CONCEDE UNA TREGUA Y ABRAZA A AGUIRRE TRAS UNA LLAMADA DE GÉNOVA
Tras años de guerra fría, Alberto Ruiz-Gallardón y Esperanza Aguirre habían dejado atrás las medias tintas. Ambos han protagonizado un mes y tres días de abierto combate dialéctico. Pero ayer llegó la tregua, tan inesperada como todas, con un abrazo entre los dos frente a Mariano Rajoy. Como es habitual, nadie sabe tampoco cuánto durará. Aunque el hecho de que se produzca sólo tres días antes del inicio de la campaña hace pensar que, al menos hasta las elecciones, el armisticio resistirá.
Rajoy y Aguirre había convocado a la prensa en Pozuelo, municipio residencial de Madrid, para presentar el programa de deportes y hacerse fotos con sus famosos: Emilio Butragüeño, Lolo Sáinz, Marta Domínguez, Niurka Montalvo, Abel Antón...
En la agenda del PP sólo figuraban como intervinientes Rajoy, Aguirre, Domínguez y el alcalde de Pozuelo, Jesús Sepúlveda. Pero entonces corrió el rumor. Gallardón no sólo iba a ir, sino que iba a hablar.
Las cámaras filmaron la llegada de los tres, todos juntos como si no hubiera pasado nada en la planta séptima de Génova, en la sala de maitines, el lugar en el que el pasado 15 de enero Aguirre se ofreció a dimitir y Gallardón fue excluido por Rajoy.
Como casi siempre en política, todo se había cocinado antes. A primera hora de la mañana, el equipo del alcalde había comunicado a la dirección nacional su intención de acudir al acto, de forma totalmente inesperada. El entorno de Rajoy comunicó entonces a la gente de Gallardón que si iba, el alcalde tenía que hablar. Fue esa imposición, que el alcalde aceptó, la que forzó la escena de reconciliación. Aparente, no real, porque la brecha personal entre ambos es de tal calibre que todos los que les acompañan asumen que ya es imposible de cerrar.
Gallardón se subió al estrado animoso. Rodeado de niños judokas, habló de la candidatura olímpica de Madrid 2016. "Vengo a dar las gracias a mi partido y a mi presidente porque la candidatura de Madrid cuenta con el apoyo del PP y de Rajoy".
Eran las primeras palabras amables hacia el líder que decidió dejarle fuera del Congreso e impedir así que estuviera bien colocado para la sucesión en caso de derrota. Y llegaban por sorpresa, sólo 24 horas después de ser centro de la polémica de nuevo por compararse con Raúl, el futbolista, también excluido de una lista, la de la selección nacional.
"Vamos a apoyar todos la candidatura de Mariano", continuó el alcalde, muy aplaudido. Y así, en medio de una tensión difícil de disimular, Gallardón se volvía a su silla. Pero una vez más, como casi siempre, se cruzó en su camino Esperanza Aguirre, la siguiente oradora. Se plantó frente a él y con una gran sonrisa le espetó: "No me has presentado". Azorado, Gallardón se llevó las manos a la cabeza. "Uy, es verdad", se leyó en sus labios. Y se volvió corriendo al estrado, con aspavientos de despistado.
"Tan emocionado estaba con lo de la candidatura y lo de Mariano, que he olvidado hacer algo que os puedo asegurar lo hago y con placer, presentar a mi compañera, presidenta del partido en Madrid y presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre". Las tribunas se caían en un atronador aplauso. Era la prueba definitiva de que el acto de la mañana, la inauguración de un intercambiador al que por protocolo tenían que acudir los dos, no era un espejismo. Allí se dieron un beso. En Pozuelo, un largo abrazo, que casi parecía sincero entre el entusiasmo de los suyos.
Aguirre subió al estrado y evitó cualquier loa al alcalde pero no los dobles sentidos. "El deporte enseña a ganar sin arrogancia y a perder reconociendo el mérito del adversario. Y los valores del juego limpio, del trabajo duro y del compañerismo".
Rajoy cerró la faena con agradecimientos a Gallardón y guiños incluso a su mano derecha, Manuel Cobo. "Gracias al alcalde de Madrid por su presencia. Apoyaremos como un solo hombre a Alberto Ruiz-Gallardón y a Manuel Cobo (su mano derecha), que sabe mucho del tema y que le ha dedicado muchas horas".
AGUIRRE CONSIDERA QUE SE PUEDE LIDERAR LA OPOSICIÓN “SIN ESTAR EN EL CONGRESO”
La presidenta de la Comunidad de Madrid sigue postulándose como referencia de su partido y tras asegurar que "lo más probable" es que Rajoy siga "pase lo que pase" en las elecciones, apunta que "se puede ser jefe de la oposición sin estar en el Congreso de los Diputados".
En una entrevista en El País, Aguirre cita casos como el de Tomás Gómez (PSM) o Hernández Mancha (AP) para defender que “aunque no es lo deseable” un líder de la oposición puede estar fuera del Parlamento, ya que considera que al contrario que en el Reino Unido, “la política española no está basada en la columna parlamentaria, aquí hay un aspecto mediático que tiene muchísima más relevancia”.
La presidenta del PP de Madrid declara que la influencia de Aznar es “casi nula” dentro del PP y que no sabe si el ex presidente hablara mucho con el actual líder popular, pero “la impresión es que las decisiones las toma Rajoy asistido cuando quiere por ese órgano aestatutario llamado maitines”. Tras apuntar que en cualquier caso son los “maitines” [las reuniones semanales en las que ella no está convocada] quienes influyen en Rajoy, Aguirre niega “órdagos ni amenazas” a Rajoy en el tema Gallardón en una entrevista en El País. Sobre su disposición a dimitir para ir al Congreso, asegura que lo hizo porque “pongo a España por encima de todo”.
Sin embargo, Aguirre apunta luego que “para ayudar a Mariano no es necesario ir en las listas” aunque “a lo largo de las Navidades parecía imponerse otro criterio”. Sobre estos cambios de criterio apunta que “cuando [Rajoy] tuvo cerrado el fichaje de Pizarro lo tuvo más claro”.
También asegura Aguirre que la reunión en Génova con Rajoy y Gallardón en la que se le comunicó a este su exclusión fue un día “menos emocionante o tenso que otro”. La presidenta regional insiste en que los estatutos del PP impiden compatibilizar alcaldía y Congreso y que aunque haya 12 alcaldes en las listas “no podemos convertir a la excepción en regla”.
La presidenta regional justifica la presencia de Rato y Cascos en sus mítines y no en los de Rajoy: “los dan en Madrid, donde es candidato Rajoy”. (www.elplural.com, 25/02/08)
ESCENA DE BESO EN UNA HISTORIA DE ENEMISTAD
La fecha fue el 15 de enero. Ese día, Alberto Ruiz-Gallardón escuchó de labios del presidente del PP, Mariano Rajoy -con Esperanza Aguirre de testigo-, que no iría en las listas al Congreso por Madrid en las elecciones de marzo. Desde entonces, el alcalde de Madrid y la presidenta de la Comunidad habían coincidido en varios actos públicos, pero las heridas abiertas esa noche en la calle de Génova -Gallardón culpa a Aguirre de su exclusión de la candidatura del PP- habían seguido sangrando. Ni Gallardón ni Aguirre se privaron de mostrar sus desavenencias en público. Gestos fríos, miradas gélidas y silencios incómodos. Ayer, en la inauguración de la nueva macroestación de Moncloa, los dos mandatarios aparcaron, al menos con vistas a la prensa, sus diferencias y escenificaron con un beso e intercambio de sonrisas un paréntesis en su historia de enemistad. "Aparte de contenidos, no se van sin información", bromeó el alcalde. A ver cuánto dura.(www.elpais.com, 19/02/08)
RAJOY: "LA ESPAÑOLA CUANDO BESA ES QUE BESA DE VERDAD"
En una entrevista en Tele 5, el presidente del PP, Mariano Rajoy, dijo anoche que está "muy satisfecho" con el "beso de verdad" que se dieron horas antes Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón. "La española cuando besa es que besa de verdad", bromeó el candidato a La Moncloa, que defendió además su discutida decisión de no incluir al alcalde en las listas afirmando que ambos están "muy bien en su sitio" y apoyándole en la campaña. Más de un mes después de que estallara la crisis de las listas, el alcalde y la presidenta madrileña sellaron su reconciliación con ese gesto y después la escenificaron al aparecer juntos en un acto de precampaña del PP junto a su jefe de filas.
El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno mostró su satisfacción porque Aguirre y Ruiz-Gallardón asistieran al acto celebrado en Pozuelo de Alarcón (Madrid) en el que presentó el programa de los populares en materia de deportes. "Los dos están haciendo campaña, trabajando muy bien y son personas muy reconocidas por los madrileños", destacó, antes de asegurar que lo que le habría preocupado de verdad es que personas de su partido lo abandonaran y se presentarán por otra formación, como es el caso de Rosa Díez con Unión, Progreso y Democracia.
Insistió en que está "muy contento, satisfecho y animado" porque, destacó, ha visto al alcalde y a la presidenta madrileña "con muchas ganas y mucho empuje". Interrogado por la "razón de fondo de la enemistad" entre Gallardón y Aguirre, el presidente del PP se limitó a subrayar que en cualquier organización siempre hay personas "con las que uno se entiende mejor o peor". Al ser preguntado si no se arrepentía de su decisión de excluir a Gallardón de las listas al Congreso por si el PP pierde votos de centro, Rajoy rechazó de plano esa posibilidad. "Yo soy un centrista", proclamó, para añadir que la candidatura de Madrid es "extraordinaria".
(www.elpais.com, 19/02/08)
AGUIRRE Y ACEBES SERÁN TESTIGOS DE LOSANTOS CONTRA GALLARDÓN
El Juzgado Penal 6 de Madrid ha aceptado que altos cargos del PP declaren como testigos del locutor Federico Jiménez Losantos en el juicio por injurias que se celebrará contra éste el próximo 28 de mayo a instancias del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. El fiscal pide para Jiménez Losantos 12 meses de multa a razón de 200 euros diarios por supuestas injurias a Gallardón.
El locutor de la Cope, emisora de la Conferencia Episcopal Española, pidió al juzgado que citase como testigos a Ángel Acebes, secretario general; Eduardo Zaplana, portavoz parlamentario; Esperanza Aguirre, presidenta de Madrid, e Ignacio González, vicepresidente y responsable del comité electoral del partido en Madrid, así como al director de El Mundo, Pedro J. Ramírez. Antes de aceptarlos como testigos, el juzgado pidió a Losantos que motivase tales citaciones. El locutor lo ha hecho y la juez, finalmente, les ha aceptado como testigos.
(www.elpais.com, 01/03/08)
ANTES DE PROPONERSE RAJOY, ESPERANZA AGUIRRE ESTABA DECIDIDA A SER ELEGIDA EN UN CONGRESO DEL PP
Hace cuatro años, mientras el Titanic del PP se hundía, la orquesta siguió tocando en cubierta. El director y los músicos se mantuvieron a lo suyo hasta que el agua les ha llegado al cuello. No hay constatación oficial de que Rajoy vaya a renunciar después de su segundo fracaso, pero nadie es capaz de mantener en serio que pueda asumir cuatro años de oposición y un tercer intento.
Hoy mismo se despejará la primera incógnita y se sabrá que el congreso, que podría ser el de la retirada, será antes del verano. Cuando se vaya, le seguirán los músicos que resistieron al anterior naufragio.
Hay partidarios de que se quede un tiempo. Ahí se incluyen sus colaboradores más cercanos y la mayoría de barones regionales que prefieren que siga el estatus quo actual durante un tiempo prudencial. Es decir, prefieren retrasar la sucesión a la espera de tiempos mejores. Algunas fuentes incluyen también a Gallardón partidario de ganar tiempo para buscar alguna opción.
La pregunta es ¿quién puede suceder a Rajoy? Fuentes solventes confirman que Esperanza Aguirre está dispuesta a jugar esa baza e intentar ser la futura líderesa del PP y, por tanto, candidata en las generales de 2012. Es el único nombre que se menciona, porque Gallardón no tiene apoyos como se comprobó en febrero.
Según esa versión, la presidenta de Madrid no quiere dar aún ningún paso en falso y esperará a que ese congreso se convoque oficialmente. Su tesis es que no puede repetirse una designación a dedo como hizo Aznar con Rajoy y el nuevo líder debe ser elegido en un congreso, con pleno respaldo y legitimidad. Incluso, fuentes del PP aseguran que Aguirre ha iniciado ya la batalla para sustituir a Rajoy. Sus colaboradores lo niegan, aunque ya es jaleada por medios con influencia en el PP.
Un sector del partido, identificado en los medios como el de los duros, considera que los resultados no deben interpretarse como obligación de cambiar estrategias. Es más, explican desde la noche del domingo que los lugares donde mejores resultados ha obtenido el PP son precisamente donde se ha hecho la oposición más dura a Zapatero. Por ejemplo, Madrid, Comunidad Valenciana y Murcia, entre otros. El único nombre que se baraja además del de Aguirre es de Francisco Camps, presidente valenciano, donde el resultado del PP ha sido también espectacular. Es más joven, tiene menos apoyo de la derecha mediática, pero ha logrado incluir en el grupo parlamentario a personas de su confianza.
Los dos tendrían que hacerse nombrar senador por designación autonómica para hacer oposición desde la Cámara Alta. Fuentes del PP de Valencia aseguran, no obstante, que Camps no tiene intención de dejar la Generalitat valenciana y presentarse al inicio de la legislatura como líder de la oposición sin escaño en el Congreso. Por eso, prefiere que Rajoy se mantenga ahora al frente del partido.
En el futuro inmediato, Rajoy tiene decisiones urgentes que tomar como la portavocía de los grupos parlamentarios, la negociación de la mesa de las Cámaras y quién intervendrá en el debate de investidura.(www.publico.es, 11/03/028)
RAJOY FRENA LA AMBICIÓN DE AGUIRRE
Mariano Rajoy se queda. En el Comité Ejecutivo Nacional, el líder del PP anunció que el congreso de su partido se celebrará en junio y que él se presentará para seguir siendo su presidente. Además lo hace con la intención de repetir como candidato a las próximas elecciones generales de 2012.
Durante la reunión con su equipo, Rajoy lanzó un mensaje clave. "Se puede presentar quien quiera, con el equipo que quiera y haciendo la campaña que quiera", señaló. Algún dirigente precisó en privado esas palabras: "Mariano dijo ‘el' o ‘la' que quiera". Era una alusión clara a Esperanza Aguirre, quien ya había comenzado a mover sus fichas para situarse la primera en la carrera por la sucesión.
Cuando el jefe de la oposición señaló ante sus dirigentes que él no hablaría del Conde de Romanones y que no lo hicieran ellos, todo el mundo comprendió el guiño. Rajoy ya había recurrido antes, durante la presentación de la autobiografía de Esperanza Aguirre, a este político español del siglo pasado para expresar lo que sentía al ver a la presidenta de la Comunidad y a Gallardón enzarzados por el PP de Madrid. En aquel momento, su sonado "¡Joder qué tropa!", fue de lo más comentado. , no le hacía falta insistir.
El aparato del PP y los barones territoriales, encabezados por Francisco Camps y Javier Arenas, se habían movilizado para impedir que Aguirre siguiera escalando peldaños y le habían mostrado a Rajoy un apoyo sin fisuras. Todos le habían insistido en que se quedara. Por eso, cuando tuvieron clara su continuidad, respiraron aliviados.
Al PP le cuesta olvidar lo que ocurrió con las listas por Madrid y cómo Aguirre y Gallardón pusieron en un aprieto a su jefe de filas. Todo el mundo recuerda las presiones del alcalde, pero también a la lideresa lanzándole un órdago a Rajoy. "Se desenmascaró y eso no se lo hemos perdonado", explicaban desde la sede nacional. A la mayoría del partido tampoco le hizo gracia que ella se dedicara a dar entrevistas durante las dos noches de los debates con Zapatero, mientras todos los demás recibían a Rajoy. Tampoco les gustó que no saliera al balcón durante la noche electoral y que presumiera tanto de los resultados del PP de Madrid, mientras los demás estaban hundidos.
"En cuanto pensó que Rajoy iba a dimitir, comenzó a enseñar la patita", señalan fuentes del PP. "Si llega a dar otro paso más habríamos adoptado medidas pero no ha hecho falta porque, por suerte, la ha parado Rajoy", cuenta un diputado. Este dirigente confiesa que si Aguirre hubiera llegado más lejos, se habrían puesto a bucear en el Grupo Parlamentario Popular en busca de un nuevo representante que tuviera entre 35 y 45 años.
Se avecinaba una batalla en toda regla y Rajoy la frenó. las caras hablaban por sí solas. Todos los presentes en la reunión se fueron con la impresión de que entre Rajoy y Aguirre se había generado una importante fractura. Además, cuando la dirigente madrileña intervino para señalar que era "una decisión acertada", nadie la aplaudió. Todos le mostraron su cariño a Rajoy y se fueron contentos por cómo había transcurrido una tarde que temían desastrosa. A la salida del encuentro, un dirigente territorial mostraba su satisfacción: "Aguirre ha sido la gran perdedora". "Ahora ya no puede disputarle el poder a Rajoy. No se atreve a enfrentarse a él porque sabe que cuenta con todo el apoyo nacional", desvelaba un líder del PP.
En hora y cuarto de reunión dio tiempo además para otras muchas cosas. Rajoy explicó que habían sido cuatro años difíciles, habló de su victoria en las municipales, aseguró que tenía la conciencia tranquila porque había actuado según sus propias convicciones y que estaba satisfecho con la campaña que había realizado. También llamó la atención que le diera las gracias a Aznar, dejando claro que el ex presidente del Gobierno no había intervenido para nada en la marcha del partido y que se había "comportado como un señor, que es lo que es". Además aseguró que tenía pensado "preservar la independencia del PP" y que no iba a estar "condicionado por nadie".
Rajoy se presenta de nuevo, según sus palabras, porque "es lo mejor para el PP y para España". Afirmó que se presentará con su lista y con el mismo programa con el que acudió a los comicios. Todo el mundo estaba interesado en saber si iba a prescindir de Ángel Acebes y de Eduardo Zaplana. Pero no soltó prenda. "No se conocerá hasta un día antes del congreso", señaló para recomendar a continuación a los periodistas que no hagan caso de filtraciones interesadas. ya se barajaban los nombres de Soraya Sáenz de Santamaría, Esteban González Pons y Pío García Escudero como futuros responsables del partido.
(www.publico.es,12/03/08)
¿LA SUCESIÓN DE MARIANO?: AGUIRRE NO OPTARÁ A LA PRESIDENCIA DEL PP, PERO NO DESCARTA QUE OTROS LO HAGAN
La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha confirmado hoy su intención de no presentar candidatura al Congreso Nacional que su partido celebrará en junio para elegir presidente de esta formación, pero no ha descartado que otros lo hagan.
Aguirre ha comparecido hoy en la rueda de prensa posterior al comité de dirección del PP de Madrid, donde ha afirmado que está "dispuesta" a formar parte del equipo que acompañe al presidente popular Mariano Rajoy en su candidatura a la reelección, pues "nada prohíbe" compatibilizarlo con la presidencia autonómica. "Yo ya estoy en el equipo de Rajoy", ha recordado.
Preguntada por la posibilidad de que alguno de sus compañeros, incluido el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, pudiera optar a la presidencia nacional del PP en junio, ha dicho que "esto es un partido democrático" y que no puede "excluir de ninguna manera" que cualquiera de sus 780.000 militantes concurra, aunque ha considerado que quien toma esa decisión "sabrá lo que hace".
A la pregunta de si sería "un suicidio político" presentar una candidatura alternativa a la de Rajoy en el próximo congreso nacional del PP, ha respondido que no lo cree, pero que en su opinión es "bastante difícil" que al presidente nacional, del que ha dicho que tiene "el apoyo de todas las organizaciones territoriales", le pueda vencer "cualquier afiliado que decida presentarse".
Ha insistido en varias ocasiones en que no competirá contra Rajoy en el congreso de junio y ha dicho que ella misma se lo ha comunicado así al presidente nacional del PP y que se ha puesto "a disposición" de lo que este decida.
Aguirre ha negado rotundamente que tras conocerse los resultados electorales, se realizaran "sondeos" en el seno del Partido Popular para comprobar los apoyos que podría tener Rajoy en el partido. Así, ha asegurado que, como presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, la decisión de presentarse a la reelección le parece "estupenda".
También ha descartado la posibilidad de ser senadora por Madrid en esta legislatura, por designación de la asamblea regional, aunque ha dicho que "lo tendría bastante fácil", porque sus compañeros del grupo regional popular le habrían votado, al ostentar la mayoría absoluta en la Cámara autonómica.
Aguirre ha asegurado que "jamás" ha dado "ninguna batalla" al alcalde de Madrid. "Simplemente anuncié que me presentaba a presidenta regional del PP y al señor Gallardón no le pareció bien, con los resultados que todo el mundo conoce [Aguirre logró la victoria]", ha destacado.
Sobre la posibilidad de que el alcalde pudiera optar en junio a la presidencia nacional del PP o al futuro político que le espera, Aguirre ha asegurado que no ha preguntado a Gallardón "por su período de reflexión", que, ha recordado "culminó el día 9". En este sentido ha emplazado a los medios a que le pregunten a él, pues considera que "con mucho gusto les informará de sus reflexiones". (www.elperiodico.com, 12/03/08)
¿LA SUCESIÓN DE MARIANO?: